Los trastornos de las uñas se encuentran con frecuencia en la práctica clínica e incluyen trastornos mecánicos, traumatismos, infecciones de la uña y trastornos inflamatorios. Las alteraciones de las uñas también pueden aparecer en muchos cuadros sistémicos y en síndromes genéticos.
Las mayoría de las infecciones ungueales son micóticas (onicomicosis), aunque pueden haber también infecciones bacterianas y virales (p. ej., síndrome de la uña verde por [Pseudomonas], panadizo herpético [virus herpes simple-1]). La paroniquia aguda describe infección bacteriana de la unidad ungueal, y la paroniquia crónica describe inflamación de los tejidos periunguales. La infestación parasitaria como la sarna costrosa también puede provocar cambios en la placa ungueal, pero estas infestaciones son extraordinariamente raras.
Esta imagen muestra una vista transversal detallada de la uña que incluye el borde, el lecho y la matriz ungueal y los pliegues cutáneos circundantes.
Lecho ungueal
Raíz ungueal
Lúnula
Surco ungueal
Cuerpo de la uña
Borde libre
Hiponiquio
Estrías de la uña
Perionix
Falange distal
Punta (pulpejo) del dedo
Tejido adiposo
Matriz ungueal
ASKLEPIOS MEDICAL ATLAS / SCIENCE PHOTO LIBRARY
Las verrugas comunes (verrugas vulgares) son causadas por una infección por papilomavirus humano y suelen infectar el pliegue ungueal proximal y, en ocasiones, el área subungueal. La onicofagia (mordedura de uñas), la onicotilomanía (arranque de uñas) y el chupeteo de dedos son factores de riesgo. Las verrugas presentes en estas áreas son especialmente difíciles de tratar.
Las uñas de los pies requieren especial atención en los ancianos y en las personas con diabetes o enfermedad vascular periférica; el podólogo puede ayudar a evitar la lesión local y las infecciones secundarias al asistir en el recorte habitual de las uñas.




