Las neuropatías hereditarias incluyen distintas neuropatías periféricas degenerativas congénitas (p. ej., Charcot-Marie-Tooth).
Las neuropatías hereditarias se clasifican como
Motoras y sensitivas
Sensitivas y autonómicas
Las neuropatías hereditarias pueden ser primarias o secundarias a otros trastornos hereditarios que incluyen la enfermedad de Refsum, la porfiria y la enfermedad de Fabry.
Neuropatías motoras y sensitivas
La enfermedad de Charcot-Marie-Tooth es la forma más frecuente de neuropatía hereditaria. Existen 3 tipos principales (CMT1, CMT2 y CMT3); todos comienzan en la infancia. Algunos tipos menos frecuentes comienzan al nacimiento y conducen a una mayor discapacidad.
Los tipos CMT1 y CMT2 (variedades de la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, también llamada atrofia muscular peronea) son los más frecuentes; suelen ser trastornos autosómicos dominantes pero, rara vez, pueden ser recesivos o estar ligados al cromosoma X. El tipo I es el resultado de una duplicación (copia extra) o una o deleción del gen de la proteína-22 de la mielina periférica (PMP22), localizado en el brazo corto del cromosoma 17; representa el 70 a 80% de los casos de CMT1 (1).
CMT1 y CMT2 se caracterizan por debilidad y atrofia, sobre todo en los músculos peroneos y distales de las piernas. Los pacientes a menudo tienen antecedentes familiares de neuropatía. La evolución natural varía: algunos pacientes están asintomáticos y solo tienen una disminución de las velocidades de conducción (detectadas en los estudios de conducción nerviosa); otros están más gravemente afectados.
Los pacientes con el tipo CMT1 se pueden presentar en la mitad de la infancia con caída del pie y una atrofia lentamente progresiva de los músculos distales, que produce una deformidad en patas de cigüeña. Más tarde comienza la atrofia de los músculos intrínsecos de las manos. La sensibilidad vibratoria, algésica y térmica disminuye en un patrón en guante y calcetín. Los reflejos osteotendinosos profundos están ausentes. Los arcos pedios altos o los dedos del pie en martillo pueden ser los únicos signos en los familiares que son portadores. Las velocidades de conducción nerviosa son lentas y las latencias distales están prolongadas. Aparece desmielinización segmentaria y remielinización. Pueden palparse los nervios periféricos hipertrofiados. La enfermedad progresa lentamente y no afecta la expectativa de vida. En un subtipo, los hombres tienen síntomas graves, y las mujeres tienen síntomas leves o pueden no estar afectadas.
La genética de la CMT2 es menos clara. Un estudio determinó que la CMT2 representa del 12 a casi el 36% de todos los casos de CMT (2); se han identificado mutaciones patógenas solo en alrededor del 25% de los pacientes, con muchos subtipos. CMT2A es el fenotipo CMT2 más común, más a menudo debido a una mutación en el gen que codifica la proteína de fusión mitocondrial mitofusina-2 (MFN2). La CMT2A suele ser un trastorno autosómico dominante. Evoluciona lentamente; La debilidad suele aparecer más tarde en la vida. Los pacientes tienen velocidades de conducción nerviosa de relativa normalidad pero potenciales de acción de los nervios sensitivos y potenciales de acción musculares compuestos de baja amplitud. Las biopsias detectan degeneración axónica (walleriana).
CMT3 (también conocida como enfermedad de Dejerine-Sottas) es una neuropatía hipomielinizante congénita rara, que puede ser autosómica dominante o recesiva con mutaciones en varios genes, incluyendo PMP22, MPZ, y EGR2. Comienza en la infancia con debilidad progresiva, pérdida sensitiva y ausencia de reflejos tendinosos profundos. Aunque en un inicio se asemeja a la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, la debilidad motora progresa más lentamente. Aparece desmielinización y remielinización, que produce nervios periféricos hipertrofiados y bulbos de cebolla, que se detectan en la biopsia nerviosa.
Neuropatía sensitiva y autonómica hereditaria (HSAN)
Las neuropatías sensitivas y autonómicas hereditarias son raras. Se han descrito 8 tipos principales. HSAN1 es el subtipo más común, causado por una mutación de cambio de sentido en los genes SPTLC1 o SPTLC2.
La pérdida distal de la sensibilidad termoalgésica es más sobresaliente que la pérdida de sensibilidad vibratoria y de posición. La principal complicación es la mutilación de los pies a causa de la insensibilidad al dolor, lo que conduce a un alto riesgo de infecciones y osteomielitis. Los síntomas autonómicos incluyen variabilidad de la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, sudoración anormal y trastornos gastrointestinales (dismotilidad). La debilidad motora distal también es frecuente (3).
Referencias
1. Gutmann L, Shy M. Update on Charcot–Marie–Tooth disease. Curr Opin Neurol. 28 (5):462–467, 2015. doi: 10.1097/WCO.0000000000000237
2. Barreto LCLS, Oliveira FS, Nunes PS, et al. Epidemiologic study of Charcot-Marie-Tooth disease: A systematic review. Neuroepidemiology. 46 (3):157–165, 2016. doi: 10.1159/000443706
3. Hayes LH, Sadjadi R. Hereditary Neuropathies. Continuum (Minneap Minn). 2023;29(5):1514-1537. doi:10.1212/CON.0000000000001339
Diagnóstico de las neuropatías hereditarias
Anamnesis (incluidos los antecedentes familiares) y examen físico
Estudios electrodiagnósticos
Ecografía neuromuscular
Pruebas genéticas: las opciones incluyen pruebas de un solo gen, secuenciación de paneles de genes o secuenciación del exoma completo
La distribución característica de la debilidad motora, las deformidades del pie y los antecedentes familiares sugieren una neuropatía hereditaria, que debe ser confirmada mediante los estudios electrodiagnósticos. La ecografía neuromuscular también puede ayudar a distinguir diferentes neuropatías periféricas según sus patrones morfológicos característicos (1).
Existen análisis genéticos. Esto puede ser una consideración importante para la planificación familiar, el conocimiento del paciente, el manejo específico de la enfermedad y para la consideración de futuras terapias dirigidas a genes (2).
Las neuropatías hereditarias pueden estar subdiagnosticadas. La enfermedad de CMT puede diagnosticarse erróneamente como PDIC, lo que puede conllevar un tratamiento innecesario y costoso (3).
Referencias del diagnóstico
1. Miller NJ, Meiling JB, Cartwright MS, Walker FO. The Role of Neuromuscular Ultrasound in the Diagnosis of Peripheral Neuropathy. Semin Neurol. 2025;45(1):34-48. doi:10.1055/s-0044-1791577
2. Ebert SE, Meiling JB, Caress JB, et al. Clinical Utility and Diagnostic Yield of Genetic Testing for Inherited Neuromuscular Disorders in a Single, Large Neuromuscular Center. Neurol Clin Pract. 2024;14(2):e200268. doi:10.1212/CPJ.0000000000200268
3. Hauw F, Fargeot G, Adams D, et al. Charcot-Marie-Tooth disease misdiagnosed as chronic inflammatory demyelinating polyradiculoneuropathy: An international multicentric retrospective study. Eur J Neurol. 2021;28(9):2846-2854. doi:10.1111/ene.14950
Tratamiento de las neuropatías hereditarias
Tratamiento de sostén
Comorbilidades específicas de la enfermedad (manejo de manifestaciones pulmonares o cardíacas concurrentes)
Existe terapia modificadora de la enfermedad para la amiloidosis hereditaria, que puede asociarse con polineuropatía
Las ortesis ayudan a corregir la caída del pie; la cirugía ortopédica para estabilizar el pie puede ser de utilidad.
Pueden ayudar la fisioterapia (para fortalecer los músculos) y la terapia ocupacional; el asesoramiento vocacional puede ayudar a preparar a los pacientes jóvenes a mantener las habilidades vocacionales a pesar de la progresión de la enfermedad.
Conceptos clave
Las neuropatías hereditarias pueden afectar nervios motores y sensitivos, nervios sensitivos y autónomos, o solo nervios motores.
Existen 3 tipos principales de neuropatías motoras y sensitivas, que tienen gravedad y velocidad de progresión variables; todos comienzan en la infancia.
Uso de ortesis para corregir el pie caído y recomendación de fisioterapia y terapia ocupacional para ayudar a los pacientes a mantener la función; a veces es necesaria la cirugía ortopédica.



