Los protozoos representan un grupo diverso de microorganismos eucariotas unicelulares de vida libre o parásitos y pueden causar enfermedades significativas más allá del tracto gastrointestinal. Los protozoos poseen ciclos de vida complejos y rutas de transmisión que pueden ocasionar una variedad de manifestaciones clínicas, con compromiso de órganos como el hígado, los pulmones y el sistema nervioso central. Muchos protozoos también afectan la piel y los tejidos subcutáneos. Las infecciones por protozoos extraintestinales son las siguientes:
(Véase también Generalidades sobre las amebas libres.)
Algunos protozoos patógenos son introducidos en los humanos por vectores como los mosquitos Anopheles, las chinches Triatominae y las moscas tse-tsé. Por lo tanto, la comprensión de los factores de riesgo epidemiológicos, los ciclos de vida y la fisiopatología resultante de los protozoos extraintestinales es crítica para el diagnóstico y el tratamiento, en especial en pacientes inmunocomprometidos, que pueden presentar mayor riesgo.
Véase Abordaje de las infecciones parasitarias para obtener información adicional sobre diagnóstico, tratamiento y prevención de estas infecciones.



