Antecedentes en el adulto mayor

Revisión completa: abr 2026 PorRichard G. Stefanacci, DO, MGH, MBA, Thomas Jefferson University, Jefferson College of Population Health | Revisión de colegas realizada porMichael R. Wasserman, MD, California Association of Long Term Care Medicine (CALTCM)
Última actualización: abr 2026
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Vista para pacientes

La atención a la anamnesis es particularmente importante en los adultos mayores porque la anamnesis a menudo es más complicada que en los pacientes más jóvenes, y puede ser necesario obtener información de una variedad de fuentes (véase también Generalidades sobre la evaluación del adulto mayor). A menudo, se necesita más tiempo para entrevistar y evaluar a los pacientes ancianos, en parte porque puede haber circunstancias que interfieran en la evaluación. Deben considerarse los siguientes elementos:

  • Deficiencias sensitivos: si el paciente usa prótesis dentales, lentes o audífonos en condiciones normales, debe usarlos para facilitar la comunicación durante la entrevista. Una iluminación adecuada y la eliminación de distracción visual o auditiva también ayuda.

  • Subnotificación de los síntomas: los pacientes mayores pueden no informar síntomas que pueden considerar de manera incorrecta como parte del envejecimiento normal (p. ej., disnea, deficiencias auditivas o visuales, problemas de memoria, incontinencia, trastornos de la marcha, estreñimiento, mareos, caídas). Sin embargo, ningún síntoma debe atribuirse al envejecimiento normal salvo que se realice una evaluación minuciosa y se excluyan otras posibles causas.

  • Manifestaciones atípicas de un trastorno: en los adultos mayores, las manifestaciones típicas de un trastorno pueden estar ausentes. En cambio, pueden manifestar síntomas inespecíficos (p. ej., cansancio, confusión, pérdida de peso).

  • Deterioro funcional como única manifestación: las enfermedades pueden manifestarse sólo con deterioro funcional. En ese caso, las preguntas habituales pueden no resultar útiles. Por ejemplo, cuando se le pregunta a un paciente con artritis grave por síntomas articulares, puede no informar el dolor, edema ni rigidez, pero si se le pregunta acerca de cambios en las actividades, puede informar, por ejemplo, que desde hace bastante tiempo no realiza caminatas ni concurre al hospital para realizar tareas voluntarias. La averiguación acerca de la duración del deterioro funcional (p. ej., ¿desde hace cuánto tiempo no es capaz de realizar las compras por sus propios medios?) puede proporcionar información útil. La identificación de los pacientes que empiezan a experimentar dificultades para llevar a cabo actividades básicas de la vida cotidiana (ABVC) o actividades instrumentales de la vida cotidiana (AIVC) puede ayudar a restablecer la función o prevenir un deterioro adicional y, en consecuencia, mantener la independencia del paciente.

  • Dificultades para recordar: los pacientes pueden no recordar con exactitud los antecedentes de enfermedades, hospitalizaciones, operaciones y consumo de fármacos, y el médico debe obtener estos datos de otras fuentes (p. ej., miembros de la familia, registro de salud ambulatoria o historia clínica).

  • Miedo: los ancianos pueden mostrarse reticentes a informar síntomas porque temen la hospitalización, que pueden asociar con la muerte.

  • Trastornos y problemas relacionados con la edad: la depresión (frecuente en adultos mayores vulnerables y enfermos), las pérdidas acumulativas asociadas con la vejez y las molestias ocasionadas por la enfermedad pueden determinar que los ancianos sean menos propensos a proporcionar información relacionada con la salud a los médicos. Los pacientes con afectación cognitiva pueden hallar dificultades para describir sus problemas, lo que impediría la evaluación médica.

Entrevista del paciente anciano

Los datos que pueda obtener el médico acerca de las preocupaciones cotidianas del paciente anciano, sus circunstancias sociales, su función mental, su estado emocional y su sentido del bienestar contribuyen a orientar y guiar la entrevista. La descripción de un día típico revela información acerca de la calidad de vida y la función mental y física. Este enfoque es especialmente útil durante la primera reunión. Los pacientes deben tener tiempo para hablar sobre cosas de importancia personal. Los médicos también deben preguntar acerca de problemas específicos, como miedo a caer. La información obtenida puede ayudar al profesional a comunicarse mejor con los pacientes y los miembros de su familia.

Muchos sistemas de atención médica ofrecen una consulta preventiva inicial seguida de consultas anuales de bienestar que incorporan componentes de evaluación geriátrica. Estos comúnmente incluyen cribado cognitivo, cribado de depresión, evaluación del riesgo de caídas, evaluación del estado funcional y revisión de medicamentos, junto con la actualización de un calendario personalizado de servicios preventivos adecuados para la edad (1). Por ejemplo, en los Estados Unidos, estos elementos suelen incluirse como parte de la visita preventiva inicial "Bienvenido a Medicare" seguida de exámenes anuales de bienestar en etapa subsiguiente.

A menudo, ciertas claves verbales y no verbales (p. ej., la forma en que se relata la historia, la velocidad del habla, el tono de la voz, el contacto ocular) pueden ofrecer información, como se ve a continuación:

  • Depresión: los ancianos pueden omitir o negar los síntomas de ansiedad o depresión, pero los expresan a través de un disminución del volumen de la voz y el entusiasmo o, incluso, con lágrimas.

  • Salud física y mental: la información de los pacientes acerca del sueño y el apetito puede ser muy reveladora.

  • Aumento o descenso de peso: los médicos deben señalar cambios en la forma en que les calza la ropa o las prótesis dentales.

A menos que haya un deterioror del estado mental, el paciente debe ser entrevistado solo para estimular el comentario de aspectos personales. Los médicos también pueden necesitar hablar con un familiar o un cuidador, que puede dar una perspectiva diferente acerca de la función, y el estado mental y emocional. Estas entrevistas se pueden realizar en presencia o en ausencia del paciente.

El médico debe pedirle permiso al paciente antes de llamar a un familiar o un cuidador para que esté presente durante la entrevista y le debe explicar que esto es habitual. Si se entrevista al cuidador sin el paciente presente, se le debe proporcionar al paciente una ocupación (p. ej., completar un cuestionario estandarizado, entrevista con otro miembro del equipo multidisciplinario).

Si corresponde, el médico debe considerar la posibilidad de trastorno por uso de sustancias por parte del paciente y de maltrato al paciente por el cuidador.

Referencia de entrevista

  1. 1. Centers for Medicare & Medicaid Services. Annual Wellness Visit Health Risk Assessment. Accessed March 17, 2026.

Antecedentes médicos en el paciente anciano

Cuando se averiguan los antecedentes médicos, debe consultarse acerca de trastornos que solían ser comunes en el pasado (p. ej., fiebre reumática, poliomielitis) y tratamientos antiguos (p. ej., terapia del neumotórax en caso de tuberculosis, mercurio para la sífilis). Los médicos también deben preguntar sobre los antecedentes de vacunación (p. ej., COVID-19, gripe, neumococo, tétanos), las reacciones adversas a las vacunas y los resultados de las pruebas cutáneas para la tuberculosis. Si el paciente recuerda haberse sometido a una cirugía pero no el procedimiento específico o su propósito, siempre que sea posible deben obtenerse los registros quirúrgicos.

El médico debe formular preguntas diseñadas para revisar en forma sistemática cada área o sistema corporal (revisión de sistemas) para comprobar otras enfermedades y problemas frecuentes que los pacientes pueden haber olvidado mencionar (véase tabla ).

Tabla
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Antecedentes de medicación en el paciente anciano

Se deben registrar los antecedentes farmacológicos y se debe dar una copia a los pacientes o a su cuidador. Debe contener:

  • Medicamentos utilizados

  • Dosis

  • Esquema de dosificación

  • Médico que lo prescribió

  • Razón de la prescripción

  • Naturaleza precisa de alergias farmacológicas

Deben registrarse todos los medicamentos y otras sustancias utilizadas, incluidos:

  • Fármacos tópicos (que puede ser absorbidos sistémicamente)

  • Medicamentos de venta libre (que pueden ocasionar graves consecuencias si se abusa de ellos y pueden interactuar con los medicamentos recetados)

  • Suplementos dietéticos

  • Preparados de hierbas medicinales (porque muchos pueden interactuar de manera adversa con medicamentos que se venden bajo receta y de venta libre)

  • Alcohol

  • Cafeína

  • Drogas ilícitas y otras sustancias (p. ej., marihuana)

Se debe pedir a los pacientes o a sus familiares que traigan todos los medicamentos y suplementos a la consulta inicial y periódicamente a partir de entonces. Los médicos pueden confirmar que el paciente tiene los fármacos que debe tomar, pero tenerlos no garantiza cumplir con el tratamiento. Puede ser necesario contar el número de comprimidos en cada frasco durante la primera consulta y las siguientes. Si otra persona distinta del paciente administra los medicamentos, se la debe entrevistar.

Se les debe pedir a los pacientes que muestren su capacidad para leer las etiquetas (a menudo impresas en letra pequeña), abrir los envases (especialmente del tipo a prueba de niños), administrarse tratamientos utilizando un dispositivo como un inhalador y reconocer los fármacos. Se debe aconsejar que no coloquen todos los fármacos que deben tomar en un solo envase.

Antecedentes de consumo de alcohol, tabaquismo y uso de sustancias

Los trastornos por consumo de alcohol y por uso de sustancias se subdiagnostican con frecuencia en los adultos mayores (1). Los pacientes deben ser evaluados para detectar signos y síntomas del trastorno por consumo de alcohol, que incluyen confusión, ira, hostilidad, olor a alcohol en el aliento, alteración del equilibrio y la marcha, temblores, neuropatía periférica y deficiencias nutricionales. Los cuestionarios de cribado y las preguntas sobre la cantidad y frecuencia del consumo de alcohol pueden ser útiles.

La Short Michigan Alcohol Screening Test-Geriatric Version (o SMAST-G) es una herramienta de cribado de 10 preguntas diseñada específicamente para detectar el consumo de alcohol potencialmente peligroso y los trastornos por consumo de alcohol en adultos mayores de 60 años (2). Por lo general, se prefiere a otros cuestionarios de detección (p. ej., CAGE, AUDIT) que no fueron diseñados para adultos mayores. Dos o más respuestas "sí" sugieren la posibilidad de un trastorno por uso de alcohol.

  1. Al hablar con otros, ¿alguna vez ha subestimado cuánto bebes?

  2. Después de unos tragos, ¿alguna vez no ha comido o ha podido saltearse una comida porque no tenía hambre?

  3. ¿Tomar algunas bebidas ayuda a disminuir su agitación o sus temblores?

  4. ¿El alcohol a veces le dificulta recordar partes del día o de la noche?

  5. ¿Suele tomar un trago para relajarse o calmar sus nervios?

  6. ¿Bebe para olvidar sus problemas?

  7. ¿Alguna vez ha aumentado su consumo de alcohol después de experimentar una pérdida en su vida?

  8. ¿Alguna vez un médico o una enfermera dijeron que estaban preocupados por su consumo de alcohol?

  9. ¿Alguna vez ha establecido reglas para administrar su consumo de alcohol?

  10. Cuando se siente solo, ¿le ayuda tomar un trago?

Debe recomendarse a los pacientes que fuman que dejen de hacerlo y, si siguen fumando, que no lo hagan en la cama porque los ancianos tienen más probabilidades de quedarse dormidos mientras fuman. Se les debe advertir a los pacientes que usan cigarrillos electrónicos y productos de vapeo sobre los riesgos de la adicción a la nicotina y la lesión pulmonar.

Los pacientes que consumen drogas ilícitas y otras sustancias (p. ej., alcohol, marihuana, tabaco, cafeína, alucinógenos, a veces opioides) deben recibir asesoramiento sobre el riesgo de adicción y las posibles interacciones con medicamentos recetados y de otro tipo.

Referencias sobre el consumo de alcohol, el tabaquismo y el consumo de sustancias

  1. 1. Tampi RR, Tampi DJ, Elson A. Substance Use Disorders in the Elderly. Psychiatr Clin North Am. 2022;45(4):707-716. doi:10.1016/j.psc.2022.07.005

  2. 2. Blow, FC, Brower, KJ, Schulenberg, JE, et al. The Michigan Alcoholism Screening Test-Geriatric Version (MAST-G): A new elderly specific screening instrument. Alcohol: Clin Exp Res. 1992;16(2), 372

Antecedentes nutricionales en el paciente anciano

Debe determinarse el tipo, la cantidad y la frecuencia de la alimentación. Los pacientes mayores que comen menos de 4 veces al día (p. ej., comidas y refrigerios) corren el riesgo de desnutrición (1). Los cuestionarios de cribado (p. ej., la versión corta del Mini Nutritional Assessment) pueden ayudar a identificar pacientes que tienen una ingesta alimentaria disminuida (2). Los médicos deben formular las siguientes preguntas:

  • Dietas especiales (p. ej., hiposódica, con bajo contenido de hidratos de carbono) o dietas muy hipocalóricas autoprescritas

  • Ingesta de fibras en la dieta y vitaminas que se venden bajo receta o de venta libre

  • Pérdida de peso o cambios en la forma que le queda la ropa

  • Cantidad de dinero que gasta el paciente en alimentos

  • Accesibilidad a los alimentos y artefactos adecuados para cocinar

  • Variedad y frescura de los alimentos

Se evalúa la capacidad de comer (p. ej., de masticar y tragar). Puede estar afectada por xerostomía y/o problemas dentales, que son comunes entre los adultos mayores. La reducción del gusto o el olfato puede disminuir el placer por la comida, y hacer que el paciente coma menos. Aquellos con compromiso visual, artritis, inmovilidad o temblores pueden hallar dificultades para preparar la comida e incluso quemarse o lastimarse mientras cocinan. Los pacientes que están preocupados por la incontinencia urinaria pueden reducir de manera inapropiada su ingesta de líquidos, lo que aumenta su riesgo de deshidratación.

Referencias sobre los antecedentes nutricionales

  1. 1. Söderström L, Thors Adolfsson E, Rosenblad A, et al. Mealtime habits and meal provision are associated with malnutrition among elderly patients admitted to hospital. Clin Nutr. 2013;32(2):281-288. doi:10.1016/j.clnu.2012.07.013

  2. 2. Rubenstein LZ, Harker JO, Salvà A, et al. Screening for undernutrition in geriatric practice: developing the short-form mini-nutritional assessment (MNA-SF). J Gerontol A Biol Sci Med Sci. 2001;56(6):M366-M372. doi:10.1093/gerona/56.6.m366

Antecedentes de salud mental en el paciente anciano

Los trastornos psiquiátricos y los problemas de salud conductual pueden no detectarse fácilmente en pacientes mayores. Síntomas que pueden indicar un trastorno psiquiátrico o un problema de salud conductual en pacientes más jóvenes (p. ej., insomnio, cambios en el patrón del sueño, estreñimiento, disfunción cognitiva, anorexia, pérdida de peso, cansancio, preocupación por las funciones corporales, aumento del consumo de alcohol) pueden deberse a otra razón en los ancianos. Los episodios de tristeza, desesperanza y llanto pueden indicar depresión. La irritabilidad puede ser el síntoma afectivo principal de la depresión, o los pacientes pueden mostrar una disfunción cognitiva. Existen diversas herramientas disponibles para detectar la depresión. La ansiedad generalizada es el trastorno psiquiátrico más frecuente en los ancianos y con frecuencia se acompaña de depresión (1).

Se les debe preguntar a los pacientes si tuvieron alucinaciones o delirios, si recibieron atención mental en el pasado (incluso psicoterapia, internación en instituciones mentales y terapia electroconvulsiva), el uso de fármacos psicoactivos o drogas ilícitas, y cambios recientes en las circunstancias. Muchas circunstancias (p. ej., pérdida reciente de un ser querido, pérdida de la audición, cambio del lugar de residencia o la convivencia, pérdida de la independiencia) pueden contribuir a provocar depresión.

Deben aclararse las preferencias espirituales y religiosas de los pacientes, incluida su interpretación personal del envejecimiento, el deterioro de la salud y la muerte, porque estas preferencias y puntos de vista pueden afectar sus objetivos de atención y su calidad de vida.

Referencia de antecedentes de salud mental

  1. 1. Reynolds K, Pietrzak RH, El-Gabalawy R, et al. Prevalence of psychiatric disorders in U.S. older adults: findings from a nationally representative survey. World Psychiatry. 2015;14(1):74-81. doi:10.1002/wps.20193

Estado funcional del paciente anciano

Como parte de la evaluación geriátrica completa se determina si los pacientes pueden funcionar de manera independiente, necesitan ayuda con actividades básicas de la vida cotidiana (AVD) o AVD instrumentales o necesitan asistencia total. A los pacientes se les deben hacer preguntas abiertas sobre su capacidad para realizar actividades, o se les puede pedir que llenen un instrumento de evaluación estandarizado con preguntas sobre las AVD específicas y las instrumentales (p. ej., véase tablas y ). Estas herramientas de evaluación son principalmente útiles para seguir la tendencia del cambio funcional a lo largo del tiempo. Un declive significativo debería conducir a una evaluación diagnóstica para identificar la causa, no imponer automáticamente una intervención específica. Una puntuación única sin contexto longitudinal tiene un valor clínico limitado.

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Antecedentes sociales en el paciente anciano

Los médicos deben obtener información sobre la forma de vida del paciente, en particular dónde y con quién vive (p. ej., si vive solo en una casa aislada o en un departamento que forma parte de un edificio poblado), la accesibilidad a su residencia (p. ej., por escaleras o sobre una colina) y los medios de transporte disponibles para acceder a su vivienda (véase también Aspectos sociales en las personas mayores). También debe evaluarse si tiene un teléfono inteligente y es capaz de usarlo para acceder a viajes compartidos, entrega de alimentos y otros servicios de apoyo. Estos factores afectan la capacidad para conseguir los alimentos, la atención sanitaria y otros recursos importantes. Si bien es difícil hacer una visita al domicilio, esta puede brindar información importante. Por ejemplo, pueden obtenerse datos sobre la nutrición del paciente revisando el contenido del refrigerador, y sobre las actividades de la vida cotidiana que puede realizar observando el estado del baño.

También debe determinarse el número de habitaciones, la cantidad y el tipo de teléfonos, la presencia de detectores de humo y de monóxido de carbono y la condición del sistema de calefacción y la plomería de la vivienda, así como la disponibilidad de elevadores, escaleras y aire acondicionado. La evaluación de la seguridad del hogar permite definir las características que pueden promover caídas (p. ej., iluminación inadecuada, bañeras resbaladizas, alfombras mal adheridas) y sugerir soluciones.

La descripción del paciente de un día típico, con comentarios sobre actividades como lectura, televisión, trabajo, ejercicios, actividades recreativas e interacción con otras personas, proporciona información muy útil.

Los médicos deben formular las siguientes preguntas:

  • Frecuencia y naturaleza de los contactos sociales tanto en persona, por teléfono y en línea (p. ej., amigos, grupos de personas mayores), visitas familiares y participación religiosa o espiritual

  • Conducción y disponibilidad de otras formas de transporte, incluidos los servicios de transporte compartido

  • Cuidadores y sistemas de apoyo (p. ej., lugares de culto, grupos de adultos mayores, amigos, vecinos) que están disponibles para el paciente

  • Capacidad de los miembros de la familia de ayudar al paciente (p. ej., capacidad laboral, estado de salud, lejanía respecto del domicilio del paciente)

  • Actitud del paciente hacia los miembros de su familia y de ellos hacia él (incluso nivel de interés para ayudarlo y deseo de ayudar)

Debe registrarse el estado marital del paciente. Las preguntas relacionadas con prácticas y satisfacción sexual deben realizarse con delicadeza y sensibilidad pero deben ser completas. También es necesario establecer el número y sexo de las parejas sexuales y el riesgo de infecciones de transmisión sexual. Muchas personas mayores sexualmente activas no son conscientes de la creciente incidencia de infecciones de transmisión sexual en las personas mayores, y no siguen o ni siquiera saben acerca de las prácticas de sexo seguro.

Se les debe preguntar a los pacientes acerca del nivel educativo, los trabajos realizados, las exposiciones conocidas a las toxinas y los pasatiempos actuales y pasados. También debe indagarse acerca de dificultades económicas asociadas con el retiro, un ingreso fijo o la muerte del cónyuge o la pareja. Los problemas financieros o de salud pueden conducir a la pérdida del hogar, el estado social o la independencia.

Inteligencia artificial y salud digital para el paciente mayor

La inteligencia artificial y las tecnologías de salud digital se integran cada vez más en la atención geriátrica. Los sistemas de apoyo a la decisión clínica basados en IA ayudan en la gestión de medicamentos, identificando fármacos potencialmente inapropiados y apoyando la desprescripción en pacientes con polifarmacia. La monitorización remota de pacientes mediante dispositivos portátiles permite el seguimiento de signos vitales, niveles de actividad y posiblemente la detección temprana del deterioro clínico. Las plataformas de telesalud amplían el acceso a la experiencia geriátrica, especialmente para pacientes confinados en sus casas y aquellos en áreas desatendidas. Las tecnologías de hogar inteligente (incluidos sensores de movimiento, iluminación automatizada y asistentes activados por voz) apoyan el envejecimiento en el hogar al mejorar la seguridad y la independencia (1, 2). Las herramientas digitales de evaluación cognitiva (p. ej., Montreal Cognitive Assessment (MoCA), BrainCheck Assess, Digital Clock and Recall (DCR), Electronic Cognitive Screen (EC-Screen), Cogstate Brief Battery (CBB), pruebas de Cambridge Brain Sciences (CBS)) permiten una monitorización más frecuente del estado mental, en la mayoría de los casos con un rendimiento comparable o superior a las evaluaciones tradicionales en papel (3). Los algoritmos de aprendizaje automático pueden analizar patrones de marcha y predecir el riesgo de caídas (4). Los médicos deben ser conscientes de la brecha digital que afecta a muchos adultos mayores, asegurándose de que la tecnología mejore la atención directa del paciente en lugar de reemplazarla.

Referencias sobre inteligencia artificial y salud digital

  1. 1. Guo R, Zhang J, Yang F, et al. Efficacy of an Intelligent and Integrated Older Adult Care Model on Quality of Life Among Home-Dwelling Older Adults: Randomized Controlled Trial. J Med Internet Res. 2025;27:e67950. Published 2025 Apr 21. doi:10.2196/67950

  2. 2. Wang Y, Sun H, Xu S, et al. Smart Home Technologies for Enhancing Independence of Living and Reducing Care Dependence in Older Adults: A Systematic Review. J Adv Nurs. 2025;81(6):2885-2912. doi:10.1111/jan.16569

  3. 3. Chan JYC, Yau STY, Kwok TCY, et al. Diagnostic performance of digital cognitive tests for the identification of MCI and dementia: A systematic review. Ageing Res Rev. 2021;72:101506. doi:10.1016/j.arr.2021.101506

  4. 4. Gillain S, Boutaayamou M, Schwartz C, et al. Using supervised learning machine algorithm to identify future fallers based on gait patterns: A two-year longitudinal study. Exp Gerontol. 2019;127:110730. doi:10.1016/j.exger.2019.110730

Instrucciones anticipadas para el paciente mayor

Deben documentarse los deseos del paciente para la prolongación de la vida. A todos los pacientes se les debe preguntar qué previsiones han tomado respecto de sustitutos legales para la toma de decisiones (instrucciones por adelantado) en caso de encontrarse incapacitados para tomarlas por sí mismos y es importante alentarlos a establecer estas indicaciones. Es importante acostumbrar a los pacientes y sus sustitutos a hablar de los objetivos de los cuidados; luego, cuando las circunstancias requieran la toma de decisiones médicas y no se cuente con documentación previa o esta no sea relevante a la circunstancia que es muy común, se podrán tomar las decisiones apropiadas.

Conceptos clave

  • Salvo que se corrijan, las deficiencias sensoriales, en especial en la audición, pueden interferir en la anamnesis.

  • Muchas enfermedades de los ancianos pueden manifestarse sólo con deterioro funcional.

  • Como parte de los antecedentes farmacológicos, se debe pedir al paciente o a un familiar que traiga todos sus medicamentos, incluidos los de venta libre y los suplementos, en la primera consulta y de forma periódica a partir de entonces.

  • Los profesionales de la salud que atienden a pacientes ancianos funcionalmente dependientes deben entrevistar a sus cuidadores en forma regular.

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