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Trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH)

Por

Stephen Brian Sulkes

, MD, Golisano Children’s Hospital at Strong, University of Rochester School of Medicine and Dentistry

Última revisión completa ago. 2018
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Datos clave
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El trastorno de déficit de atención/hiperactividad se caracteriza por lapsos de breve o escasa atención y/o actividad excesiva y una impulsividad inadecuada para la edad del niño que afecta su funcionamiento o su desarrollo.

  • El déficit de atención/hiperactividad es un trastorno cerebral que está presente desde el nacimiento o se desarrolla poco después de este.

  • Algunos niños presentan sobre todo dificultades en la atención prolongada, la concentración y la capacidad para completar las tareas; otros son hiperactivos e impulsivos; y algunos niños pertenecen a ambos grupos.

  • Para establecer el diagnóstico, los médicos utilizan cuestionarios que deben rellenar los padres y los profesores, así como los datos de la observación del niño.

  • Frecuentemente es necesario el empleo de fármacos psicoestimulantes u otros fármacos, además de entornos estructurados, rutinas, planes de intervención escolar y la modificación de las formas de actuación de los padres en relación con sus hijos.

El trastorno de déficit de atención/hiperactividad es un trastorno del desarrollo neurológico.

Aunque existe una gran controversia acerca del número de niños afectados, se estima que el trastorno de déficit de atención/hiperactividad afecta entre el 8 y el 11% de los niños en edad escolar y es dos veces más frecuente en los niños que en las niñas.

Muchas de las características del trastorno de déficit de atención/hiperactividad, suelen hacerse evidentes antes de los 4 años de edad e invariablemente se observan antes de los 12 años, pero pueden no afectar significativamente el rendimiento académico y la actividad social hasta los años de educación primaria (entre los 6 y los 12 años de edad).

Anteriormente, el déficit de atención/hiperactividad se denominaba simplemente «trastorno por déficit de atención». Sin embargo, la frecuente ocurrencia de hiperactividad en los niños afectados (lo que realmente es una extensión física del déficit de atención e impulsividad) llevó al cambio a la terminología actual.

El déficit de atención/hiperactividad tiene tres formas

  • Distraído (falto de atención)

  • Hiperactivo/impulsivo

  • Combinado

Los síntomas del trastorno de déficit de atención/hiperactividad van desde leves hasta graves y pueden volverse exagerados o convertirse en un problema en ciertos ambientes, como en el domicilio del niño o en la escuela. Las restricciones escolares y los hábitos de vida organizados hacen que el trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH) sea un problema, mientras que en generaciones anteriores los síntomas no afectaban significativamente el funcionamiento de los niños porque también las expectativas que se tenían sobre su comportamiento eran distintas. Aunque algunos de los síntomas del trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH) también se presentan en niños sin el trastorno, son mucho más frecuentes y graves en los niños con TDAH.

¿Sabías que...?

  • La hiperactividad del déficit de atención/hiperactividad es realmente una extensión física del déficit de atención e impulsividad.

Trastorno de déficit de atención/hiperactividad en adultos (TDAH)

A pesar de que el déficit de atención/hiperactividad se considera un trastorno infantil y siempre se inicia durante la infancia, puede no ser reconocido hasta la adolescencia o la edad adulta. Muchas personas continúan teniendo síntomas en la edad adulta.

En los adultos, los síntomas consisten en

  • Dificultad para concentrarse

  • Dificultad para completar tareas (habilidades ejecutivas deficientes)

  • Inquietud

  • Cambios de humor

  • Impaciencia

  • Dificultad para mantener relaciones

El déficit de atención/hiperactividad puede ser más difícil de diagnosticar durante la edad adulta. Los síntomas pueden ser similares a los de los trastornos mentales, como los trastornos del estado de ánimo y los trastornos por ansiedad. Los adultos que abusan del alcohol y de las drogas recreativas también pueden presentar síntomas similares. Los médicos piden a los adultos que rellenen cuestionarios para diagnosticar el déficit de atención/hiperactividad, pero también pueden tener que revisar los registros escolares para confirmar un patrón de falta de atención o impulsividad.

A los adultos con déficit de atención/hiperactividad les puede resultar beneficioso el tratamiento con los mismos tipos de fármacos estimulantes que se emplean para los niños afectados. También pueden necesitar asesoramiento para ayudarles a mejorar su gestión del tiempo y desarrollar otras habilidades de afrontamiento.

Causas

Las investigaciones recientes indican que el déficit de atención/hiperactividad probablemente implica anomalías en los neurotransmisores (las sustancias que transmiten los impulsos nerviosos dentro del cerebro). El déficit de atención/hiperactividad no tiene una única causa específica conocida, pero los factores genéticos (herencia genética) están a menudo presentes. Otros factores de riesgo son: bajo peso al nacer (menos de 1500 g), traumatismo craneal, infección encefálica, carencia de hierro, apnea obstructiva del sueño y exposición al plomo, así como la exposición prenatal al alcohol, el tabaco o la cocaína.

Algunas personas han expresado la posibilidad de que los aditivos alimentarios y el azúcar puedan causar trastorno de déficit de atención/hiperactividad. Aunque parece que algunos niños llegan a ser hiperactivos o impulsivos después de consumir alimentos que contienen azúcar, los estudios han confirmado que el déficit de atención/hiperactividad es congénito y que los factores alimentarios y ambientales no causan el trastorno.

Síntomas

El trastorno de déficit de atención/hiperactividad es principalmente un problema en la atención prolongada, en la concentración y en la perseverancia en las tareas (capacidad para terminar una tarea). Los niños afectados también pueden ser hiperactivos e impulsivos. Los preescolares con trastorno déficit de atención/hiperactividad pueden tener problemas de comunicación y parecen tener problemas de interacción social. Cuando los niños llegan a la edad escolar, pueden parecer distraídos. Molestan y están inquietos. Son impulsivos y responden a destiempo. Durante las últimas etapas de la infancia, estos niños suelen mover las piernas constantemente, mueven las manos y se las refriegan nerviosamente, hablan de forma impulsiva, olvidan las cosas con facilidad y son desorganizados. Generalmente no son agresivos.

Signos del déficit de atención/hiperactividad (TDAH)

Para el establecimiento de un diagnóstico de déficit de atención/hiperactividad no es necesario que todos los signos se manifiesten. Sin embargo, los signos de falta de atención siempre deben estar presentes para el diagnóstico. Los signos deben presentarse en dos o más situaciones (por ejemplo, en el hogar y en la escuela) y deben afectar el funcionamiento social o académico.

Signos de falta de atención:

  • Suele dejar de prestar atención a los detalles

  • Tiene dificultad para mantener la atención en el trabajo y en el juego

  • Parece no escuchar cuando se le habla directamente

  • A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas

  • A menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades

  • A menudo evita, le disgusta o es renuente a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental prolongado

  • Suele perder cosas

  • Se distrae fácilmente con estímulos externos

  • Se olvida de cosas con facilidad

Signos de hiperactividad e impulsividad:

  • Mueve continuamente las manos o los pies, o se retuerce

  • Suele levantarse de su asiento en el aula y en otros lugares

  • Corre o trepa en exceso

  • Tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio

  • No para nunca y actúa como si le moviera un motor

  • Habla en exceso

  • Tiende a responder de forma precipitada, incluso antes de que haya acabado la pregunta

  • Suele tener dificultades para esperar su turno

  • Interrumpe a los demás o se entromete en sus actividades

Alrededor del 20 al 60% de los niños con trastorno de déficit de atención/hiperactividad presentan trastornos del aprendizaje y la mayoría tiene problemas académicos. El trabajo puede ser desordenado, con errores por descuido y ausencia de pensamiento razonado. Los niños afectados suelen comportarse como si su mente estuviera en otra parte y no escuchan. No suelen seguir las instrucciones ni terminan las tareas escolares, las labores domésticas u otros deberes. Cambian constantemente de tarea, dejándolas incompletas.

Los niños afectados pueden tener problemas de autoestima, depresión, ansiedad u oposición a la autoridad cuando llegan a la adolescencia. Cerca del 60% de los niños pequeños manifiestan estos problemas en forma de rabietas y la mayoría de los niños mayores tienen una baja tolerancia a la frustración.

Diagnóstico

  • Evaluación médica

El diagnóstico del trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH) se basa en la cantidad, la frecuencia y la gravedad de los síntomas. Los síntomas deben estar presentes como mínimo en dos ambientes separados (por lo general, el hogar y la escuela). Si solo se presentan en el hogar o solo en la escuela y en ningún otro lugar, no se incluyen dentro del déficit de atención/hiperactividad, dado que pueden tener su origen en la propia situación. Los síntomas también deben ser más pronunciados de lo que podría esperarse para el nivel de desarrollo del niño y deben estar presentes durante 6 meses o más. A menudo, el diagnóstico es difícil, ya que depende del juicio del observador. Del mismo modo, los niños que presentan ante todo falta de atención pueden pasar desapercibidos hasta que su rendimiento académico se ve afectado de forma negativa.

No existe una prueba de laboratorio para la detección del déficit de atención/hiperactividad. Los cuestionarios acerca de diferentes aspectos del comportamiento y del desarrollo ayudan a los médicos y psicólogos a establecer el diagnóstico. Dado que los trastornos del aprendizaje son frecuentes, muchos niños son sometidos a pruebas psicológicas para determinar la presencia del trastorno de déficit de atención/hiperactividad, así como para detectar la presencia de un trastorno del aprendizaje concreto, ya sea como causa de la falta de atención o como problema coexistente.

También se lleva a cabo una exploración clínica y, a veces, diversos análisis de sangre y otras pruebas para descartar otros trastornos.

Déficit de atención/hiperactividad: ¿Epidemia o un exceso de diagnóstico?

El número de niños diagnosticados con el trastorno de déficit de atención/hiperactividad ha ido en aumento. Sin embargo, existe preocupación entre médicos y padres porque en muchos casos el diagnóstico es erróneo. Un nivel de actividad alto puede ser completamente normal y corresponder simplemente a una exageración del temperamento infantil normal. Por otro lado, puede tener diversas causas, como trastornos emocionales o anomalías de la función cerebral, como el trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH).

Generalmente, los niños de 2 años de edad son activos y rara vez están quietos. Una actividad elevada y un alto nivel de ruido son frecuentes hasta los 4 años. En estos grupos de edad y en los niños cuyo funcionamiento del desarrollo corresponde a este rango de edad, este comportamiento es normal. Sin embargo, el comportamiento activo es causa frecuente de conflictos entre padres e hijos y puede preocupar a los padres. También puede crear problemas a otras personas que los supervisan, entre ellos los profesores.

Determinar si el nivel de actividad del niño es anormalmente alto no debe depender solo de lo tolerante que sea la persona importunada. Sin embargo, algunos niños son claramente más activos de lo normal. Si el elevado nivel de actividad se combina con un lapso de atención corto e impulsividad, puede ser definido como hiperactividad y considerado como parte del trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH).

Regañar y castigar a los niños cuyo nivel elevado de actividad está dentro de límites normales de desarrollo suele desencadenar una reacción contraria y aumenta el nivel de actividad del niño. Puede resultar útil evitar las situaciones en las que el niño deba permanecer sentado durante mucho tiempo o encontrar un profesor experto en lidiar con niños hiperactivos. Si las medidas simples no ayudan, es útil una valoración médica o psicológica para descartar un trastorno subyacente, como el trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH).

Pronóstico

Los niños con trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH) generalmente no superan su falta de atención, aunque los niños con hiperactividad tienden a ser menos impulsivos e hiperactivos con la edad. Sin embargo, la mayoría de los adolescentes y adultos aprenden a adaptarse a su falta de atención. Alrededor de un tercio de las personas encuentran que el tratamiento con fármacos estimulantes les sigue resultando beneficioso.

Otros problemas que pueden aparecer o persistir durante la adolescencia o la vida adulta incluyen bajo rendimiento académico, desorganización (que se refleja en una deficiente competencia ejecutiva), baja autoestima, ansiedad, depresión y dificultad en el aprendizaje de conductas sociales apropiadas. Es importante destacar que la gran mayoría de niños con trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH) se convierten en adultos creativos y productivos, y que las personas con este trastorno pueden adaptarse mejor al trabajo que a las situaciones académicas. Sin embargo, si el trastorno no se trata durante la infancia, el riesgo de alcoholismo, drogadicción o suicidio aumenta.

Tratamiento

  • Fármacos estimulantes

  • Modificación conductual

Los niños se tratan tanto con terapia conductual como con fármacos estimulantes. Los fármacos contribuyen a aliviar los síntomas y permiten a los niños participar más fácilmente en la escuela y otras actividades. A los niños más pequeños, sobre todo, les resulta beneficiosa la terapia de combinación. Para los niños en edad preescolar, el tratamiento con terapia conductual suele ser suficiente.

El Acta Federal para la Educación de Personas con Discapacidades [Individuals with Disabilities Education Act (IDEA)] establece que los niños y adolescentes con trastorno de déficit de atención/hiperactividad tienen derecho a una educación gratuita y apropiada impartida en las escuelas públicas. La educación debe impartirse de la forma menos restrictiva posible y en ambientes no excluyentes, es decir, lugares donde los niños tienen la oportunidad de interaccionar con compañeros no discapacitados, con igual acceso a los recursos de la comunidad.

Terapia con fármacos

Los fármacos psicoestimulantes representan el tratamiento farmacológico más eficaz. El metilfenidato y otros fármacos similares a las anfetaminas son los psicoestimulantes más prescritos. Tienen la misma eficacia y unos efectos secundarios parecidos. Además de las fórmulas habituales, están disponibles en forma de medicamentos de liberación lenta (acción prolongada) que permiten tomar una sola dosis diaria.

Los efectos secundarios de los fármacos psicoestimulantes consisten en

  • Alteraciones del sueño (como el insomnio)

  • Reducción del apetito

  • Depresión, tristeza o ansiedad

  • Dolor de cabeza (cefalea)

  • Dolor de estómago

  • Frecuencia cardíaca y presión arterial elevadas

La mayoría de los niños no presentan efectos secundarios, a excepción de una posible disminución del apetito. Todos los efectos secundarios desaparecen cuando se suspende el medicamento. Sin embargo, cuando se toman en dosis altas durante un periodo prolongado de tiempo, los estimulantes pueden ocasionalmente retrasar el crecimiento del niño, por lo que los médicos controlan el peso y la talla. Si el niño crece lentamente o presena otros efectos secundarios significativos, los médicos pueden aconsejar unas vacaciones del tratamiento farmacológico. Unas vacaciones de fármacos consisten en detener la administración del fármaco estimulante en épocas en las que el niño no necesita estar tan atento y concentrado, por ejemplo durante los fines de semana o durante el verano. Sin embargo, algunos niños tienen grandes dificultades para funcionar incluso fuera de la escuela y no pueden tolerar vacaciones de los medicamentos.

Se pueden utilizar otros fármacos para tratar la falta de atención y los síntomas de comportamiento. Estos medicamentos son

  • La atomoxetina (un medicamento para el trastorno de déficit de atención/hiperactividad no estimulante)

  • Ciertos medicamentos que se suelen administrar para el tratamiento de la hipertensión, como la clonidina y la guanfacina

  • Antidepresivos

  • Ansiolíticos

A veces se usan combinaciones de fármacos.

Control del comportamiento

Para minimizar los efectos del trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH) a menudo se necesitan estructuras, rutinas, un plan de intervención escolar y técnicas de intervención parental modificadas. Los niños sin problemas significativos de comportamiento pueden recibir únicamente tratamiento farmacológico. Sin embargo, los fármacos estimulantes no funcionan durante todo el día, por lo que puede ser necesario realizar adaptaciones para favorecer la capacidad de organización y otras habilidades. El tratamiento con fármacos suele combinarse con terapia del comportamiento realizada por un psicólogo infantil.

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