El médico siempre debe examinar la boca de los pacientes y debe ser capaz de reconocer enfermedades bucales importantes, en especial las lesiones posiblemente cánceres orales. Sin embargo, la consulta con un odontólogo es necesaria para evaluar a los pacientes con cambios no malignos y problemas dentales. De igual manera, los pacientes con xerostomía o con hinchazón inexplicable o dolor en la boca, la cara o el cuello requieren una consulta odontológica.
Los niños con facies anormales (que también pueden tener malformaciones dentales que requieren corrección) deben ser evaluados por un odontólogo.
En la fiebre de origen desconocido (FOD) o una infección sistémica de causa desconocida, se debe considerar una fuente de infección dental.
La consulta odontológica es necesaria antes de la radioterapia de cabeza y cuello, y es recomendable antes de la quimioterapia para asegurar la ausencia de infección oral activa, reducir el riesgo de osteorradionecrosis y proporcionar orientación anticipada para manejar los efectos secundarios orales esperados.
Los trastornos odontológicos comunes, las urgencias odontológicas y otros síntomas dentales y bucales, incluido el dolor de muelas, se abordan en otra sección de The Manual. Este capítulo se centra en:
Cambios geriátricos que afectan la salud bucal
Conceptos esenciales en geriatría: el paciente odontológico
La secreción salival en reposo rara vez disminuye en forma significativa solo debido al envejecimiento. La xerostomía o la hiposalivación en los adultos mayores casi siempre es un efecto colateral de fármacos, aunque el flujo salival estimulado por las comidas en general es adecuado.
Las coronas desgastadas de las muelas y la debilidad de los músculos pueden hacer que el masticar resulte cansador, y así se deteriore la ingesta.
La pérdida de masa ósea en la mandíbula (especialmente de la porción alveolar), la sequedad de la boca, el adelgazamiento de la mucosa bucal y el deterioro de la coordinación de los movimientos de los labios, las mejillas y la lengua hacen que la retención de la dentadura postiza sea un problema.
Las papilas gustativas se vuelven menos sensibles, por lo que el paciente de edad avanzada puede añadir abundantes condimentos, en particular sal (que muchos adultos mayores deben restringir debido a problemas cardiovasculares o renales). Es posible que deseen alimentos muy calientes para percibir mejor el sabor, lo que en ocasiones provoca quemaduras en la mucosa oral, la cual suele presentar atrofia.
Las resecciones gingivales y la xerostomía contribuyen a desarrollar caries de cuello.
Más allá de estos cambios, la mejoría en el tiempo de la higiene dental ha disminuido la prevalencia de pérdida de dientes, y es esperable que los más ancianos aún conserven sus piezas.
La mala salud bucal contribuye con el deterioro de la ingesta; por consiguiente, también con el de la salud general. La enfermedad dental (en particular la periodontitis) se asocia de forma constante con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica, incluidos el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular, la insuficiencia cardíaca y la fibrilación auricular. La evidencia sugiere que las bacterias de la cavidad oral y la inflamación crónica causada por la enfermedad periodontal pueden contribuir a la inflamación vascular y a la formación de placa, aunque aún no se ha establecido una relación causal (1). Los pacientes desdentados no pueden padecer periodontitis (porque no tienen periodonto), aunque una periodontitis previa ya puede haber producido la pérdida de los dientes. Una neumonía aspirativa en pacientes con periodontitis puede involucrar microorganismos anaeróbicos y tiene una alta tasa de mortalidad. Las bacteriemias graves debidas a infecciones dentales agudas o crónicas pueden contribuir a formar abscesos cerebrales, trombosis del seno cavernoso, endocarditis, infecciones de las prótesis articulares y fiebre inexplicable.
Referencia de los conceptos esenciales en geriatría
1. Tran AH, Zaidi AH, Bolger AF, et al. Periodontal Disease and Atherosclerotic Cardiovascular Disease: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. 2026;153(6):e73-e88. doi:10.1161/CIR.0000000000001390



