Las dermatofitosis son infecciones micóticas de la queratina presente en la piel y en las uñas (la infección de la uña se llama tiña ungueal u onicomicosis). Los signos y síntomas varían según el sitio de infección. El diagnóstico se basa en la apariencia clínica y en el examen de muestras de raspados cutáneos en preparados húmedos con hidróxido de potasio. El tratamiento varía según el sitio de infección, pero siempre se utilizan fármacos antimicóticos por vía oral o tópicos.
La dermatofitosis es una micosis superficial común de los tejidos queratinizados (piel, cabello y uñas) causada por especies de dermatofitos incluyendo especies de Epidermophyton, Microsporum y Trichophyton. Otros hongos potencialmente patógenos incluyen levaduras (microorganismos unicelulares, p. ej., Candida albicans). Los dermatofitos son mohos (filamentos multicelulares de microorganismos) que requieren queratina para su nutrición y deben encontrarse en el estrato córneo, el cabello o las uñas para sobrevivir. Estas infecciones se diferencian de la candidiasis en que raras veces son invasivas.
El contagio es de persona a persona, de animal a persona y, raras veces, desde el suelo a la persona. El microorganismo puede persistir indefinidamente en individuos infectados. La mayoría de las personas no desarrollan síntomas de infección clínica; las que lo hacen pueden tener una alteración en las respuestas de linfocitos T por defectos en las defensas locales (p. ej., traumatismo con compromiso vascular) o por cuadros de inmunodeficiencia primaria (hereditaria) o secundaria (p. ej., diabetes, VIH).
Las infecciones por dermatofitos son el grupo más prevalente de infecciones micóticas en todo el mundo (1). Se estima que afectan hasta el 25% de la población mundial, y las infecciones por dermatofitos resistentes a antimicóticos son una preocupación creciente de salud pública. Las dermatofitosis frecentes incluyen:
Referencia general
1. Barac A, Stjepanovic M, Krajisnik S, et al. Dermatophytes: Update on Clinical Epidemiology and Treatment. Mycopathologia. 2024;189(6):101. Published 2024 Nov 21. doi:10.1007/s11046-024-00909-3
Signos y síntomas de las dermatofitosis
Los signos y los síntomas de las dermatofitosis varían según el sitio de infección (piel, cabello, uñas). La tiña se nombra según la parte del cuerpo afectada (p. ej., tiña pedis es la infección de los pies, tiña cruris es la infección de los pliegues inguinales/crurales). La virulencia del microorganismo y la susceptibilidad e hipersensibilidad del huésped determinan la gravedad de la presentación.
Lo más frecuente es que no haya inflamación o haya muy poca; las lesiones asintomáticas o levemente pruriginosas, con bordes descamativos un poco sobreelevados, pueden remitir y recurrir de manera intermitente.
Las manifestaciones de las infecciones por dermatofitos típicamente incluyen:
Placas anulares, eritematosas y descamativas con halo claro central y borde elevado activo en la piel lampiña (p. ej., tiña corporal)
Prurito, lesiones blanquecinas, maceradas y a veces fisuradas en áreas intertriginosas (p. ej., tiña inguinal, algunas formas de tiña del pie)
Alopecia en parches con descamación y posible inflamación en el cuero cabelludo (p. ej., tiña de la cabeza)
Cambio de coloración distal o lateral de las uñas, engrosamiento y onicólisis en la onicomicosis, restos subungueales
La cronicidad y la recurrencia son frecuentes en todos los tipos de infección dermatofítica.
En ocasiones, la inflamación es más grave y se manifiesta como una enfermedad vesicular o ampollar (por lo general, en el pie) o como una lesión muy inflamada localizada en el cuero cabelludo (querión). Las lesiones infecciosas crónicas o modificadas por corticosteroides (también llamadas tiña incógnita) pueden carecer de características clásicas.
Diagnóstico de la dermatofitosis
Principalmente examen físico
Preparado húmedo con hidróxido de potasio
El diagnóstico de las dermatofitosis se basa en el aspecto clínico y el sitio de infección y se puede confirmar con raspados cutáneos y la demostración de hifas en el preparado húmedo con hidróxido de potasio (KOH) o con cultivos de cabellos. En relación con el preparado húmedo con KOH para uñas, se debe comparar y estudiar la zona afectada de la placa ungueal (recortes de uñas), no los detritos subungueales.
Para onicomicosis, la prueba más sensible es la tinción de cortes de uñas con ácido peryódico de Schiff.
La identificación de microorganismos específicos en el cultivo no es necesaria excepto en los casos de infección del cuero cabelludo (cuando es posible identificar y tratar al animal causante) y la infección ungueal (que puede estar causada por un no dermatofito). El cultivo puede ser útil cuando la inflamación suprayacente y la infección bacteriana son graves o están acompañadas de alopecia.
Los diagnósticos diferenciales de las dermatofitosis son::
Foliculitis decalvante (una rara alopecia cicatrizal en la que se agranda un parche de alopecia con pústulas)
Piodermias bacterianas
Cuadros que causan alopecia cicatrizal como lupus discoide eritematoso, liquen planopilar y seudopelada
Celulitis disecante
Psoriasis inversa
Otros intertrigos (p. ej., los causados por especies de Candida)
Eritrasma
Linfoma cutáneo de células T (micosis fungoide)
Dermatitis por contacto irritativa o alérgicas
Eritema migratorio (especialmente en casos con un halo claro central extenso)
Las características que favorecen la selección de tiña sobre otros diagnósticos incluyen la presencia de lesiones anulares características con escama periférica y halo claro central, presencia en ubicaciones típicas (p. ej., tronco, ingle, pies, manos), síndrome de "dos pies-una mano" (es decir, infecciones fúngicas en ambos pies pero solo una mano), y resultado positivo con KOH en pruebas diagnósticas.
Tratamiento de las dermatofitosis
Antimicóticos orales o tópicos
Los antimicóticos tópicos suelen ser adecuados para las infecciones cutáneas (véase tabla ). La terbinafina tópica de venta libre es fungicida y permite una menor duración del tratamiento. El econazol o el ciclopirox tópicos pueden ser mejores si no es posible descartar una infección candidiásica. Otros tratamientos tópicos adecuados de venta libre incluyen clotrimazol y miconazol.
Los antimicóticos orales (p. ej., terbinafina, itraconazol) se utilizan para la mayoría de las infecciones ungueales y del cuero cabelludo, infecciones cutáneas resistentes y pacientes que no quieren o no pueden adoptar regímenes tópicos prolongados; las dosis y la duración dependen del sitio de infección. Para el tratamiento de infecciones micóticas de las uñas, consulte Tratamiento de la onicomicosis.
Para los agentes antimicóticos orales terbinafina e itraconazol, se recomienda generalmente realizar pruebas hepáticas basales y periódicas si el tratamiento se extiende más allá de 4 semanas, ya que pueden ocurrir anomalías hepáticas clínicamente significativas, aunque en forma infrecuente (1). La toxicidad hepática es más probable con terapia prolongada y en pacientes con enfermedad hepática preexistente.
Los esmaltes de uñas pueden ser una opción razonable para controlar la onicomicosis. Las tasas de curación completa suelen ser bajas, al igual que los efectos secundarios; sin embargo, los esmaltes de uñas pueden ser útiles para mejorar la apariencia de las uñas afectadas y reducir el espesor de las uñas de modo que su recorte sea más manejable.
Referencia del tratamiento
1. Stolmeier DA, Stratman HB, McIntee TJ, et al. Utility of Laboratory Test Result Monitoring in Patients Taking Oral Terbinafine or Griseofulvin for Dermatophyte Infections. JAMA Dermatol. 2018;154(12):1409-1416. doi:10.1001/jamadermatol.2018.3578



