La diverticulitis es la inflamación con o sin una infección de un divertículo, que puede causar un flemón de la pared intestinal, peritonitis, perforación, fístula o absceso. El síntoma principal es el dolor abdominal. El diagnóstico se establece por TC e ecografía. El tratamiento se basa en reposo intestinal, a veces antibióticos y, en algunos casos, cirugía.
Un divertículo colónico es una bolsa en forma de saco de mucosa y submucosa colónica que sobresale a través de la capa muscular del colon; como no contiene todas las capas del intestino, se considera un seudodivertículo (véase también Definición de enfermedad diverticular).
Muchas personas tienen múltiples divertículos colónicos (diverticulosis). En personas > 50 años, la diverticulitis aguda es más común entre las mujeres; en los < 50 años, es más común entre los hombres (1). La localización predominante de la enfermedad diverticular varía según la etnia y la región geográfica; la enfermedad proximal (del lado derecho) es más frecuente en pacientes de ascendencia asiática y africana, mientras que la diverticulitis distal (del lado izquierdo) es más común en las poblaciones europeas y de los Estados Unidos. (2, 3).
Los pacientes con infección por el VIH y los que reciben quimioterapia tienen mayor riesgo de desarrollar diverticulitis aguda (1).
Los divertículos suelen ser asintomáticos, pero a veces se inflaman (diverticulitis). La diverticulitis se desarrolla en aproximadamente el 1 al 5% de las personas con diverticulosis (4, 5, 6).
La diverticulitis que se maneja de forma no quirúrgica puede recurrir como un proceso agudo o crónico. El riesgo de un episodio agudo recurrente es de hasta un 43%, aunque las tasas reportadas varían ampliamente (7). Un gran estudio basado en la población encontró que después de un episodio de diverticulitis aguda, la tasa de recurrencia al año fue del 8% y a los 10 años fue del 22% (8). En algunos pacientes, sin embargo, la recurrencia se manifiesta como dolor abdominal crónico y continuo; esto puede desarrollarse después de uno o más episodios agudos.
Referencias generales
1. Francis NK, Sylla P, Abou-Khalil M, et al. EAES and SAGES 2018 consensus conference on acute diverticulitis management: Evidence-based recommendations for clinical practice. Surg Endosc. 2019;33(9):2726–2741. doi:10.1007/s00464-019-06882-z
2. Stollman N, Raskin JB. Diverticular disease of the colon. Lancet. 2004;363(9409):631-639. doi:10.1016/S0140-6736(04)15597-9
3. Fugazzola P, Ceresoli M, Coccolini F, et al. The WSES/SICG/ACOI/SICUT/AcEMC/SIFIPAC guidelines for diagnosis and treatment of acute left colonic diverticulitis in the elderly. World J Emerg Surg. 2022;17(1):5. Published 2022 Jan 21. doi:10.1186/s13017-022-00408-0
4. Shahedi K, Fuller G, Bolus R, et al. Long-term risk of acute diverticulitis among patients with incidental diverticulosis found during colonoscopy. Clin Gastroenterol Hepatol. 2013;11(12):1609–1613. doi:10.1016/j.cgh.2013.06.020
5. Brown RF, Lopez K, Smith CB, Charles A. Diverticulitis: A Review. JAMA. Published online July 24, 2025. doi:10.1001/jama.2025.10234
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7. Sallinen V, Mali J, Leppäniemi A, Mentula P. Assessment of risk for recurrent diverticulitis: A proposal of risk score for complicated recurrence. Medicine (Baltimore). 2015;94(8):e557. doi:10.1097/MD.0000000000000557
8. Bharucha AE, Parthasarathy G, Ditah I, et al. Temporal trends in the incidence and natural history of diverticulitis: A population-based study. Am J Gastroenterol. 2015;110(11):1589–1596. doi:10.1038/ajg.2015.302
Etiología de la diverticulitis colónica
La etiología y la fisiopatología de la diverticulitis no se comprenden completamente y pueden variar entre los pacientes. Desde hace tiempo se creía que la diverticulitis se produce cuando se aparece una micro o una macroperforación en un divertículo, lo que determinaba la liberación de bacterias intestinales y desencadenaba inflamación. Sin embargo, los datos emergentes sugieren que la diverticulitis aguda es más un proceso inflamatorio que infeccioso en algunos pacientes. Además, el citomegalovirus puede ser un desencadenante de dicha inflamación. El virus altera el epitelio intestinal y, en un estudio, se encontró evidencia de replicación viral activa en el tejido del colon afectado en más de dos tercios de los pacientes con diverticulitis (1, 2).
Los estudios han sugerido una correlación directa entre el consumo de carne roja por semana, el tabaquismo, la obesidad y la incidencia de diverticulitis (3, 4). Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), la aspirina, los glucocorticoides y los opioides también aumentan el riesgo de diverticulosis y diverticulitis (3, 4). No existe una asociación entre el consumo de nueces, semillas, maíz o palomitas de maíz y el desarrollo de diverticulitis, como se pensaba anteriormente (5, 6).
Se ha demostrado que la actividad física y la fibra dietética ayudan a prevenir la formación de divertículos y el desarrollo de diverticulitis (7, 8, 9).
Referencias de la etiología
1. Hollink N, Dzabic M, Wolmer N, et al. High prevalence of an active human cytomegalovirus infection in patients with colonic diverticulitis. J Clin Virol. 2007;40(2):116-119. doi:10.1016/j.jcv.2007.07.008
2. Le-Trilling VTK, Ebel JF, Baier F, et al. Acute cytomegalovirus infection modulates the intestinal microbiota and targets intestinal epithelial cells. Eur J Immunol. 2023;53(2):e2249940. doi:10.1002/eji.202249940
3. Cao Y, Strate LL, Keeley BR, et al. Meat intake and risk of diverticulitis among men. Gut. 2018;67(3):466-472. doi: 10.1136/gutjnl-2016-313082
4. Strate LL, Keeley BR, Cao Y, et al. Western dietary pattern increases, and prudent dietary pattern decreases, risk of incident diverticulitis in a prospective cohort study. Gastroenterology. 2017;152(5):1023–1030.e2. doi: 10.1053/j.gastro.2016.12.038
5. Brown RF, Lopez K, Smith CB, Charles A. Diverticulitis: A Review. JAMA. Published online July 24, 2025. doi:10.1001/jama.2025.10234
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7. Bohm SK, Kruis W: Lifestyle and other risk factors for diverticulitis. Minerva Gastroenterol Dietol 63(2):110–118, 2017. doi: 10.23736/S1121-421X.17.02371-6
8. Schultz JK, Azhar N, Binda GA, et al: European Society of Coloproctology: Guidelines for the management of diverticular disease of the colon. Colorectal Dis 22 (supplement 2):S5–S28, 2020. doi: 10.1111/codi.15140
9. Veronese N, Gianfredi V, Solmi M, et al. The impact of dietary fiber consumption on human health: An umbrella review of evidence from 17,155,277 individuals. Clin Nutr. 2025;51:325-333. doi:10.1016/j.clnu.2025.06.021
Clasificación de la diverticulitis colónica
La diverticulitis aguda se puede clasificar como (1, 2):
Diverticulitis aguda no complicada: es manifestación más común de diverticulitis aguda
Diverticulitis aguda complicada: esta manifestación se define por la presencia de absceso, fístula, obstrucción o perforación libre. Aproximadamente el 12% de los pacientes con diverticulitis presentan enfermedad complicada (3).
Pueden desarrollarse complicaciones adicionales, como peritonitis y sepsis, después de la perforación de un divertículo inflamado.
Alrededor del 15% de los pacientes con diverticulitis aguda complicada tienen un absceso pericólico o intramesentérico (4).
Si la diverticulitis aguda no cura por completo, se desarrollará una diverticulitis crónica.
La diverticulitis crónica se puede clasificar como:
Diverticulitis crónica no complicada: definida como engrosamiento de la pared colónica o inflamación crónica de la mucosa en ausencia de estenosis
Diverticulitis crónica complicada: incluye enfermedad estenótica, que puede causar obstrucción aguda del colon y formación de fístulas (con mayor frecuencia fístulas colovesicales, del colon a la vejiga)
Las fístulas colovesicales son más frecuentes en mujeres que han sido sometidas a una histerectomía, ya que el intestino grueso y la vejiga ya no están separados por el útero (5).
Referencias de la clasificación
1.Schultz JK, Azhar N, Binda GA, et al. European Society of Coloproctology: Guidelines for the management of diverticular disease of the colon. Colorectal Dis. 2020;22(supplement 2):S5–S28. doi:10.1111/codi.15140
2. Brown RF, Lopez K, Smith CB, Charles A. Diverticulitis: A Review. JAMA. Published online July 24, 2025. doi:10.1001/jama.2025.10234
3. Gunby SA, Strate LL. Acute Colonic Diverticulitis. Ann Intern Med. 2024;177(3):ITC33-ITC48. doi:10.7326/AITC202403190
4. Lambrichts DPV, Bolkenstein HE, van der Does DCHE, et al. Multicentre study of non-surgical management of diverticulitis with abscess formation. Br J Surg. 2019;106(4):458-466. doi:10.1002/bjs.11129
5. Altman D, Forsgren C, Hjern F, et al. Influence of hysterectomy on fistula formation in women with diverticulitis. Br J Surg. 2010;97(2):251-257. doi:10.1002/bjs.6855
Signos y síntomas de la diverticulitis colónica
Los pacientes experimentan dolor e hipersensibilidad en el cuadrante inferior izquierdo del abdomen y a menudo tienen un colon sigmoideo palpable; el dolor es ocasionalmente suprapúbico. Sin embargo, los pacientes con diverticulitis derecha a menudo presentan dolor en ese mismo lado. El dolor puede ir acompañado de náuseas, vómitos, fiebre y, a veces, incluso síntomas urinarios como resultado de la irritación de la vejiga.
Puede haber signos peritoneales (p. ej., defensa o dolor a la descompresión), en particular en caso de absceso o perforación libre.
La fístula puede manifestarse con neumaturia, fecaluria (heces en la orina), flujo vaginal fecaloide o una infección cutánea o mioaponeurótica de la pared abdominal, el periné o el muslo. Los pacientes con obstrucción intestinal tienen náuseas, vómitos y distensión abdominal. La hemorragia es infrecuente.
Los episodios recurrentes de diverticulitis aguda se manifiestan de manera similar a los episodios iniciales; no son necesariamente más graves (1).
Esta imagen muestra tejido de granulación (punta de flecha) que sobresale de un solo divertículo inflamado.
Photo courtesy of Drs. Joel A. Baum and Rafael A. Ching Companioni.
Referencia de los signos y los síntomas
1. Regenbogen SE, Hardiman KM, Hendren S, et al. Surgery for diverticulitis in the 21st century: a systematic review. JAMA Surg. 2014;149(3):292-303. doi:10.1001/jamasurg.2013.5477
Diagnóstico de diverticulitis colónica
TC abdominal y pélvica
A veces, ecografía o RM
Proteína C reactiva (PCR) y a veces otros análisis de sangre
Colonoscopia después de la resolución
La presunción clínica es alta en pacientes con diagnóstico de diverticulosis que presentan síntomas abdominales característicos. Sin embargo, como otros trastornos (p. ej., apendicitis, cáncer de colon u ovario, enfermedad inflamatoria intestinal) pueden causar síntomas similares (y dado que muchos pacientes con diverticulosis no saben que la padecen), se requieren pruebas diagnósticas.
En este corte transversal de una imagen obtenida con TC axial del abdomen de una persona con diverticulitis, la pared del colon descendente se engrosa. También hay estrías inflamatorias con mayor densidad en la grasa pericolónica adyacente.
LIVING ART ENTERPRISES, LLC/SCIENCE PHOTO LIBRARY
La diverticulitis se evalúa preferentemente con TC de abdomen y pelvis con contraste hidrosoluble administrado por vía oral y rectal; el contraste intravenoso también se administra cuando no está contraindicado (1, 2, 3). La TC tiene una alta sensibilidad (del 95 al 99%) y especificidad (del 95 al 100%) para la diverticulitis aguda (3). Sin embargo, los hallazgos en aproximadamente 10% de los pacientes no pueden distinguir la diverticulitis del cáncer de colon. La RM es una alternativa para pacientes embarazadas y jóvenes (4).
La ecografía es otra alternativa para las personas con diverticulitis, especialmente en el ámbito ambulatorio. Aunque la ecografía puede alcanzar una alta precisión, la sensibilidad (77 a 98%) y la especificidad (80 a 99%) comunicadas varían ampliamente y dependen del operador. La ecografía también tiene menor sensibilidad (55%) para distinguir la diverticulitis complicada de la simple (5). La ecografía puede considerarse una opción de primera línea en pacientes seleccionados de bajo riesgo para reducir la exposición a la radiación y la estancia en el servicio de urgencias, reservándose la TC para los casos dudosos o ante la sospecha de complicaciones (6).
Se recomienda la PCR para orientar las decisiones sobre el uso de antibióticos y predecir la progresión hacia una enfermedad complicada (1, 7, 8). Otras pruebas de laboratorio, como el hemograma completo, desempeñan un papel en la evaluación de la sepsis.
Se recomienda realizar una colonoscopia entre 1 y 3 meses después de un episodio de diverticulitis complicada (y, según algunos autores, también tras cualquier primer episodio de diverticulitis), así como en pacientes que no estén al día con el cribado del cáncer de colon (7, 9). Sin embargo, en ausencia de signos de alto riesgo (p. ej., diverticulitis complicada, diverticulitis no complicada con anomalías en las imágenes o curso atípico, antecedentes familiares de cáncer colorrectal, anemia, pérdida de peso), la probabilidad de lesiones malignas o adenomas avanzados después de un episodio de diverticulitis aguda no complicada es baja (1).
Referencias del diagnóstico
1. Francis NK, Sylla P, Abou-Khalil M, et al. EAES and SAGES 2018 consensus conference on acute diverticulitis management: Evidence-based recommendations for clinical practice. Surg Endosc. 2019;33(9):2726–2741. doi:10.1007/s00464-019-06882-z
2. Schultz JK, Azhar N, Binda GA, et al. European Society of Coloproctology: Guidelines for the management of diverticular disease of the colon. Colorectal Dis 22 (supplement 2):S5–S28, 2020. doi: 10.1111/codi.15140
3. Tursi A, Brandimarte G, Di Mario F, et al. Global guidelines on diverticular disease of the colon: the Fiesole Consensus report. Gut. Published online December 31, 2025. doi:10.1136/gutjnl-2025-336902
4. Stewart DB. Review of the American Society of Colon and Rectal Surgeons clinical practice guidelines for the treatment of left-sided colonic diverticulitis. JAMA Surg. 2021;156(1):94–95. doi:10.1001/jamasurg.2020.5019
5. Shokoohi H, Selame LA, Loesche MA, et al. Accuracy of "TICS" ultrasound protocol in detecting simple and complicated diverticulitis: A prospective cohort study. Acad Emerg Med. 2023;30(3):172-179. doi:10.1111/acem.14628
6. Barton MF, Barton KM, Goldsmith AJ, et al. POCUS-first in acute diverticulitis: Quantifying cost savings, length-of-stay reduction, and radiation risk mitigation in the ED. Am J Emerg Med. 2025;88:204-212. doi:10.1016/j.ajem.2024.12.079
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8. Qaseem A, Etxeandia-Ikobaltzeta I, Lin JS, et al. Diagnosis and Management of Acute Left-Sided Colonic Diverticulitis: A Clinical Guideline From the American College of Physicians. Ann Intern Med. 2022;175(3):399-415. doi:10.7326/M21-2710
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Tratamiento de la diverticulitis colónica
Varía según la gravedad
A veces antibióticos
Drenaje percutáneo de absceso guiado por TC
En ocasiones cirugía
Un paciente con diverticulitis no complicada que no está muy enfermo puede ser tratado en su domicilio con descanso (1, 2, 3). Por lo general, los síntomas remiten rápidamente.
Para los pacientes con diverticulitis no complicada, se recomienda una dieta de líquidos claros durante 2 a 3 días, con una progresión a una dieta pobre en fibras cuando el dolor cede (4, 5).
Se debe hospitalizar a los pacientes con síntomas más graves (p. ej., dolor moderado a intenso, fiebre, leucocitosis marcada, otros signos de sepsis), así como a aquellos que toman prednisona (que presentan riesgo más alto de perforación y peritonitis general) (1, 5). El tratamiento consiste en reposo en cama, ayuno (para los pacientes con diverticulitis aguda complicada) y líquidos IV.
Antibióticos
Datos sugieren que los antibióticos pueden no mejorar los resultados en la diverticulitis no complicada, por lo que los pacientes inmunocompetentes, por lo demás sanos y que tienen diverticulitis sigmoidea no complicada sin evidencia de inflamación sistémica significativa o sepsis pueden a menudo ser tratados de forma segura sin antibióticos (1, 2, 45, 6). La terapia con antibióticos debe utilizados para pacientes con diverticulitis aguda complicada, inmunosupresión, sepsis o comorbilidades significativas. Algunas guías utilizan la proteína C reactiva (PCR) específicamente para orientar las decisiones sobre el tratamiento antibiótico en la diverticulitis no complicada.
Si se usan antibióticos, deberían cubrir bacilos gramnegativos y bacterias anaerobias.
Los regímenes de antibióticos por vía oral que se pueden administrar a pacientes ambulatorios a los que se selecciona para el tratamiento incluyen 7 a 10 días de uno de los siguientes (3, 7):
Metronidazol más una fluoroquinolona (p. ej., ciprofloxacina)
Metronidazol más una cefalosporina (p. ej., cefalexina)
Metronidazol más trimetoprima/sulfametoxazol
Amoxicilina más ácido clavulánico
Moxifloxacina (para pacientes que no pueden tomar penicilinas o metronidazol)
Los regímenes de antibióticos IV para pacientes hospitalizados se seleccionan en función de muchos factores, incluida la gravedad de la enfermedad, el riesgo de resultados adversos (p. ej., debido a otras enfermedades, la edad avanzada, la inmunosupresión) y la probabilidad de microorganismos resistentes. Existen muchos regímenes, como una combinación de metronidazol más una cefalosporina o una fluoroquinolona. Los regímenes con un solo antibiótico incluyen ertapenem, moxifloxacina, ticarcilina/ácido clavulánico, imipenem/cilastatina, meropenem, doripenem y piperacilina/tazobactam (3, 7).
Si la respuesta es satisfactoria, el paciente debe seguir internado hasta que se alivien los síntomas; se reanuda una dieta blanda según la tolerancia. Una vez que se resuelve el episodio, los pacientes deben consumir una dieta rica en fibra y evitar el uso rutinario de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), opioides o aspirina como analgésicos para prevenir la recurrencia.
Drenaje percutáneo o drenaje endoscópico bajo guía ecográfica
El drenaje percutáneo guiado por TC o el drenaje endoscópico bajo guía ecográfica se está convirtiendo en el tratamiento de referencia para los abscesos más grandes (más de 3 a 4 cm de diámetro), para abscesos que no se resuelven con antibióticos, y/o para el deterioro clínico (1, 6). Sin embargo, los abscesos que son multitabicados, inaccesibles o que no mejoran con el drenaje requieren intervención quirúrgica.
Cirugía
La cirugía se requiere de inmediato para los pacientes con perforación libre o cuando se sospecha peritonitis feculenta sobre la base del examen clínico o las imágenes (1). Otras indicaciones para la cirugía incluyen síntomas graves que no responden al tratamiento no quirúrgico en 3 a 5 días y aumentan el dolor, la sensibilidad y la fiebre. Alrededor del 15 al 20% de los pacientes ingresados con diverticulitis aguda requieren cirugía durante ese ingreso (8).
Para la diverticulitis no complicada, se recomienda la resección quirúrgica caso por caso en lugar de basarse únicamente en el número de episodios o en la edad del paciente (1, 5, 9, 10). Los pacientes para quienes los ataques recurrentes presentan un mayor riesgo de muerte o complicaciones generalmente se consideran candidatos para cirugía.
Para la diverticulitis complicada, las recomendaciones quirúrgicas varían. Una colectomía segmentaria electiva no se recomienda en forma sistemática para los pacientes después de un episodio de diverticulitis aguda complicada tratada en forma conservadora (1). La cirugía se recomienda para los pacientes con diverticulitis crónica complicada con fístulas, estenosis o abscesos persistentes (10).
Se reseca el segmento de colon afectado. En pacientes sanos sin perforación, absceso o inflamación significativa, pueden reanastomosarse de inmediato los extremos. Otros pacientes quedan con una colostomía transitoria, y la anastomosis se realiza en una operación ulterior después de que se resuelve la inflamación y mejora su estado general.
Referencias del tratamiento
1. Schultz JK, Azhar N, Binda GA, et al. European Society of Coloproctology: Guidelines for the management of diverticular disease of the colon. Colorectal Dis. 2020;22(supplement 2):S5–S28. doi:10.1111/codi.15140
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3. Brown RF, Lopez K, Smith CB, Charles A. Diverticulitis: A Review. JAMA. Published online July 24, 2025. doi:10.1001/jama.2025.10234
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Conceptos clave
La diverticulitis es la inflamación y/o la infección de un divertículo.
La inflamación permanece localizada en la mayoría de los pacientes; el resto presenta abscesos, peritonitis, obstrucción intestinal o fístulas.
El diagnóstico se realiza mediante TC de abdomen y pelvis con contraste oral, rectal e IV, o a veces con ecografía o RM; en pacientes seleccionados, se debe realizar una colonoscopia 1 a 3 meses después del episodio en busca de cáncer.
El tratamiento depende de la gravedad, pero en general incluye tratamiento conservador, a menudo con antibióticos y, a veces, con drenaje percutáneo o bajo guía ecográfica o resección quirúrgica.
Colitis segmentaria asociada con diverticulosis
La colitis segmentaria asociada con la enfermedad diverticular se refiere a la inflamación crónica del colon que afecta la mucosa interdiverticular. El diagnóstico se realiza por endoscopia. El tratamiento es sintomático.
(Véase también Diverticulosis colónica).
La colitis segmentaria asociada con diverticulosis y la diverticulitis con recurrencia crónica son términos utilizados para describir la inflamación crónica del colon atribuida a diverticulosis. La colitis segmentaria asociada con diverticulosis es un trastorno inflamatorio poco reconocido que afecta a segmentos del colon con diverticulosis (con frecuencia de localización izquierda). Puede compartir características con la enfermedad inflamatoria intestinal y considerarse dentro del espectro de la inflamación asociada a la enfermedad diverticular; una cuidadosa evaluación clinicopatológica y radiológica es fundamental para distinguir la colitis segmentaria asociada con diverticulosis de la enfermedad de Crohn y otras colitis.
La causa de la colitis segmentaria asociada con diverticulosis es desconocida y puede ser multifactorial. El prolapso de la mucosa, la estasis fecal, la isquemia localizada, las alteraciones en la microbiota intestinal y/o la inflamación crónica pueden desempeñar un papel. La prevalencia de la colitis segmentaria asociada con diverticulosis en personas con diverticulosis es baja (1 al 11%) (1, 2, 3). La colitis segmentaria asociada a diverticulosis generalmente afecta a varones > 60 años.
Referencias
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3. Tursi A, Brandimarte G, Di Mario F, et al. Global guidelines on diverticular disease of the colon: the Fiesole Consensus report. Gut. Published online December 31, 2025. doi:10.1136/gutjnl-2025-336902
Signos y síntomas
Los síntomas de la colitis segmentaria asociada a diverticulosis son hematoquecia, dolor abdominal bajo, cambios en las deposiciones y diarrea.
La fiebre, las náuseas, los vómitos y la pérdida de peso son síntomas infrecuentes.
Diagnóstico
Endoscopia
A veces enterografía por TC o RM.
El diagnóstico de la colitis segmentaria asociada a diverticulosis se sugiere cuando la endoscopia revela mucosa eritematosa, friable y granular con una distribución difusa o fragmentaria que involucra la mucosa interdiverticular.
La entero-TC o la entero-RM también pueden mostrar inflamación y conducir al diagnóstico (1).
Referencia del diagnóstico
1. Urquhart SA, Ewy MW, Flicek KT, et al. Clinical and Radiographic Characteristics in Segmental Colitis Associated With Diverticulosis, Diverticulitis, and Crohn’s Disease. Gastro Hep Adv. 2024;3(7):901-909. doi:10.1016/j.gastha.2024.06.002
Tratamiento
Alivio sintomático
El tratamiento de la colitis segmentaria asociada a diverticulosis (SCAD) es sintomático; hasta la fecha, no se han realizado ensayos clínicos aleatorizados de alta calidad.
Se recomienda el tratamiento inicial con antibióticos por vía oral, como ciprofloxacina y metronidazol. En pacientes que no mejoran con antibióticos, se pueden usar preparaciones orales de ácido 5-aminosalicílico (5-ASA). Los glucocorticoides (p. ej., prednisona) se utilizan para los casos refractarios (1). La cirugía (colectomía segmentaria) es una opción para los pacientes con CSAD refractaria o dependiente de glucocorticoides.
Referencia del tratamiento
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