Masas suprarrenales no funcionantes

Revisión completa: ene 2026 PorAshley B. Grossman, MD, University of Oxford; Fellow, Green-Templeton College | Revisión de colegas realizada porGlenn D. Braunstein, MD, Cedars-Sinai Medical Center
Última actualización: may 2026
v983096_es
Vista para pacientes

Las masas suprarrenales no funcionantes son lesiones ocupantes de espacio localizadas en las glándulas suprarrenales que no tienen actividad hormonal obvia. Los signos, los síntomas y el tratamiento de estos tumores dependen de su naturaleza y su tamaño.

(Véase también Generalidades sobre la función suprarrenal).

Las masas suprarrenales no funcionantes más comunes en adultos son:

  • Adenomas

Los adenomas representan más de la mitad de las masas suprarrenales (1).

Otras masas suprarrenales comunes no funcionantes son:

  • Carcinomas

  • Tumores metastásicos

Los quistes y los lipomas constituyen el resto de estos tumores. No obstante, las proporciones precisas dependen de la presentación clínica.

Los tumores hallados en forma incidental suelen ser adenomas. Con menor frecuencia, en los recién nacidos una hemorragia suprarrenal espontánea puede conducir a la formación de masas suprarrenales grandes que simulan un neuroblastoma o un tumor de Wilms. En los adultos, puede identificarse una hemorragia suprarrenal bilateral masiva en un paciente con enfermedad tromboembólica o coagulopatía ya sea relacionada con la enfermedad o con los fármacos.

Se identifican quistes benignos en pacientes que pueden deberse a degeneración quística o a accidentes vasculares. Los linfomas, las infecciones bacterianas, las infecciones micóticas (p. ej., histoplasmosis) o las infestaciones parasitarias (p. ej., debido a Echinococcus) también puede manifestarse con masas suprarrenales, a veces bilaterales. La diseminación hematógena de Mycobacterium tuberculosis puede producir tumores suprarrenales.

Un carcinoma suprarrenal no funcional provoca un proceso retroperitoneal difuso invasor. Puede ocurrir hemorragia que causa hematomas suprarrenales.

Referencia

  1. 1. Pacak K, Blake MA, Sweeney AT, et al. Adrenal tumour imaging: clinical, molecular, and radiomics perspectives. Lancet Diabetes Endocrinol. 2026;14(1):62-81. doi:10.1016/S2213-8587(25)00300-6

Signos y síntomas de las masas suprarrenales no funcionantes

La mayoría de los pacientes son asintomáticos. En presencia de cualquier masa suprarrenal, la insuficiencia suprarrenal es infrecuente, salvo que se comprometan las dos glándulas. La hiperfunción ocurre con mayor frecuencia. Esto puede parecer paradójico para una "masa no funcionante", pero una minoría significativa de estas "masas suprarrenales no funcionantes" encontradas incidentalmente sí presenta cierta secreción autónoma de cortisol, que puede manifestarse con signos sutiles de exceso de cortisol como aumento de peso, hipertensión y diabetes.

Los principales signos de hemorragia suprarrenal bilateral masiva son:

  • Dolor abdominal

  • Caída del hematocrito

  • Signos de insuficiencia suprarrenal aguda (p. ej., dolor abdominal, pérdida de la consciencia, fatiga, deshidratación)

  • Masas suprarrenales en la TC o la RM

La tuberculosis de las glándulas suprarrenales puede causar calcificación y enfermedad de Addison. El carcinoma suprarrenal no funcionante generalmente se manifiesta como enfermedad invasiva o metastásica.

Diagnóstico de las masas suprarrenales no funcionantes

  • Mediciones de la hormona suprarrenal

  • Biopsia con aguja fina

Las masas suprarrenales no funcionantes suelen hallarse incidentalmente durante estudios como TC o RM realizados por otros motivos (1). La falta de funcionalidad se establece clínicamente y se confirma mediante la medición de las hormonas suprarrenales, pero, como se ha indicado, en muchos casos se puede presentar secreción autónoma de cortisol sin signos evidentes de síndrome de Cushing.

Las mediciones hormonales suprarrenales de detección incluyen pruebas de supresión con dexametasona y cortisol sérico (para excluir el síndrome de Cushing), metanefrinas fraccionadas en plasma u orina de 24 horas (para excluir el feocromocitoma) y aldosterona y renina en plasma (para excluir el aldosteronismo primario).

Si se sospecha enfermedad metastásica o infecciosa, la biopsia con aguja fina puede ser diagnóstica, pero está contraindicada si se sospecha un carcinoma suprarrenal (para evitar la diseminación del tumor) o un feocromocitoma (para que no se desencadene una hipertensión aguda).

Referencia del diagnóstico

  1. 1. Expert Panel on Urological Imaging, Mody RN, Remer EM, et al. ACR Appropriateness Criteria® Adrenal Mass Evaluation: 2021 Update. J Am Coll Radiol. 2021;18(11S):S251-S267. doi:10.1016/j.jacr.2021.08.010

Tratamiento de las masas suprarrenales no funcionales

  • A veces escisión, dependiendo del tamaño y/o los resultados de las imágenes

  • Control periódico

Aunque algunas modalidades de diagnóstico por imágenes (p. ej., RM en fase y fuera de fase) pueden ser diagnósticas, si el tumor es sólido, de origen suprarrenal y mide > 4 cm, en general debe extirparse salvo si las características de las pruebas de diagnóstico por imágenes son claramente benignas (1, 2, 3).

Los tumores que miden entre 2 y 4 cm de diámetro generan un dilema clínico bastante complejo de resolver. Si la evaluación no sugiere un cáncer y la función hormonal no está alterada (p. ej., concentraciones normales de electrolitos y metanefrinas, sin evidencias de síndrome de Cushing), parece razonable reevaluar al paciente en forma periódica con estudios de diagnóstico por imágenes, en general a los 6 y 12 meses. Si no se produce una progresión para entonces, no es necesario un seguimiento adicional. Si las unidades Hounsfield (UH) en la TC sin contraste son < 10 (una medida de la atenuación de rayos X en el tejido), entonces el tumor es benigno independientemente de su tamaño. Muchos de estos tumores secretan cortisol en cantidades demasiado pequeñas para causar síntomas importantes, y no está claro si llegarían a causar síntomas y morbilidad si no se tratan. La mayoría de los médicos simplemente observan a los pacientes con estos tumores, pero los médicos deben considerar la extirpación de estos tumores si se detecta una secreción significativa de cortisol.

Los adenomas suprarrenales < 2 cm no requieren tratamiento especial, pero deben observarse regularmente durante un período de tiempo (p. ej., a los 6 y 12 meses) para detectar crecimiento y el desarrollo de función secretora (como buscar signos clínicos y medir periódicamente cortisol y ACTH).

El carcinoma suprarrenal no funcionante que ha hecho metástasis no es curable mediante cirugía, aunque la administración de mitotano más glucocorticoides puede modificar el crecimiento tumoral. La quimioterapia también es una opción, en particular para la enfermedad progresiva.

Referencias del tratamiento

  1. 1. Fassnacht M, Tsagarakis S, Terzolo M, et al. European Society of Endocrinology clinical practice guidelines on the management of adrenal incidentalomas, in collaboration with the European Network for the Study of Adrenal Tumors. Eur J Endocrinol. 2023;189(1):G1-G42. doi:10.1093/ejendo/lvad066

  2. 2. Rowe NE, Kumar R, Schieda N, et al. Diagnosis, Management, and Follow-Up of the Incidentally Discovered Adrenal Mass: CUA Guideline Endorsed by the AUA. J Urol. 2023;210(4):590-599. doi:10.1097/JU.0000000000003644

  3. 3. Yip L, Duh QY, Wachtel H, et al. American Association of Endocrine Surgeons Guidelines for Adrenalectomy: Executive Summary. JAMA Surg. 2022;157(10):870-877. doi:10.1001/jamasurg.2022.3544

quizzes_lightbulb_red
Test your KnowledgeTake a Quiz!
iOS ANDROID
iOS ANDROID
iOS ANDROID