
Resumen del manejo de la segunda etapa del trabajo de parto
Este video muestra cómo apoyar los esfuerzos de la madre durante el parto vaginal.
La segunda etapa es la etapa de pujo en el trabajo de parto. Comienza cuando el cuello uterino está completamente dilatado y la mujer siente necesidad de pujar. Termina cuando nace el bebé. Este video mostrará cómo apoyar los esfuerzos de pujo de la mujer y qué hacer si el progreso es lento.
El cuello uterino de una mujer debe estar completamente dilatado antes de que comience a pujar, especialmente una madre primeriza. Si puja demasiado temprano, un borde del cuello uterino puede edematizarse, interferir con su progreso, e incluso desgarrarse. Puede confirmar su dilatación con un examen vaginal si ha sido entrenado. Pero, con experiencia, a menudo podrá saber cuándo una madre ha llegado a la etapa de pujo sin hacer un examen. Su estado de ánimo a menudo cambia: puede estar más irritable, retraída, o más concentrada. Mientras sus contracciones se vuelven más fuertes y frecuentes; puede vomitar, gritar, o tener una necesidad incontrolable de pujar. Recuerde a la mujer que orine para que su vejiga no interfiera con su progreso. Pero evite las letrinas excavadas: un empujón accidental podría hacer que el bebé caiga dentro. Anime a la mujer a esperar hasta que sienta la necesidad de pujar. Esto le ahorrará energía.
Su cuerpo pujará naturalmente, y cuando sea alentada y apoyada, usualmente encontrará la manera de pujar que parezca correcta y permita el nacimiento del bebé. Deje que la madre elija la posición que le parezca correcta. Progresará mejor si está en una posición erguida; no acostada boca arriba. Semi-sentada puede ser lo más cómodo. Acostada de lado es una buena posición si el parto progresa rápido. También puede ayudar a prevenir desgarros. Sobre las palmas y las rodillas puede ser una posición útil cuando una mujer siente el trabajo de parto en su espalda o cuando los hombros están atascados. Ponerse en cuclillas puede ayudar a que baje el bebé cuando el parto es lento.
Múestrele a la mujer cómo pujar bien. Sugiérale que abra bien las piernas, llevando las rodillas hacia su cuerpo y poniendo su barbilla contra el pecho. Hacer que respire lenta y profundamente entre las contracciones. Empujar sus pies contra usted y su acompañante puede hacer que sus pujos sean más poderosos. Si una madre tiene dificultad para pujar, no la regañe ni la amenace. Alterarla o asustarla puede ralentizar el parto. En su lugar, aliéntela y trabaje con ella.
Cada contracción es una nueva oportunidad. Continúe verificando la tensión arterial y el pulso de la madre regularmente, cada media hora si es posible. Si están fuera del rango normal, puede estar teniendo una complicación como preeclampsia, deshidratación, o infección.
Escuche los latidos del corazón del bebé después de cada pocas contracciones. Preste atención a cuánto tiempo está tardando el bebé en salir mientras la madre puja. El primer bebé de una mujer puede tardar 2-3 horas completas de contracciones fuertes y pujos efectivos para nacer. Si ya ha tenido un bebé antes, usualmente tarda menos de una hora en pujar al bebé, y a veces puede incluso hacerlo en un solo pujo.
El parto es normal y saludable, mientras el bebé continúe bajando (incluso muy lentamente), los latidos del bebé sean normales y la madre tenga fuerza. Pujar por mucho tiempo sin progreso puede causar problemas serios, como rotura uterina o incluso la muerte del bebé o la madre.
Si el bebé no está descendiendo nada después de una hora de pujar con contracciones fuertes, la madre necesita ayuda. Pregúntese... ¿Está asustada o agotada? Háblale de manera comprensiva. Anímela a descansar durante algunas contracciones, para que pueda recuperar fuerzas. Dele algo de beber con azúcar, para que tenga energía. ¿Tiene la vejiga llena? Sugiérale que trate de orinar. Pruebe un cambio de posición. Ponerse en cuclillas o empujar sobre un balde puede ayudar a que el bebé baje. Dele algo a lo que sostenerse. Impulsarse hacia adelante con los brazos mientras puja con el abdomen puede ayudar. Sugiérale que estimule sus pezones. Presionar directamente hacia abajo con 2 dedos en la vagina puede aumentar la necesidad de pujar. Si la bolsa de aguas aún no se ha roto y sabe cómo romperla, esta acción a menudo puede ayudar a acelerar el progreso del parto. No ejerza presión fúndica: esto puede causar que la placenta se desprenda o que el útero se rompa.
Si estas medidas no ayudan, su bebé puede estar en una posición difícil o el bebé puede ser demasiado grande para su pelvis. La madre debe ser trasladada sin demora a una instalación que pueda realizar partos con ventosa, fórceps y cesárea.
El trabajo de parto de esta madre está progresando bien. Con cada contracción y cada pujo de la madre, el bebé desciende en la vagina. Ahora vemos un poco de la cabeza del bebé que desciende por la vagina durante las contracciones. Cuando la cabeza del bebé haya estirado la abertura vaginal hasta aproximadamente el tamaño de su palma, la cabeza permanecerá en la abertura, incluso entre contracciones. Esto se llama coronación. Guíe a la madre para que la cabeza salga lentamente, luego los hombros, y después el cuerpo del bebé los seguirá con rapidez. Ponga al bebé sobre el abdomen de la madre. Seque completamente al bebé y mantenga el contacto piel con piel con la madre.
Recuerde, la mujer debe comenzar a pujar cuando su cuello uterino esté completamente dilatado y sienta la necesidad de pujar. Deje que la madre elija la posición que le parezca correcta. Si la etapa de pujo se está prolongando demasiado, ayúdela a pujar con mayor eficacia y derívela si no está progresando.
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