Cáncer de mama

Revisión completa: jul 2026 PorLydia Choi, MD, Karmanos Cancer Center | Revisión de colegas realizada porAshkan Emadi, MD, PhD, West Virginia University School of Medicine, Robert C. Byrd Health Sciences Center
Última actualización: jul 2026
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Vista para pacientes

Los cánceres de mama suelen ser de tipo histológico epitelial (carcinomas), originados en las células que revisten los conductos o lobulillos mamarios; los cánceres de mama no epiteliales incluyen el angiosarcoma, el sarcoma estromal primario y el tumor filoides. La mayoría de las pacientes son mujeres y presentan una tumoración asintomática descubierta durante el examen mamario o en una mamografía de cribado. El diagnóstico se realiza mediante biopsia. El tratamiento suele incluir la resección quirúrgica, a menudo combinada con radioterapia, inmunoterapia, terapia dirigida, hormonoterapia y/o quimioterapia.

En los Estados Unidos, el cáncer de mama es el segundo cáncer más frecuente en las mujeres; el más frecuente es el cáncer de piel (1). El cáncer de mama es la segunda causa de muerte por cáncer (la más frecuente es el cáncer de pulmón) en la población femenina general, pero constituye la principal causa de muerte por cáncer en las mujeres de raza negra. Las mujeres negras tienen más probabilidades de morir debido a cáncer de mama que cualquier otra raza o etnia; las mujeres asiáticas y de las islas del Pacífico tienen la tasa de mortalidad más baja por cáncer de mama.

En 2026 se estima que entre las mujeres de los Estados Unidos habrá (1)

  • 321.910 nuevos casos de cáncer de mama invasivo

  • 60.730 casos nuevos de carcinoma ductal in situ (CDIS)

  • 42.140 muertes por cáncer de mama

En 2026, se estima que entre los varones de los Estados Unidos habrá 2670 nuevos casos de cáncer de mama invasor y 530 muertes por esta enfermedad (2). Las manifestaciones, el diagnóstico y el tratamiento son los mismos en hombres y mujeres, aunque los hombres tienden a presentar la enfermedad en un estadio posterior.

Referencias generales

  1. 1. American Cancer Society. Key Statistics for Breast Cancer. Revised May 5, 2025. Accessed April 30, 2026.

  2. 2. American Cancer Society. Key Statistics for Breast Cancer in Men. Revised October 15, 2025. Accessed April 30, 2026.

Factores de riesgo para el cáncer de mama

En las mujeres de los Estados Unidos, el riesgo acumulado de desarrollar cáncer de mama a lo largo de la vida es de aproximadamente el 13% (1 de cada 8) (1). La mediana de edad al diagnóstico es de 62 años (véase la tabla ). La tasa de supervivencia a 5 años en el cáncer de mama es del 90% (2).

La Breast Cancer Risk Assessment Tool (BCRAT, Herramienta para la evaluación del riesgo de cáncer de mama), o el modelo de Gail se pueden utilizar para calcular el riesgo a los 5 años y durante toda la vida de desarrollar cáncer de mama. La Herramienta de Evaluación del Riesgo de Cáncer de Mama (BCRAT, por sus siglas en inglés) se utiliza en mujeres de 35 a 85 años. Para las mujeres menores de 35 años, existen otros modelos de riesgo disponibles.

Calculadora clínica
Tabla
Tabla

Los factores que pueden afectar el riesgo de cáncer de mama incluyen:

  • Edad: En los Estados Unidos, la incidencia es mayor entre las mujeres de 65 a 74 años; la mediana de edad en el momento del diagnóstico es de 64 años (3). En un estudio realizado con una base de datos nacional de los Estados Unidos con datos de 1973 a 2010, la edad al diagnóstico varió según la raza y el origen étnico; la mediana de edad (en años) al diagnóstico varía según la raza/origen étnico de la siguiente manera: blancos (59); afroamericanos (56); hispanos (55); asiáticos (56) (4, 5).

  • Raza y origen étnico: La incidencia de cáncer de mama (por 100.000 personas) en Estados Unidos también varía según la raza y el origen étnico: blancos no hispanos (141); afroamericanos no hispanos (132); indígenas americanos/nativos de Alaska no hispanos (119); asiáticos/isleños del Pacífico no hispanos (117); hispanos (108) (3). Las tasas de cáncer de mama triple negativo (ausencia de receptores de estrógeno, progesterona y del receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano), que tiene un peor pronóstico que los cánceres de mama con estos receptores, también varían según la raza y el origen étnico (por cada 100.000 personas): afroamericanos (25), blancos (13), indígenas americanos/nativos de Alaska (11), hispanos (11) y asiáticos/isleños del Pacífico (6).

  • Mutaciones en genes del cáncer de mama: Aproximadamente del 5 al 10% de las mujeres con cáncer de mama portan una mutación en el gen BRCA1 o en el BRCA2 (7). El riesgo de desarrollar cáncer de mama antes de los 80 años es de aproximadamente el 72% en las portadoras de una mutación en BRCA1 y de aproximadamente el 69% en las portadoras de una mutación en BRCA2. Las mujeres portadoras de mutaciones en BRCA1 también tienen un riesgo a lo largo de la vida de aproximadamente el 44% de desarrollar cáncer de ovario; el riesgo en las portadoras de mutaciones en BRCA2 es de aproximadamente el 17% (7, 8). Los hombres portadores de una mutación en BRCA2 tienen un riesgo de por vida del 1 al 2% de desarrollar cáncer de mama. Las mutaciones son más comunes entre las personas con ascendencia judía asquenazí. Las mujeres con mutaciones BRCA1 o BRCA2 requieren un cribado más frecuente, tanto con mamografía como con resonancia magnética, o una mastectomía reductora de riesgo; para las pacientes con una mutación BRCA2 que no deseen someterse a una mastectomía, la quimioprofilaxis con tamoxifeno es una opción. Otras mutaciones genéticas que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de mama incluyen mutaciones en CHEK2, PALB2, ATM, RAD51C, RAD51D, BARD1 y TP53.

  • Antecedentes familiares: Tener un familiar de primer grado (madre, hermana, hija) con cáncer de mama se asocia con un riesgo 2 veces mayor, pero el cáncer de mama en parientes más lejanos se asocia con solo un ligero aumento del riesgo (9). Cuando ≥ 2 familiares de primer grado han tenido cáncer de mama, el riesgo puede ser de 3 a 4 veces mayor.

  • Antecedentes personales de cáncer de mama: haber padecido cáncer de mama in situ o invasivo se asocia con un mayor riesgo de desarrollar un nuevo cáncer de mama. El riesgo de desarrollar un cáncer en la mama contralateral después de la mastectomía es de aproximadamente el 0,4% por año de seguimiento (10).

  • Carcinoma lobulillar in situ (CLIS): Tras un diagnóstico de CLIS, el riesgo de presentar un cáncer de mama invasivo, ya sea en la mama ipsilateral o en la contralateral, es de aproximadamente el 7 al 11% a los 10 años y del 20% a los 20 años (11, 12).

  • Enfermedad benigna de la mama: los antecedentes de una lesión que requirió una biopsia se asocia con un riesgo ligeramente mayor. Las mujeres con varios tumores mamarios pero sin confirmación de histología de alto riesgo no deben considerarse de alto riesgo. Las lesiones benignas que pueden aumentar ligeramente el riesgo de cáncer invasor de mama son el fibroadenoma complejo, la hiperplasia moderada o florida (sin atipia), la adenosis esclerosante y el papiloma. El riesgo es aproximadamente de 3 a 5 veces mayor en pacientes con hiperplasia ductal o lobulillar atípica (13).

  • Tejido mamario denso: el tejido mamario denso observado en la mamografía de cribado se asocia con un riesgo aproximadamente 2 veces mayor de cáncer de mama (14).

  • Radioterapia: la exposición a radioterapia torácica hasta los 45 años de edad aumenta el riesgo, observándose el mayor incremento en las personas expuestas entre los 10 y los 14 años (15). La radioterapia en manto para el linfoma de Hodgkin cuadruplica aproximadamente el riesgo de cáncer de mama durante los siguientes 20 a 30 años.

  • Antecedentes ginecoobstétricos: la menarquia precoz o la menopausia tardía aumentan el riesgo. El riesgo aumenta con el aumento de la edad en el primer embarazo (3).

  • Uso de anticonceptivos orales: los resultados de los estudios varían con respecto al uso de anticonceptivos orales y el riesgo de cáncer de mama. Algunos estudios han encontrado un pequeño aumento del riesgo en usuarias actuales o recientes (16).

  • Terapia hormonal para la menopausia: en el ensayo clínico aleatorizado de la Women's Health Initiative, la terapia hormonal para la menopausia con estrógenos más progestágeno aumentó levemente el riesgo después de solo 3 años de uso (17). Después de 5 años de uso, el aumento del riesgo fue de alrededor de 3 casos adicionales por cada 1000 mujeres y año de uso (aproximadamente un aumento del 24% en el riesgo relativo). El uso de estrógenos solos no parece incrementar el riesgo de cáncer de mama. Los moduladores selectivos de los receptores de estrógenos (p. ej., raloxifeno) reducen el riesgo de desarrollar este cáncer.

  • Dieta: Una dieta rica en carnes rojas o procesadas, alimentos con un alto índice glucémico o huevos parece asociarse a un mayor riesgo de cáncer de mama, mientras que una dieta rica en verduras parece asociarse a un menor riesgo (18).

  • Obesidad: las mujeres posmenopáusicas con obesidad tienen un mayor riesgo de cáncer de mama; los estudios muestran un aumento del 10% en el riesgo por cada 5 unidades adicionales del índice de masa corporal (IMC) por encima del IMC normal (19).

  • Tabaquismo y alcohol: el tabaquismo y el consumo de alcohol parecen estar asociados con un aumento del riesgo de cáncer de mama; el aumento asociado a la ingesta de alcohol es dependiente de la dosis (20, 21).

Referencias de los factores de riesgo

  1. 1. American Cancer Society. Key Statistics for Breast Cancer. Revised May 5, 2025. Accessed April 30, 2025.

  2. 2. American Cancer Society. Survival Rates for Breast Cancer. Revised October 15, 2025. Accessed April 30, 2025.

  3. 3. National Cancer Institute. Cancer Stat Facts: Female Breast Cancer. Accessed April 30, 2026.

  4. 4. Stapleton SM, Oseni TO, Bababekov YJ, Hung YC, Chang DC. Race/Ethnicity and Age Distribution of Breast Cancer Diagnosis in the United States. JAMA Surg. 2018;153(6):594-595. doi:10.1001/jamasurg.2018.0035

  5. 5. Hendrick RE, Monticciolo DL, Biggs KW, Malak SF. Age distributions of breast cancer diagnosis and mortality by race and ethnicity in US women. Cancer. 2021;127(23):4384-4392. doi:10.1002/cncr.33846

  6. 6. Sung H, Wiese D, Jatoi I, Jemal A. State Variation in Racial and Ethnic Disparities in Incidence of Triple-Negative Breast Cancer Among US Women. JAMA Oncol. 2023;9(5):700-704. doi:10.1001/jamaoncol.2022.7835

  7. 7. Kuchenbaecker KB, Hopper JL, Barnes DR, et al. Risks of breast, ovarian, and contralateral breast cancer for BRCA1 and BRCA2 mutation carriers. JAMA. 317 (23):2402–2416, 2017. doi: 10.1001/jama.2017.7112

  8. 8. Breast Cancer Association Consortium; Dorling L, Carvalho S, Allen J, et al. Breast cancer risk genes — Association analysis in more than 113,000 women. N Engl J Med. 4;384 (5):428–439, 2021. doi: 10.1056/NEJMoa1913948

  9. 9. Collaborative Group on Hormonal Factors in Breast Cancer. Familial breast cancer: collaborative reanalysis of individual data from 52 epidemiological studies including 58,209 women with breast cancer and 101,986 women without the disease. Lancet. 358(9291):1389-1399, 2001. doi:10.1016/S0140-6736(01)06524-2

  10. 10. Giannakeas V, Lim DW, Narod SA. The risk of contralateral breast cancer: a SEER-based analysis. Br J Cancer. 125(4):601-610, 2021. doi:10.1038/s41416-021-01417-7

  11. 11. Wong SM, King T, Boileau JF, Barry WT, Golshan M. Population-Based Analysis of Breast Cancer Incidence and Survival Outcomes in Women Diagnosed with Lobular Carcinoma In Situ. Ann Surg Oncol. 2017;24(9):2509-2517. doi:10.1245/s10434-017-5867-6

  12. 12. Chuba PJ, Hamre MR, Yap J, et al. Bilateral risk for subsequent breast cancer after lobular carcinoma-in-situ: analysis of surveillance, epidemiology, and end results data. J Clin Oncol. 2005;23(24):5534-5541. doi:10.1200/JCO.2005.04.038

  13. 13. Collins LC, Baer HJ, Tamimi RM, et al. Magnitude and laterality of breast cancer risk according to histologic type of atypical hyperplasia: results from the Nurses' Health Study. Cancer. 109(2):180-187, 2007. doi:10.1002/cncr.22408

  14. 14. Bodewes FTH, van Asselt AA, Dorrius MD, Greuter MJW, de Bock GH. Mammographic breast density and the risk of breast cancer: A systematic review and meta-analysis. Breast. 2022;66:62-68. doi:10.1016/j.breast.2022.09.007

  15. 15. John EM, Kelsey JL. Radiation and other environmental exposures and breast cancer. Epidemiol Rev. 15(1):157-162, 1993. doi:10.1093/oxfordjournals.epirev.a036099

  16. 16. American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) . Hormonal contraception and risk of breast cancer: Practice advisory. Published 2018, reaffirmed 2024. Accessed July 10, 2025.

  17. 17. Rossouw JE, Anderson GL, Prentice RL, et al.. Risks and benefits of estrogen plus progestin in healthy postmenopausal women: Principal results from the Women's Health Initiative randomized controlled trial. JAMA. 288 (3):321–333, 2002. doi:10.1001/jama.288.3.321

  18. 18. Buja A, Pierbon M, Lago L, Grotto G, Baldo V. Breast Cancer Primary Prevention and Diet: An Umbrella Review. Int J Environ Res Public Health. 2020;17(13):4731. Published 2020 Jul 1. doi:10.3390/ijerph17134731

  19. 19. Lauby-Secretan B, Scoccianti C, Loomis D, et al. Body Fatness and Cancer--Viewpoint of the IARC Working Group. N Engl J Med. 375(8):794-798, 2016. doi:10.1056/NEJMsr1606602

  20. 20. Gram IT, Park SY, Kolonel LN, et al. Smoking and Risk of Breast Cancer in a Racially/Ethnically Diverse Population of Mainly Women Who Do Not Drink Alcohol: The MEC Study. Am J Epidemiol. 182(11):917-925, 2015. doi:10.1093/aje/kwv092

  21. 21. Zhang SM, Lee IM, Manson JE, et al. Alcohol consumption and breast cancer risk in the Women's Health Study. Am J Epidemiol. 165(6):667-676, 2007. doi:10.1093/aje/kwk054

Patología del cáncer de mama

El tipo histológico más frecuente de cáncer de mama es el epitelial (carcinoma), que se desarrolla a partir de las células que revisten los conductos o lobulillos mamarios; los cánceres no epiteliales del estroma de sostén (p. ej., angiosarcoma, sarcomas estromales primarios, tumor filoides) son menos frecuentes.

Los cánceres epiteliales pueden ser carcinomas in situ o cánceres invasivos.

El carcinoma in situ es la proliferación de células cancerosas dentro de los conductos o los lobulillos pero sin invasión del estroma. Existen 2 tipos:

  • Carcinoma ductal in situ (CDIS): el CDIS se refiere a lesiones epiteliales neoplásicas que están confinadas a los conductos mamarios; las lesiones pueden tener histología y potencial maligno variables. Se detecta generalmente solo por la mamografía. Puede afectar un área pequeña o amplia de la mama; si un área amplia se compromete, con el tiempo se pueden desarrollar focos de invasión microscópica. El carcinoma ductal in situ representa aproximadamente el 20% de los cánceres de mama (1).

  • Carcinoma lobulillar in situ: el carcinoma lobulillar in situ suele ser multifocal y es bilateral en aproximadamente el 20 al 60% de los casos (2). El carcinoma lobulillar in situ (CLIS) se clasifica como clásico o no clásico (pleomórfico o florido). El carcinoma lobulillar in situ clásico no es maligno, pero es un marcador de mayor riesgo de desarrollar carcinoma invasivo en cualquiera de las mamas. Esta lesión no palpable suele sospecharse por la presencia de calcificaciones o de una masa en la mamografía o la ecografía, y se diagnostica mediante biopsia. El carcinoma lobulillar in situ (CLIS) pleomórfico se caracteriza por células grandes con marcado pleomorfismo nuclear. El carcinoma lobulillar in situ (CLIS) florido muestra distensión de los conductos y lobulillos, y puede evolucionar hasta formar una masa. Las tasas de reclasificación a un grado mayor (lesiones diagnosticadas inicialmente como carcinoma lobulillar in situ [CLIS] en la biopsia con aguja gruesa que resultan ser un carcinoma invasivo tras la escisión quirúrgica) son mayores para el CLIS pleomórfico (35%) y el florido (33%) que para el CLIS clásico (3,5%) (3, 4). Por lo tanto, el carcinoma lobulillar in situ (CLIS) no clásico se trata mediante una escisión completa con márgenes negativos. Las pacientes con cualquier tipo de carcinoma lobulillar in situ (CLIS) deben someterse a un seguimiento estrecho y se les debe ofrecer quimioprevención.

Los carcinomas invasivos son adenocarcinomas con mayor frecuencia. Aproximadamente el 75% presenta histología ductal infiltrante y el 10% de los casos restantes son carcinomas lobulillares infiltrantes (5).

Los cánceres epiteliales pueden expresar receptores hormonales (los tumores estromales, como los tumores filoides, no expresan receptores hormonales). Aproximadamente el 80% de las pacientes posmenopáusicas y el 20% de las pacientes premenopáusicas con cáncer de mama tienen un tumor positivo para receptores de estrógenos (RE+) (6); aproximadamente el 70% de todos los cánceres de mama son positivos para receptores de progesterona (7).

Otro receptor celular que se encuentra en algunos cánceres de mama es el receptor del factor de crecimiento epidérmico humano 2 (HER2; también llamado HER2/neu o ErbB2); su presencia se correlaciona con un peor pronóstico en cualquier estadio de la enfermedad. En aproximadamente el 15% de las pacientes con cáncer de mama, los receptores HER2 están sobreexpresados (8).

La mayoría de los cánceres de mama son positivos para receptores hormonales y negativos para HER2 (aproximadamente el 70%); el 11% son triple negativos (negativos para receptores hormonales y negativos para HER2) (8, 9).

La enfermedad de Paget del pezón (no debe confundirse con la enfermedad metabólica ósea también llamada enfermedad de Paget) es una forma de carcinoma ductal in situ que se extiende dentro de la piel suprayacente al pezón y la aréola, y se manifiesta con una lesión cutánea (p. ej., una lesión eccematosa o psoriasiforme). En la epidermis aparecen células malignas características llamadas de Paget. Las mujeres con enfermedad de Paget del pezón suelen presentar un cáncer de mama subyacente in situ o invasor.

Entre los tumores epiteliales poco frecuentes de mama que suelen asociarse a un pronóstico favorable se encuentran los carcinomas medular, mucinoso, cribiforme y tubular (5). El carcinoma mucinoso tiende a desarrollarse en las mujeres mayores y ser de crecimiento lento. Entre las neoplasias malignas epiteliales que suelen presentar un mal pronóstico se encuentran los carcinomas metaplásico y neuroendocrino (10, 11).

El cáncer de mama inflamatorio es un síndrome clinicopatológico más que una histología específica, aunque la mayoría de los casos son carcinomas ductales invasivos (12). Se define como un cáncer con eritema de rápida aparición, edema y engrosamiento cutáneo con aspecto de piel de naranja (peau d'orange), que afecta a un tercio o más de la mama (13). El cáncer de mama inflamatorio suele diseminarse a los ganglios linfáticos axilares. Los ganglios linfáticos se sienten como nódulos duros. Sin embargo, a menudo no se puede palpar una masa en la mama, porque este tipo de cáncer se dispersa en todo el seno.

Referencias de patología

  1. 1. Giaquinto AN, Sung H, Miller KD, et al. Breast Cancer Statistics, 2022. CA Cancer J Clin. 72(6):524-541, 2022. doi:10.3322/caac.21754

  2. 2. Wen HY, Brogi E. Lobular Carcinoma In Situ. Surg Pathol Clin. 11(1):123-145, 2018. doi:10.1016/j.path.2017.09.009

  3. 3. Ferrucci M, Passeri D, Milardi F, et al. Pleomorphic and florid lobular carcinoma in situ of the Breast: A systematic review of current evidence and knowledge gaps. Breast. 2026;86:104711. doi:10.1016/j.breast.2026.104711

  4. 4. Shehata MN, Rahbar H, Flanagan MR, et al. Risk for Upgrade to Malignancy After Breast Core Needle Biopsy Diagnosis of Lobular Neoplasia: A Systematic Review and Meta-Analysis. J Am Coll Radiol. 2020;17(10):1207-1219. doi:10.1016/j.jacr.2020.07.036

  5. 5. American Cancer Society. Breast Cancer Facts & Figures 2024–2025. Accessed January 7, 2026.

  6. 6. Anderson WF, Chatterjee N, Ershler WB, et al. Estrogen receptor breast cancer phenotypes in the Surveillance, Epidemiology, and End Results database. Breast Cancer Res Treat. 2002;76(1):27-36. doi:10.1023/a:1020299707510

  7. 7. Li Y, Yang D, Yin X, et al. Clinicopathological Characteristics and Breast Cancer-Specific Survival of Patients With Single Hormone Receptor-Positive Breast Cancer. JAMA Netw Open. 3(1):e1918160, 2020. doi:10.1001/jamanetworkopen.2019.18160

  8. 8. Howlader N, Altekruse SF, Li CI, et al. US incidence of breast cancer subtypes defined by joint hormone receptor and HER2 status. J Natl Cancer Inst. 106(5):dju055, 2014. Published 2014 Apr 28. doi:10.1093/jnci/dju055

  9. 9. National Cancer Institute's Surveillance, Epidemiology, and End Results (SEER) Program . Cancer Stat Facts: Female Breast Cancer Subtypes. Accessed January 7, 2026.

  10. 10. Elimimian EB, Samuel TA, Liang H, Elson L, Bilani N, Nahleh ZA. Clinical and Demographic Factors, Treatment Patterns, and Overall Survival Associated With Rare Triple-Negative Breast Carcinomas in the US. JAMA Netw Open. 2021;4(4):e214123. Published 2021 Apr 1. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.4123

  11. 11. Pareja F, Bhargava R, Borges VF, et al. Unraveling complexity and leveraging opportunities in uncommon breast cancer subtypes. NPJ Breast Cancer. 2025;11(1):6. Published 2025 Jan 24. doi:10.1038/s41523-025-00719-w

  12. 12. Raghav K, French JT, Ueno NT, et al. Inflammatory Breast Cancer: A Distinct Clinicopathological Entity Transcending Histological Distinction. PLoS One. 2016;11(1):e0145534. Published 2016 Jan 11. doi:10.1371/journal.pone.0145534

  13. 13. National Comprehensive Cancer Network. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines). Breast Cancer, version 3.2026. https://www.nccn.org. Accessed May 17, 2026.

Fisiopatología del cáncer de mama

El cáncer de mama invade localmente y se disemina a través de los ganglios linfáticos regionales, la circulación sanguínea o ambos. El cáncer de mama metastásico puede afectar casi cualquier órgano del cuerpo (más comúnmente los pulmones, el hígado, el hueso, el cerebro y la piel). La mayoría de las metástasis de piel aparecen cerca del sitio de la cirugía mamaria; las metástasis en el cuero cabelludo son poco frecuentes.

Receptores de hormonas

Los receptores de estrógenos y progesterona son receptores hormonales nucleares que promueven la replicación del ADN y la división celular cuando las hormonas apropiadas se unen a ellos. Por lo tanto, los medicamentos que bloquean estos receptores son útiles en el tratamiento y la prevención de los tumores con los receptores.

Receptores del factor de crecimiento epidérmico humano 2 (HER2 por sus siglas en inglés)

El receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2) es un receptor de tirosina cinasa transmembrana que constituye un factor determinante en la progresión de las células cancerosas. Los tumores que sobreexpresan los receptores del factor de crecimiento epidérmico humano 2 (HER2) se tratan con fármacos que bloquean dichos receptores.

Mutaciones en los genes del cáncer de mama

Las mutaciones genéticas BRCA1 y BRCA2 aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de mama hasta 70% (1). La mastectomía bilateral profiláctica reduce el riesgo de cáncer de mama en un 90% y debe ofrecerse a mujeres con una mutación en BRCA.

Otras mutaciones genéticas que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de mama. incluir mutaciones en CHEK2, PALB2, ATM, RAD51C, RAD51D, BARD1, y TP53, que generalmente se encuentran en el panel de pruebas genéticas (2).

Referencias de fisiopatología

  1. 1. Kuchenbaecker KB, Hopper JL, Barnes DR, et al. Risks of breast, ovarian, and contralateral breast cancer for BRCA1 and BRCA2 mutation carriers. JAMA. 317 (23):2402–2416, 2017. doi: 10.1001/jama.2017.7112

  2. 2. Breast Cancer Association Consortium; Dorling L, Carvalho S, Allen J, et al. Breast cancer risk genes — Association analysis in more than 113,000 women. N Engl J Med. 4;384 (5):428–439, 2021. doi: 10.1056/NEJMoa1913948

Síntomas y signos del cáncer de mama

La mayoría de los cánceres de mama se detectan mediante mamografía; otros métodos de detección son la autoexploración de la paciente, la exploración clínica de la mama, la resonancia magnética y la ecografía (1). El dolor mamario puede estar presente, pero constituye el único síntoma inicial del cáncer de mama en apenas un 1 a 2% de los casos, aproximadamente (2). Con escasa frecuencia, el síntoma de presentación es el agrandamiento global de las mamas o un engrosamiento inespecífico de la mama.

Las pacientes con enfermedad metastásica pueden presentar signos y síntomas asociados (p. ej., fractura patológica, dolor abdominal, ictericia, disnea).

Un hallazgo frecuente durante la exploración mamaria es la asimetría o una masa dominante (una masa claramente distinta del tejido mamario circundante). Los cambios fibróticos difusos en un cuadrante mamario, en general el superior externo, son más característicos de trastornos benignos; un área ligeramente más dura en una de las mamas pero no en la otra es signo de cáncer.

Algunos tipos de cáncer de mama se manifiestan con cambios notables en la piel:

  • La enfermedad de Paget del pezón se asocia a un carcinoma subyacente in situ o invasor y se manifiesta mediante alteraciones cutáneas, como eritema, costras, descamación y secreción; por lo general, estas alteraciones parecen tan benignas que la paciente puede ignorarlas, lo que retrasa el diagnóstico. Aproximadamente del 50 al 60% de las pacientes con enfermedad de Paget del pezón presentan una masa palpable en el momento de la evaluación inicial (3).

  • El cáncer de mama inflamatorio se manifiesta con eritema y aumento del tamaño de la mama, a menudo sin un tumor, y la piel puede cambiar de color o impresionar engrosada, con aspecto de piel de naranja.

Los cánceres de mama más avanzados se caracterizan por presentar uno o más de los siguientes hallazgos en la exploración:

  • Fijación de la masa a la pared del tórax o a la piel suprayacente

  • Nódulos satélite o úlceras en la piel

Los ganglios axilares fijos o duros sugieren diseminación tumoral, al igual que la presencia de una adenopatía supra o infraclavicular.

Referencias sobre signos y síntomas

  1. 1. Basappa SN, Finney Rutten LJ, Hruska CB, Olson JE, Jacobson DJ, Rhodes DJ. Breast Cancer Mode of Detection in a Population-Based Cohort. Mayo Clin Proc. 2023;98(2):278-289. doi:10.1016/j.mayocp.2022.10.010

  2. 2. Martín-Díaz M, Maes-Carballo M, Khan KS, Bueno-Cavanillas A. To image or not in noncyclic breast pain? A systematic review. Curr Opin Obstet Gynecol. 2017;29(6):404-412. doi:10.1097/GCO.0000000000000407

  3. 3. Günhan-Bilgen I, Oktay A. Paget's disease of the breast: clinical, mammographic, sonographic and pathologic findings in 52 cases. Eur J Radiol. 2006;60(2):256-263. doi:10.1016/j.ejrad.2006.06.010

Diagnóstico del cáncer de mama

  • Detección inicial o evaluación de una masa mamaria palpable mediante mamografía y/u otras pruebas de imagen (tomosíntesis mamaria, ecografía, resonancia magnética)

  • Biopsia, incluido el análisis de los receptores de estrógenos, progesterona y del factor de crecimiento epidérmico humano 2 (HER2)

Los síntomas, la autoexploración mamaria, la exploración clínica de la mama y/o los resultados de las pruebas de diagnóstico por la imagen pueden motivar una evaluación diagnóstica de cáncer de mama.

En pacientes con mamografía de cribado anormal, se realiza una biopsia guiada por imágenes. Una RM de mama anormal suele evaluarse con ecografía para determinar si la biopsia debe realizarse bajo control ecográfico o de RM.

Las pacientes que presentan síntomas mamarios (p. ej., dolor, secreción por el pezón) o un nódulo mamario palpable u otra anomalía (p. ej., lesiones cutáneas) en la exploración clínica de la mama suelen evaluarse inicialmente con una ecografía de mama. Si los resultados de la ecografía son anormales o indeterminados, se realiza una mamografía. Si los hallazgos de las pruebas de imagen sugieren cáncer, se realiza una biopsia.

Si una masa mamaria palpable u otros hallazgos en la exploración física sugieren malignidad, debe realizarse una biopsia incluso si las pruebas de imagen son negativas.

Si se sospecha un cáncer avanzado a partir de la exploración física, suele realizarse una biopsia antes de las pruebas de imagen; sin embargo, una mamografía bilateral previa a la biopsia puede ayudar a delimitar otras áreas que deben biopsiarse y servir de referencia para futuras evaluaciones.

Perlas y errores

  • Se debe realizar una biopsia de mama si los hallazgos en la exploración física (p. ej., un nódulo palpable) sugieren cáncer de mama, incluso si los resultados de la mamografía son negativos.

Biopsia

La biopsia con aguja gruesa percutánea se prefiere a una biopsia quirúrgica. La biopsia con aguja gruesa puede realizarse guiada por imagen o por palpación (a mano alzada). La biopsia estereotáctica (biopsia con aguja guiada por mamografía, realizada en dos planos y analizada por ordenador para generar una imagen tridimensional) o la biopsia guiada por ecografía suele utilizarse para mejorar la precisión. Los clips se colocan en el sitio de la biopsia para que pueda ser identificado en la mamografía.

Si no es posible realizar una biopsia con aguja gruesa (p. ej., la lesión es demasiado posterior), se puede realizar una biopsia quirúrgica; bajo control de imagen, se inserta un arpón o una semilla metálica localizadora para ayudar a identificar el lugar de la biopsia.

El sector de piel que se tome con la muestra de biopsia debe examinarse porque puede mostrar células cancerosas en los vasos dérmicos cutáneos.

Se debe radiografiar la pieza quirúrgica y comparar la radiografía con la mamografía previa a la biopsia para confirmar si se ha extirpado toda la lesión. Si la lesión original tenía microcalcificaciones, se repite la mamografía cuando la mama ya no duele, en general 6 a 12 semanas después de la biopsia, para confirmar que no hayan quedado microcalcificaciones residuales. Si se planea la radioterapia, se debe repetir una mamografía antes de comenzarla.

Evaluación después del diagnóstico de cáncer

Tras el diagnóstico de cáncer, suele realizarse una evaluación multidisciplinaria para planificar pruebas y tratamientos adicionales. El equipo multidisciplinario principal suele incluir un cirujano de mama, un oncólogo médico y un oncólogo radioterápico.

Una muestra de biopsia positiva debe analizarse para determinar la presencia de receptores de estrógenos, de progesterona y HER2.

La RM suele ser utilizada por los cirujanos para la planificación preoperatoria; puede determinar con precisión el tamaño tumoral, el compromiso de la pared torácica y la cantidad de tumores.

Estudios genéticos

La National Comprehensive Cancer Network (NCCN) recomienda que las pacientes con cáncer de mama actual o con antecedentes personales de esta enfermedad se realicen pruebas para detectar mutaciones genéticas hereditarias que predisponen al cáncer de mama, si cumplen alguno de los siguientes criterios (1):

  • Cáncer de mama diagnosticado a una edad ≤ 50 años

  • Indicaciones de tratamiento: para ayudar en la toma de decisiones sobre el uso de inhibidores de la PARP (para el cáncer metastásico) u olaparib (para los cánceres de alto riesgo HER2 negativos)

  • Cáncer de mama triple negativo (el tumor no tiene receptores de estrógeno o progesterona ni sobreexpresión de la proteína HER2)

  • Múltiples cánceres de mama primarios (sincrónicos o metacrónicos)

  • Cáncer de mama lobulillar más antecedentes personales o familiares de cáncer gástrico difuso

  • Cáncer de mama masculino

  • Ascendencia judía asquenazí

  • Antecedentes familiares: familiares de primer, segundo y tercer grado de la misma rama familiar con cáncer de mama diagnosticado a una edad ≤ 50 años, cáncer de mama en el varón, cáncer de ovario, cáncer de páncreas o cáncer de próstata metastásico o de alto riesgo; ≥ 3 diagnósticos de cáncer de mama y/o de próstata en la misma rama familiar (incluida la paciente); familiar consanguíneo de primer o segundo grado que cumpla cualquiera de los criterios anteriores

  • Una probabilidad > 5% de una BRCA1/2 variante patogénica o probablemente patogénica según modelos de probabilidad previa (p. ej., Tyrer‑Cuzick, BRCAPRO)

Algunos expertos recomiendan el ofrecimiento de pruebas genéticas a todas las pacientes con cáncer de mama (2).

Para las pruebas genéticas, lo más recomendable es derivar a las pacientes a un asesor genético que pueda recoger unos antecedentes familiares detallados, asesorar a la paciente sobre los riesgos y los beneficios de dichas pruebas, elegir las más adecuadas y ayudar a interpretar los resultados.

Evaluación en busca de enfermedad metastásica

Si bien los ganglios linfáticos axilares son el sitio más frecuente de diseminación locorregional del cáncer de mama, las localizaciones más frecuentes de metástasis a distancia son el hueso (51% de las metástasis), el hígado/tejidos blandos (19%), la pleura (16%), el pulmón (14%) y el cerebro (4%) (3).

Se pueden solicitar un hemograma completo y pruebas de función hepática para detectar metástasis en la médula ósea y en el hígado, respectivamente.

Un oncólogo debe determinar si se deben medir los niveles séricos del antígeno carcinoembrionario (CEA), del antígeno CA 15-3 o del CA 27-29, y si es necesario realizar una gammagrafía ósea.

Las indicaciones más comunes de la gammagrafía ósea son las siguientes:

  • Dolor óseo

  • Niveles elevados de fosfatasa alcalina sérica

  • Cáncer de estadio III o IV

La tomografía computarizada (TC) abdominal para evaluar la presencia de metástasis hepáticas u otras metástasis viscerales abdominales se realiza si los pacientes presentan alguna de las siguientes características:

  • Resultados anormales de las pruebas hepáticas

  • Dolor abdominal o pelviano anormal

  • Cáncer de estadio III o IV

Se realiza una TC de tórax si las pacientes cumplen alguno de los siguientes criterios:

  • Síntomas pulmonares como disnea

  • Cáncer de estadio III o IV

Referencias del diagnóstico

  1. 1. Cheng HH, Giri VN, Goggins M, et al. NCCN Guidelines® Insights: Genetic/Familial High-Risk Assessment: Breast, Ovarian, Pancreatic, and Prostate, Version 2.2026. J Natl Compr Canc Netw. 2026;24(2):2-10. doi:10.6004/jnccn.2026.0007

  2. 2. Manahan ER, Kuerer HM, Sebastian M, et al. Consensus Guidelines on Genetic Testing for Hereditary Breast Cancer from the American Society of Breast Surgeons. Ann Surg Oncol. 26(10):3025-3031, 2019. doi:10.1245/s10434-019-07549-8

  3. 3. Expert Panel on Breast Imaging, McDonald ES, Scheel JR, et al. ACR Appropriateness Criteria® Imaging of Invasive Breast Cancer. J Am Coll Radiol. 2024;21(6S):S168-S202. doi:10.1016/j.jacr.2024.02.021

Estadificación y grado histológico

Graduación: se basa en el examen histológico de los tejidos tomados durante la biopsia. A los cánceres de mama se les asigna un grado histológico combinado de Nottingham, basado en la puntuación de cada uno de los 3 componentes (formación de túbulos, pleomorfismo nuclear y recuento mitótico), para clasificar una muestra tumoral como de grado bajo, intermedio o alto (1).

La estadificación sigue la clasificación TNM (tumor, ganglios, metástasis). Debido a que el examen clínico y las imágenes tienen baja sensibilidad para el compromiso linfático, la estadificación se refina aún más durante la cirugía, cuando pueden evaluarse los ganglios regionales. Sin embargo, si las pacientes presentan ganglios axilares anormales a la palpación, se puede realizar una punción aspiración con aguja fina o una biopsia con aguja gruesa guiadas por ecografía antes de la intervención:

  • Si los resultados de la biopsia son positivos, generalmente se realiza una linfadenectomía axilar durante la intervención quirúrgica definitiva. Sin embargo, el uso de quimioterapia neoadyuvante puede hacer posible la biopsia del ganglio centinela si la quimioterapia cambia el estadio de los ganglios de N1 a N0. (Los resultados del análisis intraoperatorio por congelación determinan si será necesario el vaciamiento ganglionar axilar).

  • Si los resultados son negativos, en su lugar se puede realizar una biopsia del ganglio centinela, que es un procedimiento menos agresivo.

La clasificación por estadios sigue estos modelos:

  • El modelo de estadificación anatómica, que se basa en las características anatómicas del tumor y se utiliza en regiones del mundo donde no se pueden determinar los biomarcadores de forma sistemática

  • El estadio pronóstico clínico, que se aplica a todos los pacientes con cáncer de mama, se utiliza para la clasificación clínica y la estadificación. Recoge la información clínica sobre el tumor (T), los ganglios (N) y las metástasis (M) a partir de la historia clínica, la exploración física, las pruebas de imagen realizadas (aunque no son necesarias para la estadificación clínica) y las biopsias. La información del perfil genómico no se incluye en el estadio pronóstico clínico, ya que es necesaria la información anatomopatológica de la cirugía para determinar el pronóstico mediante estas herramientas. (Véase la tabla .)

  • El estadio pronóstico anatomopatológico se aplica a los pacientes sometidos a cirugía como tratamiento inicial; no se aplica a los pacientes tratados con quimioterapia neoadyuvante o radioterapia. Incluye la información utilizada para la estadificación clínica, así como los hallazgos quirúrgicos y los hallazgos anatomopatológicos de la resección quirúrgica.

Tabla
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Referencia sobre la estadificación y el grado histológico

  1. 1. National Comprehensive Cancer Network. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines). Breast Cancer, version 3.2026. https://www.nccn.org. Accessed May 17, 2026.

Tratamiento del cáncer de mama

  • Cirugía conservadora de la mama o mastectomía, generalmente con cirugía ganglionar

  • Radioterapia

  • Quimioterapia sistémica

  • Terapia dirigida

  • Inmunoterapia

  • Terapia endocrina

Para el cáncer de mama en estadios I a III, el tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica del tumor (mediante cirugía conservadora de mama o mastectomía). La radioterapia se administra según el estadio y el procedimiento quirúrgico. La quimioterapia sistémica puede administrarse antes de la cirugía (neoadyuvante) y/o después de esta (adyuvante); las indicaciones de la quimioterapia y el momento de su administración dependen de la viabilidad de la cirugía conservadora de la mama, de las características de la paciente y del tumor, y de la presencia de afectación ganglionar. El estadio IV se trata con terapia sistémica y con radioterapia para la enfermedad focal si está indicada. En todos los estadios, las terapias endocrinas, dirigidas e inmunitarias se administran en función de las características del tumor que determinan la respuesta a cada clase de fármaco. (Véase la tabla .)

Tabla
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Cirugía

El tratamiento quirúrgico del cáncer de mama puede consistir en una cirugía conservadora de la mama o en una mastectomía.

Para determinar si la cirugía conservadora de la mama (CCM) es factible, se consideran el tipo y el tamaño del tumor y los márgenes requeridos (en función del tamaño del tumor en relación con el volumen de la mama y su distribución [p. ej., si el tumor está contenido en un área resecable frente a multifocal]). En los pacientes con cáncer de mama en estadio I, las tasas de supervivencia y de recidiva con mastectomía no difieren significativamente de las obtenidas con cirugía conservadora de la mama más radioterapia, siempre y cuando se pueda extirpar el tumor en su totalidad (1).

La principal ventaja de la cirugía conservadora de la mama más radioterapia frente a la mastectomía es que requiere una cirugía menos extensa y ofrece la oportunidad de conservar la mama. Sin embargo, la necesidad de extirpar el tumor por completo con márgenes libres de enfermedad prima sobre cualquier consideración estética. En algunas pacientes, se administra quimioterapia neoadyuvante para reducir el tamaño del tumor con el objetivo de hacer factible la cirugía conservadora de la mama.

Si la cirugía conservadora de la mama es factible, el cirujano y la paciente deciden el tipo de procedimiento quirúrgico mediante un proceso de toma de decisiones compartida. Puede ser útil la derivación a un cirujano plástico o reconstructivo para una consulta preoperatoria sobre la cirugía oncoplástica (que combina la extirpación del cáncer con la reconstrucción de la mama).

Para la cirugía conservadora de la mama, se usan varios términos (p. ej., tumorectomía, escisión amplia, cuadrantectomía) para describir la cantidad de tejido mamario que se extirpa.

La mastectomía es la extirpación total de la mama e incluye los siguientes tipos:

  • Mastectomía con conservación de piel: conserva los músculos pectorales y suficiente piel para cubrir la herida, por lo que la reconstrucción mamaria es mucho más fácil, y se conservan los ganglios linfáticos axilares

  • Mastectomía con conservación del pezón: igual que la mastectomía con preservación de la piel pero con preservación del pezón y la aréola

  • Mastectomía simple: sin afectación de los músculos pectorales y los ganglios linfáticos axilares

  • Mastectomía radical modificada: conserva los músculos pectorales y extirpa algunos ganglios linfáticos axilares

  • Mastectomía radical: extirpación de los ganglios linfáticos axilares y los músculos pectorales

Rara vez se realiza una mastectomía radical, a menos que el cáncer haya invadido el músculo pectoral.

Mastectomía profiláctica contralateral

La mastectomía profiláctica contralateral se considera en función del riesgo de desarrollar cáncer de mama en la mama contralateral. La desventaja de esta cirugía es un aumento en las tasas de complicaciones quirúrgicas. Por lo general, no se recomienda la mastectomía profiláctica a las mujeres con un riesgo medio de desarrollar un cáncer de mama posterior (2).

Las pacientes con riesgo hereditario de cáncer de mama pueden considerar la cirugía profiláctica, incluidas aquellas con una mutación génica (p. ej., mutación de BRCA1 o BRCA2) o antecedentes familiares de alto riesgo.

En las mujeres con carcinoma lobulillar in situ en una mama, el riesgo de desarrollar un cáncer invasivo es mayor, con la misma probabilidad de que se desarrolle en cualquiera de las dos mamas. Por lo tanto, algunas mujeres optan por la mastectomía unilateral de la mama ipsilateral (en lugar de la cirugía conservadora de la mama) y otras también optan por la mastectomía bilateral.

La mastectomía profiláctica contralateral no es obligatoria para las pacientes con mayor riesgo de desarrollar cáncer en la mama contralateral. La vigilancia estrecha es una alternativa razonable.

Reconstrucción mamaria

Los procedimientos reconstructivos incluyen los siguientes:

  • Reconstrucción protésica: colocación de un implante de silicona o solución fisiológica, a veces después de que se utiliza un expansor de tejido

  • Reconstrucción autóloga: transferencia de un colgajo muscular (usando el dorsal ancho, el glúteo mayor o el recto abdominal inferior) o transferencia de un colgajo sin músculo

La reconstrucción mamaria puede realizarse durante la mastectomía inicial o la cirugía conservadora de la mama (p. ej., si se extirpa un área grande, la paciente puede optar por una reducción oncoplástica con la tumorectomía), o bien más adelante como un procedimiento independiente. El momento de la cirugía depende de la preferencia de la paciente, así como de la necesidad de radioterapia adyuvante. Si la radioterapia se administra antes de la cirugía reconstructiva, se limitan las opciones de reconstrucción disponibles. Por lo tanto, se recomienda consultar a un cirujano plástico durante la planificación del tratamiento.

La reconstrucción mamaria parece disminuir el riesgo de depresión en las pacientes sometidas a mastectomía, aunque los datos son variables. Las desventajas de la reconstrucción mamaria incluyen las complicaciones quirúrgicas y los posibles efectos adversos a largo plazo de los implantes. Se debe informar a las pacientes sobre las opciones, los beneficios y los riesgos, para que puedan tomar una decisión informada respecto a la conveniencia de someterse a una intervención de reconstrucción mamaria.

Evaluación de ganglios linfáticos

Tanto en la mastectomía como en la cirugía conservadora de la mama, por lo general se evalúan los ganglios linfáticos axilares. Los métodos incluyen:

  • Biopsia de ganglio linfático centinela (BGC)

  • Vaciamiento axilar

La biopsia del ganglio centinela es el procedimiento de elección para las pacientes con cáncer de mama en estadio temprano y ganglios clínicamente negativos (es decir, sin ganglios linfáticos axilares palpables y/o sin afectación axilar o con afectación limitada en las pruebas de imagen) (3). El riesgo de linfedema es menor con la biopsia del ganglio centinela en comparación con la linfadenectomía axilar. La sensibilidad notificada de la biopsia del ganglio centinela en el cáncer de mama es aproximadamente del 81 al 89% en pacientes con ganglios clínicamente negativos sometidas a cirugía primaria (4, 5) y del 85 al 88% en pacientes que han recibido quimioterapia neoadyuvante (6).

La linfadenectomía axilar es un procedimiento bastante extenso que implica la eliminación de la mayor cantidad posible de ganglios axilares; los efectos adversos, sobre todo el linfedema, son comunes. El riesgo de linfedema aumenta en las pacientes con un índice de masa corporal preoperatorio ≥ 30 y en aquellas con un aumento de peso significativo durante y después del tratamiento del cáncer de mama (7).

Para la biopsia del ganglio centinela, se inyecta colorante azul y/o radiocoloide alrededor del área mamaria y se usa una sonda gamma (y cuando se emplea colorante azul, la inspección directa) para localizar los ganglios en los que drenan los marcadores Debido a que estos ganglios son los primeros en recibir los trazadores, se consideran los más propensos a recibir las células metastásicas y por lo tanto se llaman ganglios centinelas.

Si alguno de los ganglios centinelas contiene células cancerosas, puede ser necesaria la linfadenectomía axilar, en función de numerosos factores, tales como

  • Estadio tumoral

  • Estado de los receptores hormonales

  • Número de ganglios involucrados

  • Extensión extraganglionar

  • Características de la paciente (8)

Algunos cirujanos incluyen el estudio intraoperatorio por congelación durante la mastectomía con biopsia del ganglio centinela y obtienen el consentimiento previo de la paciente para una linfadenectomía axilar en caso de que los ganglios sean positivos; otros esperan los resultados anatomopatológicos estándar y, de ser necesario, realizan la linfadenectomía axilar en una segunda intervención. El estudio por congelación no se realiza de forma sistemática durante una tumorectomía.

Linfedema

El drenaje linfático deficiente del brazo ipsilateral ocurre a menudo después de la eliminación, ganglios axilares (linfadenectomía axilar o ganglio centinela) o la radioterapia, a veces resulta en una inflamación considerable, debido al linfedema. La magnitud del efecto es aproximadamente proporcional al número de ganglios extirpados; por lo tanto, la BGC causa menos linfedema que la linfadenectomía axilar. El riesgo a lo largo de la vida de desarrollar linfedema tras una linfadenectomía axilar es de aproximadamente un 10 a un 20%. Sin embargo, incluso tras la biopsia del ganglio centinela, existe un riesgo a lo largo de la vida del 5 al 7% de desarrollar linfedema (9).

En las pacientes que se han sometido a una biopsia del ganglio centinela o a una linfadenectomía axilar, los médicos suelen evitar la administración de infusiones intravenosas en el lado afectado con el fin de reducir el riesgo de linfedema. En ocasiones también se recomienda evitar la medición de la presión arterial y la venopunción ipsilaterales, aunque la evidencia que lo respalda sea mínima (10). 

Si se produce linfedema, el tratamiento debe hacerlo un terapeuta especialmente entrenado. Las técnicas de masajes especiales utilizadas 1 o 2 veces al día pueden ayudar a drenar los líquidos del área congestionada hacia las cisternas de recolección linfática funcionantes; un vendaje elástico flojo se aplica inmediatamente después del masaje manual, y las pacientes deben ejercitarse diariamente según indicación. Una vez que el edema diminuye, típicamente en 1 a 4 semanas, las pacientes deben seguir ejercitándose a diario, con colocación de un vendaje durante la noche en el miembro afectado indefinidamente. El uso de prendas de compresión y la prevención de infecciones en los miembros afectados (p. ej., mediante el uso de guantes durante las tareas de jardinería) también pueden ayudar a controlar el linfedema.

Radioterapia

En las mujeres sometidas a cirugía conservadora de la mama (CCM), la radioterapia (RT) adyuvante reduce significativamente la incidencia de recidiva local en la mama y en los ganglios linfáticos regionales, y parece dar lugar a un modesto aumento de la supervivencia global (11).

En pacientes seleccionadas de bajo riesgo con carcinoma ductal in situ (CDIS) (p. ej., detectado en el cribado, grado 1 a 2, tamaño ≤ 2,5 cm, márgenes ≥ 3 mm), se puede considerar el tratamiento con cirugía conservadora de la mama (CCM) sin radioterapia adyuvante. (Aun así, estas pacientes deben recibir otros tratamientos adyuvantes, según corresponda [12]).

En pacientes con cáncer de mama invasivo, se puede considerar la cirugía conservadora de la mama (CCM) sin radioterapia (RT) si se planea un tratamiento endocrino adyuvante y la paciente cumple con uno de los siguientes conjuntos de criterios: 1) ≥ 70 años, receptores hormonales positivos (RH+), HER2 negativo, cN0, pT1 (≤ 2 cm); 2) ≥ 65 años, receptores hormonales positivos (RH+), HER2 negativo, pN0, pT ≤ 3 cm. En pacientes mayores (el umbral de edad fue ≥ 65 años en un estudio principal y ≥ 70 años en otro) con cáncer de mama en estadio temprano RE+ (receptor de estrógenos positivo), no se ha demostrado que la radioterapia adyuvante, en comparación con la tumorectomía más terapia endocrina sola, disminuya la tasa de mastectomía por recidiva local o la aparición de metástasis a distancia, ni que aumente la tasa de supervivencia (13, 14).

Se considera la radioterapia (RT) después de la mastectomía en mujeres con ganglios linfáticos positivos y/o en mujeres con características de alto riesgo (tumor > 5 cm, márgenes positivos o múltiples factores de riesgo, como edad temprana, invasión linfovascular, grado 3 o receptores de estrógeno [RE] negativos) (12, 15). Cuando se administra, la radioterapia posmastectomía se aplica a la pared torácica ± irradiación ganglionar regional completa.

Además, en el cáncer de mama primario, las indicaciones incluyen la radioterapia (RT) preoperatoria para la enfermedad localmente avanzada o inoperable que sigue siendo irresecable tras el tratamiento sistémico neoadyuvante, a fin de intentar posibilitar su resección; el cáncer de mama inflamatorio; o el tratamiento locorregional para la enfermedad metastásica, si está indicado.

En general, los efectos adversos de la radioterapia (p. ej., cansancio, cambios cutáneos) son pasajeros y leves. Los efectos adversos tardíos (p. ej., linfedema, plexopatía braquial, neumonitis radiante, daño a las costillas, cánceres secundarios, toxicidad cardíaca) son menos comunes.

Terapia sistémica adyuvante

Por lo general, la quimioterapia se administra como quimioterapia neoadyuvante con el objetivo de posibilitar la cirugía conservadora de la mama (CCM) y/o a pacientes con afectación ganglionar, enfermedad triple negativa (negatividad para los receptores de estrógenos [RE], de progesterona [RP] y del factor de crecimiento epidérmico humano 2 [HER2]), u otras características asociadas a un alto riesgo de recidiva.

El tratamiento endocrino, el tratamiento dirigido (incluido el dirigido contra HER2) y la inmunoterapia se administran en función de las características del tumor, como la presencia de determinados receptores, mutaciones génicas o proteínas celulares. (Véase la tabla .)

Quimioterapia adyuvante

Por lo general, la quimioterapia se administra a pacientes con cáncer de mama que presentan características clínicas o biológicas de alto riesgo, como:

  • Triple negativo (receptores de estrógenos [RE] y de progesterona [RP] negativos; HER2 negativo)

  • HER2 positivo (en combinación con tratamiento dirigido contra HER2)

  • Ganglios linfáticos positivos

  • Tamaño del tumor > 2 cm

  • Tumores de alto grado

  • Receptores de estrógenos/receptores de progesterona positivos y HER2- con puntuación alta en Oncotype DX

  • Cáncer de mama inflamatorio

  • Enfermedad metastásica

La prueba Oncotype DX es un ensayo multigénico que analiza el tejido tumoral mamario (16). La puntuación tiene valor tanto pronóstico como predictivo, ya que calcula el riesgo de recidiva y predice el posible beneficio de la quimioterapia adyuvante en pacientes con cáncer de mama en estadio temprano, con receptores de estrógenos positivos, HER2 negativo y sin afectación ganglionar (y en algunas pacientes con afectación ganglionar). Se han desarrollado otras pruebas genómicas (p. ej., el perfil de 70 genes de Ámsterdam [MammaPrint], la puntuación de riesgo de recidiva de 50 genes [ensayo PAM50]), aunque se utilizan con menor frecuencia.

La quimioterapia neoadyuvante se administra a pacientes seleccionadas para aumentar la probabilidad de realizar una cirugía conservadora de la mama, poder iniciar antes el tratamiento sistémico y proporcionar información pronóstica sobre la respuesta tumoral a la quimioterapia (particularmente en tumores con fenotipo triple negativo y HER2 positivo) (17).

Los regímenes de quimioterapia combinados son más eficaces que un solo fármaco. Se prefieren los regímenes de dosis densa administrados durante 4 a 6 meses; en los regímenes de dosis densa, el tiempo entre dosis es más corto que en regímenes de dosis estándar. Hay muchos regímenes; uno de uso general es ACT (doxorrubicina y ciclofosfamida seguido de paclitaxel). Los efectos adversos agudos dependen del régimen pero usualmente incluyen náuseas, vómitos, mucosidad, cansancio, alopecia, mielosupresión, cadiotoxicidad y trombocitopenia. Los factores de crecimiento que estimulan la médula ósea (p. ej., filgrastima, pegfilgrastima) se usan comúnmente para reducir el riesgo de fiebre e infección debida a quimioterapia. Los efectos adversos a largo plazo son infrecuentes con la mayoría de las pautas; la muerte por infección o hemorragia es excepcional.

Tratamiento endocrino y otros tratamientos para el cáncer de mama con receptores de estrógenos positivos

Los dos principales fármacos de hormonoterapia utilizados para tratar el cáncer de mama con receptores estrogénicos positivos son los inhibidores de la aromatasa y el tamoxifeno. Los inhibidores de la aromatasa se utilizan en mujeres posmenopáusicas y, asociados a supresión ovárica, en algunas mujeres premenopáusicas. El tamoxifeno se administra a mujeres premenopáusicas o a mujeres posmenopáusicas que no toleran los inhibidores de la aromatasa. Con la terapia endocrina (p. ej., tamoxifeno, inhibidores de la aromatasa), el beneficio depende de la expresión de receptores de estrógenos y progesterona; el beneficio es mayor con el nivel más alto de expresión de receptores hormonales (18).

Los inhibidores de la aromatasa (anastrozol, exemestano, letrozol) bloquean la conversión periférica de andrógenos en estrógenos en las mujeres posmenopáusicas. Se ha demostrado que estos medicamentos son más eficaces que el tamoxifeno para reducir el riesgo de recidiva del cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas (19). La duración recomendada del tratamiento con inhibidores de la aromatasa es de 10 años, o bien se pueden emplear pautas secuenciales que consisten en administrar tamoxifeno seguido de un inhibidor de la aromatasa hasta completar un total de 10 años (20). 

Los inhibidores de la aromatasa también se consideran una opción terapéutica en mujeres premenopáusicas con enfermedad de alto riesgo. Estas pacientes también requieren supresión ovárica, mediante agonistas o antagonistas de los receptores de gonadotropinas u ooforectomía.

El tamoxifeno es un modulador selectivo del receptor de los estrógenos que se une competitivamente con los receptores de estrógenos. El tratamiento con tamoxifeno durante 5 años reduce la probabilidad anual de mortalidad por cáncer de mama en aproximadamente un 31% en mujeres con cáncer de mama con receptores de estrógenos positivos, independientemente de la afectación de los ganglios linfáticos axilares (21). El tratamiento durante 10 años parece ser aún más eficaz; prolonga la supervivencia y reduce el riesgo de recurrencia en comparación con 5 años de tratamiento (la recurrencia a 15 años se reduce del 25 al 21%) (22).

El tamoxifeno puede inducir o exacerbar los síntomas menopáusicos. El tamoxifeno aumenta la densidad ósea en las mujeres posmenopáusicas y puede reducir el riesgo de fracturas. Sin embargo, incrementa significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio en mujeres posmenopáusicas y premenopáusicas (23, 24). Por lo tanto, si las mujeres que toman tamoxifeno presentan cualquier tipo de sangrado vaginal (incluido el manchado o las manchas rosadas o marrones), deben ser evaluadas para descartar un cáncer de endometrio. No obstante, la mejoría en la supervivencia de las mujeres con cáncer de mama excede por mucho el aumento del riesgo de muerte por cáncer de endometrio. El riesgo de tromboembolia también aumenta.

El fulvestrant es un degradador selectivo del receptor de estrógenos (SERD) que se une de forma competitiva al receptor de estrógenos y lo regula a la baja. Se utiliza para el tratamiento del cáncer de mama metastásico con receptores estrogénicos positivos, ya sea en monoterapia o en combinación con otros fármacos, como los inhibidores de las cinasas dependientes de ciclinas 4 y 6 (CDK4/6) (25).

Los inhibidores de las cinasas dependientes de ciclinas 4 y 6 (CDK4/6) (ribociclib, abemaciclib) son fármacos de terapia dirigida empleados en el tratamiento del cáncer de mama con receptores hormonales positivos (RH+) y HER2 negativo, particularmente en la enfermedad avanzada o metastásica (26). Estos agentes se utilizan por lo general en combinación con hormonoterapia.

Terapias dirigidas contra HER2

Las mujeres con cáncer de mama HER2 positivo se tratan con terapia dirigida anti-HER2. El anticuerpo monoclonal trastuzumab, en combinación con quimioterapia, reduce considerablemente las tasas de recidiva y mortalidad. El tratamiento con trastuzumab se mantiene durante un año en adyuvancia o hasta la progresión de la enfermedad en el contexto metastásico. Si los ganglios linfáticos están involucrados, la adición de pertuzumab al trastuzumab mejora la supervivencia libre de enfermedad. Un efecto adverso potencialmente grave de ambos fármacos anti-HER2 es la disminución de la fracción de eyección del corazón.

Las mujeres con cáncer de mama HER2 positivo se tratan con terapia dirigida anti-HER2. El anticuerpo monoclonal trastuzumab, asociado a quimioterapia, reduce considerablemente la recidiva y la mortalidad. También se administran otras combinaciones o grupos de fármacos para la enfermedad HER2 positiva, según el estadio, la respuesta a tratamientos previos, las metástasis y la recidiva, entre los que se incluyen el trastuzumab combinado con pertuzumab (otro anticuerpo monoclonal), los conjugados anticuerpo-fármaco (trastuzumab emtansina [T-DM1], trastuzumab deruxtecán [T-DXd]) y los inhibidores de la tirosina cinasa (p. ej., tucatinib, neratinib).

Tratamiento de la enfermedad triple negativa

La inmunoterapia se emplea generalmente para tratar el cáncer de mama triple negativo. Esto incluye los inhibidores de los puntos de control inmunitario (p. ej., pembrolizumab), el cual se utiliza en combinación con quimioterapia (27). Se emplea independientemente de la expresión del ligando de muerte programada 1 (PD-L1) en el cáncer de mama triple negativo en estadios tempranos (28). En el contexto metastásico, las pacientes con una puntuación positiva combinada (CPS por sus siglas en inglés) >10 son candidatas a recibir pembrolizumab como terapia de primera línea (29).

Tratamiento de pacientes con mutaciones germinales de BRCA

El olaparib es un inhibidor de la poli (ADP-ribosa) polimerasa (PARP) que impide que las células cancerosas reparen el daño en el ADN, particularmente en células con deficiencia de recombinación homóloga, en especial aquellas con mutaciones de BRCA. Se utiliza en pacientes con mutaciones germinales en BRCA1 y BRCA2 con cáncer de mama HER2 negativo (30).

Enfermedad metastásica

Se realiza un estudio de extensión tras el diagnóstico de cáncer de mama localmente avanzado (estadio III), así como en cualquier momento en que se detecten signos o síntomas sugestivos (12, 31). El tratamiento de las metástasis incrementa la mediana de supervivencia en un promedio de 3 a 6 meses (32). Estos tratamientos (p. ej., quimioterapia), aunque relativamente tóxicos, pueden paliar los síntomas y mejorar la calidad de vida. De esta forma, la decisión de ser tratada puede ser extremadamente personal.

La elección de la terapia depende de lo siguiente:

  • Estado de los receptores hormonales del tumor

  • La longitud del intervalo libre de enfermedad (desde la remisión hasta la manifestación de las metástasis)

  • El número de sitios de las metástasis y los órganos afectados

  • El estado menopáusico de la paciente

En general, la terapia endocrina sistémica o la quimioterapia se usan para tratar la enfermedad sistémica metastásica. En un inicio, las pacientes con varios sitios metastásicos fuera del sistema nervioso central deben recibir terapia sistémica. Si las metástasis son sintomáticas, no hay pruebas de que el tratamiento incremente sustancialmente la supervivencia, y puede reducir la calidad de vida.

Se prefiere la terapia endocrina a la quimioterapia para las pacientes con alguno de los siguientes:

  • tumores RE+

  • Un intervalo libre de enfermedad > 2 años

  • Enfermedades que no son inmediatamente letales

La terapia de primera línea para el cáncer de mama metastásico con receptores hormonales (RH) positivos (RH+) consiste en inhibidores de las quinasas dependientes de ciclinas 4/6 (CDK4/6) en combinación con un inhibidor de la aromatasa (IA) o tamoxifeno, preferiblemente con supresión ovárica en mujeres premenopáusicas (33). Si el cáncer responde inicialmente a la terapia endocrina pero progresa meses o años después, pueden utilizarse formas adicionales de terapia endocrina (p. ej., degradadores selectivos del receptor de estrógenos como fulvestrant o elacestrant) de manera secuencial hasta que deje de haber respuesta.

Los agentes quimioterápicos más efectivos son la capecitabina, la doxorubicina (incluida su formulación liposómica), la gemcitabina, los taxanos paclitaxel y docetaxel, y la vinorelbina. La tasa de respuesta a una combinación de agentes es más alta que las de los agentes usados solos, pero la supervivencia no mejora y la toxicidad se incrementa. Por esto, algunos oncólogos usan los agentes secuencialmente.

Los anticuerpos monoclonales anti-HER2 (p. ej., trastuzumab, pertuzumab) se utilizan para tratar los tumores HER2+. Estos son eficaces para tratar y controlar las metástasis viscerales. El trastuzumab se usa solo o con terapia endocrina, quimioterapia o pertuzumab. La combinación de trastuzumab, quimioterapia y pertuzumab retrasa el crecimiento del cáncer de mama metastásico HER2+ y aumenta la supervivencia más que el uso de trastuzumab más quimioterapia (34). Existen 2 conjugados anticuerpo-fármaco (CAF) aprobados para el tratamiento del cáncer de mama metastásico HER2+: trastuzumab deruxtecán (T-DXd) (35) y ado-trastuzumab emtansina (T-DM1) (36).

Los inhibidores de la tirosina cinasa (p. ej., lapatinib, neratinib, tucatinib) se utilizan cada vez con mayor frecuencia en mujeres con tumores HER2+.

La radioterapia sola puede usarse para tratar las lesiones óseas aisladas sintomáticas o las recidivas localizadas de piel no pasibles de resección quirúrgica. La radioterapia es el tratamiento más efectivo para las metástasis cerebrales, ocasionalmente proporciona control a largo plazo.

La mastectomía paliativos a veces es una opción para las pacientes con cáncer de mama metastásico estable.

Los bisfosfonatos (p. ej., pamidronato, zoledronato) IV disminuyen el dolor óseo y la pérdida de hueso y evitan o postergan las complicaciones esqueléticas debido a metástasis óseas. Aproximadamente el 10% de las pacientes con metástasis óseas acaban desarrollando hipercalcemia, que también puede tratarse con bisfosfonatos intravenosos.

Preservación de la fertilidad

Se aconseja a las pacientes con cáncer de mama que eviten quedar embarazadas mientras reciben el tratamiento. Todas las pacientes que deseen preservar la fertilidad deben ser derivadas a un especialista en endocrinología reproductiva para analizar las opciones de preservación antes de iniciar la terapia sistémica (37).

Las opciones para la preservación de la fertilidad incluyen

  • Técnicas de reproducción asistida (TRA) con estimulación ovárica y criopreservación de ovocitos o embriones

  • Criopreservación de tejido ovárico o testicular

El tipo de cáncer de mama, el tratamiento anticipado y las preferencias de las pacientes afectan el tipo de preservación de la fertilidad que se puede usar. La supresión ovárica (p. ej., con leuprolida) se ha utilizado para reducir al mínimo la destrucción de los ovocitos durante la quimioterapia.

Referencias del tratamiento

Pronóstico del cáncer de mama

El pronóstico a largo plazo depende del estadio tumoral, incluido el estado ganglionar, y del grado.

La tasa de supervivencia a los 5 años (del Instituto Nacional del Cáncer Surveillance, Epidemiology, and End Results [SEER] Program)) depende del estadio del cáncer:

  • Localizado (limitado al sitio primario): 100,0%

  • Regional (confinado a los ganglios linfáticos regionales): 87,5%

  • A distancia (metastásico): 33,8%

  • Desconocido: 70,6%

Las características de la paciente y las características adicionales del tumor asociadas con un peor pronóstico son las siguientes:

  • Edad temprana: La edad ≤ 35 años se asocia con un mayor riesgo de recidiva y una menor supervivencia global (1).

  • Raza: En los Estados Unidos, las mujeres de raza negra tienen la mayor tasa de mortalidad por cáncer de mama en comparación con otras razas o etnias (2); esto puede deberse, en parte, a que presentan una mayor frecuencia de cáncer de mama triple negativo (negativo para los receptores de estrógenos y de progesterona, y para el oncogén del receptor del factor de crecimiento epidérmico humano [HER2]), que tiene un peor pronóstico que otros tipos. Las mujeres blancas, asiáticas y de las islas del Pacífico tienen más probabilidades de recibir el diagnóstico de cáncer de mama localizado que las mujeres negras, hispanas, indias americanas y nativas de Alaska.

  • Ausencia de receptores de estrógenos y progesterona: Las pacientes con tumores RE+ tienen un pronóstico algo mejor y más probabilidades de beneficiarse de la terapia endocrina, aunque algunos datos sugieren que este mejor pronóstico se limita a las mujeres mayores de 40 años (3). Aquellas con receptores de progesterona en un tumor también pueden tener un peor pronóstico. Las pacientes con receptores tanto de estrógenos como de progesterona en el tumor pueden tener un mejor pronóstico que aquellas que solo tienen uno de estos receptores, pero este beneficio no está claro (4).

  • Sobreexpresión de la proteína HER2: Cuando el gen HER2 (HER2/neu [erb-b2]) está amplificado, HER2 se sobreexpresa, lo que incrementa el crecimiento y la proliferación celular y, a menudo, da lugar a células tumorales más agresivas. La sobreexpresión del receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2) es un factor de riesgo independiente de mal pronóstico; también puede asociarse con un alto grado histológico, tumores con receptores de estrógenos negativos (RE−), mayor proliferación y mayor tamaño tumoral, todos ellos factores de mal pronóstico (5).

  • Presencia de mutaciones en los genes BRCA: Para cualquier estadio determinado, las pacientes con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 parecen tener un peor pronóstico que aquellas con tumores esporádicos, tal vez porque presentan una mayor proporción de cánceres de alto grado con receptores hormonales negativos (6).

Cuestiones del final de la vida

Para las pacientes con cáncer de mama metastásico, la calidad de vida se ve deteriorada, y las posibilidades de que el tratamiento adicional prolongue la vida pueden ser bajas. La paliación puede llegar a ser más importante que la prolongación de la vida.

El dolor del cáncer puede controlarse adecuadamente con los medicamentos apropiados, incluyendo los analgésicos opioides. Otros síntomas (p. ej., estreñimiento, dificultad para respirar, náuseas) también deben tratarse.

Se debe ofrecer asesoramiento psicológico y espiritual.

Se debe alentar a las pacientes con cáncer de mama metastásico a preparar directivas por adelantado, indicando el tipo de atención que desean en caso de que ya no sean capaces de tomar tales decisiones.

Referencias del pronóstico

  1. 1. Billena C, Wilgucki M, Flynn J, et al. 10-Year Breast Cancer Outcomes in Women ≤35 Years of Age. Int J Radiat Oncol Biol Phys. 2021;109(4):1007-1018. doi:10.1016/j.ijrobp.2020.10.022

  2. 2. American Cancer Society. Key Statistics for Breast Cancer. Accessed July 10, 2025.

  3. 3. Sopik V, Sun P, Narod SA. The prognostic effect of estrogen receptor status differs for younger versus older breast cancer patients. Breast Cancer Res Treat. 2017;165(2):391-402. doi:10.1007/s10549-017-4333-2

  4. 4. Li Y, Yang D, Yin X, et al. Clinicopathological Characteristics and Breast Cancer-Specific Survival of Patients With Single Hormone Receptor-Positive Breast Cancer. JAMA Netw Open. 2020;3(1):e1918160. Published 2020 Jan 3. doi:10.1001/jamanetworkopen.2019.18160

  5. 5. Chia S, Norris B, Speers C, et al. Human epidermal growth factor receptor 2 overexpression as a prognostic factor in a large tissue microarray series of node-negative breast cancers. J Clin Oncol. 2008;26(35):5697-5704. doi:10.1200/JCO.2007.15.8659

  6. 6. Liu M, Xie F, Liu M, Zhang Y, Wang S. Association between BRCA mutational status and survival in patients with breast cancer: a systematic review and meta-analysis. Breast Cancer Res Treat. 2021;186(3):591-605. doi:10.1007/s10549-021-06104-y

Guías sobre el cáncer de mama

A continuación se presenta un listado de guías de práctica clínica gubernamentales o de sociedades médicas profesionales relevantes; no es un listado exhaustivo:

  • National Comprehensive Cancer Network. Genetic/Familial High-Risk Assessment: Breast, Ovarian, Pancreatic, and Prostate Cancer. https://www.nccn.org/

  • National Comprehensive Cancer Network. Breast Cancer Risk Reduction. https://www.nccn.org/

  • National Comprehensive Cancer Network. Breast Cancer Screening and Diagnosis. https://www.nccn.org/

  • National Comprehensive Cancer Network. Breast Cancer. https://www.nccn.org/

  • Boughey JC, Attai DJ, Chen SL, et al. Contralateral Prophylactic Mastectomy (CPM) Consensus Statement from the American Society of Breast Surgeons: Data on CPM Outcomes and Risks. Ann Surg Oncol. 2016;23(10):3100-3105. doi:10.1245/s10434-016-5443-5

  • The American Society of Breast Surgeons. Axillary Management for Patients With In-Situ and Invasive Breast Cancer: A Concise Overview. Clinical Consensus Statement. 2022. Accessed January 7, 2026.

  • Korde LA, Somerfield MR, Carey LA, et al. Neoadjuvant Chemotherapy, Endocrine Therapy, and Targeted Therapy for Breast Cancer: ASCO Guideline. J Clin Oncol. 2021;39(13):1485-1505. doi:10.1200/JCO.20.03399

  • Burstein HJ, Lacchetti C, Anderson H, et al. Adjuvant Endocrine Therapy for Women With Hormone Receptor-Positive Breast Cancer: ASCO Clinical Practice Guideline Focused Update. J Clin Oncol. 2019;37(5):423-438. doi:10.1200/JCO.18.01160

  • Moy B, Rumble RB, Come SE, et al. Chemotherapy and Targeted Therapy for Patients With Human Epidermal Growth Factor Receptor 2-Negative Metastatic Breast Cancer That is Either Endocrine-Pretreated or Hormone Receptor-Negative: ASCO Guideline Update. J Clin Oncol. 2021;39(35):3938-3958. doi:10.1200/JCO.21.01374

  • Korde LA, Somerfield MR, Hershman DL; Neoadjuvant Chemotherapy, Endocrine Therapy, and Targeted Therapy for Breast Cancer Guideline Expert Panel. Use of Immune Checkpoint Inhibitor Pembrolizumab in the Treatment of High-Risk, Early-Stage Triple-Negative Breast Cancer: ASCO Guideline Rapid Recommendation Update. J Clin Oncol. 2022;40(15):1696-1698. doi:10.1200/JCO.22.00503

Conceptos clave

  • El cáncer de mama es la segunda causa principal de muerte por cáncer en las mujeres; el riesgo acumulativo de desarrollar un cáncer de mama a los 95 años de edad es de 12%.

  • Los factores que aumentan en gran medida el riesgo incluyen el cáncer de mama en familiares cercanos (especialmente si una mutación del gen BRCA está presente), hiperplasia ductal atípica o hiperplasia lobular, carcinoma lobulillar in situ, y una exposición significativa a la radioterapia en el pecho antes de los 30 años.

  • Los factores que sugieren un peor pronóstico son la edad más joven, la ausencia de receptores de estrogenos y progesterona, y la presencia de proteina HER2 o mutaciones en los genes BRCA.

  • Para la mayoría de las mujeres, el tratamiento requiere la extirpación quirúrgica, el muestreo de los ganglios linfáticos, el tratamiento sistémico (terapia endocrina o quimioterapia), y radioterapia.

  • Tratar con terapia endocrina (p. ej., tamoxifeno, un inhibidor de aromatasa) si los tumores tienen receptores de hormonas.

  • Considerar la posibilidad de tratamiento de la enfermedad metastásica para aliviar los síntomas (p. ej., con quimioterapia, terapia endocrina o, para las metástasis óseas, la radioterapia o los bisfosfonatos), a pesar de que la supervivencia es poco probable que se prolongue.

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