El síndrome de Isaacs es un trastorno autoinmunitario de los nervios periféricos que causa manifestaciones neuromusculares, incluyendo espasmos musculares continuos (mioquimia).
El síndrome de Isaacs (neuromiotonía) es un síndrome autoinmunitario de hiperexcitabilidad de los nervios periféricos que se considera una canalopatía de potasio dependiente de voltaje (1). El síndrome a veces ocurre como un síndrome paraneoplásico. También puede acompañar a otros trastornos (p. ej., miastenia grave, timoma, tiroiditis de Hashimoto, deficiencia de vitamina B12, enfermedad celíaca, trastornos del tejido conectivo) o puede ser hereditario.
La causa del síndrome de Isaacs es desconocida. Se considera que la afección se origina en los nervios periféricos porque las anomalías son abolidas por el curare pero habitualmente persisten después de la anestesia general.
Referencia general
1. Ahmed A, Simmons Z. Isaacs syndrome: A review. Muscle Nerve. 52 (1):5–12, 2015. doi: 10.1002/mus.24632.
Signos y síntomas del síndrome de Isaacs
La condición sine qua non del síndrome de Isaacs es la mioquimia —contracciones musculares continuas descritas como movimientos en bolsa de gusanos—, que afecta principalmente las extremidades. Otros síntomas incluyen fasciculaciones, espasmos carpopédicos, calambres intermitentes, rigidez, aumento de la sudoración y seudomiotonía (reducción de la capacidad de relajación después de una contracción muscular fuerte pero sin la anomalía en la electromiografía [EMG] típica de la miotonía verdadera, que aumenta y disminuye).
Diagnóstico del síndrome de Isaacs
Anamnesis y examen físico
Estudios de conducción nerviosa y EMG
Análisis de sangre para detectar anticuerpos específicos
El diagnóstico del síndrome de Isaacs se basa en los hallazgos clínicos anteriores y en los resultados de los estudios de conducción nerviosa y el EMG, que muestran anormalidades características. Las anomalías electrodiagnósticas incluyen posdescargas en los estudios de conducción nerviosa y hallazgos en la EMG de potenciales de fasciculación, descargas mioquímicas, descargas neuromiotónicas, potenciales de fibrilación y descargas de calambres, más prominentes en los músculos distales de los miembros.
Las pruebas de laboratorio deben incluir pruebas para anticuerpos contra la molécula semejante a la proteína asociada con la contactin 2 (Caspr2), el canal de calcio com compuerta de voltaje, la gliadina, la ácido glutámico descarboxilasa (GAD), el receptor de acetilcolina del músculo (AChR), y los canales de potasio con compuerta de voltaje. Alrededor del 20% de los pacientes con anticuerpos contra Caspr2 tienen timoma (1), y muchos tienen otros tumores sólidos, que pueden ser diagnosticados por TC (tomografía computarizada) o RM (resonancia magnética) de tórax.
Referencia del diagnóstico
1. van Sonderen A, Ariño H, Petit-Pedrol M, et al. The clinical spectrum of Caspr2 antibody–associated disease. Neurology. 87 (5):521–528, 2016. doi: 10.1212/WNL.0000000000002917
Tratamiento del síndrome de Isaacs
Fármacos para aliviar los síntomas
Plasmaféresis o inmunoglobulina intravenosa (IVIG)
Los medicamentos que pueden aliviar los síntomas del síndrome de Isaacs incluyen los anticonvulsivos (carbamazepina, fenitoína, gabapentina, valproato, lamotrigina), mexiletina (la experiencia es limitada), clonazepam y, posiblemente, rituximab (1,2).
La plasmaféresis y, en menor grado, la IGIV son generalmente beneficiosas (3) y a menudo se utilizan junto con prednisona y azatioprina.
Referencias del tratamiento
1. Ahmed A, Simmons Z. Isaacs syndrome: A review. Muscle Nerve. 52 (1):5–12, 2015. doi: 10.1002/mus.24632 Epub 2015 Mar.
2. Horiuchi K, Kudo A, Inoue T, et al. Rituximab Was Effective in Relieving Symptoms of Isaacs Syndrome: A Case Report Cureus. 14 (10): e30100, 2022. doi: 10.7759/cureus.30100
3. Newsom-Davis J, Mills KR. Immunological associations of acquired neuromyotonia (Isaacs' syndrome): Report of five cases and literature review. Brain. 116 (Pt 2):453–469, 1993. doi: 10.1093/brain/116.2.453
Conceptos clave
El signo constante en el síndrome de Isaacs es la mioquimia–temblores musculares continuos descritos como un movimiento de bolsa de gusanos, en forma típica en las extremidades.
El diagnóstico se basa en los antecedentes, el examen físico, los resultados de los estudios de conducción nerviosa y EMG, y las pruebas de laboratorio para marcadores de anticuerpos específicos.
Tratar con medicamentos para aliviar los síntomas (p. ej., carbamazepina, fenitoína, gabapentina), plasmaféresis y, algunas veces, IVIG.



