Linfadenitis

Revisión completa: may 2026 PorPatrick James Passarelli, MD, Dartmouth Health | Revisión de colegas realizada porBrenda L. Tesini, MD, University of Rochester School of Medicine and Dentistry
Última actualización: may 2026
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Vista para pacientes

La linfadenitis es la inflamación de uno o más ganglios linfáticos y es causada más comúnmente por una infección. La infección puede ser de origen bacteriano, viral, fúngico o protozoario. La síntomas incluyen dolor, hipersensibilidad a la palpación y adenomegalia. El diagnóstico en forma típica es clínico. El tratamiento suele ser empírico.

(Véase también Generalidades sobre las infecciones bacterianas de la piel y Linfangitis).

La linfadenitis es la manifestación de varias infecciones bacterianas, virales, fúngicas y parasitarias.

La linfadenitis focal es prominente en los siguientes casos:

La linfadenitis multifocal puede ocurrir en pacientes con los siguientes elementos:

Otras causas no infecciosas de linfadenitis incluyen enfermedades autoinmunes (p. ej., lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide), cánceres (p. ej., linfoma, leucemia), reacciones farmacológicas (p. ej., al alopurinol o la fenitoína), enfermedad de Castleman y enfermedad de Kawasaki (1).

Referencia general

  1. 1. Gaddey HL, Riegel AM. Unexplained Lymphadenopathy: Evaluation and Differential Diagnosis. Am Fam Physician. 2016;94(11):896-903.

Síntomas y signos de linfadenitis

La linfadenitis suele causar eritema focal, dolor, sensibilidad a la palpación y adenomegalia. El dolor y las molestias a la palpación permiten distinguirla de las linfadenopatías. En el caso de algunas infecciones, la piel cercana está inflamada, en ocasiones con signos de celulitis. Pueden formarse abscesos y la salida a través de la piel puede formar trayectos fistulosos. Es frecuente la fiebre.

Linfadenitis (submandibular)
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Esta fotografía muestra a un niño con una linfadenitis submandibular derecha por micobacterias no tuberculosas que se presenta como un tumor edematoso fluctuante con un extenso cambio de coloración cutánea característico.

© Springer Science+Business Media

Diagnóstico de linfadenitis

  • Anamnesis y examen físico

  • Aspiración y cultivo o biopsia escisional en casos seleccionados

El diagnóstico de linfadenitis es principalmente clínico, basado en una anamnesis sugestiva del trastorno subyacente y hallazgos en el examen físico de adenomegalias con características que sugieren infección (p. ej., eritema, dolor, a veces drenaje purulento). Los ganglios linfáticos agrandados que no causan dolor, hipersensibilidad a la palpación o eritema pueden hacer sospechar otros trastornos como linfomas.

Puede ser necesario un diagnóstico tisular cuando la etiología sigue siendo incierta, existe preocupación por cáncer, o si hay ganglios unilaterales, firmes, grandes, fijos o conglomerados (1). La aspiración con aguja fina y la biopsia con aguja gruesa son opciones mínimamente invasivas; sin embargo, puede ser necesaria una biopsia escisional (p. ej., en pacientes con escrófula, cáncer o lesiones persistentes, que no responden al tratamiento o recurrentes) (2, 3). Los cultivos y la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) cuantitativa (u otros métodos de diagnóstico molecular similares) pueden identificar con precisión el microorganismo causante en algunos casos (p. ej., tularemia, tuberculosis).

Referencias del diagnóstico

  1. 1. Prasad R, Arthur LG. Cervical Lymphadenopathy. Fundamentals of Pediatric Surgery. 2010;213-219. Published 2010 Jul 28. doi:10.1007/978-1-4419-6643-8_28

  2. 2. Olivas-Mazón R, Blázquez-Gamero D, Alberti-Masgrau N, et al. Diagnosis of nontuberculous mycobacterial lymphadenitis: The role of fine-needle aspiration. Eur J Pediatr. 2021;180(4):1279–1286. doi:10.1007/s00431-020-03875-2

  3. 3. Falk N, Joseph R, Dieujuste M. Lymphadenopathy: Evaluation and Differential Diagnosis. Am Fam Physician. 2025;112(3):286-293.

Tratamiento de la linfadenitis

  • Tratamiento de la causa subyacente

El tratamiento de la linfadenitis se dirige a la causa subyacente.

Muchos pacientes con linfadenitis infecciosa pueden responder al tratamiento ambulatorio con antibióticos por vía oral. La terapia empírica generalmente se dirige a Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes o a micobacterias atípicas. Se administran antifúngicos o antiparasitarios según la etiología sospechada. El uso de compresas tibias puede proporcionar alivio sintomático del dolor, y también se pueden administrar AINE.

Sin embargo, muchos pacientes también desarrollan abscesos, que requieren drenaje quirúrgico además de antibióticos. En niños, a menudo se necesitan antibióticos intravenosos, y también pueden requerirse en pacientes con una infección bacteriana grave.

La linfadenitis suele resolverse con el tratamiento oportuno, aunque es frecuente la presencia de linfadenopatía residual, persistente y no dolorosa.

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