Alcalosis metabólica

Revisión completa: mar 2025 PorJames L. Lewis III, MD, Brookwood Baptist Health and Saint Vincent’s Ascension Health, Birmingham | Revisión de colegas realizada porGlenn D. Braunstein, MD, Cedars-Sinai Medical Center
Última actualización: mar 2025
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Vista para pacientes

La alcalosis metabólica es el aumento primario de la concentración de bicarbonato (HCO3−) con incremento compensador de la presión parcial de dióxido de carbono (Pco2) o sin él; el pH puede ser alto o casi normal. Las causas más frecuentes incluyen vómitos prolongados, hipovolemia, consumo de diuréticos e hipopotasemia. Para mantener la alcalosis, debe existir un compromiso renal en la excreción de HCO3−. Los signos y los síntomas de los casos graves consisten en cefalea, letargo y tétanos. El diagnóstico es clínico y también requiere la medición de los gases en sangre arterial y de la concentración sérica de electrolitos. Debe tratarse la entidad subyacente; a veces se indica acetazolamida o ácido clorhídrico por vía oral o intravenosa.

(Véase también Regulación del equilibrio ácido-base y Trastornos del equilibrio ácido-base).

Etiología de la alcalosis metabólica

La alcalosis metabólica es la acumulación de bicarbonato (HCO3−) debido a

  • Pérdida de ácido

  • Administración de alcalinos

  • Desplazamiento intracelular de iones hidrógeno [H+], como ocurre en la hipopotasemia)

  • Retención renal de HCO3−

Independientemente de la causa inicial, la persistencia de la alcalosis metabólica indica un aumento de la reabsorción renal de HCO3− porque, en condiciones normales, el HCO3− se filtra con libertad en los riñones y se excreta. La depleción de volumen y la hipopotasemia son los estímulos más comunes del aumento de la reabsorción de HCO3−, pero todo trastorno que eleva la concentración de aldosterona o de mineralocorticoides (y, en consecuencia, estimula la reabsorción de sodio [Na] y la excreción de potasio [K] y ion de hidrógeno [H+]) puede incrementar la concentración de HCO3−. En consecuencia, la hipopotasemia es tanto una causa como una consecuencia frecuente de la alcalosis metabólica.

Las causas más comunes de alcalosis metabólicas son

  • Uso de diuréticos

  • La depleción de volumen (en particular cuando incluye pérdida de ácido gástrico y de cloruro [Cl] debido a vómitos recurrentes o a aspiración nasogástrica)

Entre otras se encuentran trastornos que producen

  • Exceso de bicarbonato

  • Pérdida renal de ácido

Tabla
Tabla

La alcalosis metabólica puede ser

  • Sensible al cloruro (Cl): implica pérdida o secreción excesiva de Cl, lo que da lugar a una disminución del intercambio renal de cloruro por bicarbonato y la consiguiente retención de bicarbonato; habitualmente se corrige con la administración intravenosa de líquidos que contienen NaCl.

  • Que no responde al cloruro: Debido al hiperaldosteronismo con la consiguiente expansión del volumen y el posterior aumento del aporte distal de sodio. La reabsorción de sodio en la nefrona distal provoca un aumento de la secreción de iones K y H. Este tipo de alcalosis normalmente no se corrige con líquidos que contienen NaCl y generalmente implica una deficiencia severa de magnesio (Mg) y/o potasio (K).

Las dos formas pueden coexistir, por ejemplo en pacientes con sobrecarga de volumen que desarrollan hipopotasemia por el consumo de dosis elevadas de diuréticos.

Signos y síntomas de la alcalosis metabólica

Los signos y síntomas de la alcalemia leve suelen estar relacionados con el trastorno subyacente. La alcalemia más grave aumenta la unión del calcio (Ca++) ionizado a las proteínas, lo que provoca hipocalcemia, cefalea, letargo y excitabilidad neuromuscular, en ocasiones con delirio, tétanos y convulsiones. La hipopotasemia concomitante puede causar debilidad. Estas anomalías electrolíticas también pueden reducir el umbral para síntomas anginosos y arritmias.

Calculadora clínica

Diagnóstico de la alcalosis metabólica

  • Mediciones de gases en sangre arterial (GSA) y concentración sérica de electrolitos

  • El diagnóstico de la causa (suele ser clínico)

  • En ocasiones, medición de las concentraciones urinarias de Cl− y K+

La identificación de la alcalosis metabólica y la compensación respiratoria apropiada se analizan en Diagnóstico de los trastornos ácido-base y requiere la medición de los gases en sangre arterial y de las concentraciones séricas de electrolitos (incluyendo calcio y magnesio).

A menudo, es posible determinar las causas más frecuentes con la anamnesis y la exploración física. Si los antecedentes no son reveladores y la función renal es normal, se miden las concentraciones urinarias de Cl− y K+ (los valores no son diagnósticos en la enfermedad renal crónica en estadio 4 o 5).

  • Una concentración urinaria de Cl < 20 mEq/L (< 20 mmol/L) indica que la reabsorción renal de Cl− es elevada, por lo que debe sospecharse un trastorno que responde al Cl (véase tabla )

  • Las concentraciones urinarias de Cl > 20 mEq/L (> 20 mmol/L) sugieren una forma que no responde al cloro.

La concentración urinaria de potasio y la hipertensión arterial sugieren una alcalosis que no responde al cloro.

  • Las concentraciones urinarias de K < 30 mEq/día (< 30 mmol/dia) indican hipopotasemia o abuso de laxantes.

  • Las concentraciones urinarias de K > 30 mEq/día (> 30 mmol/día) sin hipertensión arterial sugieren abuso de diuréticos, síndrome de Bartter o síndrome de Gitelman.

  • Las concentraciones urinarias de K > 30 mEq/día (> 30 mmol/día) en un paciente con hipertensión arterial requieren la realización de otras pruebas para detectar hiperaldosteronismo, exceso de mineralocorticoides y enfermedad renovascular.

Las pruebas en pacientes con hipertensión en forma característica incluyen la actividad plasmática de la renina y las concentraciones de aldosterona y cortisol (véase Diagnóstico del síndrome de Cushing y Diagnóstico de aldosteronismo primario).

Tratamiento de la alcalosis metabólica

  • Tratamiento de la causa

  • Solución fisiológica al 0,9% por vía intravenosa para la alcalosis metabólica respondedora al cloruro

  • Suplementos de potasio y/o diuréticos ahorradores de potasio para la alcalosis metabólica que no responde al cloruro

Deben tratar los trastornos subyacentes, con atención especial a la corrección de la hipovolemia y la hipopotasemia.

Los pacientes con alcalosis metabólica que responde al cloruro deben recibir solución fisiológica por vía intravenosa, a una velocidad de infusión típica entre 50 y 100 mL/h mayor que las pérdidas urinarias y de líquidos sensibles e insensibles, hasta que la concentración urinaria de cloro aumente hasta > 25 mEq/L (> 25 mmol/L) y el pH urinario se normalice tras una elevación inicial de la bicarbonaturia.

Los pacientes con alcalosis metabólica que no responde al cloruro rara vez se benefician solo con la rehidratación y requieren tratamiento de la causa específica. Por lo general, se necesitan suplementos de potasio y magnesio o diuréticos ahorradores de potasio.

Los pacientes con alcalosis metabólica grave (p. ej., pH > 7,6) suelen requerir una corrección más urgente del pH sanguíneo. La hemofiltración o la hemodiálisis pueden ser útiles, en particular si el paciente presenta sobrecarga de volumen y disfunción renal. La administración de entre 250 y 375 mg de acetazolamida por vía oral o intravenosa 1 o 2 veces al día aumenta la excreción de HCO3−, pero también puede acelerar las pérdidas urinarias de K+ y fosfato (PO4−); los pacientes con sobrecarga de volumen y alcalosis metabólica inducida por diuréticos y los que tienen alcalosis metabólica poshipercápnica son los que pueden beneficiarse en mayor medida con este tratamiento.

En los pacientes con alcalosis metabólica grave (pH > 7,6) e insuficiencia renal que no pueden o no deben someterse a diálisis, el ácido clorhídrico en una solución IV 0,1 a 0,2 normal es seguro y eficaz, pero debe infundirse a través de un catéter central porque el compuesto es hiperosmótico y genera esclerosis en las venas periféricas. La dosificación oscila entre 0,1 y 0,2 mmol/kg/h. Es importante la monitorización frecuente de los gases en sangre arterial y las concentraciones de electrolitos.

Conceptos clave

  • La alcalosis metabólica es la acumulación de HCO3− debido a la pérdida de ácido, la administración de sustancias alcalinas, el desplazamiento intracelular de iones hidrógeno o la retención renal de HCO3−.

  • La alcalosis metabólica por pérdida o secreción excesiva de cloro se denomina respondedora al cloruro.

  • Las causas más frecuentes de alcalosis metabólica sensible al cloruro son la depleción de volumen (en particular, la pérdida de ácido gástrico y de cloruro (Cl) debida a vómitos recurrentes o aspiración nasogástrica) y el consumo de diuréticos.

  • Investigar y tratar la causa y administrar solución fisiológica IV al 0,9% a los pacientes con alcalosis metabólica que responde al cloruro.

  • La alcalosis metabólica que no responde al cloruro a menudo se debe al aumento del efecto de la aldosterona.

  • Investigar y tratar la causa y dar a los pacientes potasio suplementario y/o diuréticos ahorradores de potasio, según sea necesario.

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