Muchos son los fármacos que pueden ser ototóxicos. Los factores relacionados con la medicación que afectan la ototoxicidad incluyen
Dosis
Duración del tratamiento
Insuficiencia renal concurrente
Velocidad de infusión
Dosis durante toda la vida
Administración conjunta con otros fármacos que tienen potencial ototóxicos
Predisposicion genética
Los fármacos ototóxicos no deben utilizarse para aplicación ótica tópica cuando la membrana timpánica está perforada, porque pueden difundir al oído interno.
Los siguientes aminoglucósidos pueden afectar la audición:
La estreptomicina causa más daño en la porción vestibular que en la porción auditiva del oído interno. Si bien el vértigo y la dificultad para mantener el equilibrio suelen ser transitorios, la pérdida marcada de la sensibilidad vestibular puede persistir, a veces en forma permanente. La pérdida de la sensibilidad vestibular causa dificultad para caminar, especialmente en la oscuridad, y oscilopsia (una sensación de que el ambiente está rebotando con cada paso). Algunos pacientes que reciben 1 g/día durante > 1 semana desarrollan hipoacusia mensurable, que en general sucede después de un período latente breve (7 a 10 días) y empeora lentamente si el tratamiento continúa (1). Puede llegar a producir sordera completa y permanente.
De todos los antibióticos, la neomicina es el que tiene el mayor efecto cocleotóxico. Cuando se administran grandes dosis por vía oral o por irrigación colónica para la esterilización intestinal, puede absorberse una cantidad suficiente como para afectar la audición, sobre todo si existen lesiones difusas de la mucosa colónica. La neomicina no debe utilizarse para la irrigación de herida ni para la irrigación intrapleural o intraperitoneal, porque grandes cantidades del fármaco pueden ser retenidas y absorbidas, causando sordera.
La kanamicina y la amikacina tienen un potencial cocleotóxico cercano al de la neomicina y pueden causar hipoacusia profunda y permanente sin alterar el equilibrio.
La gentamicina y la tobramicina causan principalmente toxicidad vestibular y coclear, respectivamente, causando deterioro en el equilibrio y la audición.
La vancomicina puede causar hipoacusia, sobre todo en pacientes con insuficiencia renal.
Algunas mutaciones del ADN mitocondrial (p. ej., variantes en el gen mitocondrial 12S rRNA [MT-RNR1]) predisponen a la ototoxicidad por aminoglucósidos (2).
La azitromicina, un macrólido, causa hipoacusia reversible o irreversible en casos infrecuentes.
La viomicina, un péptido básico con propiedades antituberculosas, produce toxicidad vestibular y coclear.
Los fármacos quimioterápicos (antineoplásicos), sobre todo los que contienen platino (cisplatino y carboplatino), pueden causar acúfenos e hipoacusia. Esta última puede ser profunda y permanente, que aparece enseguida después de la primera dosis, o puede retrasarse hasta varios meses después de finalizar el tratamiento. La hipoacusia neurosensorial ocurre de manera bilateral, es progresiva y permanente.
El ácido etacrínico y la furosemida administrados por vía IV han causado hipoacusia profunda y permanente en pacientes con insuficiencia renal que han estado recibiendo antibióticos aminoglucósidos.
Los salicilatos en dosis altas (p. ej., aproximadamente 2 gramos de aspirina diaria) inducen pérdida auditiva típicamente reversible y tinnitus (3, 4).
La quinina y sus sustitutos sintéticos pueden causar hipoacusia transitoria.
(Véase también Hipoacusia).
Referencias
1. Selimoglu E. Aminoglycoside-induced ototoxicity. Curr Pharm Des. 2007;13(1):119-126. doi:10.2174/138161207779313731
2. Gaafar D, Baxter N, Cranswick N, Christodoulou J, Gwee A. Pharmacogenetics of aminoglycoside-related ototoxicity: a systematic review. J Antimicrob Chemother. 2024;79(7):1508-1528. doi:10.1093/jac/dkae106
3. Kyle ME, Wang JC, Shin JJ. Ubiquitous aspirin: a systematic review of its impact on sensorineural hearing loss. Otolaryngol Head Neck Surg. 2015;152(1):23-41. doi:10.1177/0194599814553930
4. Sheppard A, Hayes SH, Chen GD, Ralli M, Salvi R. Review of salicylate-induced hearing loss, neurotoxicity, tinnitus and neuropathophysiology. Acta Otorhinolaryngol Ital. 2014;34(2):79-93.
Prevención de la ototoxicidad inducida por fármacos
Durante el embarazo, deben evitarse los antibióticos ototóxicos porque pueden dañar el laberinto fetal en desarrollo. Los ancianos y las personas con hipoacusia preexistente no deben ser tratados con fármacos ototóxicos si se dispone de otros fármacos eficaces. Debe usarse la menor dosis eficaz de fármacos ototóxicos y las concentraciones deben ser monitorizadas de cerca, en particular de los aminoglucósidos (tanto los picos como los valles).
Si es posible, antes del tratamiento con un fármaco ototóxico, debe evaluarse la audición y luego, monitorizarla durante el tratamiento; los síntomas no son signos de advertencia fiables.
El riesgo de ototoxicidad aumenta con el uso de múltiples medicamentos que tienen potencial ototóxico, especialmente en pacientes con deterioro renal que toman medicamentos ototóxicos que se excretan a través de los riñones; en estos casos, se recomienda un monitoreo más cercano de los niveles de medicamentos. En pacientes con mutaciones del ADN mitocondrial documentadas que predisponen a la toxicidad por aminoglucósidos, se deben evitar estos fármacos.
Conceptos clave
Los medicamentos ototóxicos pueden ser vestibulotóxicos y/o cocleotóxicos; causan pérdida auditiva, desequilibrio y/o tinnitus.
Los medicamentos ototóxicos comunes incluyen aminoglucósidos, quimioterapia en base de platino y salicilatos en altas dosis.
Los síntomas pueden ser transitorios o permanentes.
Se debe usar la dosis más baja posible de medicamentos ototóxicos y controlar de cerca los niveles de la medicación (en particular de los aminoglucósidos); se deben medir los niveles de medicación durante el tratamiento para ayudar a prevenir la pérdida de audición causada por los medicamentos ototóxicos.
Siempre que sea posible se deben suspender los medicamentos que causan ototoxicidad o que aumentan el riesgo de ocasionarla, pero no existe un tratamiento específico una vez que se produce la ototoxicidad.



