Eosinofilia

Revisión completa: ene 2026 PorJane Liesveld, MD, James P. Wilmot Cancer Institute, University of Rochester Medical Center | Revisión de colegas realizada porAshkan Emadi, MD, PhD, West Virginia University School of Medicine, Robert C. Byrd Health Sciences Center
Última actualización: may 2026
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Vista para pacientes

La eosinofilia se define como un recuento de eosinófilos en sangre periférica > 500/mcL (> 0,5 × 109/L). Las causas y los trastornos asociados son innumerables, pero a menudo representan una reacción alérgica, incluyendo reacciones a medicamentos o una infección parasitaria. La eosinofilia puede ser reactiva (secundaria) o la manifestación primaria de un trastorno hematológico. El diagnóstico implica estudios complementarios selectivos dirigidos a las causas sospechadas clínicamente. El tratamiento de la eosinofilia clonal primaria incluye glucocorticoides y, según las anomalías genéticas específicas, inhibidores de la tirosina cinasa y/o anticuerpos monoclonales. En la eosinofilia secundaria, el tratamiento se dirige a las otras causas subyacentes.

La eosinofilia tiene características de una respuesta inmunitaria: un agente, por ejemplo la Trichinella spiralis, provoca una respuesta primaria con niveles relativamente bajos de eosinófilos, mientras que las exposiciones reiteradas determinan un aumento de la respuesta eosinófila o una respuesta secundaria. Varios compuestos liberados por mastocitos y basófilos inducen la producción de eosinófilos mediada por IgE. Estas sustancias son el factor quimiotáctico eosinófilo de la anafilaxia, el leucotrieno B4, los complejos del complemento (C5-C6-C7) y la histamina (en un estrecho rango de concentración).

La eosinofilia periférica se caracteriza como:

  • Leve: 500 a 1500/mcL (0,5 a 1,5 × 109/L)

  • Moderado: 1500 a 5000/mcL (1,5 a 5 × 109/L)

  • Grave: > 5000/mcL (> 5 × 109/L)

La eosinofilia leve en sí misma no causa síntomas, pero las concentraciones ≥ 1500/microL (≥ 1,5 × 109/L) pueden producir lesiones orgánicas si persisten. El daño de órganos normalmente se produce debido a la inflamación del tejido y la reacción a las citocinas y quimiocinas liberadas por los eosinófilos, así como a las células inmunitarias que son reclutadas hacia los tejidos. Si bien puede haber compromiso de cualquier órgano, en general afecta el corazón, los pulmones, la piel y el sistema nervioso (para conocer las manifestaciones véase tabla ).

A veces los pacientes con eosinofilia importante (p. ej., recuentos de eosinófilos > 100.000/microL [> 100 × 109/L]), en general con leucemia eosinófila, presentan complicaciones cuando los eosinófilos forman agregados que ocluyen los vasos sanguíneos pequeños y causan isquemia tisular y microinfartos. Las manifestaciones típicas incluyen las de hipoxia cerebral o pulmonar (p. ej., encefalopatía, disnea o insuficiencia respiratoria).

El síndrome hipereosinofílico idiopático es una enfermedad caracterizada por eosinofilia en sangre periférica, con manifestaciones de compromiso o disfunción orgánica directamente relacionada con la eosinofilia en pacientes que no tienen eosinofilia parasitaria, alérgica, un trastorno clonal de la hematopoyesis u otras causas de eosinofilia.

Calculadora clínica

Etiología de la eosinofilia

La eosinofilia puede ser la siguiente:

  • Primaria: proliferación clonal de eosinófilos asociada con trastornos hematológicos, como las leucemias y las neoplasias mieloproliferativas

  • Secundario: causado por o asociado con trastornos no hematológicos (véase tabla )

  • Idiopática: no se logran identificar la causa

En los Estados Unidos, la causa más común de eosinofilia es la siguiente:

  • Trastornos alérgicos o atópicos (por lo general, respiratorios o cutáneos)

En los casos causados por trastornos alérgicos o atópicos, la eosinofilia suele ser de leve a moderada (1).

Otras causas frecuentes de eosinofilia incluyen las siguientes:

  • Reacciones a medicamentos (tanto alérgicas como no alérgicas)

  • Infecciones (habitualmente parasitarias)

  • Ciertos tumores (hemáticos o sólidos, benignos o malignos)

Los pacientes con reacciones eosinófilas de origen medicamentoso pueden ser asintomáticos o presentar varios síndromes, como la nefritis intersticial, la enfermedad del suero, la ictericia colestásica, la vasculitis por hipersensibilidad y las adenopatías inmunoblásticas. Se han informado reacciones cutáneas graves con el uso de inhibidores del punto de control inmunitario en pacientes con cáncer (2).

El síndrome de eosinofilia-mialgia (EMS) es un trastorno multisistémico poco común caracterizado por mialgias intensas y eosinofilia periférica; su causa es desconocida. Sin embargo, en 1989, se notificó que varios cientos de pacientes presentaron este síndrome después de tomar L-triptófano con fines de sedación o apoyo psicotrópico (3). Probablemente, este síndrome fue causado por un contaminante y no por el L-triptófano. Los síntomas, como mialgias intensas, tenosinovitis, edema muscular y erupción, persistieron de semanas a meses, y se produjeron varias muertes. Hasta el momento, no se ha vinculado definitivamente ningún caso de síndrome de eosinofilia-mialgia con suplementos dietéticos de 5-hidroxitriptófano (4).

La DRESS (reacción a fármacos con eosinofilia y síntomas sistémicos, sigla derivada de los componentes en inglés) es un síndrome poco frecuente, caracterizado por fiebre, erupción cutánea morbiforme, edema facial, eosinofilia, linfocitosis atípica, linfadenopatía, y signos y síntomas relacionados con la afectación de órganos diana (por lo general, el corazón, los pulmones, el bazo, la piel, el sistema nervioso) (5, 6). Requiere evaluación y tratamiento urgentes para prevenir complicaciones graves y la muerte. Los diferentes medicamentos tienen distinta propensión a causar DRESS. Las causas más comunes son alopurinol, vancomicina, lamotrigina, carbamazepina y sulfametoxazol/trimetoprima. Los medicamentos anticonvulsivos aromáticos (p. ej., carbamazepina, lamotrigina) conllevan el mayor riesgo, seguidos de alopurinol y antibióticos sulfonamidas (7, 8).

Casi cualquier invasión parasitaria de tejidos puede provocar eosinofilia, pero los protozoos (ameba) y los metazoos no invasores en general no lo hacen.

De los tumores hematológicos, el linfoma de Hodgkin puede causar eosinofilia marcada, mientras que la eosinofilia es menos frecuente en el linfoma no Hodgkin, la leucemia mieloide crónica y la leucemia linfoblástica aguda.

Los infiltrados pulmonares que pueden asociarse con la eosinofilia periférica forman parte de un espectro de trastornos clínicos, que pueden ser de naturaleza infecciosa (p. ej., parasitarios o micóticos), autoinmunitaria (p. ej., granulomatosis eosinofílica con poliangeítis) o inflamatoria (p. ej., por toxinas o neoplasias).

La esofagitis eosinofílica es una enfermedad cada vez más reconocida que se caracteriza por vómitos y disfagia. Para arribar a un diagnóstico, la biopsia esofágica debe mostrar al menos 15 eosinófilos por campo de gran aumento. El tratamiento incluye inhibidores de la bomba de protones, budesonida, ensayos de eliminación de alimentos y, a veces, dilatación esofágica (9). El dupilumab también puede ofrecer un beneficio terapéutico (10).

Tabla
Tabla

Referencias de la etiología

Evaluación de la eosinofilia

Numerosas enfermedades pueden causar eosinofilia. Las causas comunes incluyen trastornos alérgicos, infecciosos y neoplásicos.

Anamnesis

Las preguntas que tienen mayor probabilidad de resultar útiles son las siguientes:

  • Viajes (que sugieren una posible exposición a un parásito)

  • Alergias

  • Trastornos autoinmunitarios

  • Uso de medicación

  • Uso de productos de hierbas y suplementos dietéticos

  • Síntomas sistémicos (p. ej., fiebre, pérdida de peso, mialgias, artralgias, erupciones, linfadenopatías)

  • Nuevas exposiciones dietéticas

Los síntomas sistémicos sugieren que debe efectuarse una evaluación detallada para detectar trastornos infecciosos, neoplásicos, enfermedades reumáticas sistémicas u otros trastornos sistémicos. Otras partes importantes de la anamnesis son los antecedentes familiares de trastorno sanguíneos y una anamnesis completa por aparatos que evalúe síntomas de alergias y de disfunción pulmonar, cardíaca, digestiva y neurológica.

Examen físico

Un examen físico general debe enfocarse en el corazón, la piel, y los sistemas nervioso y respiratorio. Ciertos hallazgos físicos pueden sugerir causas o trastornos asociados. A modo de ejemplo se pueden mencionar erupciones (trastornos alérgicos, cutáneos o vasculíticos), hallazgos pulmonares anormales (asma, infecciones pulmonares o síndromes de infiltración pulmonar con eosinofilia) y linfadenopatías generalizadas o esplenomegalia (neoplasias mieloproliferativas o cáncer).

Estudios complementarios

Por lo general, la eosinofilia se reconoce cuando se realiza un hemograma completo por otros motivos. Los estudios adicionales suelen incluir lo siguiente (1,2):

  • Búsqueda de huevos y parásitos en materia fecal

  • Otros estudios para detectar lesión de órganos o causas específicas en función de los hallazgos clínicos

Por lo general, si no se sospecha una causa farmacológica o alérgica sobre la base de los hallazgos clínicos, deben examinarse 3 muestras de materia fecal para buscar huevos y parásitos; sin embargo, los hallazgos negativos no descartan una causa parasitaria (p. ej., la triquinosis requiere una biopsia muscular; la toxocariasis y las infecciones por filarias requieren otras biopsias tisulares; pueden ser necesarios aspirados duodenales para descartar determinados parásitos, como Strongyloides).

Otras pruebas diagnósticas específicas dependen de los hallazgos clínicos (en particular, antecedentes de viaje) y pueden consistir en radiografía de tórax, análisis de orina, pruebas hepáticas y renales, y pruebas serológicas para trastornos parasitarios y enfermedades reumáticas sistémicas. Si los pacientes tienen adenopatías generalizadas, esplenomegalia, o síntomas sistémicos, se realizan pruebas en sangre. Un aumento de la concentración sérica de vitamina B12 o alteraciones del frotis de sangre periférica sugieren una neoplasia mieloproliferativa subyacente y puede ser útil un aspirado y biopsia de médula ósea, con estudios citogenéticos.

Si la evaluación de rutina no revela una causa, se deben realizar estudios para detectar lesión de órganos. Las pruebas pueden incluir algunas de las evaluaciones ya mencionadas, así como pruebas de lactato deshidrogenasa (LDH) y hepáticas (lo que sugiere daño hepático o posiblemente una neoplasia mieloproliferativa). La ecocardiografía, las concentraciones séricas de troponina y las pruebas de función pulmonar se realizan en pacientes con manifestaciones cardiopulmonares. En aquellos con sospecha de vasculitis o asma, se puede medir un anticuerpo anticitoplasma de neutrófilos (ANCA), y si el título está elevado, se recomienda una tomografía computarizada de alta resolución.

Referencias de la evaluación

  1. 1. Klion AD. Approach to the patient with suspected hypereosinophilic syndrome. Hematology Am Soc Hematol Educ Program. 2022; 2022(1):47-54. doi: 10.1182/hematology.2022000367

  2. 2. Shomali W, Gotlib J. World Health Organization-Defined Eosinophilic Disorders: 2022 Update on Diagnosis, Risk Stratification, and Management. Am J Hematol. 2022;97(1):129-148. doi:10.1002/ajh.26352

Tratamiento de la eosinofilia

  • En ocasiones, glucocorticoides

Si la eosinofilia es leve y no hay compromiso orgánico, puede ser apropiada una observación estrecha sin tratamiento.

Se suspenden los fármacos que tienen una asociación conocida con la eosinofilia. El asma mediada por eosinófilos a veces se puede tratar con anticuerpos contra IL-5 (p. ej., mepolizumab, reslizumab) o con anticuerpos contra el receptor de IL-5 como benralizumab (1). Dupilumab, un inhibidor de IL-4/IL-13, puede usarse para tratar la neumonía eosinofílica crónica y la aspergilosis broncopulmonar alérgica (2).

Si no se detecta ninguna causa, se realiza un seguimiento del paciente en busca de complicaciones. Una prueba breve de glucocorticoides a dosis bajas puede reducir el recuento de eosinófilos si la eosinofilia es secundaria (p. ej., a alergia, enfermedad reumática sistémica o infección parasitaria) en lugar de primaria. Está indicada una prueba de este tipo si la eosinofilia es persistente y progresiva en ausencia de una causa tratable. La evaluación de la infección por Strongyloides en pacientes de regiones tropicales y subtropicales es importante porque los glucocorticoides pueden causar infección diseminada, que puede ser fatal. Debido a que la eosinofilia puede involucrar múltiples sistemas de órganos o puede ser una manifestación de un trastorno sistémico, pueden ser necesarios varios especialistas para definir el diagnóstico y el tratamiento (3).

(Véase también Tratamiento del síndrome hipereosinofílico.)

Referencias del tratamiento

  1. 1. Pelaia C, Calabrese C, Vatrell A, et al. Benralizumab: from the basic mechanism of action to the potential use in the biological therapy of severe eosinophilic asthma. Biomed Res Int. 2018;2018:4839230. doi:10.1155/2018/4839230

  2. 2. Eldaabossi SAM, Awad A, Anshasi N. Meprolizumab and dupliumab as a replacement to systemic glucocorticoids for the treatment of chronic eosinophilic pneumonia and allergic bronchopulmonary aspergillus-Case series, Almoosa specialist hospital. Respir Med Case Rep. 2021;34:201520. doi: 10.1016/j.rmcr.2021.101520

  3. 3. Thomsen GN, Christoffersen MN, Lindegaard HM, et al. The multidisciplinary approach to eosinophilia. Front Oncol. 2023;13:1193730. doi:10.3389/fonc.2023.1193730

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