Estrellas naranjas

Síndrome de Cushing

PorAshley B. Grossman, MD, University of Oxford; Fellow, Green-Templeton College
Revisado porGlenn D. Braunstein, MD, Cedars-Sinai Medical Center
Revisado/Modificado Modificado ene 2026
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Datos clave

En el síndrome de Cushing, la concentración de cortisol es excesiva, por lo general debido al consumo de medicamentos esteroideos o a una sobreproducción por parte de las glándulas suprarrenales.

  • El síndrome de Cushing generalmente es consecuencia de la toma de esteroides (a veces llamados glucocorticoides o corticoesteroides) para tratar un trastorno médico o de un tumor en la glándula pituitaria o suprarrenal que hace que las glándulas suprarrenales produzcan cortisol en exceso.

  • El síndrome de Cushing también puede estar causado por tumores en otras partes del organismo (como los pulmones).

  • Se suele presentar exceso de grasa, sobre todo en el torso, y tener una cara grande y redonda, así como piel delgada.

  • Para diagnosticar el síndrome de Cushing se mide la concentración de cortisol y se solicitan otras pruebas.

  • El tratamiento suele consistir en una intervención quirúrgica o en radioterapia para eliminar el tumor.

(Véase también Introducción a las glándulas suprarrenales.)

Las glándulas suprarrenales pueden sobreproducir cortisol debido a un problema en las glándulas suprarrenales o debido a demasiada estimulación de la hipófisis, que controla las glándulas suprarrenales y otras glándulas endocrinas. Una anomalía en la hipófisis, como un tumor, puede hacer que la hipófisis produzca grandes cantidades de hormona adrenocorticotrópica (ACTH, también conocida como corticotropina), la hormona que estimula la producción de cortisol por parte de las glándulas suprarrenales (un trastorno conocido como enfermedad de Cushing). Los tumores que se encuentran fuera de la hipófisis, como el carcinoma microcítico de pulmón (carcinoma pulmonar de células pequeñas) o un tumor neuroendocrino en los pulmones o en cualquier otro lugar del organismo, pueden producir hormona adrenocorticotrófica (ACTH) (un trastorno que se denomina síndrome de la hormona adrenocorticotrófica ectópica).

A veces, se desarrolla en las glándulas suprarrenales un tumor no cancerígeno (adenoma) que las fuerza a producir cortisol en exceso. Los adenomas suprarrenales son muy frecuentes. Están presentes en cerca del 10% de las personas septuagenarias. Sin embargo, solo un pequeño número de adenomas produce un exceso de hormona. Los tumores cancerosos (malignos) en las glándulas suprarrenales son muy poco frecuentes, pero algunos de ellos también producen un exceso de hormona.

Toma de esteroides

El síndrome de Cushing también puede aparecer cuando se toman grandes dosis de medicamentos esteroides (como prednisona o dexametasona) debido a una enfermedad grave. Estas son formas sintéticas de glucocorticoides que a menudo se usan para tratar muchos trastornos inflamatorios, El síndrome de Cushing también puede aparecer cuando se toman grandes dosis de medicamentos esteroides (como prednisona o dexametasona) debido a una enfermedad grave. Estas son formas sintéticas de glucocorticoides que a menudo se usan para tratar muchos trastornos inflamatorios,alérgicos y autoinmunitarios. Entre los ejemplos más frecuentes se encuentran el asma, la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico, muchos trastornos cutáneos y muchas otras afecciones. Las personas que deben tomar dosis elevadas presentan los mismos síntomas que aquellas cuyo cuerpo produce demasiado cortisol. A veces, incluso aparecen cuando los esteroides se inhalan, como en el tratamiento del asma, o se aplican por vía tópica para tratar una afección de la piel.

Además de causar el síndrome de Cushing, la toma de grandes dosis de esteroides también puede deprimir la función de las glándulas suprarrenales (insuficiencia suprarrenal). Esta depresión se debe a que los esteroides indican al hipotálamo y a la hipófisis que detengan la producción de las hormonas que normalmente estimulan la actividad suprarrenal. Por lo tanto, si la persona interrumpe de forma abrupta el tratamiento con esteroides, el organismo no consigue restaurar la actividad suprarrenal con la rapidez necesaria y se produce una insuficiencia suprarrenal temporal. Además, cuando se sufre estrés, el organismo no es capaz de estimular la producción del cortisol adicional necesario.

Por lo tanto, los médicos nunca interrumpen bruscamente el uso de esteroides si las personas los han estado tomando durante más de 2 o 3 semanas. De hecho, las dosis se reducen de forma gradual durante semanas y a veces meses.

Además, puede ser necesario aumentar la dosis de esteroides en caso de enfermedad o de situaciones de estrés intenso durante el tratamiento con esteroides. Si se enferma o se vive una situación de estrés intenso a las pocas semanas de haber disminuido o interrumpido el tratamiento con esteroides, quizás deba reanudarse el tratamiento.

Enfermedad de Cushing

La enfermedad de Cushing es un término reservado específicamente al síndrome de Cushing causado por la sobreestimulación de las glándulas suprarrenales como consecuencia de un tumor hipofisario. En este trastorno, las glándulas suprarrenales son hiperactivas debido a un exceso de estímulo de la hipófisis y no porque las glándulas están anormales. Los síntomas de la enfermedad de Cushing son similares a los del síndrome de Cushing.

La enfermedad de Cushing se diagnostica mediante análisis de sangre, o a veces también con análisis de orina y de saliva. Se pueden realizar pruebas de diagnóstico por la imagen como la resonancia magnética nuclear (RMN) o la tomografía computarizada (TC) del área hipofisaria.

La enfermedad de Cushing se trata con cirugía o radioterapia para extirpar el tumor hipofisario. Si la extirpación del tumor hipofisario no se puede realizar o no tiene éxito, las glándulas suprarrenales se pueden extirpar quirúrgicamente o se pueden administrar medicamentos para reducir la producción de corticotropina (ACTH) o bloquear la producción o los efectos del exceso de La enfermedad de Cushing se trata con cirugía o radioterapia para extirpar el tumor hipofisario. Si la extirpación del tumor hipofisario no se puede realizar o no tiene éxito, las glándulas suprarrenales se pueden extirpar quirúrgicamente o se pueden administrar medicamentos para reducir la producción de corticotropina (ACTH) o bloquear la producción o los efectos del exceso decortisol en los tejidos.

Síntomas del síndrome de Cushing

El exceso de hormonas glucocorticoides altera la cantidad y la distribución de la grasa corporal. Un exceso de grasa se acumula en el torso y es evidente, sobre todo, en la parte superior de la espalda (a veces denominado cuello de bisonte). Cuando se padece el síndrome de Cushing, se suele tener la cara grande y redonda (cara de luna llena). Por lo general, los brazos y las piernas son delgados en comparación con el torso grueso. Los músculos pierden volumen, lo que da lugar a debilidad. La piel se vuelve fina, surgen hematomas (moretones) con facilidad y tardan en sanar después de un hematoma o de una herida. En el abdomen y el tórax se observan estrías que parecen las marcas producidas por los elásticos. Otro síntoma consiste en cansarse fácilmente.

Con el tiempo, las altas concentraciones de glucocorticoides elevan la presión arterial (hipertensión), debilitan los huesos (osteoporosis) y disminuyen la resistencia a las infecciones. Aumenta el riesgo de aparición de cálculos renales, diabetes y coágulos sanguíneos en venas y pueden aparecer trastornos mentales como depresión y alucinaciones.

Las mujeres, por lo general, tienen ciclos menstruales irregulares. En algunos casos, las glándulas suprarrenales también producen grandes cantidades de hormonas sexuales masculinas (testosterona y hormonas similares), lo cual provoca un aumento del vello facial y corporal y provoca calvicie en las mujeres.

Los niños con síndrome de Cushing crecen lentamente y es probable que su estatura sea más baja que la media.

Diagnóstico del síndrome de Cushing

  • Medición del nivel de cortisol en la orina, la saliva o la sangre

  • Otros análisis de sangre

  • Pruebas de diagnóstico por la imagen

Cuando se sospecha un síndrome de Cushing, se mide la concentración de cortisol, la principal hormona glucocorticoide. En condiciones normales, los niveles de cortisol son altos por la mañana y bajos a última hora del día. Si se padece el síndrome de Cushing, las concentraciones de cortisol suelen mantenerse elevadas todo el día. Los niveles de cortisol pueden valorarse mediante análisis de orina, de saliva o de sangre.

Si las concentraciones de cortisol son elevadas, los médicos pueden recomendar una prueba de supresión de dexametasona, en la que administran una dosis de dexametasona por la noche o durante varios días y luego miden la concentración de , en la que administran una dosis de dexametasona por la noche o durante varios días y luego miden la concentración decortisol por la mañana. La dexametasona es un glucocorticoide sintético que normalmente deprime la secreción de corticotropina por parte de la glándula pituitaria y debería conducir a la supresión de la secreción de cortisol por parte de las glándulas suprarrenales. Si el síndrome de Cushing se debe a la estimulación excesiva de la hipófisis (enfermedad de Cushing), la concentración sanguínea de cortisol descenderá hasta cierto punto, pero no tanto como en ausencia de este síndrome. Además, la concentración elevada de hormona adrenocorticotrófica (ACTH) indica sobreestimulación de la glándula suprarrenal por parte de la hipófisis.

Si el síndrome de Cushing tiene otra causa, la concentración de cortisol permanecerá elevada después de administrar dexametasona. Por ejemplo, si un tumor en la glándula suprarrenal produce demasiado permanecerá elevada después de administrar dexametasona. Por ejemplo, si un tumor en la glándula suprarrenal produce demasiadocortisol, la concentración de corticotropina procedente de la hipófisis ya está deprimida y la dexametasona no disminuye la concentración sanguínea de cortisol. A veces, otros tipos de tumores situados en otras partes del cuerpo producen sustancias similares a la corticotropina que estimulan a las glándulas suprarrenales para producir un exceso de cortisol, pero la dexametasona no inhibe esta estimulación.

Se pueden requerir pruebas de diagnóstico por la imagen para determinar la causa exacta, incluyendo una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética nuclear (RMN) de la hipófisis o de las glándulas suprarrenales y una tomografía computarizada de los pulmones o del abdomen. Sin embargo, estas pruebas de diagnóstico por la imagen a veces no logran encontrar el tumor. También existen gammagrafías con radionúclidos que pueden resultar útiles.

Cuando se sospecha que la causa es una producción excesiva de hormona adrenocorticotrófica (ACTH), algunas veces es necesario extraer muestras de sangre de las venas que drenan la hipófisis a fin de comprobar si este es su origen.

Tratamiento del síndrome de Cushing

  • Dieta alta en proteínas y en potasio

  • Medicamentos que reducen las concentraciones de cortisol o bloquean sus efectos

  • Cirugía o radioterapia

El tratamiento depende de si el problema se ha originado en las glándulas suprarrenales, en la hipófisis o en otro lugar.

Si el problema tiene su origen en la toma de esteroides, los médicos sopesan el beneficio del medicamento frente al riesgo de sufrir síndrome de Cushing. Algunas personas necesitan continuar tomando el esteroide a pesar de sufrir el síndrome de Cushing. Si no, las dosis se reducen de forma gradual durante semanas y a veces meses. Durante la reducción de la dosis, es posible que haya que aumentarla temporalmente en caso de enfermedad o de situaciones de estrés físico intenso. Las personas que enferman pueden necesitar reanudar el tratamiento con esteroides incluso durante semanas o meses después de su interrupción, porque sus glándulas suprarrenales no se han recuperado por completo de la supresión causada por los esteroides.

El primer paso que la persona afectada puede realizar en el tratamiento del síndrome de Cushing es fortalecer su estado general siguiendo una dieta rica en proteínas y potasio. A veces son necesarios medicamentos que aumenten los niveles sanguíneos de potasio o reduzcan los niveles de glucosa (azúcar). Cualquier aumento de la presión arterial debe ser tratado. Las personas con síndrome de Cushing también corren un mayor riesgo de presentar coágulos de sangre en sus venas, por lo que en la mayoría de los casos se utilizan de forma rutinaria anticoagulantes. Estas personas también son especialmente propensas a desarrollar infecciones, que pueden ser potencialmente mortales.

Para extirpar o destruir un tumor hipofisario se puede requerir cirugía o radioterapia (incluyendo la terapia con haz de protones, si está disponible).

Los tumores de las glándulas suprarrenales (por lo general, adenomas benignos) se suelen extirpar quirúrgicamente.

Puede ser necesario extirpar ambas glándulas suprarrenales si hay tumores presentes en ambas glándulas suprarrenales, si el intento de extirpar un tumor hipofisario secretor de ACTH no es eficaz o si las concentraciones sanguíneas de ACTH son elevadas pero no se puede encontrar un tumor secretor de ACTH. En caso de que ya se hayan extirpado ambas glándulas suprarrenales o en la mayoría de los casos en que la extirpación ha sido parcial, deben tomarse esteroides de por vida.

Por lo general, los tumores situados fuera de la hipófisis y de las glándulas suprarrenales que segregan un exceso de hormonas se extirpan quirúrgicamente.

Ciertos fármacos, como la metirapona o el cetoconazol, o agentes más nuevos como el osilodrostat o el levocetoconazol, reducen la concentración de Ciertos fármacos, como la metirapona o el cetoconazol, o agentes más nuevos como el osilodrostat o el levocetoconazol, reducen la concentración decortisol y pueden utilizarse mientras se espera un tratamiento más definitivo, como una intervención quirúrgica. También se puede utilizar mifepristona, que puede bloquear los efectos del y pueden utilizarse mientras se espera un tratamiento más definitivo, como una intervención quirúrgica. También se puede utilizar mifepristona, que puede bloquear los efectos delcortisol. En casos leves de enfermedad persistente o recurrente puede ser eficaz el tratamiento con el fármaco pasireotida, si bien éste puede causar . En casos leves de enfermedad persistente o recurrente puede ser eficaz el tratamiento con el fármaco pasireotida, si bien éste puede causardiabetes o empeorarla. La cabergolina también puede ser eficaz en algunos casos. La o empeorarla. La cabergolina también puede ser eficaz en algunos casos. Lapasireotida y la cabergolina disminuyen el nivel de corticotropina (ACTH) para reducir la producción de disminuyen el nivel de corticotropina (ACTH) para reducir la producción decortisol por las glándulas suprarrenales.

Las personas a las que se extirpan ambas glándulas suprarrenales como tratamiento para la enfermedad de Cushing que no se resolvió con cirugía y/o radiación a la hipófisis pueden desarrollar el síndrome de Nelson.

En este trastorno, el tumor hipofisario que provoca la enfermedad de Cushing continúa creciendo, produciéndose grandes cantidades de hormona adrenocorticotrófica (ACTH) y provocando un oscurecimiento de la piel. Cuando el tumor hipofisario se agranda, comprime las estructuras cerebrales adyacentes y produce cefaleas y defectos visuales.

Se cree que esta compresión puede evitarse, al menos en algunos casos, administrando radioterapia a la hipófisis. Si es preciso, el síndrome de Nelson puede tratarse con radioterapia o mediante extirpación quirúrgica de la hipófisis.

Información del fármaco para el tema

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