Manual Msd

Please confirm that you are a health care professional

honeypot link

Tumores óseos metastásicos

Por

Michael J. Joyce

, MD, Cleveland Clinic Lerner School of Medicine at Case Western Reserve University;


Hakan Ilaslan

, MD, Cleveland Clinic Lerner College of Medicine at Case Western Reserve University

Última modificación del contenido jun. 2020
Información: para pacientes
Recursos de temas

Cualquier neoplasia puede dar metástasis en huesos, pero los más frecuentes son los carcinomas, en especial originados en las siguientes áreas:

El cáncer de próstata en el hombre y el cáncer de mama en la mujer son los tipos de cáncer más frecuentes. El de pulmón es la causa de muerte por cáncer más frecuente en ambos sexos. El cáncer de mama es la neoplasia que da metástasis ósea con más frecuencia. Las metástasis óseas pueden afectar cualquier hueso. Las metástasis óseas no son frecuentes en huesos distales al antebrazo o a la pantorrilla, pero si se presentan en estos sitios, con frecuencia se trata de cáncer de pulmón o de riñón.

Signos y síntomas

Las metástasis se manifiestan como dolor óseo, aunque pueden ser asintomáticas durante algún tiempo. Las metástasis óseas pueden causar síntomas antes de la sospecha del tumor primario, o pueden presentarse en pacientes con diagnóstico de cáncer conocido.

Diagnóstico

  • Radiografía de todo el hueso

  • Gammagrafía ósea corporal total con radionúclidos de tecnecio 99 para identificar metástasis

  • Imágenes avanzadas (TC, RM y/o PET-TC de cuerpo entero para fines seleccionados)

  • Evaluación clínica y estudios para diagnosticar el tumor primario (si se desconoce)

  • A menudo, biopsia si el tumor primario se desconoce

Debe considerarse un tumor óseo metastásico en todo paciente con dolor óseo inexplicable, en particular en aquellos que tienen

  • Neoplasia conocida

  • Dolor o anomalías radiológicas en más de un sitio

  • Hallazgos en estudios por la imagen que sugieren metástasis

El cáncer de próstata suele ser blástico, el cáncer de pulmón es lítico y el cáncer de mama puede ser blástico o lítico.

La TC y particularmente la RM son muy sensibles para las metástasis específicas. Sin embargo, si se sospechan metástasis, suele hacerse una gammagrafía con radionúclidos de todo el cuerpo, que no es tan sensible ni específica. La gammagrafía ósea es más sensible que la radiografía simple para metástasis óseas tempranas y asintomáticas, y puede utilizarse para estudiar todo el cuerpo. Las lesiones encontradas en este estudio se presumen como metástasis si el paciente tiene un cáncer primario conocido. Deben sospecharse metástasis en pacientes con lesiones múltiples en gammagrafía ósea. Si bien en un paciente con diagnóstico de cáncer una lesión ósea única se sospecha como metástasis, puede que no lo sea; debe realizarse una biopsia con aguja de la lesión para confirmar el diagnóstico. En la actualidad se suele utilizar PET-TC de todo el cuerpo para algunos tumores; es más específica para las metástasis óseas que la gammagrafía ósea con radionúclidos y puede identificar muchas metástasis extraesqueléticas.

La evaluación para identificar un cáncer primario inicialmente desconocido en un paciente con una o varias lesiones óseas incluye una anamnesis y un examen físico completos; TC de tórax, abdomen y pelvis; mamografía en mujeres; y medición del antígeno prostático específico (PSA) en varones. Este enfoque identificará el cáncer primario en el 85% de los casos. Sin embargo, si se sospecha un tumor metastásico y no se ha diagnosticado el tumor primario, es necesaria una biopsia de hueso, en especial una con aguja fina o una histopatológica. La biopsia con tinción inmunohistológica puede orientar hacia el tipo de tumor primario. A veces, el tumor primario no se puede identificar después de estas pruebas más PET-TC y cualquier tipo de endoscopia indicada.

En los pacientes que experimentan una fractura, especialmente los pacientes mayores, es importante determinar si se trata de una fractura patológica debido a un cáncer. Tal fractura puede sospecharse, especialmente si el paciente tiene un cáncer primario conocido. Sin embargo, la fractura puede ser la manifestación inicial de un cáncer en otras partes del cuerpo. La apariencia radiológica puede ser destructiva, lo que sugiere un cáncer, pero puede tener solo anormalidades sutiles, como por ejemplo calcificaciones puntiformes que fácilmente pasan inadvertidas y que pueden ser los únicos hallazgos que sugieren un cáncer. Además, aunque inusual, una lesión ósea que se cree que es la causa de una fractura metastásica puede ser una fractura por un tumor óseo primario, como un condrosarcoma o un osteosarcoma. Una lesión "metastásica" destructiva atípica (edad del paciente o aspecto radiológico) con o sin fractura, especialmente con calcificaciones puntiformes, debe diferenciarse del tumor óseo primario raro con la ayuda de un oncólogo qurúrgico musculoesquelético o un radiólogo musculoesquelético.

Tratamiento

  • Por lo general, radioterapia para las lesiones sintomáticas, grandes o de tamaño progresivo

  • Cirugía para estabilizar el hueso en riesgo de fractura patológica o para resecar un hueso muy enfermo (con reconstrucción articular si se considera necesaria)

  • Quiroplastia o vertebroplastia en ciertas fracturas vertebrales dolorosas

El tratamiento de los tumores óseos metastásicos depende del tipo de tejido involucrado (el tipo de tejido de un órgano). La modalidad de tratamiento más frecuente es la radioterapia, combinada con quimioterapia selectiva o terapia hormonal. La radioterapia se utiliza para las lesiones que son sintomáticas y para las lesiones más grandes que, si progresan, pueden ocasionar dolor, fractura, y/o dificultar el procedimiento de estabilización. El uso temprano de radiación (que va desde un solo tratamiento de 8 Gy hasta múltiples tratamientos hasta 30 Gy) y bisfosfonatos (p. ej., zoledronato, pamidronato) o denosumab retarda la destrucción ósea. Algunos tumores tienen mayor probabilidad de curación después de la radioterapia; p. ej., las lesiones blásticas de cáncer de próstata y de mama tienen mayor probabilidad de curación que las lesiones líticas destructivas del cáncer de pulmón y del carcinoma de células renales. El denosumab se usa para bloquear el activador del receptor del ligando del factor nuclear kappa-B (RANKL) para reducir la destrucción ósea progresiva y así tratar y prevenir el dolor y/o las fracturas patológicas debidas a metástasis de una variedad de cánceres primarios. A veces, el denosumab también está indicado para retrasar la presentación (es decir, las manifestaciones iniciales) de la enfermedad metastásica esquelética y/o reducir los eventos metastásicos relacionados con el esqueleto (es decir, radioterapia ósea, reparación de una fractura patológica inminente o confirmada, compresión de la médula espinal o hipercalcemia maligna).

Si la destrucción ósea es extensa y produce una fractura inminente o real, debe realizarse la fijación quirúrgica o resección y la reconstrucción para estabilizar y minimizar la morbilidad. Una vez que se ha eliminado el cáncer primario y queda una metástasis ósea limitada (en especial si la lesión metastásica aparece 1 año después del tumor primario), la resección en bloque combinada con radioterapia o quimioterapia rara vez puede ser curativa. La introducción de metacrilato de metilo en la columna (cifoplastia o vertebroplastia) alivia el dolor y expande y estabiliza las fracturas por compresión que no tienen extensión al tejido blando epidural.

Conceptos clave

  • Los carcinomas de mama, pulmón, próstata y riñón son las fuentes más comunes de tumores óseos metastásicos.

  • Se deben sospechar metástasis óseas en pacientes con cáncer conocido, cuando el dolor aparece en más de un sitio, o cuando los resultados de los estudios de imagen sugieren metástasis.

  • Se debe hacer biopsia de hueso si el tumor primario se desconoce luego de la evaluación clínica y radiológica.

  • Los pacientes con cáncer de órgano sólido conocido y lesiones óseas limitadas pueden requerir una biopsia con aguja para confirmar la enfermedad metastásica y excluir un segundo tumor primario.

  • Con frecuencia se utiliza radioterapia, bisfosfonatos e inhibidores de RANKL para retardar la destrucción ósea.

  • Las fracturas patológicas pueden requerir tratamiento con cirugía, cifoplastia, o vertebraplastia.

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.
Obtenga los

Evalúe sus conocimientos

Tumores óseos metastásicos
Cualquier cáncer puede metastatizar al hueso, pero las metástasis de los carcinomas son las más frecuentes. De estos carcinomas, ¿cuál de los siguientes es más probable que metastatice al hueso?
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS

También de interés

¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
ARRIBA