Las infecciones por uno de los diversos adenovirus pueden ser asintomáticas o causar síndromes específicos, como infecciones respiratorias leves, queratoconjuntivitis, gastroenteritis, cistitis o neumonía primaria. El diagnóstico es clínico. El tratamiento es sintomático.
Los adenovirus son virus de ADN clasificados según 3 antígenos principales de la cápside: hexón, pentón y fibra. Existen 7 especies de adenovirus humanos (de la A a la G) y > 100 genotipos (1). Los diferentes genotipos se asocian a distintas manifestaciones clínicas.
Por lo general, los adenovirus se adquieren por contacto con las secreciones respiratorias de una persona infectada (incluidas las presentes en los dedos de personas infectadas) o por contacto con un objeto contaminado (p. ej., una toalla, un instrumento).
Esta ilustración muestra la estructura superficial del adenovirus, con una cubierta proteica externa (cápside) compuesta principalmente por hexones (verdes). Las protuberancias son fibras del pentón (moradas) y se encuentran en cada uno de los 12 vértices de la cápside. Cada fibra está rematada por proteínas que permiten al virus penetrar en la célula diana.
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Con mayor frecuencia, la infección se transmite por vía aérea o hídrica (p. ej., adquirida al nadar en lagos o en piscinas sin una cloración adecuada). Además, la excreción viral respiratoria o gastrointestinal, asintomática y potencialmente infecciosa, puede prolongarse durante meses o incluso años.
Los genotipos de adenovirus presentan tropismo tisular. Los genotipos que con mayor frecuencia causan enfermedades específicas incluyen (2):
Enfermedad respiratoria aguda: tipos 1, 2, 3, 4, 7, 14 y 55
Fiebre faringoconjuntival: tipos 3, 4 y 7 (3)
Queratoconjuntivitis epidémica: tipos 8, 37, 53 y 54
Gastroenteritis y hepatitis: tipos 40 y 41
Referencias generales
1. Ukuli QA, Erima B, Mubiru A, et al. Molecular characterisation of human adenoviruses associated with respiratory infections in Uganda. BMC Infect Dis. 2023;23(1):435. Published 2023 Jun 27. doi:10.1186/s12879-023-08403-9
2. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Guidelines for Outbreaks. December 17, 2025. Accessed April 20, 2026.
3. Li J, Lu X, Sun Y, et al. A swimming pool-associated outbreak of pharyngoconjunctival fever caused by human adenovirus type 4 in Beijing, China. Int J Infect Dis. 2018;75:89-91. doi:10.1016/j.ijid.2018.08.009
Signos y síntomas de las infecciones por adenovirus
En los huéspedes inmunocompetentes, la mayoría de las infecciones por adenovirus son asintomáticas. Cuando las infecciones son sintomáticas, es posible observar un amplio espectro de manifestaciones clínicas, ya que la mayoría de los adenovirus que causan enfermedad leve muestran afinidad por diversos tejidos.
La mayoría de las infecciones sintomáticas ocurren en niños y causan fiebre y síntomas respiratorios de las vías superiores, como faringitis, otitis media, tos y amigdalitis exudativa con adenopatía cervical, que puede ser difícil de distinguir de la faringitis estreptocócica del grupo A. Un síndrome característico de conjuntivitis, faringitis y fiebre (fiebre faringoconjuntival) puede presentarse en niños con antecedentes de haber nadado en agua sin clorar.
La queratoconjuntivitis epidémica a veces es grave y también se presenta de forma esporádica. La conjuntivitis suele ser bilateral y suelen palparse adenopatías preauriculares. También pueden identificarse quemosis, dolor y lesiones corneales punteadas visibles con tinción de fluoresceína. Los signos y síntomas sistémicos son leves o están ausentes. La queratoconjuntivitis epidémica suele resolverse en 3 a 4 semanas, pero las lesiones corneales pueden persistir mucho más tiempo.
De forma muy poco frecuente, algunos síndromes por adenovirus, que se detectan en lactantes, pueden manifestarse con bronquiolitis grave y neumonía. En poblaciones de adultos jóvenes que viven en congregaciones (p. ej., personal militar) pueden producirse brotes de enfermedad respiratoria; los síntomas consisten en fiebre y síntomas del tracto respiratorio inferior, en general traqueobronquitis, pero en ocasiones neumonía. Se han producido conglomerados de casos de enfermedad respiratoria grave y otras afecciones clínicas causadas por adenovirus en adultos sanos.
En adultos inmunocomprometidos, los adenovirus se reconocen como causa de enfermedad respiratoria grave y otras afecciones clínicas.
Los síndromes adenovirales no respiratorios incluyen cistitis hemorrágica, diarrea en lactantes, hepatitis, y meningoencefalitis.
Diagnóstico de las infecciones por Adenovirus
Anamnesis y examen físico
Pruebas serológicas
Para la enfermedad grave, pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (RCP) en secreciones respiratorias y sangre
El diagnóstico de la infección por adenovirus es principalmente clínico y puede sospecharse a partir de los hallazgos característicos en órganos y sistemas, junto con el conocimiento de los patrones de los brotes locales.
El diagnóstico de laboratorio de la infección por adenovirus rara vez modifica el abordaje clínico (1). Durante la enfermedad aguda, el virus puede aislarse de las secreciones respiratorias y oculares y con frecuencia se encuentra en las heces y la orina. Un aumento de 4 veces en el título de anticuerpos séricos puede indicar una infección adenoviral reciente, pero tiene escasa utilidad clínica.
Cuando los pacientes presentan enfermedad grave y se necesita un diagnóstico, la PCR es el método más ampliamente disponible para confirmar la infección, ya que puede detectar el ADN del adenovirus en las secreciones respiratorias y la sangre. Está disponible como panel múltiplex y algunos laboratorios ofrecen pruebas individuales. El cultivo viral y la genotipificación de adenovirus también están disponibles, pero no suelen utilizarse en la práctica clínica y se emplean con mayor frecuencia con fines epidemiológicos.
Referencia del diagnóstico
1. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Laboratory Testing for Adenovirus December 16, 2025. Accessed April 20, 2026.
Tratamiento de las infecciones por adenovirus
Tratamiento sintomático
El tratamiento de la infección por adenovirus es sintomático y de sostén. No se ha demostrado la eficacia de ningún agente antiviral, aunque el cidofovir puede proporcionar la mayor probabilidad de eficacia antiviral (1).
La mayoría de los pacientes se recuperan completamente. Incluso la neumonía primaria grave por adenovirus no es mortal, salvo en casos fulminantes inusuales, sobre todo en lactantes, militares y pacientes inmunodeficientes.
Referencia del tratamiento
1. Florescu DF, Schaenman JM; AST Infectious Diseases Community of Practice. Adenovirus in solid organ transplant recipients: Guidelines from the American Society of Transplantation Infectious Diseases Community of Practice. Clin Transplant. 2019;33(9):e13527. doi:10.1111/ctr.13527
Prevención de las infecciones por adenovirus
Existe una vacuna de virus vivos que contiene los adenovirus tipos 4 y 7 para su uso en el personal militar de 17 a 50 años en los Estados Unidos (1). Se administra por vía oral en una cápsula con recubrimiento entérico y puede prevenir la mayoría de las enfermedades causadas por estos 2 tipos. No debe administrarse a pacientes embarazadas o en período de lactancia. No existe ninguna versión de la vacuna disponible para uso civil a nivel mundial.
Los adenovirus son resistentes a muchos desinfectantes comunes; se recomiendan productos a base de hipoclorito que contengan entre 2000 y 5000 partes por millón (ppm) de cloro, al igual que los antimicrobial products effective against norovirus (productos antimicrobianos eficaces contra los norovirus) recomendados por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés). Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos ofrecen recomendaciones específicas para disinfecting ophthalmologic equipment a fin de prevenir la queratoconjuntivitis epidémica.
Referencia de la prevención
1. CDC. Adenovirus Vaccine VIS. January 8, 2020. Accessed April 20, 2026.
Conceptos clave
Los adenovirus pueden propagarse por contacto con las secreciones de una persona infectada o con un objeto contaminado, o bien adquirirse al nadar en lagos o piscinas sin una cloración adecuada.
La mayoría de las infecciones son leves; las manifestaciones (p. ej., fiebre, síntomas de las vías respiratorias superiores e inferiores, faringitis, conjuntivitis) varían ampliamente según el subtipo viral específico.
La enfermedad grave ocurre principalmente en lactantes y pacientes inmunocomprometidos, pero ocasionalmente se identifica en adultos sanos.
El tratamiento es sintomático.
Una vacuna oral de virus vivos puede reducir la incidencia de la enfermedad de las vías respiratorias inferiores, pero solo está disponible para el personal militar.



