Los anticonceptivos orales son hormonas esteroides que inhiben la liberación de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) por el hipotálamo, inhibiendo así la secreción de las hormonas hipofisarias que estimulan la ovulación. Los anticonceptivos orales también afectan el revestimiento del útero, lo que disminuye la probabilidad de implantación de un embrión, y espesan el moco cervical, lo que lo hace impermeable a los espermatozoides. Si se usan sistemática y correctamente, los anticonceptivos orales son un método efectivo de anticoncepción.
Los anticonceptivos orales pueden iniciarse a cualquier edad desde la menarca hasta la menopausia.
Los anticonceptivos orales pueden ser una combinación hormonal de estrógeno y progestágeno o un progestágeno solo.
Anticonceptivos orales de estrógenos-progestina
Para la mayoría de los anticonceptivos orales de estrógeno-progesterona, se toma diariamente una píldora con estrógeno y progesterona durante 21 a 24 días. Luego se toma una píldora placebo diariamente durante 4 a 7 días para permitir la hemorragia por deprivación. En algunas formulaciones, el comprimido placebo contiene hierro y folato (ácido fólico); en otros, este no es realmente inactivo, pero contiene una dosis más baja de etinilestradiol que los usados durante las otras semanas. Los anticonceptivos orales de estrógeno-progestina combinados también están disponibles en formulaciones de ciclo extendido (con 84 píldoras activas, una para cada día, seguidas de 7 días de píldoras placebo) o como formulaciones de uso continuo (píldoras activas todos los días, sin píldoras placebo).
La mayoría de los anticonceptivos orales de estrógeno-progestina contienen de 10 a 35 mcg de etinil estradiol. El valerato de estradiol o estetrol se utiliza en algunas formulaciones en lugar de etinilestradiol. Las dosis de estrógeno y progestágeno son las mismas durante todo el mes en algunos anticonceptivos orales de estrógeno-progestágeno (píldoras monofásicas); en otros cambian a lo largo del mes (píldoras multifásicas).
Todos los anticonceptivos orales de estrógeno-progestina tienen eficacia similar; la tasa de embarazos después de 1 año es de 0,3% con uso perfecto y de aproximadamente 9% con el uso típico (es decir, inconstante) (1).
Contraindicaciones para los anticonceptivos de estrógeno-progestágeno (píldoras, parches, anillo vaginal)
Los anticonceptivos orales de estrógeno-progestágeno u otros anticonceptivos de estrógeno-progestágeno (parche, anillo vaginal) se deben utilizar con precaución en algunas mujeres (para obtener más información, véase el US Medical Eligibility Criteria for Contraceptive Use, 2024).
El riesgo de efectos adversos de los anticonceptivos de estrógeno-progestágeno varía, dependiendo del factor de riesgo y las complicaciones asociadas. El uso de anticonceptivos de estrógeno-progestágeno representa un riesgo inaceptable para la salud en pacientes con las siguientes características:
< 21 días posparto
Mutación trombogénica, trombofilia (incluyendo síndrome antifosfolípido) o tromboembolia venosa actual o pasada (trombosis venosa profunda o embolia pulmonar)
Cáncer activo (metastásico, que recibe tratamiento o dentro de los 6 meses posteriores a la remisión clínica), excluido el cáncer de piel no melanoma
Cáncer de mama actual
Inmovilidad prolongada debido a cirugía mayor
Migraña con aura
Tabaquismo en mujeres ≥ 35 años
Hipertensión grave (sistólica ≥ 160 mmHg o diastólica ≥ 100 mmHg) o complicada por enfermedad vascular
Miocardiopatía periparto de < 6 meses o con compromiso cardíaco moderado o grave
Cardiopatía isquémica o múltiples factores de riesgo para enfermedad cardiovascular aterosclerótica
Accidente cerebrovascular
Enfermedad de las válvulas cardíacas con complicaciones
Diabetes de > 20 años o con enfermedad vascular (p. ej., neuropatía, nefropatía, retinopatía)
Lupus eritematoso sistemico con anticuerpos antifosfolípidos positivos (o desconocidos)
Trasplante de órganos sólidos con complicaciones
Cirrosis (descompensada) grave, adenoma hepatocelular o cáncer de hígado
Hepatitis viral aguda
El uso de anticonceptivos de estrógeno-progestágeno representa un riesgo teórico o comprobado que suele ser mayor que las ventajas en pacientes con las siguientes características:
≤ 42 días después del parto con factores de riesgo para tromboembolia venosa
Trombosis venosa superficial (la trombosis asociada con un catéter intravenoso periférico puede ser de menor riesgo)
Antecedentes de cáncer de mama y sin evidencia de enfermedad actual durante 5 años
Tabaquismo en mujeres < 35 años
Hipertensión controlada adecuadamente
Miocardiopatía periparto ≥ 6 meses
Esclerosis múltiple con inmovilidad prolongada
Enfermedad inflamatoria intestinal, si hay factores de riesgo para tromboembolia venosa
Enfermedad de la vesícula actual o tratada médicamente o antecedentes de colestasis relacionada con los anticonceptivos
Cirugía bariátrica con malabsorción debido al acortamiento de la longitud funcional del intestino delgado (p. ej., derivación gástrica en Y de Roux o derivación biliopancreática)
Tratamiento actual con fosamprenavir, rifampicina, rifabutina, lamotrigina o ciertos medicamentos anticonvulsivos
Anticonceptivos orales solo de progestágenos
Para ser eficaces, los anticonceptivos orales sólo de progestágeno deben ser tomados a la misma hora del día cada día. La misma dosis se toma diariamente, y no se incluyen píldoras inactivas. El sangrado intermitente es un efecto adverso frecuente.
Los anticonceptivos orales solo de progestágeno proporcionan una anticoncepción eficaz principalmente espesando el moco cervical y evitando que los espermatozoides pasen a través del canal cervical y la cavidad endometrial para fertilizar el óvulo. En algunos ciclos, estos anticonceptivos orales también suprimen la ovulación, pero este efecto no es el principal mecanismo de acción. Las tasas de embarazo con el uso perfecto y típico de los anticonceptivos orales solo de progestágeno son similares a los de los anticonceptivos orales de estrógeno-progestágeno. La drospirenona suprime la ovulación en tasas ligeramente más altas que otros progestágenos.
Contraindicaciones para los anticonceptivos solo de progestágeno (píldoras, implantes, inyecciones)
Los anticonceptivos orales solo de progestágeno son comúnmente prescritos cuando las mujeres desean tomar anticonceptivos orales, pero el estrógeno está contraindicado.
Las mujeres con cáncer de mama actual no deben tomar píldoras ni aplicarse implantes o inyecciones solo de progestágeno.
El uso de anticonceptivos solo de progestágenos representa un riesgo teórico o comprobado que suele ser mayor que el beneficio en pacientes con las siguientes características:
Antecedentes de cáncer de mama y sin evidencia de enfermedad actual durante 5 años
Sangrado vaginal inexplicable
Cardiopatía isquémica actual y antecedentes de cardiopatía isquémica
Cirrosis (descompensada) grave, adenoma hepatocelular o cáncer de hígado
Antecedentes de cirugía de derivación yeyunal (para las píldoras solo de progestágeno)
Tratamiento actual con rifampicina, rifabutina o ciertos medicamentos anticonvulsivos (para las píldoras solo de progestágeno)
Cardiopatía isquémica, hipertensión grave o múltiples factores de riesgo para enfermedad cardiovascular aterosclerótica (para las inyecciones de anticonceptivos con progestágeno)
Enfermedad vascular, incluso secundaria a diabetes o lupus eritematoso sistemico (para las inyecciones de anticonceptivos con progestágenos)
(Para más información, véase US Medical Eligibility Criteria for Contraceptive Use, 2024.)
Referencia general
1. Shoupe D: The Contraception Handbook: Evidence Based Practice Recommendations and Rationales, ed. 3. New York, Humana Press, 2020. doi:10.1007/978-3-030-46391-5
Efectos adversos de los anticonceptivos orales
Aunque los anticonceptivos orales tienen algunos efectos adversos potenciales, el riesgo general de estos efectos es pequeño. La distensión, la sensibilidad mamaria, las náuseas y la cefalea son los efectos adversos más comunes.
Las pacientes que reciben anticonceptivos orales de estrógeno-progestina pueden presentar amenorrea o sangrado intermitente (sangrado mientras toman las píldoras activas) cuando la duración de su uso ha sido prolongada. Cualquiera de estos efectos puede tratarse cambiando a una píldora con una mayor dosis de estrógeno. Las píldoras de solo progestágeno suelen causar sangrado vaginal irregular.
En algunas mujeres, la ovulación permanece inhibida durante algunos meses después de dejar de tomar anticonceptivos orales, pero no se informó un efecto a largo plazo sobre la fertilidad. Los anticonceptivos no afectan de manera adversa el progreso del embarazo cuando ocurre la concepción a pesar de su uso.
Los estrógenos aumentan la producción de aldosterona y provocan retención de sodio (Na), que puede causar una elevación reversible de la tensión arterial (TA) relacionada con la dosis y del peso (de hasta unos 2 kg). El aumento de peso puede ir acompañado de hinchazón y edema.
La mayoría de los progestágenos utilizados en los anticonceptivos orales están relacionados a la 19-nortestosterona y son androgénicos. El norgestimato, el etonogestrel y el desogestrel son menos androgénicos que el levonorgestrel, la noretindrona, el acetato de noretindrona y el diacetato de etinodiol. Los efectos androgénicos pueden incluir cambios en la piel y el cabello y efectos anabólicos que producen incremento de peso. Si una mujer aumenta > 4,5 kg/año, debe usarse un anticonceptivo oral menos androgénico. Los nuevos progestágenos antiandrogénicos de cuarta generación incluyen al dienogest y la drospirenona (relacionada con la espironolactona, un diurético).
La incidencia de tromboembolia venosa (TEV) aumenta aproximadamente 3 veces en usuarios de anticonceptivos orales de estrógeno-progestágenos en comparación con los que nunca los han usado porque el estrógeno aumenta la producción hepática de factores de coagulación y la adhesión plaquetaria. A pesar de este aumento, el riesgo absoluto de TEV para usuarios de anticonceptivos orales de estrógeno-progestágeno es bajo (3 a 15 cada 10.000 años-mujer), especialmente en comparación con el riesgo absoluto de TEV en pacientes posparto (40 a 65 cada 10.000 años-mujer) (1). Los progestágenos de los anticonceptivos orales de estrógeno-progestágeno tienen un efecto mínimo en cuanto a este riesgo. Los AO que contienen levonorgestrel como progestágeno parecen tener un riesgo ligeramente menor que los que contienen drospirenona o desogestrel, pero esto probablemente se deba a factores de selección de participantes en el estudio y no debe alterar los hábitos de prescripción. Si se sospecha una trombosis venosa profunda o una embolia pulmonar en una mujer que está tomando anticonceptivos orales, éstos deben interrumpirse inmediatamente hasta que los resultados de los estudios diagnósticos puedan confirmar o excluir el diagnóstico. Además, los anticonceptivos orales deben suspenderse al menos 1 mes antes de cualquier cirugía mayor que requiera inmovilización durante un período prolongado de tiempo y no deben retomarse hasta 1 mes después de la operación. Las pacientes que se espera que deambulen después de la cirugía no necesitan suspender el uso de AO. Las mujeres con antecedentes o con alto riesgo de tromboembolia venosa no deben usar anticonceptivos orales que contienen estrógeno. No se recomienda el cribado universal de factores de hipercoagulabilidad, como factor V de Leiden (2).
Los resultados de los estudios sobre el uso de anticonceptivos orales y el riesgo de cáncer de mama son variables (3). Algunos estudios han encontrado un pequeño aumento del riesgo en las usuarias actuales o recientes (4).
El riesgo de cáncer de cuello uterino aumenta ligeramente en mujeres que usan anticonceptivos orales por > 5 años, pero este riesgo disminuye a los niveles basales 10 años después de suspender los anticonceptivos orales (5). No está claro si este riesgo está relacionado con un efecto hormonal o con comportamientos (es decir, no usar anticonceptivos de barrera).
Los efectos sobre el sistema nervioso central de los anticonceptivos orales pueden incluir náuseas, vómitos, cefaleas, depresión y trastornos del sueño. Aunque se ha atribuido un aumento del riesgo de accidente cerebrovascular a los anticonceptivos orales, los anticonceptivos orales de estrógeno-progestina de bajas dosis no parecen incrementar el riesgo de accidente cerebrovascular en mujeres sanas, normotensas, no fumadoras. Sin embargo, si aparecen síntomas neurológicos focales, afasia u otros signos de accidentes cerebrovasculares, los anticonceptivos deben interrumpirse de forma inmediata. Las fumadoras mayores de 35 años no deben usar anticonceptivos que contengan estrógeno debido al mayor riesgo de infarto de miocardio y/o accidente cerebrovascular.
Aunque los progestágenos pueden producir una resistencia a la insulina reversible y relacionada con la dosis, el uso de anticonceptivos orales con dosis bajas de progestágenos rara vez produce hiperglucemia.
Los niveles de lipoproteína de alta densidad (HDL) pueden disminuir cuando se usan anticonceptivos orales con altas dosis de progestágenos, pero en general aumentan con los anticonceptivos de bajas dosis de progestágenos y estrógenos. Los estrógenos en los anticonceptivos orales aumentan los niveles de triglicéridos y pueden exacerbar la hipertrigliceridemia preexistente. La mayoría de las alteraciones en los niveles séricos de otros metabolitos no son clínicamente significativas. La capacidad de la globulina de unión a tiroxina puede aumentar en usuarias de anticonceptivos orales combinados; no obstante, los niveles de tiroxina libre y de hormona tirotropina y la función tiroidea no están afectados.
Los niveles de piridoxina, folato, vitaminas del complejo B, el ácido ascórbico, el calcio, el manganeso y el cinc disminuyen en usuarias de anticonceptivos orales combinados; los niveles de vitamina A aumentan. Ninguno de estos efectos es clínicamente significativo, y los suplementos de vitaminas no están recomendados como un complemento del uso de anticonceptivos orales.
Los anticonceptivos orales no deben tomarse en presencia de antecedentes de colestasis o ictericia con el uso previo. Las mujeres que han tenido colestasis del embarazo (ictericia recurrente idiopática del embarazo) puede llegar a tener ictericia si toman anticonceptivos orales, y los se anticonceptivos orales eben utilizar con precaución en estas mujeres.
El riesgo de desarrollar cálculos biliares no parece estar aumentado por el uso de anticonceptivos orales en dosis bajas.
Rara vez, aparecen adenomas hepáticos benignos, los cuales puede romperse espontáneamente. La incidencia aumenta con la prolongación del uso de anticonceptivos y el incremento de la dosis; en general, los adenomas involucionan una vez que se interrumpen los anticonceptivos.
El melasma aparece en algunas pacientes; se acentúa con la luz solar y desaparece lentamente una vez que se han interrumpido los anticonceptivos. Como el tratamiento es difícil, los anticonceptivos deben interrumpirse ante los primeros signos de melasma. Estos fármacos no aumentan el riesgo de melanoma.
Referencias de efectos adversos
1. Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Electronic address: ASRM@asrm.org; Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Combined hormonal contraception and the risk of venous thromboembolism: a guideline. Fertil Steril. 2017;107(1):43-51. doi:10.1016/j.fertnstert.2016.09.027
2. Creinin MD, Lisman R, Strickler RC. Screening for factor V Leiden mutation before prescribing combination oral contraceptives. Fertil Steril. 1999;72(4):646-651. doi:10.1016/s0015-0282(99)00318-0
3. Fitzpatrick D, Pirie K, Reeves G, et al: Combined and progestagen-only hormonal contraceptives and breast cancer risk: A UK nested case-control study and meta-analysis. PLoS Med 20(3):e1004188, 2023. Published 2023 Mar 21. doi:10.1371/journal.pmed.1004188
4. ACOG Practice Advisory: Hormonal contraception and risk of breast cancer. American College of Obstetricians and Gynecologists. Published 2018, reaffirmed 2022.
5. Iversen L, Sivasubramaniam S, Lee AJ, et al: Lifetime cancer risk and combined oral contraceptives: the Royal College of General Practitioners' Oral Contraception Study. Am J Obstet Gynecol 216(6):580.e1-580.e9, 2017. doi:10.1016/j.ajog.2017.02.002
Beneficios de los anticonceptivos orales
Los beneficios para la salud asociados con los anticonceptivos orales incluyen menor riesgo de (1):
Cáncer de endometrio en un 60% después de al menos 10 años de uso
Cáncer de ovario en alrededor del 50% después de 5 años de uso y el 80% después de ≥ 10 años de uso
También disminuyen el riesgo de quistes ováricos funcionales, tumores benignos de ovario, sangrado uterino anormal debido a disfunción ovulatoria, dismenorrea, trastorno disfórico premenstrual, anemia ferropénica, y trastornos benignos de la mama. La salpingitis que puede deteriorar la fertilidad, se presenta con menor frecuencia en usuarias de anticonceptivos orales.
Referencia de beneficios
1. Iversen L, Sivasubramaniam S, Lee AJ, et al: Lifetime cancer risk and combined oral contraceptives: the Royal College of General Practitioners' Oral Contraception Study. Am J Obstet Gynecol 216(6):580.e1-580.e9, 2017. doi:10.1016/j.ajog.2017.02.002
Interacciones farmacológicas de los anticonceptivos orales
Las interacciones farmacológicas con anticonceptivos hormonales pueden disminuir la eficacia anticonceptiva o alterar la eficacia terapéutica de los medicamentos concurrentes.
Puede ocurrir fracaso anticonceptivo si las interacciones farmacológicas resultan en niveles séricos disminuidos de los anticonceptivos hormonales. El uso concurrente de medicamentos que inducen enzimas del citocromo P450 (CYP450) puede acelerar el metabolismo de estrógenos y/o progestágenos, resultando en concentraciones plasmáticas disminuidas y riesgo aumentado de fracaso anticonceptivo (1). Los pacientes que toman estos medicamentos no deben usar anticonceptivos hormonales, con la excepción de un DIU de levonorgestrel, a menos que otros métodos anticonceptivos estén contraindicados o no disponibles; la eficacia de un DIU de levonorgestrel no se ve afectada por este tipo de interacción farmacológica porque la hormona se administra localmente al útero. Los inductores del CYP450 incluyen medicamentos de las siguientes clases de fármacos: antibióticos (rifampicina, rifabutina); antirretrovirales (efavirenz, inhibidores de proteasas potenciados con ritonavir); y anticonvulsivos (p. ej., fenitoína, carbamazepina). El suplemento herbario conocido como Hierba de San Juan es también un inductor de CYP450.
Los agonistas de los receptores del péptido semejante al glucagón-1 (GLP-1) y el polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa (GIP) retrasan el vaciado gástrico, lo que puede disminuir la absorción de medicamentos por vía oral. Se hallaron evidencias de que durante el inicio y la escalada de dosis de la tirzepatida, un agonista combinado de GLP-1/GIP, las concentraciones plasmáticas de anticonceptivos orales se reducen significativamente (2, 3). La Sociedad de Planificación Familiar recomienda que las personas que toman anticonceptivos orales cambien a un método anticonceptivo no oral o utilicen métodos de respaldo durante 4 semanas al iniciar la tirzepatida y después de un aumento de dosis (4). No se han documentado reducciones clínicamente significativas en las concentraciones plasmáticas de anticonceptivos orales con el uso de agonistas del GLP-1.
Los anticonceptivos orales pueden aumentar la depuración renal de lamotrigina, un anticonvulsivo, y así pueden disminuir su eficacia terapéutica (5).
Referencias sobre las interacciones farmacológicas
1. Teal S, Edelman A. Contraception Selection, Effectiveness, and Adverse Effects: A Review. JAMA. 2021;326(24):2507-2518. doi:10.1001/jama.2021.21392
2. American Diabetes Association Professional Practice Committee. 9. Diagnosis and Classification of Diabetes: Standards of Care in Diabetes-2024. Diabetes Care. 2025;48(1 Suppl 1):S181-S206. doi:10.2337/dc25-S009
3. Skelley JW, Swearengin K, York AL, Glover LH. The impact of tirzepatide and glucagon-like peptide 1 receptor agonists on oral hormonal contraception. J Am Pharm Assoc (2003). 2024;64(1):204-211.e4. doi:10.1016/j.japh.2023.10.037
4. Zwayne N, Lyman E, Ebersole A, Morse J; with the assistance of Elise Boos and Antoinette Nguyen on behalf of the Clinical Affairs Committee, and Monica Skoko Rodríguez. Society of Family Planning Committee Statement: Contraception and body weight. Contraception. 2025;141:110725. doi:10.1016/j.contraception.2024.110725
5. Christensen J, Petrenaite V, Atterman J, et al. Oral contraceptives induce lamotrigine metabolism: evidence from a double-blind, placebo-controlled trial. Epilepsia. 2007;48(3):484-489. doi:10.1111/j.1528-1167.2007.00997.x
Inicio de los anticonceptivos orales
Antes de comenzar con los anticonceptivos orales, los clínicos deben indagar minuciosamente los antecedentes médicos, sociales y familiares para comprobar si hay posibles contraindicaciones para su uso. La presión arterial debe medirse. No se requiere prueba de embarazo, y esta debe realizarse en función de los factores de riesgo de embarazo. Los anticonceptivos orales no se deben prescribir a menos que la presión arterial sea normal y la prueba de embarazo en orina (si está indicada) sea negativa. No se requiere un examen clínico antes de iniciar anticonceptivos orales. Los análisis de sangre de rutina no son necesarios en pacientes sin comorbilidades. No se requiere la evaluación sistemática de la glucosa, los lípidos, las enzimas hepáticas o pruebas para trombofilia en una paciente sin antecedentes médicos (1).
Los anticonceptivos orales deben prescribirse durante 13 meses seguidos para limitar las barreras para el uso continuo y la reposición debe ser accesible con facilidad.
Los anticonceptivos orales pueden iniciarse el mismo día de la consulta anticonceptiva (frecuentemente llamado método de inicio rápido), independientemente del día de la semana o del momento del ciclo menstrual. Sin embargo, si los anticonceptivos orales se inician > 5 días después del primer día de la menstruación, las mujeres deben usar un método anticonceptivo de respaldo (p. ej., preservativos) durante los primeros 7 días de uso.
Una visita de seguimiento en 3 meses puede ser útil para analizar posibles efectos adversos y para volver a comprobar la presión arterial.
Dosis tardías u omitidas de anticonceptivos orales
Los anticonceptivos orales de estrógeno-progestágeno también deben tomarse a la misma hora diariamente, pero tienen cierta flexibilidad dentro de una ventana de 24 horas dada la acción combinada del estrógeno y la progesterona para la supresión de la ovulación. Si los usuarios de anticonceptivos orales de estrógeno-progestina omiten tomar una píldora un día, se les recomienda tomar 2 píldoras al día siguiente. Si se olvida de tomar una píldora durante 2 días, se debe volver a tomar el anticonceptivo oral combinado cada día y deben usar un método anticonceptivo de respaldo durante 7 días. Si se olvidan de tomar una píldora durante 2 días y han tenido relaciones sexuales sin protección en los 5 días previos a olvidarse de tomar la píldora, pueden considerar anticonceptivos de emergencia.
Los anticonceptivos orales sólo de progestágeno deben tomarse todos los días, a la misma hora. Si transcurrieron > 27 h entre las dosis de anticonceptivos orales de progestágeno solo, las mujeres deben usar un método anticonceptivo de respaldo durante 7 días además de tomar el anticonceptivo oral diariamente porque el mecanismo depende del engrosamiento del moco cervical.
Uso posparto de anticonceptivos orales
El momento para comenzar los anticonceptivos orales de estrógeno-progestina después del embarazo varía:
Después de un aborto espontáneo o inducido en el primer trimestre: se pueden iniciar de inmediato
Cuando el embarazo finaliza entre las 12 y las 28 semanas de gestación: comenzar en 1 semana si las mujeres no tienen otros factores de riesgo significativos para tromboembolia
Después de un parto con > 28 semanas: No se inicia hasta > 21 días posparto porque el riesgo de tromboembolia aumenta adicionalmente durante el período posparto; la iniciación debe retrasarse 42 días si el riesgo de tromboembolismo venoso de una persona está aumentado (p. ej. debido a una cesárea reciente o a comorbilidades médicas)
Las pacientes que amamantan exclusivamente (alimentación a demanda incluyendo tomas nocturnas y sin complementar con otros alimentos) pueden confiar en la amenorrea de la lactancia durante 6 meses posparto. Se debe aconsejar a las pacientes tomar anticonceptivos orales si la amenorrea de la lactancia desaparece antes de los 6 meses posparto.
Los anticonceptivos orales de progestágeno solo pueden usarse inmediatamente después del parto.
Referencia de inicio
1. Curtis KM, Nguyen AT, Tepper NK, et al. U.S. Selected Practice Recommendations for Contraceptive Use, 2024. Appendix C: Examinations and Tests Needed Before Initiation of Contraceptive Methods MMWR Recomm Rep. 2024;73(3):1-77. Published 2024 Aug 8. doi:10.15585/mmwr.rr7303a1
Conceptos clave
Los anticonceptivos orales (ACO) son generalmente bien tolerados, pero pueden causar cefalea, náuseas, distensión abdominal o hipersensibilidad mamaria a la palpación.
Los anticonceptivos orales con progestina-solo pueden causar sangrado irregular y deben tomarse a la misma hora todos los días para que sean eficaces.
Los anticonceptivos orales pueden tomarse desde la menarca hasta la menopausia en ausencia de contraindicaciones.
Los anticonceptivos orales de estrógeno-progestina aumentan el riesgo de tromboembolia venosa 3 veces el riesgo basal, pero este riesgo es menor que el asociado con el embarazo.
Los resultados de los estudios varían con respecto al uso de anticonceptivos orales y el riesgo de cáncer de mama, pero algunos estudios han encontrado un pequeño aumento del riesgo en las usuarias actuales o recientes; los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario y de endometrio.
Antes de prescribir los anticonceptivos orales, se requiere una historia clínica detallada de la paciente; un examen físico no es necesario.



