(Véase también Abordaje del paciente con un trastorno del sueño o la vigilia Abordaje del paciente con un trastorno del sueño o la vigilia Casi el 50% de todas las personas en los Estados Unidos informan problemas relacionados con el sueño. El sueño alterado puede producir trastornos emocionales, dificultades con la memoria, escasas... obtenga más información .)
El trastorno por movimientos periódicos de las extremidades y el síndrome de las piernas inquietas son más frecuentes entre las personas de edad mediana y ancianos; > 80% de los pacientes con síndrome de las piernas inquietas tiene también el trastorno por movimientos periódicos de las extremidades.
Su mecanismo no está claro, pero las alteraciones en la neurotransmisión dopaminérgica en el sistema nervioso central pueden influir. Pueden ocurrir PLMD y RLS
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En forma aislada
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Durante la interrupción del fármaco
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Con el uso de estimulantes, ciertos antidepresivos o antagonistas de la dopamina
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Durante el embarazo
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En pacientes con insuficiencia renal crónica o insuficiencia hepática, deficiencia de hierro Deficiencia de hierro El hierro (Fe) es un componente de la hemoglobina, la mioglobina y muchas enzimas del organismo. El hierro hemo, presente en muchos productos de origen animal, se absorbe mucho mejor que el... obtenga más información , anemia, diabetes mellitus Diabetes mellitus (DM) La diabetes mellitus se debe a la secreción anormal de insulina y a grados variables de resistencia periférica a la insulina, que conducen a la aparición de hiperglucemia. Los síntomas iniciales... obtenga más información , un trastorno neurológico (p. ej., esclerosis múltiple Esclerosis múltiple (EM) La esclerosis múltiple (EM) se caracteriza por focos diseminados de desmielinización en el encéfalo y en la médula espinal. Sus síntomas más frecuentes incluyen alteraciones oculomotoras, parestesias... obtenga más información
, enfermedad de Parkinson Enfermedad de Parkinson La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo lentamente progresivo caracterizado por temblor de reposo, rigidez, lentitud y disminución de los movimientos (bradicinesia) y, finalmente... obtenga más información ) u otros trastornos
En el síndrome de las piernas inquietas primario puede participar la herencia; más de un tercio de los pacientes con síndrome de las piernas inquietas primario tiene antecedentes familiares. Los factores de riesgo pueden incluir un estido de vida sedentario, el tabaquismo y la obesidad.
El trastorno por movimientos periódicos de las piernas es frecuente entre las personas con narcolepsia Narcolepsia La narcolepsia se caracteriza por una somnolencia diurna excesiva crónica, a menudo con una pérdida súbita del tono muscular (cataplejía). Otros síntomas incluyen parálisis del sueño y alucinaciones... obtenga más información y trastorno de conducta del sueño con movimientos oculares rápidos Trastorno de conducta del sueño asociado con el sueño con movimientos oculares rápidos (REM) Las parasomnias son conductas inconvenientes que ocurren al comienzo del sueño, durante éste o al despertar. El diagnóstico es clínico. El tratamiento puede incluir fármacos y psicoterapia.... obtenga más información .
Signos y síntomas
El trastorno por movimientos periódicos de los miembros se caracteriza por tirones o pataleos repetidos (habitualmente cada 20 a 40 s) de los miembros inferiores o superiores durante el sueño. Por lo general, los pacientes refieren un sueño nocturno fragmentado o una somnolencia diurna excesiva. Es típico que no sean conscientes de los movimientos y de los breves despertares que les siguen y tampoco tienen sensaciones anormales en las extremidades.
El síndrome de las piernas inquietas es un trastorno sensitivomotor caracterizado por un impulso irresistible de mover las piernas, los brazos o, con menor frecuencia, otras partes del cuerpo, habitualmente asociado a parestesias (p. ej., sensaciones reptantes o de culebreo) y, a veces, a dolor en los miembros superiores o inferiores; los síntomas son más sobresalientes cuando los pacientes están inactivos o se acuestan, y alcanzan un pico de gravedad al momento de dormir. Para aliviar los síntomas, los pacientes mueven el miembro afectado extendiéndolo, pataleando o caminando. Como consecuencia, tienen problemas para conciliar el sueño, sufren despertares nocturnos frecuentes o ambas cosas. Los síntomas pueden empeorar por el estrés. Los episodios pueden ocurrir ocasionalmente, causando pocos problemas, o varias veces a la semana.
Diagnóstico
El diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas y el trastorno por movimientos periódicos de los miembros puede sospecharse por los antecedentes señalados por el paciente o por su compañero de cama. Por ejemplo, los pacientes con trastorno por movimientos periódicos de las extremidades típicamente tienen insomnio, somnolencia diurna excesiva o espasmos excesivos justo antes de la aparición del sueño o durante el sueño.
Es necesaria la polisomnografía para confirmar el diagnóstico, que habitualmente es aparente como descargas repetidas de actividad electromiográfica. También puede realizarse una polisomnografía después de diagnosticar un síndrome de las piernas inquietas para determinar si los pacientes tienen también un trastorno por movimientos periódicos de las extremidades, pero no es necesaria para el diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas.
Los pacientes que presentan cualquiera de los dos trastornos deben ser evaluados clínicamente para descartar algunos síndromes que pueden contribuir (p. ej., con análisis de sangre para descartar una anemia o una ferropenia y con estudios de la función hepática y renal).
Tratamiento
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Para el síndrome de las piernas inquietas: pramipexol, ropinirol, un parche de rotigotina o enacarbilo de gabapentina, además de suplementos de hierro si la ferritina es < 50 ng/mL
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Para el trastorno por movimientos periódicos de las extremidades: generalmente los mismos tratamientos que para el síndrome de las piernas inquietas
En el síndrome de las piernas inquietas y el trastorno por movimientos periódicos de los miembros se utilizan numerosos fármacos (p. ej., dopaminérgicos, benzodiacepinas, anticonvulsivos, vitaminas y minerales).
Los agentes dopaminérgicos, aunque a menudo eficaces, pueden tener efectos adversos tales como el aumento (síntomas del síndrome de las piernas inquietas que empeoran antes de administrar la siguiente dosis de la droga y que afectan a otras partes del cuerpo como los brazos), el rebote (síntomas que empeoran después de suspender el medicamento o después de que los efectos del fármaco se disipan), las náuseas, la hipotensión ortostática, una actividad compulsiva y el insomnio.
Tres agonistas dopaminérgicos, pramipexol, ropinirol y rotigotina (utilizado como un parche), son eficaces y tienen pocos efectos adversos graves distintos de aumento:
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Se administran 0,125 mg de pramipexol por vía oral 2 h antes del inicio de los síntomas moderados a graves y se aumentan, según las circunstancias, 0,125 mg cada 2 noches hasta remediar los síntomas (dosis máxima de 0,5 mg).
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Se administra 0,25 mg de ropirinol por vía oral 1 a 3 h antes del inicio de los síntomas y se aumenta, según sea necesario, en 0,25 mg cada noche (dosis máxima 4 mg).
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El parche de rotigotina (1 mg/24 h) se aplica inicialmente en cualquier momento durante el día; la dosificación se incrementa según sea necesario por 1 mg/24 h a intervalos semanales, hasta 3 mg/24 h.
Se puede utilizar la levodopa/carbidopa, pero generalmente se prefieren otras drogas, que son menos propensas a causar los síntomas de aumento y de rebote.
La gabapentina puede ayudar a aliviar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas y se utiliza cuando se acompaña de dolor. La dosificacióncomienza con 300 mg al acostarse y se puede incrementar 300 mg a la semana (hasta una dosis máxima de 900 mg por vía oral 3 veces al día). Sin embargo, este fármaco no está aprobado para el tratamiento del síndrome de las piernas inquietas.
El enacarbilo de gabapentina, un profármaco de la gabapentina, pueden ayudar a aliviar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. La dosis recomendada es de 600 mg 1 vez al día, tomados con las comidas aproximadamente a las 5 pm. Sus efectos adversos más frecuentes incluyen somnolencia y mareos. Tiene menos probabilidades de causar aumento que los fármacos dopaminérgicos.
La pregabalina, un ligando alfa-2-delta no dopaminérgico, puede ayudar a aliviar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas; el aumento es menos probable que ocurra que con pramipexol. La pregabalina también puede ser útil para el síndrome de las piernas inquietas acompañado de dolor. Para el síndrome de las piernas inquietas, se ha utilizado una dosis de 300 mg 1 vez al día. Los efectos adversos más comunes son mareos y somnolencia. Sin embargo, el uso de este fármaco para tratar el síndrome de las piernas inquietas no ha sido ampliamente estudiado.
Las benzodiazepinas pueden mejorar la continuidad del sueño, pero no reducen los movimientos de los miembros; deben usarse con prudencia para evitar la tolerancia, la exacerbación de la apnea del sueño (si está presente) y la somnolencia diurna.
Los opioides Analgésicos opiáceos Los analgésicos opiáceos y no opiáceos son los fármacos principales utilizados para tratar el dolor. Los antidepresivos, los anticonvulsivos y otros agentes activos sobre el sistema nervioso... obtenga más información también se indican en los pacientes con síndrome de las piernas inquietas grave y dolor, pero se utilizan con precaución debido a la tolerancia, los efectos secundarios y el potencial de abuso.
Deben obtenerse concentraciones de ferritina y, cuando los niveles son bajos (< 50 mcg/L), se justifica administrar un suplemento de 325 mg de sulfato ferroso con 100 a 200 mg de vitamina C en el momento de acostarse. Los pacientes deben implementar medidas para mantener una adecuada higiene del sueño Higiene del sueño Casi el 50% de todas las personas en los Estados Unidos informan problemas relacionados con el sueño. El sueño alterado puede producir trastornos emocionales, dificultades con la memoria, escasas... obtenga más información .
Conceptos clave
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El trastorno por movimientos periódicos de las extremidades son espasmos repetitivos o patadas de las extremidades inferiores o superiores durante el sueño, que a menudo interrumpen el sueño nocturno y causan somnolencia diurna excesiva.
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El síndrome de las piernas inquietas se caracteriza por una necesidad irresistible de mover las piernas o, con menos frecuencia, otras partes del cuerpo, en general asociada con parestesias, que a menudo producen dificultad para quedarse dormido y/o despertares nocturnos repetidos.
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Diagnosticar síndrome de las piernas inquietas clínicamente, pero si se sospecha trastorno por movimientos periódicos de las extremidades, considerar la polisomnografía.
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Para el síndrome de las piernas inquietas o el trastorno de aprendizaje profundo y múltiple, se deben usar fármacos dopaminérgicos o enacarbilo de gabapentina, que son eficaces.