Estrellas naranjas

Introducción a la enfermedad inflamatoria intestinal

Revisión completa: mar 2026 PorAaron E. Walfish, MD, Mount Sinai Medical Center | Rafael Antonio Ching Companioni, MD, HCA Florida Gulf Coast Hospital | Revisión de colegas realizada porMinhhuyen Nguyen, MD, Fox Chase Cancer Center, Temple University
Última actualización: mar 2026
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En la enfermedad inflamatoria intestinal, se inflama el intestino, lo que ocasiona con frecuencia dolor abdominal y diarrea recurrentes.

Los 2 tipos principales de enfermedad inflamatoria intestinal son

Estas 2 afecciones tienen muchas similitudes y a veces son difíciles de distinguir entre sí. Sin embargo, hay varias diferencias. Por ejemplo, la enfermedad de Crohn afecta prácticamente a cualquier parte del tubo digestivo, mientras que la colitis ulcerosa casi siempre afecta solo al intestino grueso.

La causa de la enfermedad inflamatoria intestinal se desconoce, pero existen pruebas que sugieren que las bacterias normales del intestino desencadenan una reacción inmunitaria anormal en personas con predisposición genética. Se han identificado varios otros factores de riesgo.

La enfermedad inflamatoria intestinal afecta a personas de todas las edades, pero la incidencia suele alcanzar su punto máximo entre los 15 y los 30 años de edad. Un número reducido de personas sufren su primer brote durante el segundo periodo de máxima incidencia, entre los 50 y los 70 años de edad.

La enfermedad inflamatoria intestinal es más común en personas de América del Norte y Europa del Norte. Es de 2 a 4 veces más frecuente entre las personas de ascendencia judía asquenazí procedentes de Europa central u oriental que entre las personas de ascendencia caucásica no judías procedentes de la misma región. Afecta aproximadamente por igual a ambos sexos, aunque puede haber diferencias específicas en función de la edad, la región geográfica y de si se trata de colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. La incidencia es menor en el este y el sur de Europa que en el oeste y el norte de Europa. Los familiares de primer grado (madre, padre, hermana o hermano) de las personas con enfermedad inflamatoria intestinal tienen de 4 a 20 veces mayor riesgo de desarrollar este trastorno, aunque su riesgo absoluto de enfermedad inflamatoria intestinal es de alrededor del 5 al 7%. La tendencia a darse en familias es mucho mayor en la enfermedad de Crohn que en el caso de la colitis ulcerosa.

En general, los factores de riesgo de la enfermedad inflamatoria intestinal consisten en antecedentes de tabaquismo actual o pasado, uso actual de anticonceptivos orales, residencia en un entorno urbano, exposición a antibióticos en la infancia y deficiencia de vitamina D.

Los factores que pueden proteger contra la enfermedad inflamatoria intestinal incluyen la lactancia materna, la infección por Helicobacter pylori y un nivel alto de folato.

El tabaquismo actual parece contribuir al desarrollo o empeoramiento de la enfermedad de Crohn, pero disminuye el riesgo de colitis ulcerosa. La apendicectomía realizada para tratar la apendicitis también parece reducir el riesgo de padecer colitis ulcerosa, pero puede ser un factor de riesgo para la enfermedad de Crohn. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) también pueden empeorar la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).

Ubicación de los intestinos delgado y grueso

Síntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal

Los síntomas causados por la enfermedad inflamatoria intestinal varían dependiendo de qué parte del intestino está afectado y de si se tiene la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. Cuando se está afectado por la enfermedad de Crohn se suelen tener diarrea crónica y dolor abdominal. Cuando se trata de colitis ulcerosa se suelen tener retortijones intermitentes y diarrea con sangre. En ambas enfermedades, las personas con diarrea prolongada pueden perder peso y estar desnutridas.

A veces, la enfermedad inflamatoria intestinal puede afectar otras partes del cuerpo, como articulaciones, ojos, boca, hígado, vesícula biliar y piel. La enfermedad inflamatoria intestinal también aumenta el riesgo de cáncer en las zonas afectadas del intestino.

¿Sabías que...?

  • La enfermedad inflamatoria intestinal aumenta el riesgo de cáncer en las áreas afectadas del intestino.

Diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal

  • Análisis de sangre y de heces

  • Endoscopia con biopsia del tejido

  • A veces, pruebas de diagnóstico por la imagen (TC o RMN)

Para establecer el diagnóstico de enfermedad inflamatoria intestinal, el médico debe primero excluir otras posibles causas de inflamación. Por ejemplo, las infecciones por parásitos o bacterias pueden causar inflamación. Para ello, el médico debe realizar varias pruebas.

Se analizan muestras de heces para detectar signos de infección bacteriana o parasitaria (contraída durante un viaje, por ejemplo), incluyendo un tipo de infección bacteriana (infección por Clostridioides difficile [antiguamente denominado Clostridium difficile]) que puede producirse por el uso de antibióticos.

Deben llevarse a cabo también pruebas para descartar las infecciones de transmisión sexual (ITS) del recto, como la gonorrea o las infecciones causadas por el virus herpes o clamidias.

Se pueden tomar muestras de la mucosa del tubo digestivo durante una endoscopia (una exploración del tubo digestivo usando un tubo de visualización) y examinarlas al microscopio para detectar otras causas de inflamación del colon (colitis) o inflamación de la última parte del intestino delgado (íleon). Este procedimiento de extirpación y análisis de una muestra de tejido se denomina biopsia.

Los médicos también tienen en cuenta otras posibles causas de síntomas abdominales similares, como el síndrome del intestino irritable, la colitis isquémica (que ocurre con más frecuencia en personas mayores de 50 años), el síndrome de malabsorción, incluyendo la enfermedad celíaca y ciertos trastornos ginecológicos en mujeres. El médico puede realizar pruebas de diagnóstico por la imagen del abdomen, como radiografías, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética nuclear (RMN), para identificar la extensión de la enfermedad o para descartar otros trastornos. El médico puede recurrir también a una endoscopia con videocápsula para evaluar el intestino de las personas con síntomas que sugieren enfermedad de Crohn.

Mantenimiento de la salud en la enfermedad inflamatoria intestinal

La enfermedad inflamatoria intestinal aumenta el riesgo de desarrollar ciertas infecciones y trastornos, particularmente en presencia de estrés, nutrición deficiente, enfermedad subyacente o uso de medicamentos que alteran la función del sistema inmunitario. (Estos medicamentos se denominan inmunomoduladores o terapias inmunomoduladoras). Las vacunas, las pruebas diagnósticas y el seguimiento regular pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades inflamatorias intestinales.

Las personas con riesgo de disminución de la densidad ósea (osteoporosis) deben hacerse una prueba de densitometría ósea.

Dieta y gestión del estrés

La mayoría de las personas y sus familias están interesadas en la dieta y la gestión del estrés. Aunque algunas personas sienten que ciertas dietas (incluidas aquellas con restricciones estrictas de hidratos de carbono) han ayudado a mejorar su enfermedad inflamatoria intestinal, lo cierto es que las dietas no han resultado eficaces en los ensayos clínicos. No obstante, algunas veces los médicos sí recomiendan técnicas de manejo del estrés para ayudar a las personas a conllevar el estrés de vivir con una enfermedad crónica.

Inmunizaciones (vacunación)

La vacuna contra la gripe es necesaria cada año para ayudar a proteger contra la gripe. La vacuna antineumocócica ayuda a proteger contra las infecciones bacterianas causadas por Streptococcus pneumoniae y debe administrarse a personas mayores de 50 años, así como a aquellas entre 19 y 49 años que estén recibiendo terapias inmunomoduladoras y todavía no hayan recibido la vacuna antineumocócica. Las personas de 50 años o más deben recibir la vacuna contra el herpes zóster, al igual que las personas entre 19 y 49 años que estén recibiendo terapias inmunomoduladoras. Siempre que sea posible, debe administrarse la vacuna contra el herpes zóster antes de comenzar a tomar medicamentos inmunomoduladores.

También deberían recibir, si corresponde, vacunas sistemáticas contra la difteria-tétanos, la hepatitis A, la hepatitis B y el virus del papiloma humano. También se recomienda que las personas con enfermedad inflamatoria intestinal, incluidas aquellas que toman medicamentos inmunomoduladores, reciban una vacuna de ARNm contra la COVID-19.

Prevención y seguimiento del cáncer

Todos los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal deben someterse a vigilancia para detectar el cáncer colorrectal a partir de los 8 años del inicio de los síntomas, independientemente de su edad. Una excepción son los pacientes con colangitis esclerosante primaria, quienes deben comenzar la vigilancia anual inmediatamente en el momento del diagnóstico, independientemente de la duración de la enfermedad inflamatoria intestinal.

Las mujeres con enfermedad inflamatoria intestinal que están tomando medicamentos inmunomoduladores deben someterse a un cribado para detectar cáncer de cuello uterino cada año, empezando en el plazo de un año desde el inicio de la actividad sexual. Las mujeres que tienen enfermedad inflamatoria intestinal y no están tomando medicamentos inmunomoduladores deben someterse a una prueba de detección del cáncer de cuello uterino cada 3 años. Las mujeres sexualmente activas menores de 30 años que toman medicamentos inmunomoduladores deben someterse a pruebas de detección anuales; no obstante, una vez que hayan obtenido resultados negativos para el cáncer de cuello uterino durante 3 años consecutivos, pueden pasar a someterse a dichas pruebas una vez cada 3 años.

Las personas que sufren enfermedad inflamatoria intestinal y están tomando o planean tomar un fármaco inmunomodulador o un agente biológico deben someterse anualmente a pruebas de cribado para el cáncer de piel y deberían usar protector solar y llevar ropa protectora.

Tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal

  • Medicamentos

  • En ciertas ocasiones, intervención quirúrgica

Aunque no existe una cura para la enfermedad inflamatoria intestinal, existen muchos fármacos (véase la tabla y tabla ), como aminosalicilatos, esteroides (a veces denominados corticoesteroides o glucocorticoides), medicamentos que actúan sobre el sistema inmunitario (fármacos inmunomoduladores, fármacos biológicos, agentes de molécula pequeña) y antibióticos, que pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar los síntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal.

Las personas con la enfermedad realmente grave a veces necesitan cirugía.

Más información

Los siguientes son recursos en inglés que pueden ser útiles. Tenga en cuenta que el Manual no se hace responsable del contenido de estos recursos.

  1. Crohn's and Colitis Foundation of America

  2. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK)—Crohn Disease

  3. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK)—Ulcerative Colitis

Información del fármaco para el tema

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