La oxigenoterapia suplementaria aporta oxígeno adicional a los pulmones y se utiliza en pacientes con hipoxemia significativa. Se ha demostrado que la oxigenoterapia a largo plazo mejora la supervivencia en pacientes con hipoxemia grave en reposo.
La oxigenoterapia suplementaria puede usarse durante la rehabilitación pulmonar para aliviar la disnea en pacientes que presentan desaturación durante el ejercicio en las pruebas de esfuerzo.
Antes de administrar oxígeno, la oxigenación debe evaluarse mediante pulsioximetría o una gasometría arterial. Posteriormente, la administración de oxígeno puede ajustarse gradualmente mediante oximetría.
Indicaciones del oxígeno suplementario
Algunos pacientes con enfermedad pulmonar crónica requieren oxigenoterapia a corto plazo durante una exacerbación aguda de su enfermedad pulmonar, mientras que otros con hipoxemia persistente (p. ej., pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica [EPOC] grave) pueden requerir oxigenoterapia a largo plazo.
Las principales indicaciones de la oxigenoterapia en la fase aguda incluyen (1):
Hipoxemia aguda grave (presión parcial de oxígeno arterial [PaO2] < 55 mmHg o saturación de oxígeno [SpO2] ≤ 88%)
Sospecha de hipoxemia con dificultad cardiorrespiratoria asociada
La hipoxemia aguda puede ser secundaria a una insuficiencia respiratoria hipoxémica aguda (IRHA) o a una insuficiencia ventilatoria (p. ej., por exacerbaciones de asma, EPOC o procesos infecciosos como la neumonía). Otras situaciones en las que puede requerirse oxigenoterapia en el contexto de atención aguda incluyen:
Traumatismo grave
Bajo gasto cardíaco con acidosis metabólica
Intoxicación por monóxido de carbono
Las indicaciones de oxigenoterapia crónica incluyen (1):
Hipoxemia grave en reposo (PaO2 ≤ 55 mmHg o SpO2 ≤ 88%)
Hipoxemia en reposo (PaO2 de 56 a 59 mmHg o SpO2 = 89%) en pacientes con cor pulmonale, hipertensión pulmonar o policitemia
La hipoxemia de esfuerzo grave (definida como una saturación de oxígeno medida por pulsioximetría [SpO₂] ≤ 88% durante el ejercicio) puede requerir oxígeno suplementario durante el esfuerzo, como en la rehabilitación pulmonar
Las causas más frecuentes de hipoxemia en reposo incluyen la EPOC, la enfermedad pulmonar intersticial (p. ej., fibrosis pulmonar idiopática), la fibrosis quística. y las bronquiectasias graves. La insuficiencia cardíaca derecha crónica también puede causar hipoxemia en reposo. En los pacientes con hipoxemia grave (pero no moderada) de larga evolución, la oxigenoterapia a largo plazo mejora la supervivencia (2, 3), particularmente cuando se utiliza durante ≥ 15 horas al día (4). También puede reducir la disnea y la sobrecarga cardíaca relacionadas con la enfermedad pulmonar, y mejorar la calidad de vida, la función pulmonar y la capacidad de ejercicio (5).
Los pacientes con hipoxia de esfuerzo o nocturna pueden limitar su uso de oxígeno a las horas nocturnas.
(Véase también Oxigenoterapia para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica estable y Rehabilitación pulmonar.)
Referencias de las indicaciones para el uso de oxígeno suplementario
1. Wemple ML, Swenson KE, Swenson ER. Oxygen Therapy Part 2 - Indications and Toxicity. NEJM Evid. 2023;2(7):EVIDra2300111. doi:10.1056/EVIDra2300111
2. Continuous or nocturnal oxygen therapy in hypoxemic chronic obstructive lung disease: a clinical trial. Nocturnal Oxygen Therapy Trial Group. Ann Intern Med. 1980;93(3):391-398. doi:10.7326/0003-4819-93-3-391
3. Long-Term Oxygen Treatment Trial Research Group, Albert RK, Au DH, et al. A Randomized Trial of Long-Term Oxygen for COPD with Moderate Desaturation. N Engl J Med. 2016;375(17):1617-1627. doi:10.1056/NEJMoa1604344
4. Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease (GOLD). Diagnosis and assessment. Global Strategy for the Prevention, Diagnosis, and Management of COPD: 2026 report.
5. Muge Q, Suriguga, Yuqing, Aronggaowa, Taojin, Chen L. A meta-analysis of the effects of long-term oxygen therapy combined with exercise rehabilitation on exercise capacity, cardiopulmonary function, and quality of life in patients with COPD. Front Med (Lausanne). 2025;12:1640084. doi:10.3389/fmed.2025.1640084
Sistemas de administración de oxígeno
El oxígeno para uso domiciliario a largo plazo está disponible mediante 3 sistemas de administración diferentes:
Concentradores de oxígeno
Sistemas de gas comprimido
Sistemas de oxígeno líquido
Un concentrador de oxígeno elimina el nitrógeno del aire ambiente y produce gas enriquecido con oxígeno. Dado que el sistema toma el aire del ambiente, no se requieren envíos ni recargas de tanques de oxígeno.
Fotografía de un paciente hospitalizado recibiendo oxigenoterapia con un concentrador provisto de botón de encendido, monitor y conexiones para el tanque de oxígeno (incluidos los tubos de entrada y salida del tanque). El dial de la parte inferior izquierda es el mando del caudalímetro, que se utiliza para regular el flujo de oxígeno (generalmente en litros por minuto).
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Con un sistema de gas comprimido, el oxígeno se almacena a presión y se libera a medida que el paciente inhala.
En el domicilio, los sistemas de gas comprimido utilizan tanques grandes para almacenar oxígeno. Estos tanques son recargados periódicamente por una empresa de atención domiciliaria. Fuera del domicilio se pueden utilizar tanques pequeños y portátiles de oxígeno comprimido o un concentrador de oxígeno portátil.
Las fuentes de oxígeno deben cerrarse herméticamente cuando no estén en uso. Dado que el oxígeno es un comburente que acelera la combustión, puede provocar que materiales que normalmente no se inflamarían con el aire ambiente ardan rápidamente o exploten. Por lo tanto, es importante mantener los tanques alejados de cualquier fuente de ignición.
Con un sistema de oxígeno líquido, el oxígeno se almacena en estado líquido a temperaturas muy bajas en un depósito estacionario (que puede guardarse en el domicilio), junto con recipientes portátiles más pequeños que se recargan directamente desde el depósito para uso ambulatorio. El oxígeno líquido se vaporiza antes de administrarse al paciente y no requiere electricidad, pero sí una recarga periódica. Los sistemas de oxígeno líquido rara vez se utilizan para uso domiciliario debido a su alto costo y a la mayor comodidad de otros métodos.
Administración de oxígeno
El oxígeno se administra habitualmente mediante una cánula nasal, ya sea con flujo continuo o con flujo pulsado. Para mejorar la eficiencia y aumentar la movilidad en pacientes que requieren grandes cantidades de oxígeno suplementario, se pueden emplear varios dispositivos, entre ellos las cánulas con reservorio. Cuando el paciente exhala, la cánula con reservorio almacena oxígeno en una pequeña cámara y luego lo libera cuando el paciente inhala.
Los sistemas a demanda administran oxígeno solo cuando los activa el usuario del equipo (por ejemplo, cuando el paciente inhala o presiona el dispositivo). No administran oxígeno de forma continua. Algunos disponen de pequeños reservorios.



