Manual Msd

Please confirm that you are not located inside the Russian Federation

Cargando

Colitis por Clostridium difficile

(Colitis asociada a antibióticos; colitis pseudomembranosa; colitis inducida por Clostridium difficile)

Por

Larry M. Bush

, MD, FACP, Charles E. Schmidt College of Medicine, Florida Atlantic University

Última revisión completa jul 2018
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Datos clave
NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Recursos de temas

La colitis por Clostridium difficile es una inflamación del intestino grueso que causa diarrea. La inflamación está causada por la toxina producida por las bacterias Clostridium difficile y suele aparecer después de tomar antibióticos que permiten la proliferación de estas bacterias en el intestino.

  • La colitis por Clostridium difficile suele ocurrir después de tomar antibióticos.

  • Los síntomas característicos oscilan desde heces ligeramente sueltas hasta diarrea sanguinolenta, dolor abdominal y fiebre.

  • El médico analiza las heces y en algunos casos utiliza un tubo de visualización para examinar el intestino grueso de las persona que muestran síntomas de colitis por Clostridium difficile.

  • La mayoría de las personas con colitis leve inducida por Clostridium difficile mejoran una vez suspendido el tratamiento antibiótico causante del trastorno e iniciado el tratamiento con otro antibiótico.

Clostridium difficile no necesita oxígeno para vivir. Es decir, son anaerobias.

¿Sabías que...?

  • Algunas personas sanas tienen bacterias Clostridium difficile viviendo en sus intestinos.

Causas

En la colitis inducida por Clostridium difficile, las bacterias producen toxinas que provocan a su vez una inflamación del colon (colitis), por lo general después de tomar antibióticos para tratar una infección. Muchos antibióticos alteran el equilibrio entre los tipos y la cantidad de bacterias que residen en el intestino. Así, ciertas bacterias causantes de enfermedades, tales como Clostridium difficile, pueden proliferar y reemplazar a las bacterias inofensivas que normalmente viven en el intestino. Clostridium difficile es la causa más frecuente de colitis que aparece después de tomar antibióticos.

Cuando las bacterias Clostridium difficile proliferan en exceso, liberan dos toxinas.

  • Una de las toxinas hace que el intestino produzca líquido, dando lugar a diarrea, y provoca la formación anormal de membranas (denominada colitis pseudomembranosa).

  • La otra daña el revestimiento del intestino grueso.

En los brotes hospitalarios recientes se ha identificado una cepa más letal de Clostridium difficile. Esta cepa produce sustancialmente más toxinas, causa una enfermedad más grave con mayor probabilidad de recaída, es más fácil de transmitir y responde peor al tratamiento con antibióticos.

Prácticamente cualquier antibiótico puede causar este trastorno, pero la clindamicina, las penicilinas (como ampicilina y amoxicilina), las cefalosporinas (como ceftriaxona) y las fluoroquinolonas (como levofloxacino y ciprofloxacina) suelen ser las causas principales. La colitis inducida por Clostridium difficile puede ocurrir incluso después de ciclos de antibióticos muy breves. La colitis por Clostridium difficile también puede presentarse después del uso de ciertos antineoplásicos (quimioterápicos).

La infección por Clostridium difficile es más frecuente cuando el antibiótico se toma por vía oral, pero también se da con antibióticos administrados por vía intramuscular o vía intravenosa.

El riesgo de desarrollar una colitis por Clostridium difficile y el riesgo de que sea grave aumenta con la edad. Otros factores de riesgo incluyen

  • Sufrir uno o más trastornos graves

  • Permanecer durante un tiempo prolongado en el hospital

  • Vivir en una residencia de ancianos

  • Someterse a cirugía gastrointestinal

  • Padecer alguna enfermedad o tomar un fármaco que reduce la acidez gástrica

Los medicamentos que reducen la acidez gástrica son los inhibidores de la bomba de protones y los antagonistas de los receptores tipo 2 de la histamina (H2), que se emplean para el tratamiento del reflujo gastroesofágico y la úlcera gastroduodenal.

En algunos casos la fuente de la bacteria es el propio tracto intestinal de la persona. Clostridium difficile está presente habitualmente en los intestinos de los recién nacidos, adultos sanos y adultos hospitalizados. En estas personas, Clostridium difficile no suele causar enfermedades a menos que prolifere en exceso. Sin embargo, estas personas pueden transmitir los clostridios a personas de riesgo. El contagio entre personas se puede prevenir con un lavado minucioso de las manos.

La persona también puede contraer la bacteria por contagio de mascotas o por el entorno.

La colitis causada por Clostridium difficile ocurre con poca frecuencia a menos que la persona afectada haya recibido recientemente antibióticos. Sin embargo, las situaciones que conllevan estrés físico, como, por ejemplo, una intervención quirúrgica (especialmente aquellas que afectan al estómago o al intestino) pueden conducir probablemente a la misma clase de desequilibrio entre el tipo y la cantidad de bacterias en el intestino o pueden afectar a los mecanismos de defensa intrínsecos del intestino, lo cual favorece la infección por Clostridium difficile y la aparición de colitis.

Síntomas

Los síntomas de la infección por Clostridium difficile aparecen habitualmente entre 5 y 10 días después de empezar el tratamiento antibiótico, aunque pueden presentarse el primer día o hasta 2 meses más tarde.

Los síntomas varían según el grado de inflamación causado por las bacterias, y pueden ser desde deposiciones algo blandas hasta diarrea sanguinolenta, dolor abdominal y calambres y fiebre. Las náuseas y los vómitos son raros.

Los casos más graves pueden producir deshidratación potencialmente mortal, hipotensión, megacolon tóxico y perforación del intestino grueso.

Diagnóstico

  • Identificación de la toxina en una muestra de heces

  • En algunas ocasiones, sigmoidoscopia o colonoscopia

Los médicos sospechan una colitis por Clostridium difficile en cualquier persona que presenta diarrea dentro de los 2 meses siguientes al uso de un antibiótico o en las 72 horas siguientes a una hospitalización. El diagnóstico se confirma cuando se identifica una de las toxinas producidas por Clostridium difficile en una muestra de heces. Algunas veces es necesario obtener 2 o 3 muestras de heces antes de detectar la toxina.

El médico también puede diagnosticar colitis por Clostridium difficile explorando la parte baja del intestino grueso inflamado (colon sigmoide), por lo general con ayuda de un sigmoidoscopio (un tubo rígido o flexible de visualización). Si se observa un tipo específico de inflamación llamada colitis seudomembranosa, se diagnostica colitis por Clostridium difficile. Si la porción intestinal afectada es mayor que la longitud del sigmoidoscopio, se puede examinar la totalidad del intestino grueso mediante un colonoscopio (un tubo flexible de visualización más largo). Sin embargo, estos procedimientos no suelen ser necesarios.

Si los médicos sospechan una complicación grave, como una perforación del intestino grueso o un megacolon tóxico, pueden indicar pruebas de diagnóstico por la imagen, como radiografías abdominales o una tomografía computarizada (TC).

Tratamiento

  • Interrumpir la administración de los antibióticos causantes de la colitis

  • Tomar un antibiótico eficaz contra Clostridium difficile

  • En casos graves y recurrentes, un trasplante de heces

En general, se evitan los medicamentos (como la loperamida) que se toman a veces para ralentizar el movimiento del intestino y tratar la diarrea. Estos fármacos pueden prolongar el trastorno al mantener la toxina causante de la enfermedad en contacto con el intestino grueso.

Si una persona con colitis por Clostridium difficile tiene diarrea mientras está tomando los antibióticos, se interrumpe su administración inmediatamente a menos que sean esenciales. Después de suspender el antibiótico, los síntomas suelen remitir en un periodo entre 10 y 12 días. Si los síntomas persisten, a las personas afectadas se les suele prescribir un antibiótico que es eficaz contra Clostridium difficile.

La mayoría de los casos de colitis por Clostridium difficile se tratan con el antibiótico vancomicina administrado por vía oral. Un antibiótico relativamente nuevo, la fidaxomicina, parece ser muy eficaz y da como resultado una menor recurrencia de los síntomas.

Los síntomas reaparecen en un porcentaje que va del 15 hasta el 20% de las personas con este trastorno, habitualmente dentro de las primeras semanas posteriores a la interrupción del tratamiento. La primera vez que reaparece la diarrea, los afectados reciben otro ciclo de tratamiento con el mismo antibiótico. Si la diarrea continúa reapareciendo, generalmente se les administra vancomicina durante varias semanas, seguidas del antibiótico rifaximina. La fidaxomicina durante 14 días es una alternativa.

Bezlotoxumab es un anticuerpo monoclonal que se administra por vía intravenosa. Se adhiere a una de las toxinas producidas por Clostridium difficile. La administración de bezlotoxumab más un tratamiento antibiótico convencional puede reducir las probabilidades de reaparición de la diarrea.

El trasplante fecal (heces) es una opción para algunas personas que presentan recaídas graves y frecuentes. En este procedimiento se coloca en el colon de la persona afectada aproximadamente el contenido de una taza de material fecal (heces) de un donante sano. En primer lugar se analizan las heces del donante para detectar la presencia de microorganismos que puedan causar enfermedades. El trasplante fecal se puede realizar en forma de enema, a través de una sonda que se inserta por la nariz hasta el tubo digestivo o a través de un colonoscopio. Los médicos creen que la materia fecal de un donante restaura el equilibrio normal de las bacterias del intestino de una persona con colitis debida a Clostridium difficile. Después de emplear este tratamiento, es menos probable que los síntomas se repitan.

En algunas ocasiones, la colitis por Clostridium difficile es tan grave que la persona debe ser hospitalizada para recibir líquidos intravenosos, electrólitos (como sodio, magnesio, calcio y potasio) y transfusiones de sangre.

La cirugía solo es necesaria en muy pocas ocasiones. Por ejemplo, en casos graves la extirpación quirúrgica del intestino grueso (colectomía), como medida para salvar vidas, puede ser necesaria.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Obtenga los

También de interés

Videos

Ver todo
Introducción al virus de la inmunodeficiencia humana...
Video
Introducción al virus de la inmunodeficiencia humana...
Modelos 3D
Ver todo
Tuberculosis: macrófagos alveolares infectados
Modelo 3D
Tuberculosis: macrófagos alveolares infectados

REDES SOCIALES

ARRIBA