El travestismo implica una excitación sexual recurrente e intensa a partir del uso de prendas del sexo opuesto, que puede manifestarse como fantasías, impulsos o comportamientos. El trastorno por travestismo es el travestismo que causa malestar o disfunción clínicamente significativos en una o más áreas importantes de la vida.
En la Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª revisión (CIE-11), el travestismo fetichista o trastorno travestista no es un diagnóstico específico; está incluido bajo una categoría más inespecífica de trastornos parafílicos que involucran conducta solitaria o entre individuos que consienten (1). Si la excitación sexual asociada con el travestismo causa angustia o deterioro significativo, se puede diagnosticar un trastorno parafílico.
"Travesti" es un término más común y aceptable que "travestido". El travestismo en sí mismo no se considera un trastorno psiquiátrico. El travestismo ocurre en hombres heterosexuales y homosexuales. El travestismo es mucho menos común entre las mujeres, posiblemente porque se permite a las mujeres un rango más amplio de opciones de ropa antes de que se desvíen hacia estilos que la sociedad considera inapropiados para el género. Las personas no binarias que se visten con ropa típicamente asociada con un sexo de nacimiento diferente generalmente no son consideradas como practicando "travestismo". Algunas personas que practican travestismo lo hacen por una variedad de razones que usualmente no están asociadas con la excitación sexual (p. ej., disfraces). Sin embargo, en los individuos que practican el travestismo y experimentan angustia clínicamente significativa o alteraciones funcionales basadas en sus deseos o comportamientos de travestismo, el diagnóstico de trastorno de travestismo puede ser apropiado.
Los varones que se visten con ropa de mujer suelen comenzar esta conducta al final de la infancia. Hasta el 3% de los hombres se han vestido con prendas del otro género y se han sentido estimulados sexualmente por ello al menos una vez, pero muchos menos informan travestismo regular (2). El transvestimo se asocia, al menos inicialmente, con excitación sexual intensa. La excitación sexual producida por la ropa propiamene dicha (no por el uso de la ropa) se considera una forma de fetichismo y puede ocurrir con o sin travestismo.
Los perfiles de personalidad de los hombres que se visten con ropa de mujer generalmente parecen similares a las normas equiparadas por edad y raza (3). La disforia de género es más frecuente en varones al nacer con trastorno de travestismo. Estos individuos pueden informar que se excitan al usar ropa típicamente femenina cuando son adolescentes, lo que disminuye o desaparece más adelante en la vida y se acompaña de un deseo de vivir plenamente en el género femenino. Algunos individuos con trastorno de travestismo también pueden experimentar disforia de género intermitente asociada con pérdida, dolor, uso de sustancias o depresión.
Cuando los hombres que se travestizan tienen parejas que los apoyan, pueden sentirse cómodos participando en la actividad sexual con atuendos femeninos. A la inversa, si su pareja no coopera, pueden experimentar ansiedad, depresión, culpa y vergüenza relacionados con su deseo de travestirse, lo que potencialmente lleva a disfunción sexual en la relación. Estas emociones negativas pueden desencadenar ciclos de purga repetitiva de su guardarropa de ropa femenina, seguida de acumulación de nuevas prendas y sentimientos renovados de vergüenza; el ciclo puede así continuar.
Referencias generales
1. World Health Organization. (2019). 6D36 Paraphilic disorder involving solitary behaviour or consenting individuals. In International statistical classification of diseases and related health problems (11th ed). Accessed August 25, 2025.
2. Långström N, Zucker KZ. Transvestic fetishism in the general population: Prevalence and correlates. J Sex Marital Ther. 31(2):87-95, 2005. doi: 10.1080/00926230590477934
3. Brown GR, Wise TN, Costa PT Jr, Herbst JH, Fagan PJ, Schmidt CW Jr. Personality characteristics and sexual functioning of 188 cross-dressing men. J Nerv Ment Dis. 1996;184(5):265-273. doi:10.1097/00005053-199605000-00001
Diagnóstico del trastorno de travestismo
Evaluación psiquiátrica
Los criterios clínicos para el diagnóstico del trastorno travestista según el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5th edition, Text Revision (DSM-5-TR) incluyen lo siguiente (1):
Los pacientes experimentan excitación recurrente e intensa por travestismo, que se manifiesta con fantasías, impulsos intensos o comportamientos.
Estas fantasías, impulsos sexuales intensos o comportamientos causan malestar clínicamente significativo o deterioran el funcionamiento en el trabajo, en situaciones sociales o en otras áreas importantes de la vida.
La afección ha estado presente durante ≥ 6 meses.
Al hacer el diagnóstico, el médico debe especificar si
Se identifica fetichismo (excitación sexual por telas, materiales o prendas de vestir) o autoginefilia (excitación por pensamientos o imágenes de sí mismo como mujer).
El paciente vive en un ambiente controlado (p. ej., institución) o está en remisión completa (es decir, al menos 5 años sin angustia/deterioro en un ambiente no controlado)
Referencia del diagnóstico
1. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. 5th ed, Text Revision. American Psychiatric Association Publishing; 2022:798-800.
Tratamiento del trastorno de travestismo
Grupos de apoyo y sociales
En ocasiones, psicoterapia
La mayoría de las personas que se visten con ropa del otro sexo no experimentan angustia significativa relacionada con ello y es posible que no busquen voluntariamente tratamiento de salud mental. Los que buscan evaluación o tratamiento son traídos por sus esposas infelices, son derivados por los tribunales o vienen por sí mismos preocupados porque sufren consecuencias negativas sociales y laborales. Algunas personas que se travisten pueden acudir para el tratamiento de la disforia de género, el trastorno por uso de sustancias o la depresión comórbida.
Aunque no hay ensayos aleatorizados, tanto los grupos sociales y de apoyo presenciales como en línea a menudo son muy útiles para los hombres travestis (1, 2).
La falta de datos científicos de alta calidad hace que no se haya encontrado ningún medicamento fehacientemente efectivo, aunque los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina han mostrado éxito ocasional en pacientes con un componente obsesivo-compulsivo sustancial en su presentación clínica (3). Se informó sobre el caso de un paciente con trastorno travestista que se benefició con buspirona (4).
La psicoterapia, cuando está indicada, está dirigida a la autoaceptación, la terapia familiar y la modulación de comportamientos riesgosos.
Más tarde en la vida, a veces en los 50, 60 años o más, los hombres que se travisten pueden acudir a la atención médica debido a síntomas de disforia de género y pueden entonces cumplir con los criterios de diagnóstico para disforia de género.
Referencias del tratamiento
1. Newring K, Wheeler J, Draper C. Transvestic fetishism: Assessment and Treatment. In: Laws DR, Donohue WT, eds. Sexual Deviance: Theory, Assessment, and Treatment. Guilford Press; 2028: 285-304.
2. Moser C, Kleinplatz PJ. Transvestic fetishism: Psychopathology or iatrogenic artifact? NJ Psychologist. 52(2):16-17, 2002.
3. Balon Rez-Sierra D, Balgobin C, Wise TN. Treatment of paraphilic disorders. In: Balon R, ed. Practical Guide to Paraphilia and Paraphilic Disorders. Springer/Springer International Publishing AG; 2016:43-62.
4. Fedoroff JP. Buspirone hydrochloride in the treatment of transvestic fetishism. J Clin Psychiatry. 1988;49(10):408-409.
Conceptos clave
La mayoría de los travestidos no reúne los criterios clínicos para un trastorno de travestismo y puede que no busque tratamiento voluntariamente.
El trastorno de travestismo solo se diagnostica si causa una angustia clínicamente significativa o deteriora el funcionamiento, y si la afección ha estado presente durante ≥ 6 meses.
No hay medicamentos de eficacia fiable; la psicoterapia y los grupos de apoyo pueden ser útiles.
La autoaceptación y la reducción del daño son los enfoques principales para ayudar a quienes tienen trastorno de travestismo.



