Cateterismo cardíaco

Revisión completa: may 2026 PorThomas Cascino, MD, MSc, Michigan Medicine, University of Michigan | Michael J. Shea, MD, Michigan Medicine at the University of Michigan | Revisión de colegas realizada porJonathan G. Howlett, MD, Cumming School of Medicine, University of Calgary
Última actualización: may 2026
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Vista para pacientes

El cateterismo cardíaco consiste en la introducción de un catéter a través de arterias o venas periféricas hasta alcanzar las cámaras cardíacas, la arteria pulmonar y las arterias y venas coronarias.

El cateterismo cardíaco puede utilizarse para realizar diversas pruebas, entre ellas:

  • Medición de la presión intracardíaca e intravascular (incluidas las presiones de llenado ventricular y la presión de la arteria pulmonar)

  • Angiografía

  • Detección y cuantificación de los cortocircuitos

  • Medición del flujo cardíaco

  • Mediciones del metabolismo miocárdico

  • Biopsia endomiocárdica

  • Ecografía intravascular (EIV)

Estas pruebas definen la anatomía de las arterias coronarias y el corazón, la función cardíaca y la hemodinámica pulmonar arterial con el fin de establecer el diagnóstico y contribuir a la selección del tratamiento.

El cateterismo cardíaco también es la base de intervenciones terapéuticas (véase Intervención coronaria percutánea en el tratamiento de arteriopatías coronarias, Tratamiento de la estenosis aórtica, Tratamiento de la insuficiencia mitral).

El cateterismo cardíaco diagnóstico y terapéutico para la cardiopatía congénita no se analiza en detalle aquí.

Procedimiento para el cateterismo cardíaco

Muchos de los protocolos previos al procedimiento, aunque no todos ellos, requieren que los pacientes ayunen durante 4 a 6 horas antes del cateterismo cardíaco. La mayoría de los pacientes no requiere pasar la noche en el hospital a menos que también se realice una intervención terapéutica. El procedimiento generalmente se realiza con anestesia local en el sitio de acceso y sedación sistémica intravenosa ligera o moderada que mantiene a los pacientes cómodos pero despiertos y capaces de participar durante todo el procedimiento.

Cateterismo cardíaco izquierdo

El cateterismo cardíaco izquierdo se usa con mayor frecuencia para evaluar:

  • Anatomía de la arteria coronaria y presencia de enfermedad coronaria

El cateterismo cardíaco izquierdo también se utiliza para evaluar:

  • Presión en la aorta

  • Función de la válvula aórtica

  • Presión y función ventricular izquierda

  • Función de la válvula mitral

  • Resistencia vascular sistémica

El cateterismo cardíaco izquierdo se lleva a cabo a través de una punción de la arteria femoral, subclavia, radial o braquial, con la introducción de un catéter en el origen de las arterias coronarias y/o a través de la válvula aórtica hacia el ventrículo izquierdo (VI). Se prefiere el acceso por la arteria radial para la angiografía y la intervención coronarias, ya que es más cómodo y conlleva un menor riesgo de formación de hematoma, seudoaneurisma o fístula arteriovenosa en comparación con el acceso por la arteria femoral (1).

El cateterismo de la aurícula izquierda (AI) y el ventrículo izquierdo (VI) se realiza ocasionalmente mediante punción transeptal durante el cateterismo cardíaco derecho, particularmente durante estudios electrofisiológicos cuando se necesita acceso a la aurícula izquierda y el foramen oval no está permeable.

Además de la evaluación de las arterias coronarias, se puede realizar un cateterismo cardíaco izquierdo hemodinámico para obtener mediciones directas de la presión auricular izquierda y ventricular izquierda, así como para medir directamente los gradientes de presión transaórtica y transmitral.

Cateterismo cardíaco derecho

El cateterismo cardíaco derecho se utiliza comúnmente para medir:

Las indicaciones más frecuentes del cateterismo cardíaco derecho son evaluar la hemodinámica para guiar el tratamiento en el shock de etiología o tipo desconocido, valorar la necesidad de trasplante cardíaco o soporte mecánico cardíaco (p. ej., un dispositivo de asistencia ventricular) en pacientes con shock cardiogénico grave, realizar una estratificación de riesgo periprocedimiento en personas con comorbilidades cardiopulmonares graves y diagnosticar la hipertensión pulmonar.

La presión de oclusión de la arteria pulmonar (POAP, también llamada presión de enclavamiento capilar pulmonar) se aproxima a la presión de la aurícula izquierda y a la presión telediastólica del ventrículo izquierdo en la mayoría de los casos. En los pacientes muy graves, la presión de oclusión de la arteria pulmonar contribuye a evaluar la volemia (utilizando la presión telediastólica del ventrículo izquierdo como indicador indirecto de la precarga del ventrículo izquierdo) y, junto con mediciones simultáneas del gasto cardíaco, puede ayudar a guiar el tratamiento.

El cateterismo cardíaco derecho también es útil para examinar las presiones de llenado cardíaco, la resistencia vascular pulmonar, la función de la válvula tricúspide o pulmonar, los cortocircuitos intracardíacos y la presión en el ventrículo derecho.

Las mediciones de presión en el corazón derecho pueden colaborar en la identificación del diagnóstico de la miocardiopatía, la pericarditis constrictiva y el taponamiento cardíaco. cuando las pruebas no invasivas no definen el diagnóstico y forman parte esencial de la evaluación para el trasplante cardíaco o el soporte mecánico del corazón (p. ej., cuando se usa un dispositivo de asistencia ventricular).

El procedimiento se realiza a través de una punción en la vena femoral, subclavia, yugular interna o antecubital. Se introduce un catéter en la aurícula derecha, a través de la válvula tricúspide, en el ventrículo derecho, y a través de la válvula pulmonar en la arteria pulmonar.

También puede realizarse un cateterismo selectivo del seno coronario.

La evaluación hemodinámica mediante cateterismo cardíaco derecho durante el ejercicio se realiza cada vez con más frecuencia como parte del estudio de la disnea de etiología incierta. La prueba puede realizarse al mismo tiempo que la prueba de esfuerzo cardiopulmonar, lo que se denomina prueba de esfuerzo cardiopulmonar invasiva. Esta prueba se considera el patrón de referencia para el diagnóstico de insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada (ICFEp) como limitación cardíaca al ejercicio, pero está disponible en relativamente pocos centros (2). Se debe considerar la prueba de esfuerzo cardiopulmonar invasiva en pacientes con probabilidad preprueba intermedia de ICFEp si el diagnóstico es incierto después de una evaluación inicial. Un aumento en la presión de oclusión de la arteria pulmonar > 25 mmHg confirma el diagnóstico cuando los pacientes tienen signos y síntomas de insuficiencia cardíaca independientemente de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo.

Diagrama del ciclo cardíaco que muestra las curvas de presión de las cámaras cardíacas, los ruidos cardíacos, la onda del pulso yugular y el electrocardiograma (ECG)

Las fases del ciclo cardíaco son la sístole auricular (a), la contracción isovolumétrica (b), la eyección máxima (c), la eyección reducida (d), la fase protodiastólica (e), la relajación isovolumétrica (f), el llenado rápido (g) y la diástasis o llenado lento del ventrículo izquierdo (h). Con fines ilustrativos, los intervalos entre los eventos valvulares se modificaron y el punto z se prolongó.

En el trazado del pulso de la vena yugular, la onda A representa la contracción auricular en la telediástole, la onda C es el impulso de la arteria carótida o el abombamiento de la válvula tricúspide hacia la aurícula derecha en la protosístole, la onda V es el aumento de la presión y el volumen de llenado de la aurícula derecha en la telesístole y la protodiástole, los descensos X y X 'representan el movimiento de la parte inferior de la aurícula derecha hacia el ventrículo con X' en la telesístole, y el descenso Y es la apertura de la válvula tricúspide y el llenado ventricular durante la diástole.

AA = apertura de la válvula aórtica; CA = cierre de la válvula aórtica; VI = ventrículo izquierdo; AI = aurícula izquierda; VD = ventrículo derecho; AD = aurícula derecha; AM = apertura de la válvula mitral.

Referencias de procedimientos

  1. 1. Rao SV, O'Donoghue ML, Ruel M, et al. 2025 ACC/AHA/ACEP/NAEMSP/SCAI Guideline for the Management of Patients With Acute Coronary Syndromes: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. Circulation. 2025;151(13):e771-e862. doi:10.1161/CIR.0000000000001309

  2. 2. Rajagopalan N, Borlaug BA, Bailey AL, et al. Practical Guidance for Hemodynamic Assessment by Right Heart Catheterization in Management of Heart Failure. JACC Heart Fail. 2024;12(7):1141-1156. doi:10.1016/j.jchf.2024.03.020

Pruebas específicas durante el cateterismo cardíaco

Angiografía

La inyección de un medio de contraste radiopaco en las arterias coronarias o pulmonares, la aorta y las cámaras cardíacas resulta útil en algunas circunstancias. La angiografía por sustracción digital, en la que se eliminan las imágenes de las estructuras de fondo para mejorar la visualización de las estructuras de interés, se utiliza para arterias que no se mueven y para la cineangiografía de cavidades.

La angiografía coronaria selectiva a través del cateterismo cardíaco izquierdo se utiliza para evaluar la anatomía de las arterias coronarias en diversas situaciones clínicas, como en pacientes con sospecha de enfermedad coronaria aterosclerótica o coronaria congénita, con trastornos valvulares antes del reemplazo valvular o con insuficiencia cardíaca de etiología desconocida.

La angiografía aórtica por cateterismo cardíaco izquierdo se emplea para identificar la insuficiencia aórtica, la coartación de la aorta, el conducto arterioso permeable y la disección de la aorta.

La angiografía pulmonar por cateterismo cardíaco derecho se puede indicar para diagnosticar la embolia pulmonar. Las imágenes lacunares intraluminales o la detención de la imagen en las arterias permite confirmar el diagnóstico. El medio de contraste radiopaco suele inyectarse en forma selectiva en una o ambas arterias pulmonares y sus segmentos. La angiotomografía computarizada pulmonar (ATCP) reemplazó en gran medida al cateterismo cardíaco derecho para el diagnóstico de la embolia pulmonar aguda. La angiografía pulmonar a través del cateterismo cardíaco derecho se sigue usando con frecuencia para determinar un plan de tratamiento para la sospecha de enfermedad tromboembólica crónica. La angiografía pulmonar también puede emplearse para evaluar anomalías vasculares pulmonares, como la estenosis de la rama de la arteria pulmonar.

La ventriculografía, realizada mediante cateterismo cardíaco derecho y/o izquierdo, se utiliza para visualizar el movimiento de la pared ventricular y los tractos de salida de los ventrículos, incluidas las regiones subvalvular, valvular y supravalvular. También se utiliza para estimar la insuficiencia mitral y determinar su fisiopatología. Una vez definidos la masa y el volumen del ventrículo izquierdo a partir de angiogramas monoplanares o biplanares, es posible calcular los volúmenes sistólico y diastólico finales y la fracción de eyección.

Mediciones del flujo en la arteria coronaria

La angiografía coronaria muestra las estenosis y su grado, pero no revela la importancia funcional de la lesión (es decir, la cantidad de sangre que fluye a través de ella) o si una lesión específica tiene probabilidades de causar síntomas.

Las guías extremadamente delgadas con sensores de presión o sensores de flujo Doppler pueden utilizarse para estimar el flujo sanguíneo en la arteria coronaria, que se expresa como reserva fraccional de flujo (RFF). La RFF es la relación entre el flujo máximo a través del área estenótica y el flujo máximo normal que se logra durante la hiperemia (con mayor frecuencia con adenosina); una RFF de < 0,75 a 0,8 se considera anormal (1). Otras técnicas de medición del flujo sanguíneo coronario, que no requieren hiperemia inducida por adenosina, se denominan colectivamente índices de presión no hiperémicos. Incluyen el índice instantáneo sin onda (iFR) y el índice diastólico sin hiperemia (DFR). Las técnicas de NHPR miden los gradientes a través de una estenosis durante un período en la diástole; un NHPR de ≤ 0,89 se considera anormal (2, 3, 4).

Estas estimaciones del flujo se correlacionan bien con la necesidad de intervención y con la evolución a largo plazo; los pacientes con lesiones con RFF > 0,8 o NHPR > 0,89 no parecen beneficiarse de la colocación de un stent. Estas mediciones del flujo son más útiles en presencia de lesiones intermedias (estenosis del 40 al 69%) y múltiples (para identificar las clínicamente más importantes), o de una lesión proximal que afecta grandes territorios (5, 6, 7).

Las estimaciones no invasivas de la FFR también pueden obtenerse a partir de datos adquiridos durante la angiografía coronaria por TC.

Ecografía intravascular (IVUS)

Los transductores ecográficos en miniatura ubicados en la punta de un catéter introducido en la arteria coronaria pueden obtener imágenes de las luces y las paredes de los vasos coronarios y evaluar el flujo sanguíneo. La ecografía intravascular se utiliza para guiar la angiografía coronaria, incluso para guiar la colocación óptima de stents durante la intervención coronaria percutánea. También se emplea para solucionar complicaciones coronarias agudas y fallos del stent, detectar vasculopatía del aloinjerto cardíaco tras el trasplante de corazón, identificar disecciones de la arteria coronaria y guiar la terapia endovascular en intervenciones aórticas (8, 9, 10).

Tomografía de coherencia óptica (TCO)

La tomografía de coherencia óptica es un análogo óptico de la ecografía intracoronaria que mide la amplitud de la luz retrodispersada para determinar la temperatura de las placas coronarias y puede ayudar a determinar si las lesiones presentan alto riesgo de rotura futura (que conduce a síndromes coronarios agudos). A diferencia de la ecografía intravenosa, se debe inyectar un medio de contraste para obtener imágenes. Las indicaciones y el uso apropiado de la tomografía de coherencia óptica (OCT) son inciertos.

Pruebas para evaluar los cortocircuitos cardíacos

La medición del contenido de oxígeno en la sangre que circula en forma sucesiva por el corazón y los grandes vasos puede ayudar a identificar y determinar la dirección y el volumen de los cortocircuitos centrales. La diferencia normal máxima en el contenido de oxígeno entre las estructuras es la siguiente:

  • Arteria pulmonar y ventrículo derecho: 0,5 mL/dL (0,5% en volumen)

  • Ventrículo y aurícula derecha: 0,9 mL/dL (0,9 en volumen%)

  • Aurícula derecha y vena cava superior: 1,9 mL/dL (1,9% en volumen)

Si el contenido de oxígeno en la sangre que circula por una cámara es superior al de la cámara proximal a ella y a los valores mencionados, debe sospecharse un cortocircuito de izquierda a derecha en ese nivel. Existe una fuerte sospecha de cortocircuitos de derecha a izquierda cuando la saturación de oxígeno en la aurícula izquierda, en el ventrículo izquierdo o a nivel arterial es baja ( 92%) y no mejora tras la administración de oxígeno puro (fracción de oxígeno inspirado = 1,0). La desaturación de la sangre en la aurícula izquierda o arterial y el aumento del contenido de oxígeno en muestras de sangre proximales al sitio del cortocircuito del lado derecho de la circulación sugieren un cortocircuito bidireccional.

La relación global entre el flujo sanguíneo pulmonar y sistémico (Qp:Qs) también puede calcularse utilizando las mediciones de la saturación de oxígeno arterial sistémica, venosa mixta y arterial pulmonar, combinadas con una estimación o una medición de la saturación venosa pulmonar de oxígeno. Esta relación puede emplearse para estimar la dirección y magnitud del cortocircuito.

Medición del gasto cardíaco y el flujo

El gasto cardíaco (GC) es el volumen de sangre eyectado por el corazón por minuto (normal en reposo: 4 a 8 L/min). Las técnicas (véase la tabla ) utilizadas para calcular el gasto cardíaco incluyen:

  • Técnica de medición del gasto cardíaco de Fick

  • Técnica de dilución del indicador

  • Técnica de termodilución

Tabla
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Con la técnica de Fick, el consumo de CO es proporcional al de oxígeno dividido por la diferencia arteriovenosa de oxígeno.

Las técnicas de dilución se basan en la presunción de que, una vez inyectado el indicador en la circulación, aparece y desaparece en forma proporcional al CO.

En general, el GC se expresa en relación con la superficie corporal (SC) como índice cardíaco (IC) en L/minuto/m2 (es decir, IC = GC/SC—véase tabla ). La superficie corporal puede estimarse a partir de la ecuación de altura (h) – peso (p) de DuBois:

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Tabla
Tabla
Calculadora clínica
Calculadora clínica
Calculadora clínica

Biopsia endomiocárdica

La biopsia endomiocárdica ayuda a evaluar el rechazo del trasplante y los trastornos miocárdicos debidos a infecciones, inflamación o enfermedades infiltrativas. El catéter para la biopsia (bióptomo) puede introducirse en cualquiera de los ventrículos, pero suele introducirse en el derecho. Es preciso obtener entre 3 y 5 muestras de tejido miocárdico procedente del endocardio del tabique interventricular. La principal complicación de la biopsia endomiocárdica, la perforación cardíaca, ocurre en el 0,2% al 0,7% de los pacientes (11, 12) y puede provocar hemopericardio, que conduce al desarrollo de taponamiento cardíaco. También pueden ocurrir una lesión de la válvula tricúspide y las cuerdas de soporte, que puede conducir a insuficiencia tricúspide.

Prueba con vasodilatador pulmonar

Durante un cateterismo cardíaco para evaluar la hipertensión pulmonar, se miden la presión de la arteria pulmonar, la resistencia vascular pulmonar y el gasto cardíaco en condiciones basales, y luego tras la administración de oxígeno y/u óxido nítrico. La respuesta (o su ausencia) a los vasodilatadores pulmonares puede guiar el tratamiento de la hipertensión pulmonar.

Referencias de las pruebas realizadas durante el cateterismo cardíaco

  1. 1. Bangalore S, Fearon WF, Fugar S, et al. Evidence-Based Practices in the Cardiac Catheterization Laboratory: Invasive Epicardial Coronary Physiologic Assessment: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. Published online November 20, 2025. doi:10.1161/CIR.0000000000001389

  2. 2. Gotberg M, Christiansen EH, Gudmundsdottir IJ, et al. Instantaneous wave-free ratio versus fractional flow reserve to guide PCI. New Engl J Med . 2017;376 (19):1813-1823. doi: 10.1056/NEJMoa1616540

  3. 3. Johnson NP, Li W, Chen X, et al. Diastolic pressure ratio: new approach and validation vs. the instantaneous wave-free ratio. Eur Heart J. 2019;40(31):2585–2594. doi:10.1093/eurheartj/ehz230

  4. 4. Storozhenko T, Collison D, Johnson NP, et al. Diagnostic Performance of Non-Hyperemic Pressure Ratios Versus Fractional Flow Reserve Stratified by Coronary Artery: A Systematic Review and Meta-Analysis of Individual Patient Data. J Am Heart Assoc. 2026;15(2):e040916. doi:10.1161/JAHA.124.040916

  5. 5. Davies JE, Sen S, Dehbi HM, et al. Use of the Instantaneous Wave-free Ratio or Fractional Flow Reserve in PCI. N Engl J Med. 2017;376(19):1824-1834. doi:10.1056/NEJMoa1700445

  6. 6. Rajagopalan N, Borlaug BA, Bailey AL, et al. Practical Guidance for Hemodynamic Assessment by Right Heart Catheterization in Management of Heart Failure. JACC Heart Fail. 2024;12(7):1141-1156. doi:10.1016/j.jchf.2024.03.020

  7. 7. Toth GG, Johnson NP, Jeremias A, et al. Standardization of Fractional Flow Reserve Measurements. J Am Coll Cardiol. 2016;68(7):742-753. doi:10.1016/j.jacc.2016.05.067

  8. 8. Ugo F, Franzino M, Massaro G, et al. The Role of IVUS in Coronary Complications. Catheter Cardiovasc Interv. 2025;105(5):1171-1182. doi:10.1002/ccd.31433

  9. 9. Writing Committee Members, Isselbacher EM, Preventza O, et al. 2022 ACC/AHA Guideline for the Diagnosis and Management of Aortic Disease: A Report of the American Heart Association/American College of Cardiology Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol. 2022;80(24):e223-e393. doi:10.1016/j.jacc.2022.08.004

  10. 10. Writing Committee Members, Lawton JS, Tamis-Holland JE, et al. 2021 ACC/AHA/SCAI Guideline for Coronary Artery Revascularization: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol. 2022;79(2):e21-e129. doi:10.1016/j.jacc.2021.09.006

  11. 11. Cooper LT, Baughman KL, Feldman AM, et al. The role of endomyocardial biopsy in the management of cardiovascular disease: a scientific statement from the American Heart Association, the American College of Cardiology, and the European Society of Cardiology. Endorsed by the Heart Failure Society of America and the Heart Failure Association of the European Society of Cardiology. J Am Coll Cardiol. 2007;50(19):1914-1931. doi:10.1016/j.jacc.2007.09.008

  12. 12. Shah Z, Vuddanda V, Rali AS, Pamulapati H, Masoomi R, Gupta K. National Trends and Procedural Complications from Endomyocardial Biopsy: Results from the National Inpatient Sample, 2007-2014. Cardiology. 2018;141(3):125-131. doi:10.1159/000493786

Contraindicaciones para el cateterismo cardíaco

Las contraindicaciones relativas del cateterismo cardíaco incluyen:

Las contraindicaciones relativas deben tener en cuenta la urgencia del procedimiento (p. ej., un infarto agudo de miocardio comparado con un caso electivo) y la gravedad del trastorno que determina la contraindicación. El manejo periprocedimiento de los anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios se individualiza en función del tipo de procedimiento (es decir, acceso arterial frente a venoso), la urgencia del procedimiento, la indicación del medicamento y el riesgo de hemorragia del paciente. Los laboratorios de hemodinámica con frecuencia tienen protocolos para el manejo periprocedimiento de estos medicamentos.

Complicaciones del cateterismo cardíaco

La incidencia de complicaciones mayores durante o después del cateterismo cardíaco diagnóstico es de aproximadamente el 1% (1, 2, 3).

La mayoría de las complicaciones son menores y pueden tratarse con facilidad. Las complicaciones graves del cateterismo diagnóstico (p. ej., paro cardíaco, reacciones anafilácticas, shock, convulsiones, toxicidad renal) son infrecuentes. La tasa de mortalidad tras el cateterismo diagnóstico oscila entre el 0,01% y el 0,7% (1, 2, 3), y no todas las muertes son causadas por el procedimiento. El infarto de miocardio (< 0,011%) y el accidente cerebrovascular (0,03% a 0,17%) pueden ocasionar una morbilidad significativa.

En pacientes sometidos a intervenciones coronarias percutáneas (ICP), las tasas de complicaciones mayores son de aproximadamente el 4,5%, generalmente más altas que en pacientes sometidos a cateterismo diagnóstico (2). La mortalidad informada durante la ICP es del 0,6 al 4,8% (mayor en pacientes sometidos a intervención de emergencia por infarto de miocardio con elevación del segmento ST) (4). La tasa aproximada de infarto de miocardio periprocedimiento es del 2 al 18%, la de lesión renal aguda es del 4 al 7%, la de accidente cerebrovascular es de hasta el 1% y la de sangrado mayor es del 1 al 5% (5).

Los factores del paciente que aumentan el riesgo de complicaciones incluyen:

Complicaciones del medio de contraste

En muchos pacientes, la inyección de un medio de contraste radiopaco produce una sensación transitoria de calor en todo el cuerpo. También pueden identificarse taquicardia, hipotensión arterial leve, aumento del gasto cardíaco, náuseas, vómitos y tos. Rara vez aparece una bradicardia cuando se inyecta una gran cantidad de medio de contraste; si se le pide al paciente que tosa, suele restablecerse el ritmo normal al aumentar la perfusión coronaria y cerebral y eliminar el contraste de las arterias coronarias.

Las reacciones más graves (véase también Agentes de contraste radiográfico y reacciones al contraste) incluyen:

  • Reacciones alérgicas a los medios de contraste

  • Lesión renal aguda inducida por contraste

Las reacciones de tipo alérgico al contraste incluyen urticaria y conjuntivitis, que en general responden a difenhidramina en dosis de 50 mg IV. Las reacciones de hipersensibilidad graves al contraste radiopaco yodado, como la anafilaxia y las reacciones anafilactoides con broncoespasmo, edema laríngeo y disnea, son reacciones raras, con una frecuencia aproximada de 0,02 a 0,04% (6). Un estudio en pacientes que recibieron inyección de contraste intraarterial encontró específicamente que el 3,6% de los pacientes presentó una reacción de hipersensibilidad inmediata y el 15% una reacción tardía; sin embargo, la tasa de reacciones graves fue solo del 0,3% (7). Estas reacciones deben tratarse de inmediato con adrenalina. Los pacientes con antecedentes de reacciones alérgicas al contraste, en particular después de una inyección intraarterial previa, pueden recibir medicación previa con prednisona oral (o hidrocortisona parenteral si el estudio es urgente) y difenhidramina.

La lesión renal aguda inducida por contraste se define como un deterioro de la función renal (un aumento del 25 al 50% en la creatinina sérica respecto del valor basal o un aumento de 0,3 a 0,5 mg/dL [23 a 44 micromoles/L] en el valor absoluto) dentro de los 2 a 7 días posteriores a la administración IV del medio de contraste y que se considera causado por el contraste en lugar de por causas alternativas (8, 9). Para los pacientes en situación de riesgo, el uso de la dosis más baja posible de un medio de contraste hipoosmolar o isoosmolar, la suspensión de los medicamentos nefrotóxicos, la evitación de múltiples estudios con contraste en un período breve y la expansión del volumen intravascular antes y después de la exposición al contraste probablemente reducen este riesgo. Las estatinas pueden reducir el riesgo de lesión renal aguda. Para algunos pacientes de alto riesgo en quienes los beneficios del procedimiento superan los riesgos, se puede realizar diálisis profiláctica.

Complicaciones relacionadas con el catéter

Si la punta del catéter entra en contacto con el endocardio ventricular, suelen producirse ectopias o arritmias ventriculares, aunque la fibrilación ventricular es infrecuente. Si sucede, la cardioversión con corriente continua (cardioversión CD) se administra de inmediato.

La rotura de una placa aterosclerótica por el catéter puede liberar una lluvia de ateroémbolos. Los émbolos de la aorta pueden causar accidente cerebrovascular o nefropatía. Las embolias procedentes de las arterias coronarias de proximal a distal pueden causar infarto de miocardio.

La disección de la arteria coronaria también es posible.

Complicaciones en el sitio de acceso

Las complicaciones del sitio de acceso incluyen:

  • Hemorragia

  • Hematoma

  • Seudoaneurisma

  • Fístula arteriovenosa (AV)

  • Isquemia de los miembros

Puede ocurrir sangrado del sitio de acceso, que por lo general se resuelve con compresión. Las contusiones leves y los pequeños hematomas son comunes y no requieren investigación ni tratamiento específico.

Una masa de gran tamaño o que aumenta de tamaño debe investigarse mediante ecografía para distinguir un hematoma de un seudoaneurisma. Un soplo en el sitio (con o sin dolor) sugiere una fístula AV, que puede ser diagnosticada mediante ecografía. Los hematomas generalmente se resuelven con el tiempo y no requieren tratamiento específico. Los seudoaneurismas y las fístulas AV generalmente se resuelven con compresión; las que persisten pueden requerir reparación quirúrgica.

La vía de la arteria radial conlleva un riesgo mucho menor de hematoma, seudoaneurisma o formación de fístula AV en comparación con la vía de la arteria femoral (10).

Referencias de complicaciones

  1. 1. Al-Hijji MA, Lennon RJ, Gulati R, et al. Safety and Risk of Major Complications With Diagnostic Cardiac Catheterization. Circ Cardiovasc Interv. 2019;12(7):e007791. doi:10.1161/CIRCINTERVENTIONS.119.007791

  2. 2. Dehmer GJ, Weaver D, Roe MT, et al. A contemporary view of diagnostic cardiac catheterization and percutaneous coronary intervention in the United States: a report from the CathPCI Registry of the National Cardiovascular Data Registry, 2010 through June 2011. J Am Coll Cardiol. 2012;60(20):2017-2031. doi:10.1016/j.jacc.2012.08.966

  3. 3. West R, Ellis G, Brooks N; Joint Audit Committee of the British Cardiac Society and Royal College of Physicians of London. Complications of diagnostic cardiac catheterisation: results from a confidential inquiry into cardiac catheter complications. Heart. 2006;92(6):810-814. doi:10.1136/hrt.2005.073890

  4. 4. Writing Committee Members, Harold JG, Bass TA, et al. ACCF/AHA/SCAI 2013 Update of the Clinical Competence Statement on Coronary Artery Interventional Procedures: a Report of the American College of Cardiology Foundation/American Heart Association/American College of Physicians Task Force on Clinical Competence and Training (Writing Committee to Revise the 2007 Clinical Competence Statement on Cardiac Interventional Procedures). Catheter Cardiovasc Interv. 2013;82(2):E69-E111. doi:10.1002/ccd.24985

  5. 5. Gaudino M, Andreotti F, Kimura T. Current concepts in coronary artery revascularisation. Lancet. 2023;401(10388):1611-1628. doi:10.1016/S0140-6736(23)00459-2

  6. 6. Broyles AD, Banerji A, Barmettler S, et al. Practical Guidance for the Evaluation and Management of Drug Hypersensitivity: Specific Drugs. J Allergy Clin Immunol Pract. 2020;8(9S):S16-S116. doi:10.1016/j.jaip.2020.08.006

  7. 7. Sohn KH, Kim GW, Lee SY, et al. Immediate and delayed hypersensitivity after intra-arterial injection of iodinated contrast media: a prospective study in patients with coronary angiography. Eur Radiol. 2019;29(10):5314-5321. doi:10.1007/s00330-019-06138-3

  8. 8. Mandurino-Mirizzi A, Munafò A, Crimi G. Contrast-Associated Acute Kidney Injury. J Clin Med. 2022;11(8):2167. doi:10.3390/jcm11082167

  9. 9. Mehran R, Dangas GD, Weisbord SD. Contrast-Associated Acute Kidney Injury. N Engl J Med. 2019;380(22):2146-2155. doi:10.1056/NEJMra1805256

  10. 10. Rao SV, O'Donoghue ML, Ruel M, et al. 2025 ACC/AHA/ACEP/NAEMSP/SCAI Guideline for the Management of Patients With Acute Coronary Syndromes: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. Circulation. 2025;151(13):e771-e862. doi:10.1161/CIR.0000000000001309

Más información

El siguiente recurso en inglés puede ser útil. Tenga en cuenta que el MANUAL no es responsable por el contenido de este recurso.

  1. American College of Radiology (ACR) Manual on Contrast Media. 2025 ACR Committee on Drugs and Contrast Media provides a guide for safe and effective use of contrast media

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