Las pruebas de diagnóstico por imágenes cardíacas pueden delimitar la estructura y la función del corazón. Las pruebas de diagnóstico por imagen estándar incluyen:
Tomografía computarizada (TC) y angiografía por TC
Resonancia magnética (RM) y angiografía por RM
La ecocardiografía se analiza por separado.
La TC y la RM convencionales poseen aplicaciones limitadas porque el corazón late en forma continua, pero las técnicas de TC y resonancia magnética más rápidas pueden obtener imágenes útiles del corazón si el ritmo es regular y se controla la frecuencia cardíaca; a veces los pacientes reciben un fármaco (p. ej., un betabloqueante) para reducir la frecuencia cardíaca durante el estudio.
En el ECG con ventana (sincronización electrocardiográfica), el registro de la imagen (o la reconstrucción) se sincroniza con el ECG, lo que aporta información obtenida a través de varios ciclos para crear imágenes únicas de momentos específicos del ciclo cardíaco. La sincronización de la TC es una forma de sincronización por ECG que emplea el ECG para activar el haz de rayos X en la porción deseada del ciclo cardíaco, lo que expone al paciente a menos radiación que la sincronización que reconstruye la información solo a partir de la porción deseada del ciclo cardíaco (reconstrucción sincronizada) y no interrumpe el haz de rayos X.
Radiografía de tórax en el diagnóstico cardíaco
Las radiografías de tórax suelen ser útiles como punto de partida en el diagnóstico cardíaco. A menudo se realizan en la evaluación de síntomas que podrían ser de origen cardíaco (p. ej., dolor torácico) y pueden proporcionar información anatómica valiosa, aunque casi siempre se requieren otras pruebas para describir con precisión la estructura y la función del corazón. Las proyecciones posteroanterior y lateral proporcionan una visión general del tamaño y la forma de las aurículas y los ventrículos, la vasculatura pulmonar, la anatomía bronquial y la lateralidad del arco aórtico. Siempre debe realizarse una radiografía de tórax cuando se considera el diagnóstico de insuficiencia cardíaca.
Los signos de agrandamiento de la aurícula izquierda incluyen una densidad visible de aurícula izquierda en el hemitórax derecho (flecha azul, signo de doble densidad), mayor distancia (> 7 cm) entre el borde auricular izquierdo en el hemitórax derecho y el bronquio principal izquierdo, un convexidad a lo largo del borde cardíaco superior izquierdo causada por el agrandamiento de la orejuela auricular izquierda (flecha roja) y el ensanchamiento de la carina con mayor separación entre los bronquios principales izquierdo y derecho. Los signos de agrandamiento ventricular izquierdo incluyen un agrandamiento de la silueta cardíaca y el desplazamiento del borde cardíaco izquierdo hacia la izquierda y abajo.
ZEPHYR/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Tomografía computarizada (TC) en el diagnóstico cardíaco
La TC puede usarse para evaluar la pericarditis, las cardiopatías congénitas (en especial las conexiones arteriovenosas anómalas), las enfermedades de los grandes vasos (p. ej., aneurisma de aorta, disección de la aorta), los tumores cardíacos, la embolia pulmonar aguda, la tromboembolia pulmonar crónica y la cardiomiopatía arritmogénica del ventrículo derecho. La TC sin contraste se puede utilizar para buscar calcificaciones en la arteria coronaria; la carga de calcio a veces se utiliza para mejorar las estimaciones del riesgo cardíaco. El uso de la TC para evaluar la mayoría de los demás trastornos cardíacos, en particular los que afectan los vasos sanguíneos, requiere un medio de contraste radiopaco, que puede limitar su uso en pacientes con insuficiencia renal. Cuando se usa para obtener imágenes de vasos sanguíneos específicamente, la TC con contraste se denomina angiografía por TC y a menudo se sincroniza con el ECG.
La angiografía por TC coronaria (CCTA), una alternativa no invasiva a la angiografía coronaria, se basa en la tecnología de TC con multidetectores. La CCTA se utiliza especialmente en pacientes con dolor torácico y una probabilidad baja a intermedia de síndrome coronario agudo (1). Cuando se usa con betabloqueantes para disminuir la frecuencia cardíaca y nitroglicerina para dilatar las arterias coronarias, tiene una sensibilidad de hasta el 97% para la enfermedad arterial coronaria obstructiva significativa (2). Los niveles de radiación son razonables (1 a 10 mSv, en comparación con la exposición promedio anual a la radiación de fondo de 3,6 mSv) con los protocolos de diagnóstico por imágenes actuales, incluida la sincronización prospectiva con ECG (3). Sin embargo, la presencia de placas calcificadas de alta densidad produce artefactos de imagen que interfieren con la interpretación. La CCTA se puede combinar con una estimación no invasiva de la reserva fraccional de flujo (FFR), un parámetro importante para evaluar la importancia hemodinámica funcional de las lesiones coronarias, y que de otro modo requiere una evaluación invasiva en el laboratorio de cateterismo cardíaco (4).
El corte transversal de un angiotomograma cardíaco muestra el ventrículo izquierdo y la arteria descendente anterior izquierda.
LIVING ART ENTERPRISES, LLC/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Esta imagen muestra calcificaciones coronarias densas en el tronco coronario izquierdo (flecha roja) y la arteria coronaria descendente anterior izquierda (flecha verde).
Esta imagen muestra calcificaciones coronarias densas en el tronco coronario izquierdo (flecha roja) y la arteria coron
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
Esta es una vista oblicua del lado izquierdo, mirando hacia la parte frontal del tórax (izquierda). La válvula cardíaca protésica (blanca) es visible en el centro, donde la aorta (parte central superior) se encuentra con el corazón (parte central inferior). Los puntos utilizados para cerrar el tórax son visibles en la parte superior izquierda.
Esta es una vista oblicua del lado izquierdo, mirando hacia la parte frontal del tórax (izquierda). La válvula cardíaca
ZEPHYR/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha roja. Las arterias descendente anterior izquierda y circunfleja izquierda están indicadas por las flechas verde y azul respectivamente, y la arteria coronaria derecha está indicada por la flecha púrpura.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha roja. Las arterias descendente anterior izquierda y circunfleja izquierda están indicadas por las flechas verde y azul respectivamente, y la arteria coronaria derecha está indicada por la flecha púrpura. (No todas las arterias se ven en todas las imágenes.)
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha roja. Las arterias descendente anterior izquierda y circunfleja izquierda están indicadas por las flechas verde y azul respectivamente, y la arteria coronaria derecha está indicada por la flecha púrpura. (No todas las arterias se ven en todas las imágenes.)
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha roja. Las arterias descendente anterior izquierda y circunfleja izquierda están indicadas por las flechas verde y azul respectivamente, y la arteria coronaria derecha está indicada por la flecha púrpura.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha roja. Las arterias descendente anterior izquierda y circunfleja izquierda están indicadas por las flechas verde y azul respectivamente, y la arteria coronaria derecha está indicada por la flecha púrpura.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha roja. Las arterias descendente anterior izquierda y circunfleja izquierda están indicadas por las flechas verde y azul respectivamente, y la arteria coronaria derecha está indicada por la flecha púrpura.
Esta TC con contraste muestra arterias coronarias normales. La arteria principal izquierda está indicada por la flecha
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
Esta TC con contraste muestra una vista sagital reconstruida de la arteria descendente anterior izquierda proximal con placa calcificada prominente y 70% de estenosis (flecha roja). La mitad de la arteria descendente anterior izquierda muestra una estenosis leve del 20–30% (flechas verdes).
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
La puntuación de calcio coronario, que utiliza exploraciones sin contraste para evaluar la calcificación de las arterias coronarias, también es una herramienta importante en la estratificación del riesgo. La cantidad de calcio presente en la arteria coronaria puede usarse para determinar el riesgo a 10 años de enfermedad coronaria (véase The Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis (MESA) risk calculator). La ausencia de calcio en las arterias coronarias augura un pronóstico muy favorable (5, 6, 7). (Véase también Tomografía computarizada con puntuación de calcio.)
Referencias sobre la TC en el diagnóstico cardíaco
1. Gulati M, Levy PD, Mukherjee D, et al. 2021 AHA/ACC/ASE/CHEST/SAEM/SCCT/SCMR Guideline for the Evaluation and Diagnosis of Chest Pain: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. Circulation. 2021;144(22):e368-e454. doi:10.1161/CIR.0000000000001029
2. Joshi PH, de Lemos JA. Diagnosis and Management of Stable Angina: A Review. JAMA. 2021;325(17):1765-1778. doi:10.1001/jama.2021.1527
3. Abbara S, Blanke P, Maroules CD, et al. SCCT guidelines for the performance and acquisition of coronary computed tomographic angiography: A report of the Society of Cardiovascular Computed Tomography Guidelines Committee: Endorsed by the North American Society for Cardiovascular Imaging (NASCI). J Cardiovasc Comput Tomogr. 2016;10(6):435-449. doi:10.1016/j.jcct.2016.10.002
4. Slipczuk L, Blankstein R, Bucciarelli-Ducci C, et al. State of the Art: Evaluation and Medical Management of Nonobstructive Coronary Artery Disease in Patients With Chest Pain: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. 2025;152(23):e443-e466. doi:10.1161/CIR.0000000000001394
5. Blaha M, Budoff MJ, Shaw LJ, et al. Absence of coronary artery calcification and all-cause mortality. JACC Cardiovasc Imaging. 2009;2(6):692-700. doi:10.1016/j.jcmg.2009.03.009
6. Grandhi GR, Mszar R, Cainzos-Achirica M, et al. Coronary Calcium to Rule Out Obstructive Coronary Artery Disease in Patients With Acute Chest Pain. JACC Cardiovasc Imaging. 2022;15(2):271-280. doi:10.1016/j.jcmg.2021.06.027
7. Sarwar A, Shaw LJ, Shapiro MD, et al. Diagnostic and prognostic value of absence of coronary artery calcification. JACC Cardiovasc Imaging. 2009;2(6):675-688. doi:10.1016/j.jcmg.2008.12.031
Resonancia magnética cardíaca (RM)
La RM convencional suele ser útil para evaluar áreas que rodean el corazón, en particular el mediastino y los grandes vasos (p. ej., para examinar aneurismas, disecciones, cardiopatía congénita, y estenosis). Con la adquisición de datos sincronizada con el ECG, la RM cardíaca puede usarse para obtener imágenes del propio corazón y tiene una mejor resolución de tejidos blandos que la TC o la ecocardiografía, delineando claramente el espesor y el movimiento de la pared miocárdica, los volúmenes de las cavidades, las masas intraluminales o los coágulos, además de los planos valvulares. La resonancia magnética se puede utilizar para cuantificar los volúmenes ventriculares izquierdo y derecho y la fracción de eyección cuando la ecocardiografía es inadecuada o no puede realizarse. La RM tiene la ventaja sobre la TC de no exponer al paciente a radiación ionizante. La resonancia magnética cardíaca también puede cuantificar la relación entre el flujo sanguíneo pulmonar y sistémico, la relación entre el flujo sanguíneo pulmonar derecho e izquierdo, el flujo sanguíneo a través de vasos específicos y la insuficiencia valvular.
Los dispositivos metálicos implantados (p. ej., espirales, tutores endocavitarios, marcapasos) pueden causar artefactos en la imagen o pueden requerir modificación del protocolo de resonancia magnética; en algunos casos, pueden impedir la resonancia magnética por completo. (Véase también Resonancia magnética del tórax.)
Esta imagen muestra un ventrículo izquierdo normal (flecha roja), un ventrículo derecho normal (flecha azul) y un miocardio normal (flecha verde). Los músculos papilares (flecha púrpura) también son visibles.
© 2017 Elliot K. Fishman, MD.
La RM secuencial (RM con contraste), obtenida tras la inyección de un medio de contraste paramagnético (ácido dietilentriaminopentaacético de gadolinio [Gd-DTPA]), logra una mejor resolución de los patrones de perfusión miocárdica cuando se compara con las imágenes gammagráficas. La RM es generalmente considerada como la medida más exacta y fiable de los volúmenes ventriculares, así como la eyección fraccional. Sin embargo, los pacientes con compromiso de la función renal (aquellos con una tasa de filtración glomerular < 30 mL/minuto, o que reciben terapia de reemplazo renal) pueden desarrollar fibrosis nefrógena sistémica, un trastorno potencialmente mortal, después del uso de contraste de gadolinio.
Cuando la RM se realiza con contraste, es posible obtener información tridimensional sobre el tamaño y la localización de un infarto y pueden medirse las velocidades del flujo sanguíneo en las cámaras cardíacas. La RM puede evaluar la viabilidad de los tejidos a través de la observación de la respuesta contráctil a la estimulación inotrópica con dobutamina, o mediante el uso de contraste de gadolinio (que no ingresa en las células con membranas intactas, lo que resulta en un realce retrasado o tardío con gadolinio de las áreas fibróticas). La RM discrimina la cicatriz miocárdica de la inflamación con edema y es útil en el diagnóstico de la miocarditis. En los pacientes con síndrome de Marfan, las mediciones con RM de la dilatación de la aorta ascendente son más precisas que las mediciones ecocardiográficas. La RM se utiliza regularmente para la evaluación de las miocardiopatías no isquémicas, como la amiloidosis. La resonancia magnética también es importante en la evaluación de la cardiopatía congénita compleja desde una perspectiva tanto anatómica como funcional.
La angiografía por resonancia magnética (ARM) después de la inyección de un agente de contraste de gadolinio se emplea para evaluar el volumen sanguíneo de interés (p. ej., de los vasos sanguíneos del tórax o del abdomen); simultáneamente puede evaluarse la totalidad del flujo sanguíneo. La angiografía por resonancia magnética puede ser útil para detectar aneurismas, estenosis u oclusiones en las arterias carótidas, coronarias, renales o periféricas.
La venografía por resonancia magnética (VRM) puede utilizarse como alternativa a la ecografía para detectar trombosis venosa profunda; sin embargo, la VRM está menos establecida y es más costosa que la ecografía.
La RM cardíaca también se utiliza en las pruebas de esfuerzo.
Gammagrafía con radionúclidos
La tomografía computarizada por emisión de fotón único (SPECT) y la tomografía por emisión de positrones (PET) son modalidades de diagnóstico por imágenes con radionúclidos utilizadas para obtener imágenes cardíacas. Se basan en la detección de radionúclidos para identificar sitios de captación, que indican perfusión, actividad metabólica, tejido no viable o infiltración. Ambas se utilizan en la evaluación de la enfermedad arterial coronaria, siendo la SPECT más ampliamente disponible y menos costosa, mientras que la PET proporciona una calidad de imagen y precisión superiores a un costo más alto (1). Otras indicaciones para la obtención de imágenes con radionúclidos incluyen función valvular, ventriculografía y evaluación de enfermedades inflamatorias e infiltrativas.
Referencia de la gammagrafía con radionúclidos
1. Knott JD, Kronzer E, Anavekar N, Chareonthaitawee P, Askew JW. Radionuclide imaging techniques for assessing myocardial viability: Clinical applications, evidence, and future directions. Prog Cardiovasc Dis. 2025;93:51-59. doi:10.1016/j.pcad.2025.08.005



