Melanoma

(Melanoma maligno)

Revisión completa: mar 2026 PorVinod E. Nambudiri, MD, MBA, EdM, Harvard Medical School | Revisión de colegas realizada porJoseph F. Merola, MD, MMSc, UT Southwestern Medical Center
Última actualización: abr 2026
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Vista para pacientes

El melanoma maligno deriva de los melanocitos en una zona pigmentada (p. ej., piel, mucosas, ojos, o sistema nervioso central). Las metástasis se correlacionan con la profundidad de la invasión dérmica. Con metástasis, el pronóstico es malo. El diagnóstico se realiza por biopsia. La resección quirúrgica amplia es el tratamiento de elección para los tumores operables. La enfermedad mestastásica requiere quimioterapia sistémica, aunque es difícil lograr la cura.

(Véase también Generalidades sobre el cáncer de piel).

En 2025, se prevé que se diagnostiquen aproximadamente 104.960 casos nuevos de melanoma en los Estados Unidos, que causarán alrededor de 8.430 muertes (1). El riesgo a lo largo de la vida es de aproximadamente el 3% para las personas de raza blanca, el 0,1% para las personas de raza negra y el 0,5% para las personas de origen hispano. El melanoma representa < 2% de los cánceres de piel diagnosticados en los Estados Unidos, pero es causante de la mayoría de las muertes por cáncer de piel.

Los melanomas aparecen sobre todo en la piel, aunque también pueden desarrollarse en la mucosa de las regiones bucal, genital y rectal, y en la conjuntiva. Los melanomas también se pueden desarrollar en la capa coroidea del ojo, en las leptomeninges (piamadre o aracnoides) y en los lechos ungueales.

Manifestaciones del melanoma cutáneo
Melanoma pigmentado cutáneo (2)

Esta fotografía muestra una lesión de melanoma pigmentada, asimétrica y de color marrón oscuro. La lesión se caracteriza por una pigmentación heterogénea y moteada que va desde rojo rosado hasta marrón oscuro/negro; asimetría; y un borde muy irregular.

Esta fotografía muestra una lesión de melanoma pigmentada, asimétrica y de color marrón oscuro. La lesión se caracteriz

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National Cancer Institute (NCI); www.cancer.gov

Melanoma del ojo
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Esta foto muestra a un paciente con un melanoma maligno en el ojo derecho. Un melanoma ocular es un tipo de cáncer que proviene de la capa coroidea del ojo.

DR M.A. ANSARY/SCIENCE PHOTO LIBRARY

Los melanomas tienen tamaño, forma y color variables (suelen ser pigmentados), y también su propensión a invadir y metastatizar es variable. Las metástasis ocurren por vía linfática y por los vasos sanguíneos. Las metástasis locales causan la formación de pápulas o nódulos satélite en áreas cercanas, que pueden estar pigmentados o no. Pueden ocurrir metástasis hacia la piel u órganos internos y, en ocasiones, se descubren nódulos metastásicos o adenomegalias antes de identificar la lesión primaria.

Referencia general

  1. 1. American Cancer Society: Key Statistics for Melanoma Skin Cancer. January 16, 2025. Accessed November 10, 2025.

Factores de riesgo para el melanoma

Los factores de riesgo para el melanoma incluyen:

  • La exposición al sol, especialmente las quemaduras solares repetidas con ampollas (especialmente en la infancia o la adolescencia)

  • El bronceado repetido con rayos ultravioleta A (UVA) o tratamientos con psoraleno más UVA (PUVA)

  • Cáncer de piel no melanoma

  • Antecedentes familiares y personales de melanoma

  • Antecedentes familiares de cáncer de mama, ovario o páncreas

  • Piel clara, pecas, cabello pelirrojo o rubio

  • Los lunares atípicos, en particular > 5

  • Número elevado de nevos melanocíticos (> 50)

  • Inmunosupresión (especialmente en el contexto postrasplante)

  • Léntigo maligno

  • Nevo melanocítico congénito > 20 cm (nevos congénitos gigantes)

  • Síndrome del lunar atípico (síndrome de nevo displásico)

  • Síndrome de lunar-melanoma atípico familiar

  • Mutaciones de la línea germinal en oncogenes, incluidos BRCA2, CDK4

  • Mutaciones germinales en antioncogenes (genes supresores de tumores), incluidos CDKN2A (p16), BAP1, y CHEK2 (1)

  • Edad avanzada

Nevo melanocítico congénito
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El nevo melanocítico congénito (nevo congénito gigante) es un factor de riesgo para el melanoma maligno. Obsérvese el gran tamaño (> 20 cm), el borde irregular y el color heterogéneo.

Photo courtesy of Carl Washington, MD and Mona Saraiya, MD, MPH via the Public Health Image Library of the Centers for Disease Control and Prevention.

Los pacientes con antecedentes personales de melanoma tienen un mayor riesgo de volver a presentar lesiones similares. Las personas que tienen 1 o más familiares de primer grado con antecedentes de melanoma tienen un riesgo mayor (hasta 6 u 8 veces) que aquellas sin antecedentes familiares. El riesgo familiar de melanoma también se eleva significativamente por mutaciones de CDKN2A (p16) (2), cuya presencia también aumenta el riesgo de otros cánceres (p. ej., pulmón, mama, páncreas). Las mutaciones de BRCA2 también aumentan el riesgo, aunque en menor medida que CDKN2A, particularmente cuando ocurren en el contexto de antecedentes familiares de cáncer de ovario, mama o páncreas (3).

El síndrome de nevo atípico es la presencia de un gran número de lunares (p. ej., > 50), al menos uno de los cuales es atípico y al menos uno de los cuales es mayor de 8 mm de diámetro.

Los riesgos de melanoma futuro que confieren los antecedentes personales y familiares de melanoma son acumulativos (4). El síndrome familiar de melanoma y nevos atípicos consiste en la presencia de múltiples nevos atípicos y melanoma en 2 o más familiares de primer grado; estas personas tienen un riesgo mucho mayor (25 veces o más) de padecer melanoma.

El melanoma es menos frecuente entre las personas con pigmentación más oscura; cuando ocurre, el lecho ungueal, las palmas y las plantas son más afectadas.

Aproximadamente el 30% de los melanomas se desarrollan a partir de lunares (aproximadamente la mitad a partir de lunares típicos y la otra mitad a partir de lunares atípicos); casi todos los demás se originan de novo en melanocitos de la piel normal (5). Los lunares atípicos (nevos displásicos) pueden ser precursores del melanoma.

Si bien los melanomas pueden aparecer durante el embarazo, el embarazo en sí no aumenta la probabilidad de que un lunar se transforme en un melanoma; los lunares suelen cambiar de tamaño y oscurecerse de manera uniforme durante el embarazo.

Los melanomas extremadamente raros de la infancia casi siempre se originan a partir de nevos gigantes congénitos.

En todas las personas, se deben evaluar las lesiones que tienen ciertas características preocupantes, como tamaño, bordes irregulares, agrandamiento reciente, oscurecimiento, ulceración o sangrado (véase diagnóstico de melanoma).

Referencias de los factores de riesgo

  1. 1. National Comprehensive Cancer Network. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines). Melanoma: Cutaneous, version 2:2025. https://www.nccn.org/professionals/physician_gls/pdf/cutaneous_melanoma.pdf. Accessed November 13, 2025.

  2. 2. Potrony M, Puig-Butillé JA, Aguilera P, et al. Increased prevalence of lung, breast, and pancreatic cancers in addition to melanoma risk in families bearing the cyclin-dependent kinase inhibitor 2A mutation: implications for genetic counseling. J Am Acad Dermatol.2014;71(5):888-895. doi:10.1016/j.jaad.2014.06.036

  3. 3. Gumaste PV, Penn LA, Cymerman RM, et al. Skin cancer risk in BRCA1/2 mutation carriers. Br J Dermatol. 2015;172(6):1498-1506. doi:10.1111/bjd.13626

  4. 4. Naeyaert JM, Brochez L. Clinical practice. Dysplastic nevi. N Engl J Med. 2003 Dec 4;349(23):2233-40. doi: 10.1056/NEJMcp023017. PMID: 14657431.

  5. 5. Pampena R, Kyrgidis A, Lallas A, et al. A meta-analysis of nevus-associated melanoma: Prevalence and practical implications. J Am Acad Dermatol. 2017 Nov;77(5):938-945.e4. doi: 10.1016/j.jaad.2017.06.149. Epub 2017 Aug 29. PMID: 28864306.

Síntomas y signos del melanoma

Las siguientes características deben generar sospecha clínica (conocidas como los ABCDE del melanoma) (1):

  • A: Asimetría— apariencia asimétrica

  • B: Bordes—bordes irregulares (es decir, no redondos ni ovalados)

  • C: Color—variación del color dentro del lunar, colores inusuales, o un color muy diferente o más oscuro que otros lunares del paciente

  • D: Diámetro—> 6 mm

  • E: Evolución—un lunar nuevo en un paciente > 30 años o un lunar cambiante

A los pacientes con mayor riesgo se les debe enseñar a autoevaluarse para detectar cambios en los lunares ya existentes y a reconocer las características que sugieren melanoma. Véase Prevención de los nevos atípicos.

Otros signos de alarma incluyen:

  • Agrandamiento o cambio de forma reciente

  • Cambios en las características de la superficie o la consistencia

  • Signos de inflamación en la piel adyacente, con posible sangrado, ulceración, prurito o dolor

Referencia de los signos y los síntomas

  1. 1. Rigel DS, Friedman RJ, Kopf AW, et al. ABCDE--an evolving concept in the early detection of melanoma. Arch Dermatol. 2005 Aug;141(8):1032-4. doi: 10.1001/archderm.141.8.1032. PMID: 16103334.

Clasificación del melanoma

Existen 4 tipos principales de melanoma y unos pocos subtipos menores (1).

Melanoma de extensión superficial

Este tipo constituye el 70% de los melanomas (2). Suele ser asintomático y aparece sobre todo en la piel expuesta al sol de forma intermitente de los adultos jóvenes (p. ej., las piernas de las mujeres y el torso de los varones).

Con frecuencia surge de un nevo precursor. La lesión suele ser una placa plana con áreas irregulares, sobreelevadas, induradas y de color marrón claro u oscuro, que suelen tener pigmentación abigarrada (manchas de color rojo, blanco, negro y azul, o nódulos negro azulados pequeños, en ocasiones protuberantes). Pueden observarse pequeñas muescas o irregularidades a lo largo de los bordes, con agrandamiento o cambios de color.

En el examen histológico, los melanocitos atípicos invaden de manera característica la dermis y la epidermis. Este tipo de melanoma más comúnmente tiene la activación de mutaciones en el gen BRAF en V600.

Melanoma de tipo léntigo maligno

Este tipo constituye el 15% de los melanomas (2). Tiende a ocurrir en adultos mayores. Se origina de un léntigo maligno (peca de Hutchinson o melanoma maligno in situ—una mácula de color marrón similar a una peca).

El léntigo maligno suele aparecer en la cara u otras áreas expuestas al sol en forma crónica como máculas o parches asintomáticos, planos, de color marrón claro u oscuro, con forma irregular, con manchas marrones más oscuras o negras en la superficie. En el léntigo maligno, tanto los melanocitos normales como los malignos están confinados a la epidermis.

Cuando los melanocitos malignos invaden la dermis, la lesión recibe el nombre de melanoma maligno lentiginoso y el cáncer puede metastatizar.

Este tipo de melanoma más comúnmente tiene mutaciones en el gen C-kit.

Melanoma nodular

Este tipo constituye aproximadamente el 5% de los melanomas (2). Puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo y aparece como una pápula o placa de color oscuro, protuberante, con un color que varía entre el gris perlado y el negro. En ocasiones, la lesión contiene poco pigmento o puede ser similar a un tumor vascular.

A menos que se ulcere, el melanoma nodular suele ser asintomático. Los pacientes pueden consultar porque la lesión crece rápidamente.

Melanoma lentiginoso acral

Este tipo constituye solo el 1% de los melanomas (2). Su incidencia es similar en diferentes pigmentaciones cutáneas (3). Sin embargo, en general, las personas de piel oscura desarrollan melanoma con poca frecuencia. Por lo tanto, el melanoma lentiginoso acral es el tipo más común entre ellos.

El melanoma acral lentiginoso parece en palmas, plantas y piel subungueal, y tiene una histología similar a la del melanoma maligno lentiginoso.

Este tipo de melanoma a menudo tiene mutaciones en el gen C-kit.

Melanoma amelanótico

El melanoma amelanótico es un tipo raro de melanoma que no produce pigmento. Cualquiera de los 4 tipos principales también puede ser amelanótico. Sin embargo, el melanoma amelanótico generalmente se agrupa con las categorías menores de melanoma, como el melanoma spitzoide, el desmoplásico, el neurotrópico y otros.

Los melanomas amelanóticos, que representan del 2 al 8% de los melanomas (2), pueden ser de color rosa, rojo o ligeramente marrón claro y pueden tener bordes bien definidos. Su aspecto puede sugerir lesiones benignas o una forma de cáncer de piel no melanoma, lo que conduce a retrasos en el diagnóstico y el tratamiento y, posiblemente, a un peor pronóstico.

Referencias de la clasificación

  1. 1. WHO Classification of Tumours Editorial Board. Skin Tumours: WHO Classification of Tumours. 5th Edition. International Agency for Research on Cancer; 2025.

  2. 2. Joshi UM, Kashani-Sabet M, Kirkwood JM. Cutaneous Melanoma: A Review. JAMA. 2025 Aug 25. doi: 10.1001/jama.2025.13074. Epub ahead of print. PMID: 40853557.

  3. 3. Holman DM, King JB, White A, et al. Acral lentiginous melanoma incidence by sex, race, ethnicity, and stage in the United States, 2010-2019. Prev Med. 2023;175:107692. doi:10.1016/j.ypmed.2023.107692

Diagnóstico del melanoma

Para el diagnóstico:

  • Anamnesis y examen físico (es decir, sospecha clínica)

  • Dermatoscopia

  • Biopsia y examen histopatológico

Para la estadificación:

  • Pruebas de laboratorio (p. ej., hemograma completo, lactato deshidrogenasa, pruebas de función hepática)

  • Estudios por imágenes (radiografía de tórax, TC y tomografía por emisión de positrones [PET])

El diagnóstico de melanoma se sospecha cuando se identifica una lesión clínicamente sospechosa en la anamnesis y el examen físico (1). Los factores de riesgo clínicos que aumentan el riesgo de melanoma también deben tenerse en consideración. Una exploración completa y exhaustiva de la piel y los ganglios linfáticos es fundamental. El diagnóstico se establece mediante el examen histopatológico de una biopsia cutánea de una lesión clínicamente sospechosa, prefiriéndose la biopsia escisional cuando sea factible (2).

La dermatoscopia es una herramienta útil para identificar lesiones cutáneas atípicas. La luz polarizada y la dermatoscopia de contacto por inmersión, pueden ser útiles para distinguir los melanomas de las lesiones benignas. La dermatoscopia permite al dermatólogo examinar estructuras no visibles típicamente a simple vista. La dermatoscopia puede revelar ciertas características sugestivas de melanoma de alto riesgo (p. ej., velo azul-blanco, puntos y glóbulos irregulares, red pigmentada atípica, red invertida).

Para confirmar el diagnóstico, se requiere una biopsia con examen histopatológico. Las biopsias deben incluir toda la profundidad de la dermis y extenderse un poco más allá de los bordes de la lesión. Debido a que el diagnóstico temprano puede salvar la vida y las características del melanoma pueden ser variables, se deben biopsiar incluso las lesiones ligeramente sospechosas. Es posible realizar un diagnóstico temprano de melanoma si pueden obtenerse muestras para biopsia de las lesiones que tienen colores variados (p. ej., marrones o negros con tonos rojos, grises o azules), elevaciones irregulares que son visibles o palpables y bordes con hendiduras angulares o escotaduras.

Se debe hacer biopsia escisional en la mayoría de las lesiones, excepto las que se ubican en áreas anatómicamente sensibles o de gran visibilidad estética; en estos casos, se puede hacer una biopsia por raspado amplio. Para lesiones más amplias como el lentigo maligno, las biopsias representativas obtenidas mediante rasurado de varias áreas pueden aumentar el rendimiento diagnóstico. Con los cortes seriados, el patólogo puede determinar el espesor máximo del melanoma. La cirugía radical definitiva no debe preceder al diagnóstico histológico.

Debido a la importancia pronóstica establecida y su utilidad clínica para guiar las decisiones de estadificación y tratamiento, el examen histopatológico del melanoma debe incluir las siguientes características atípicas en el informe (1):

  • Índice de Breslow (se redondea al 0,1 mm más cercano)

  • La presencia o ausencia de ulceración

  • Tasa mitótica dérmica (número de mitosis por mm²)

  • Estado de los márgenes profundos y periféricos (positivo o negativo, con especificación de melanoma in situ o invasivo)

  • Presencia de microsatelitosis

  • Presencia de desmoplasia pura

  • Invasión linfovascular (angiolinfática)

  • Neurotropismo o invasión perineural

Se recomienda la prueba genética en casos seleccionados para guiar las decisiones terapéuticas, y depende del estadio de la enfermedad y del contexto clínico. Por ejemplo, la prueba de mutaciones somáticas (análisis del tumor en busca de mutaciones adquiridas) se recomienda en pacientes con enfermedad en estadio III con alto riesgo de recurrencia o melanoma en estadio IV para identificar alteraciones tratables, como una mutación V600 en el gen BRAF. La evaluación genética de la línea germinal (análisis de mutaciones hereditarias) debe considerarse en pacientes con características que sugieran melanoma hereditario.

El diagnóstico diferencial incluye carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular, queratosis seborreica, lunares atípicos, nevos azules, dermatofibromas, lunares, hematomas (sobre todo en las manos o los pies), malformaciones venosas, granulomas piógenos y verrugas con trombosis focales.

Estadificación

La estadificación del melanoma se basa tanto en criterios clínicos como patológicos y se corresponde estrechamente con el tradicional sistema de clasificación de tumor-ganglio-metástasis (TNM por su sigla en inglés). El sistema de estadificación clasifica los melanomas según se trate de enfermedad local, regional o a distancia (3):

  • Estadio I y II: melanoma primario localizado

  • Estadio III: metástasis a los ganglios linfáticos regionales

  • Estadio IV: enfermedad metastásica a distancia

El estadio tiene una fuerte correlación con la supervivencia. La biopsia del ganglio linfático centinela, una técnica mínimamente invasiva, es un avance importante en la capacidad de estadificar los cánceres con mayor precisión. Los estudios de estadificación recomendados dependen de la profundidad de Breslow (cuán profundamente han invadido las células tumorales) y de las características histológicas del melanoma; ulceración indica mayor riesgo en melanomas que son < 0,8 mm de profundidad de Breslow (véase tabla ).

Los estudios de estadificación pueden incluir biopsia del ganglio centinela, pruebas de laboratorio (p. ej., hemograma completo, lactato deshidrogenasa, pruebas de función hepática), radiografía de tórax, tomografía computarizada (TC) y tomografía por emisión de positrones (PET). Cuando sea factible (es decir, en entornos donde esté disponible ese apoyo especializado), estos estudios están a cargo de un equipo coordinado que incluye dermatólogos, oncólogos, cirujanos generales, cirujanos plásticos y dermatopatólogos.

Tabla

Referencias del diagnóstico

  1. 1. Swetter SM, Tsao H, Bichakjian CK, et al. Guidelines of care for the management of primary cutaneous melanoma. J Am Acad Dermatol. 2019 Jan;80(1):208-250. doi: 10.1016/j.jaad.2018.08.055. Epub 2018 Nov 1. PMID: 30392755.

  2. 2. National Comprehensive Cancer Center. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines). Melanoma: Cutaneous, version 2.2025. https://www.nccn.org/professionals/physician_gls/pdf/cutaneous_melanoma.pdf. Accessed November 13, 2025.

  3. 3. Keung EZ, Gershenwald JE. The eighth edition American Joint Committee on Cancer (AJCC) melanoma staging system: implications for melanoma treatment and care. Expert Rev Anticancer Ther 18(8):775-784, 2018. doi: 10.1080/14737140.2018.1489246

Tratamiento del melanoma

  • Resección quirúrgica

  • Posiblemente, radioterapia adyuvante, imiquimod, o crioterapia

  • Para el melanoma metastásico o irresecable, inmunoterapia (p. ej., pembrolizumab, nivolumab, ipilimumab), terapia dirigida (p. ej., vemurafenib, dabrafenib, encorafenib) y radioterapia

El tratamiento del melanoma es principalmente la resección quirúrgica (resección local amplia) (1). Si bien hay controversia respecto del ancho de los márgenes, la mayoría de los autores coinciden en que un margen lateral de 1 cm libre de tumor es adecuado para las lesiones de < 0,8 mm de espesor. En los tumores < 0,8 mm de espesor, pero con ulceración, se puede considerar la realización de biopsia del ganglio centinela. Las lesiones de mayor espesor pueden justificar márgenes más amplios, una cirugía más radical y la biopsia del ganglio centinela.

El melanoma maligno lentiginoso y el léntigo maligno suelen tratarse con resección local amplia y, de ser necesario, injerto cutáneo. La radioterapia intensiva es mucho menos eficaz.

El tratamiento ideal del melanoma in situ es la resección quirúrgica. A veces esto puede lograrse con resecciones en varios tiempos o cirugía micrográfica de Mohs bajo guía microscópica, en la cual se estudian los bordes de los tejidos en forma progresiva hasta que estén libres de tumor (lo que se determina mediante la evaluación microscópica durante la cirugía). Si los pacientes se niegan o no son candidatos a tratamiento quirúrgico (p. ej., debido a comorbilidades o la afección de áreas cosméticamente importantes), se puede considerar imiquimod y crioterapia. La mayoría de los otros métodos terapéuticos no permiten la penetración profunda en los folículos comprometidos, que deben ser eliminados.

Los melanomas diseminados o nodulares suelen tratarse con resección local amplia. Se recomienda el vaciamiento ganglionar cuando los ganglios están comprometidos clínicamente o en la evaluación histológica de la biopsia del ganglio centinela.

Las biopsias del ganglio centinela se recomiendan para:

  • Melanoma de espesor intermedio con profundidad de Breslow 1,0–4,0 mm (estadios II-III) sin ganglios clínicamente positivos

  • Melanoma más grueso > 4,0 mm (estadio IV), porque el estado ganglionar puede tener utilidad clínica

Se puede considerar la realización de biopsias del ganglio linfático centinela basándose en la toma de decisiones clínicas compartida con los pacientes para melanomas delgados con características de mayor riesgo, incluso para

  • Profundidad de Breslow 0,8–1,0 mm (estadio Ib) o espesor <0,8 mm con ulceración o tasa mitótica elevada

  • En pacientes más jóvenes o sin comorbilidades importantes.

Enfermedad metastásica

El tratamiento del melanoma metastásico suele incluir:

  • Inmunoterapia

  • Terapia molecular dirigida

  • Radioterapia

  • Rara vez resección quirúrgica

Todos estos tratamientos deben considerarse para todos los pacientes con melanoma metastásico (2). Las decisiones finales generalmente son individualizadas por un oncólogo y pueden depender de las características de la enfermedad, el perfil molecular (especialmente el estado de mutación de BRAF), factores del paciente y consideraciones logísticas (p. ej., cobertura del seguro, disponibilidad y costo). La enfermedad metastásica suele ser inoperable, pero en determinados casos pueden extirparse las metástasis localizadas y regionales para ayudar a eliminar la enfermedad residual y prolonga la supervivencia.

La inmunoterapia se recomienda típicamente como tratamiento de primera línea para pacientes con melanoma metastásico, independientemente del perfil molecular (es decir, estado de mutación). Los tres tipos principales de inhibidores de los puntos de control inmunitario utilizados para tratar el melanoma metastásico son (3):

  • Agentes anti-PD-1 (p. ej., pembrolizumab, nivolumab)

  • Agentes anti-CTLA-4 (ipilimumab)

  • Agentes anti-LAG-3 (relatlimab, usado en combinación con nivolumab)

Estos agentes actúan bloqueando diferentes receptores de puntos de control inmunitarios que normalmente inhiben la activación de las células T y se ha mostrado que prolongan la supervivencia general (3). Los agentes anti-PD-1 potencian las respuestas efectoras de las células T contra las células de melanoma. Los anticuerpos monoclonales contra el antígeno 4 asociado al linfocito T citotóxico (CTLA-4) funcionan impidiendo la anergia de las células T, liberando así al sistema inmunitario para que ataque a las células tumorales. Los agentes anti-LAG-3 actúan bloqueando los receptores LAG-3 en las células T, impidiendo así las interacciones receptor-ligando y restaurando la función efectora de las células T contra las células de melanoma.

Las opciones de inmunoterapia suelen incluir un inhibidor de PD-1 solo (p. ej., pembrolizumab o nivolumab), un inhibidor de PD-1 en combinación con un inhibidor de CTLA-4 (nivolumab más ipilimumab), o un inhibidor de PD-1 en combinación con un inhibidor de LAG-3 (nivolumab más relatlimab). Por lo general, se prefiere la combinación de inhibidores de PD-1 y CTLA-4 (nivolumab/ipilimumab), pero también está disponible una combinación de inhibidores de PD-1 y LAG-3 (nivolumab/relatlimab) como alternativa. Se ha mostrado que la combinación de nivolumab y relatlimab mejora la supervivencia libre de progresión en comparación con la monoterapia con nivolumab y se asocia con un perfil de toxicidad más favorable que nivolumab más ipilimumab (4). Se recomienda la administración prequirúrgica (terapia neoadyuvante) de inhibidores de PD-1 en pacientes seleccionados con melanoma, basándose en un menor riesgo de recurrencia y una mejoría en la supervivencia libre de eventos después de la cirugía (5, 6).

La terapia molecular dirigida puede preferirse a la inmunoterapia en pacientes con enfermedad sintomática o de rápida progresión, particularmente en aquellos con una mutación en BRAF, debido a los tiempos de respuesta más rápidos. El enfoque tradicional suele incluir una combinación de terapia con inhibidores de BRAF y MEK (proteína cinasa activada por mitógenos). Los inhibidores de BRAF incluyen vemurafenib, dabrafenib y encorafenib, que funcionan inhibiendo la actividad de BRAF (una proteína cinasa), lo que resulta en la ralentización o detención de la proliferación de las células tumorales. Estos medicamentos han prolongado la supervivencia en pacientes con metástasis. El agregado de inhibidores de las enzimas MEK, MEK1 y MEK2 (mediante trametinib, cobimetinib y binimetinib), prolonga aún más la supervivencia, con una tolerabilidad comparable o superior. Los inhibidores combinados de BRAF y MEK (p. ej., dabrafenib/trametinib, encorafenib/binimetinib, vemurafenib/cobimetinib) también están disponibles para pacientes que no son candidatos a la inmunoterapia tradicional (7, 8, 9).

No se ha demostrado que la quimioterapia citotóxica mejore significativamente la supervivencia en pacientes con enfermedad metastásica y en general se reserva para los pacientes que no tienen otras opciones (10).

Los enfoques novedosos incluyen el uso de tratamientos que contienen un herpesvirus oncolítico que se inyecta intralesionalmente en los tumores. Una de estas terapias es T-VEC (talimogene laherparepvec), un agente bien tolerado que aumenta la supervivencia y puede considerarse para el melanoma metastásico no resecable (11).

La radioterapia puede usarse cuando no es posible lograr márgenes de resección negativos debido a la ubicación (p. ej., en el melanoma desmoplásico, en el melanoma localmente recidivante después de una reescisión y como tratamiento paliativo en las metástasis cerebrales), pero la respuesta es escasa (12, 13).

Se hallan en estudios las siguientes opciones:

  • Infusión de células killer activadas por linfocinas o anticuerpos (para la enfermedad en estadio avanzado)

  • Terapia con vacunas (14)

Referencias del tratamiento

  1. 1. Swetter SM, Tsao H, Bichakjian CK, et al. Guidelines of care for the management of primary cutaneous melanoma. J Am Acad Dermatol. 2019 Jan;80(1):208-250. doi: 10.1016/j.jaad.2018.08.055. Epub 2018 Nov 1. PMID: 30392755.

  2. 2. Seth R, Agarwala SS, Messersmith H, Alluri KC, et al. Systemic Therapy for Melanoma: ASCO Guideline Update. J Clin Oncol. 2023 Oct 20;41(30):4794-4820. doi: 10.1200/JCO.23.01136. Epub 2023 Aug 14. PMID: 37579248.

  3. 3. Mehta A, Motavaf M, Nebo I, et al. Advancements in Melanoma Treatment: A Review of PD-1 Inhibitors, T-VEC, mRNA Vaccines, and Tumor-Infiltrating Lymphocyte Therapy in an Evolving Landscape of Immunotherapy. J Clin Med. 2025;14(4):1200. Published 2025 Feb 12. doi:10.3390/jcm14041200

  4. 4. Lipson EJ, Stephen Hodi F, Tawbi H, et al. Nivolumab plus relatlimab in advanced melanoma: RELATIVITY-047 4-year update. Eur J Cancer. 2025 Jul 25;225:115547. doi: 10.1016/j.ejca.2025.115547. Epub 2025 Jun 3. PMID: 40513285.

  5. 5. Patel SP, Othus M, Chen Y, et al. Neoadjuvant-Adjuvant or Adjuvant-Only Pembrolizumab in Advanced Melanoma. N Engl J Med.2023;388(9):813-823. doi:10.1056/NEJMoa2211437

  6. 6. Blank CU, Lucas MW, Scolyer RA, et al. Neoadjuvant Nivolumab and Ipilimumab in Resectable Stage III Melanoma. N Engl J Med. 2024 Nov 7;391(18):1696-1708. doi: 10.1056/NEJMoa2402604. Epub 2024 Jun 2. PMID: 38828984.

  7. 7. Long GV, Flaherty KT, Stroyakovskiy D, et al. Dabrafenib plus trametinib versus dabrafenib monotherapy in patients with metastatic BRAF V600E/K-mutant melanoma: Long-term survival and safety analysis of a phase 3 study. Ann Oncol 28(7):1631–1639, 2017. doi: 10.1093/annonc/mdx176. Clarification and additional information. Ann Oncol 30(11):1848, 2019.

  8. 8. Long GV, Stroyakovskiy D, Gogas H, et al. Dabrafenib and trametinib versus dabrafenib and placebo for Val600 BRAF-mutant melanoma: A multicentre, double-blind, phase 3 randomised controlled trial. Lancet 386(9992):444–451, 2015. doi: 10.1016/S0140-6736(15)60898-4

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Pronóstico del melanoma

El melanoma puede diseminarse rápidamente y causar la muerte pocos meses después de su detección. Se han logrado avances significativos en el tratamiento del melanoma, que han llevado a mejoras en la supervivencia libre de progresión a 5 años. En general, el pronóstico del melanoma depende en gran medida del estadio en el momento del diagnóstico. La tasa de curación a 5 años de las lesiones tempranas y muy superficiales es muy alta. Por lo tanto, la curación completa depende del diagnóstico y el tratamiento tempranos. En los Estados Unidos, las tasas de supervivencia a 5 años varían del 99,6% para los melanomas localizados al 73,9% para los que presentan diseminación regional y al 35,1% para los que tienen metástasis a distancia (1). La supervivencia relativa general a 5 años es del 94,7%.

Para los tumores de origen cutáneo (melanomas no subungueales ni del sistema nervioso central) que no hicieron metástasis, la tasa de supervivencia varía según el espesor del tumor en el momento del diagnóstico.

Los melanomas de la mucosa (sobre todo los anorrectales) tienen un mal pronóstico, aunque suelen estar bastante limitados en el momento de la detección. Son responsables de la mayor proporción de melanomas en personas de etnia negra, hispana y asiática en comparación con las personas de etnia blanca.

El grado de infiltración linfocitaria, que representa la reacción del sistema de defensa inmunológico del paciente, puede correlacionarse con el nivel de invasión y el pronóstico. Las posibilidades de curación son máximas cuando la infiltración linfocitaria está limitada a las lesiones más superficiales y disminuye en los niveles más profundos de invasión de células tumorales, ulceración e invasión vascular o linfática.

Referencia del pronóstico

  1. 1. National Institutes of Health. Cancer Stat Facts: Melanoma of the Skin. Accessed October 28, 2025.

Prevención del melanoma

Debido a que el melanoma se asocia con la exposición a la radiación ultravioleta (UV), se recomienda una serie de medidas para limitar la exposición (p. ej., medidas para evitar el sol, uso de ropa protectora, uso de protector solar). Para obtener información más detallada, véase Prevención de los efectos de la exposición al sol.

Conceptos clave

  • El melanoma representa < 2% de los cánceres de piel diagnosticados en los Estados Unidos, pero es causante de la mayoría de las muertes por cáncer de piel.

  • El melanoma puede desarrollarse en la piel, las mucosas, la conjuntiva, la capa coroides del ojo, las leptomeninges y el lecho ungueal.

  • Aunque el melanoma puede desarrollarse a partir de un lunar típico o atípico, la mayoría no se originan en estos.

  • Los médicos (y pacientes) deben controlar los lunares para detectar cambios en el tamaño, forma, bordes, color, o características de la superficie y de sangrado, ulceración, picazón y dolor.

  • Se debe biopsiar cualquier lesión sospechosa.

  • Se deben extirpar los melanomas, en particular cuando no hayan producido metástasis.

  • Se debe considerar la posibilidad de inmunoterapia (p. ej., pembrolizumab, nivolumab), terapias moleculares dirigidas (p. ej., inhibidores de MEK, inhibidores de BRAF) y radioterapia si el melanoma es irresecable o metastásico.

Más información

El siguiente recurso en inglés puede ser útil. Tenga en cuenta que el MANUAL no es responsable por el contenido de este recurso.

  1. American Cancer Society: Cancer Facts & Figures 2025

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