Hipotermia

Revisión completa: ago 2026 PorDaniel F. Danzl, MD, University of Louisville School of Medicine | Revisión de colegas realizada porDiane M. Birnbaumer, MD, David Geffen School of Medicine at UCLA
Última actualización: ago 2026
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Vista para pacientes

La hipotermia es una temperatura corporal central de ≤ 35° C. Los síntomas progresan de escalofríos y alteración del movimiento a letargo, confusión, coma y muerte. El tratamiento de la hipotermia leve es el recalentamiento pasivo, utilizando un ambiente cálido y mantas aislantes. La hipotermia grave precisa recalentamiento activo de la superficie corporal (p. ej., con sistemas de calentamiento de aire a presión, fuentes radiantes) y central (p. ej., inhalación de aire caliente, infusiones tibias, lavado de cavidades corporales con líquidos tibios, recalentamiento sanguíneo extracorpóreo).

La hipotermia primaria no se informa de manera suficiente y puede clasificarse como accidental (la más frecuente), homicida o suicida. La hipotermia secundaria, debida a afecciones médicas subyacentes, probablemente se subdiagnostique (1). (Véase también Generalidades sobre las lesiones por frío).

Referencia general

  1. 1. Paal P, Pasquier M, Darocha T, et al. Accidental Hypothermia: 2021 Update. Int J Environ Res Public Health. 2022;19(1):501. doi:10.3390/ijerph19010501

Etiología de la hipotermia

La hipotermia se produce cuando la pérdida de calor por el cuerpo supera su producción. La hipotermia es más frecuente en épocas de clima frío o por inmersión en agua fría, pero puede producirse en climas cálidos cuando las personas permanecen inmóviles sobre una superficie fría (p. ej., cuando están intoxicadas), después de una inmersión muy prolongada en agua a temperatura apta para nadar (p. ej., 20 a 24° C) o cuando existen afecciones médicas subyacentes que predisponen a la hipotermia (hipotermia secundaria). La ropa mojada y el viento aumentan el riesgo de hipotermia.

Las afecciones que producen pérdida de consciencia, inmovilidad o ambas (p. ej., traumatismos, hipoglucemia, trastornos convulsivos, accidente cerebrovascular, intoxicación por fármacos o alcohol) son factores predisponentes frecuentes (1, 2). Los adultos mayores y los niños muy pequeños también presentan un riesgo elevado (3, 4):

  • Los ancianos a menudo tienen disminuida la sensación de la temperatura y un deterioro de la movilidad y la comunicación, lo que produce una tendencia a permanecer en un ambiente excesivamente frío. Estas dificultades, junto con la menor cantidad de grasa subcutánea, contribuyen a producir la hipotermia (a veces incluso dentro de las casas en habitaciones frías).

  • Los bebes y los niños pequeños también tienen menor movilidad y capacidad de comunicación y una relación superficie/masa mayor, lo cual aumenta la pérdida de calor.

Referencias de la etiología

  1. 1. Brown DJ, Brugger H, Boyd J, Paal P. Accidental hypothermia. N Engl J Med. 2012;367(20):1930-1938. doi:10.1056/NEJMra1114208

  2. 2. Paal P, Pasquier M, Darocha T, et al. Accidental Hypothermia: 2021 Update. Int J Environ Res Public Health. 2022;19(1):501. doi:10.3390/ijerph19010501

  3. 3. Forcey DS, FitzGerald MP, Burggraf MK, Nagalingam V, Ananda-Rajah MR. 'Cold and lonely': emergency presentations of patients with hypothermia to a large Australian health network. J Intern Med. 2020;50(1):54-60. doi:10.1111/imj.14308

  4. 4. Matsuyama T, Morita S, Ehara N, et al. Characteristics and outcomes of accidental hypothermia in Japan: the J-Point registry. Emerg Med J. 2018;35(11):659-666. doi:10.1136/emermed-2017-207238

Fisiopatología de la hipotermia

La hipotermia reduce las funciones fisiológicas, incluyendo las de los aparatos cardiovascular y respiratorio, la conducción nerviosa, la agudeza mental, el tiempo de reacción neuromuscular y la tasa metabólica. La termorregulación cesa por debajo de aproximadamente 30° C; entonces, el cuerpo debe depender de una fuente de calor externa para recalentarse.

La disfunción de las células renales y las concentraciones disminuidas de vasopresina (hormona antidiurética [ADH]) dan lugar a la producción de un gran volumen de orina diluida (diuresis por frío). La diuresis, sumada a la pérdida de líquidos hacia los tejidos intersticiales, provoca hipovolemia. La vasoconstricción que se produce con la hipotermia puede enmascarar una hipovolemia, que luego se manifiesta como un shock súbito o paro cardíaco durante el recalentamiento (colapso por recalentamiento) cuando se produce vasodilatación periférica.

La inmersión en agua fría puede desencadenar el reflejo de inmersión, que comporta apnea, bradicardia y aumento de la resistencia vascular periférica; la sangre se deriva a los órganos esenciales (p. ej., corazón, cerebro). El reflejo es más pronunciado en niños pequeños y puede ayudar a protegerlos en algunos casos (1, 2, 3). Además, la hipotermia por inmersión total en agua próxima al punto de congelación puede proteger al encéfalo de la hipoxia al reducir las necesidades metabólicas. Probablemente, la disminución de las necesidades explica la supervivencia ocasional después de un paro cardíaco prolongado por hipotermia extrema (4).

Referencias de fisiopatología

  1. 1. Bitzer K, Breindahl N, Kelly B, et al. The role of accidental hypothermia in drowning patients with out-of-hospital cardiac arrest: A nationwide registry-based cohort study. Resuscitation. 2025;207:110486. doi:10.1016/j.resuscitation.2024.110486

  2. 2. Denny SA, Quan L, Gilchrist J, et al. Prevention of Drowning. Pediatrics. 2021;148(2):e2021052227. doi:10.1542/peds.2021-052227

  3. 3. Romlin BS, Winberg H, Janson M, et al. Excellent Outcome With Extracorporeal Membrane Oxygenation After Accidental Profound Hypothermia (13.8°C) and Drowning. Crit Care Med. 2015;43(11):e521-e525. doi:10.1097/CCM.0000000000001283

  4. 4. Cao D, Arens AM, Chow SL, et al. Part 10: Adult and Pediatric Special Circumstances of Resuscitation: 2025 American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Circulation. 2025;152(16_suppl_2):S578-S672. doi:10.1161/CIR.0000000000001380

Síntomas y signos de hipotermia

Inicialmente se presentan escalofríos intensos, seguidos de deterioro del movimiento. Luego, los escalofríos cesan progresivamente, lo que permite que la temperatura corporal disminuya más bruscamente. La disfunción del sistema nervioso central progresa a medida que se reduce la temperatura corporal, las personas ya no sienten el frío. A la obnubilación y el enlentecimiento les siguen confusión, irritabilidad, a veces alucinaciones y, en última instancia, coma. Las pupilas pueden hacerse arreactivas. La respiración y la frecuencia cardíaca se enlentecen y finalmente se detienen. Al principio hay una bradicardia sinusal seguida de una fibrilación auricular lenta; el ritmo terminal es la fibrilación ventricular o la asistolia.

Diagnóstico de la hipotermia

  • Medición de la temperatura central

  • Tener en cuenta las intoxicaciones, el mixedema, las sepsis y los traumatismos

El diagnóstico se establece midiendo la temperatura central, no la oral, utilizando un termómetro electrónico. Las sondas esofágicas y epitimpánicas (no timpánicas convencionales) son las más precisas (1); las temperaturas rectal y vesical se retrasan respecto de la temperatura central durante el recalentamiento. Los termómetros orales y temporales generalmente no son fiables para diagnosticar la hipotermia.

Los umbrales de temperatura para clasificar la gravedad de la hipotermia varían. La Wilderness Medical Society utiliza un sistema basado en la temperatura (1), que corresponde aproximadamente a la evaluación práctica de campo mediante el sistema suizo y su revisión posterior (2) (véase la tabla ):

Tabla

Los análisis de laboratorio incluyen hemograma completo, glucosa (incluidas las mediciones a la cabecera del paciente), electrolitos, nitrógeno ureico en sangre, creatinina y gases en sangre arterial (GSA). Los gases en sangre no deben corregirse para las bajas temperaturas. Un electrocardiograma (ECG) puede mostrar ondas J (de Osborn) (véase figura ) y prolongación de los intervalos PR y QT, así como de la duración del QRS.

Si la causa de la hipotermia no está clara, las pruebas para detectar factores contribuyentes incluyen la medición de la concentración sérica de alcohol, la tirotrofina (TSH), la tiroxina libre y el cortisol. Pueden contribuir el hipoadrenalismo y el hipotiroidismo (incluido el mixedema) a la hipotermia y suelen ser subclínicos, sin antecedentes de intolerancia al frío, piel seca, artralgias o debilidad. Debe sospecharse si falla el recalentamiento. El mixedema prolonga en forma típica la fase de relajación del reflejo calcáneo (aquiliano) en mayor medida que la fase de contracción.

También se debe evaluar a los pacientes en busca de otras exposiciones (es decir, ciertos medicamentos y sustancias como toxinas o drogas ilícitas). Es necesario considerar la presencia de sepsis o de un traumatismo craneal o esquelético no conocido.

El ECG anormal muestra ondas J (Osborn) (V4)

La onda J (Osborn) es visible como una elevación convexa en la unión entre el complejo QRS y el segmento ST. Los programas computarizados no pueden diferenciar de manera fiable las anomalías de la forma de la onda J de la corriente de lesión del miocardio.

Referencias del diagnóstico

  1. 1. Dow J, Giesbrecht GG, Danzl DF, et al. Wilderness Medical Society Clinical Practice Guidelines for the Out-of-Hospital Evaluation and Treatment of Accidental Hypothermia: 2019 Update. Wilderness Environ Med. 2019;30(4S):S47-S69. doi: 10.1016/j.wem.2019.10.002

  2. 2. Musi ME, Sheets A, Zafren K, et al. Clinical staging of accidental hypothermia: The Revised Swiss System: Recommendation of the International Commission for Mountain Emergency Medicine (ICAR MedCom). Resuscitation. 2021;162:182-187. doi:10.1016/j.resuscitation.2021.02.038

Tratamiento de la hipotermia

  • Secado y aislamiento

  • Reposición hídrica

  • Recalentamiento activo a menos que la hipotermia sea leve, accidental o sin complicaciones

La primera prioridad es prevenir una mayor pérdida de calor quitando la ropa húmeda y aislando al paciente (1). Las medidas posteriores dependen de la gravedad de la hipotermia y de la existencia o no de inestabilidad cardiovascular. La restauración a una temperatura normal es menos urgente para los pacientes con hipotermia leve que para los que sufren hipertermia grave. En pacientes estables, es aceptable elevar la temperatura central en 1° C/hora.

Durante el traslado o la evacuación, el paciente debe evitar el esfuerzo físico, ser movilizado con suavidad y permanecer en posición horizontal. Estas medidas ayudan a minimizar la hipotensión, la acidosis y el descenso térmico posterior (afterdrop). El descenso térmico posterior (afterdrop) es el fenómeno por el cual la temperatura central sigue descendiendo durante el movimiento o el recalentamiento inicial, a medida que la sangre periférica fría regresa a la circulación central. La manipulación cuidadosa también reduce el riesgo de precipitar una fibrilación ventricular.

La reanimación con líquidos es esencial, porque los pacientes suelen presentar hipovolemia. Administre de 500 mL a 2 L de solución fisiológica al 0,9% (20 mL/kg para niños) por vía IV; si es posible, caliente la solución a 40 a 42° C. Se administra más líquido cuando sea necesario para mantener la perfusión.

Perlas y errores

  • Con hipotermia de moderada a grave, la temperatura central debe estabilizarse antes de recalentar los miembros para evitar un colapso cardiovascular súbito (colapso por recalentamiento) cuando se dilatan los vasos periféricos.

Recalentamiento pasivo

En la hipotermia leve (temperatura de 32 a 35°C) con termorregulación intacta (indicada por escalofríos) (1), por lo general es adecuado envolver al paciente en mantas térmicas y proporcionarle líquidos calientes para beber.

Recalentamiento activo

Se requiere recalentamiento activo si los pacientes presentan alguno de los síntomas siguientes:

  • Temperatura < 32° C

  • Inestabilidad cardiovascular

  • Insuficiencia hormonal (como insuficiencia suprarrenal o hipotiroidismo)

  • Hipotermia secundaria a traumatismo

  • Hipotermia secundaria a toxinas

  • Trastornos predisponentes

Para la hipotermia moderada (temperatura corporal en el extremo superior del rango, 28 a 32° C) (1), puede usarse el recalentamiento externo en ambientes cerrados con aire caliente a presión. El calor externo se aplica mejor al tórax ya que calentar las extremidades puede aumentar las demandas metabólicas en un sistema cardiovascular deprimido.

Para la hipotermia grave (temperaturas corporales < 28° C) (1), se requiere recalentamiento central, particularmente en pacientes con presión arterial baja o paro cardíaco.

Las opciones de recalentamiento central incluyen:

  • Inhalación

  • Infusión IV

  • Lavado

  • Recalentamiento central extracorpóreo

El suministro de oxígeno humidificado, calentado (40 a 45° C) mediante una máscara o tubo endotraqueal elimina la pérdida de calor por respiración y puede aumentar 1 a 2° C/hora la tasa de recalentamiento.

Los cristaloides IV o la sangre deben calentarse a una temperatura de 40 a 42° C, en especial cuando se requiere una reanimación masiva con líquidos. La reanimación con volumen masivo se define generalmente como la reposición del equivalente a la mitad del volumen sanguíneo del paciente en 3 horas, 10 unidades de concentrado de eritrocitos en 24 horas, o la administración de sangre a una velocidad superior a 150 cc/minuto.

El lavado torácico cerrado mediante 2 tubos de toracostomía (véase Cómo hacer una toracostomía con tubo y catéter) es muy eficaz en casos graves. El lavado peritoneal con dializado calentado a una temperatura de 40 a 45° C, utilizando 2 catéteres con aspiración de salida, es especialmente útil para pacientes con hipotermia grave y rabdomiólisis, ingestión de toxinas o anomalías electrolíticas. El lavado caliente de la vejiga o el tracto gastrointestinal transfiere solo un mínimo de calor.

Varios tipos de soporte vital extracorpóreo (ECLS) pueden ser opciones válidas, dependiendo del estado de perfusión, como hemodiálisis, oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) venovenosa (V-V) o venoarterial (V-A) continua y circulación extracorpórea (CEC). Estas medidas requieren un protocolo preestablecido con especialistas adecuados. Aunque estas medidas son atractivas y heroicas desde el punto de vista instintivo, no están disponibles de forma rutinaria ni se utilizan comúnmente en muchos hospitales. Debe considerarse el soporte vital extracorpóreo (ECLS), como ECMO o circulación extracorpórea (CEC), en pacientes inestables con hipotermia grave, o en pacientes que ya se encuentran en paro cardíaco hipotérmico (2, 3, 4). Se prefiere ECMO sobre CEC; los pacientes con paro cardíaco muestran una mayor supervivencia con ECMO. El lavado torácico todavía puede utilizarse en lugares sin acceso a ECLS (5). Además, los catéteres intravasculares pueden lograr tasas rápidas de recalentamiento, generalmente con mejores resultados que el recalentamiento superficial (6).

Reanimación cardiopulmonar (RCP)

La hipotensión y la bradicardia son esperables cuando la temperatura es baja. Si estos hallazgos se deben exclusivamente a la hipotermia, no es necesario tratarlos de forma agresiva. En su lugar, la atención debe centrarse en el recalentamiento activo y la monitorización estrecha.

Debe iniciarse la RCP en pacientes con paro cardíaco hipotérmico (2, 7, 8). La RCP intermitente es una opción durante un traslado o evacuación prolongados si no se dispone de dispositivos mecánicos de RCP. En pacientes con ritmo con perfusión y actividad cardíaca visible en la ecografía, generalmente debe evitarse la RCP, ya que las compresiones torácicas pueden desencadenar una fibrilación ventricular.

Los pacientes en paro cardíaco hipotérmico o con alto riesgo de sufrirlo deben trasladarse a un centro capaz de proporcionar ECLS, cuando esté disponible (2, 7).

La intubación endotraqueal después de la oxigenación, cuando sea necesaria, debe realizarse con cuidado para evitar provocar una arritmia cardíaca sin perfusión.

La desfibrilación exitosa es difícil si la temperatura corporal es baja; se puede hacer un intento con el ajuste de energía máxima del desfibrilador (200 J para bifásico y 360 J para monofásico), pero si es ineficaz, los intentos adicionales suelen diferirse hasta que la temperatura alcance > 30° C (2).

Los fármacos para el soporte vital cardíaco avanzado (p. ej., antiarrítmicos, vasopresores, inotrópicos) pueden diferirse hasta que la temperatura alcance > 30° C (2). La infusión de dopamina en dosis bajas (1 a 5 mcg/kg/min) o de otras catecolaminas por lo general se reserva para pacientes con una hipotensión desproporcionadamente grave que no responden a la reanimación con líquidos y al recalentamiento (7).

Debe continuarse el soporte vital avanzado hasta que la temperatura llegue a 32° C, salvo que haya lesiones evidentes o trastornos mortales. La hiperpotasemia grave (> 12 mEq/L [12 mmol/L]) durante la reanimación en general indica un desenlace fatal y puede guiar las decisiones de suspender los esfuerzos de reanimación (7).

Referencias del tratamiento

  1. 1. Dow J, Giesbrecht GG, Danzl DF, et al. Wilderness Medical Society Clinical Practice Guidelines for the Out-of-Hospital Evaluation and Treatment of Accidental Hypothermia: 2019 Update. Wilderness Environ Med. 2019;30(4S):S47-S69. doi: 10.1016/j.wem.2019.10.002

  2. 2. Cao D, Arens AM, Chow SL, et al. Part 10: Adult and Pediatric Special Circumstances of Resuscitation: 2025 American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Circulation. 2025;152(16_suppl_2):S578-S672. doi:10.1161/CIR.0000000000001380

  3. 3. Cools E, Swol J, Wanscher M, et al. ELSO 2025 Narrative Guideline on the Use of ECMO for Accidental Hypothermia. ASAIO J. 2025;71(11):865-874. doi:10.1097/MAT.0000000000002557

  4. 4. Paal P, Pasquier M, Darocha T, et al. Accidental Hypothermia: 2021 Update. Int J Environ Res Public Health. 2022;19(1):501. doi:10.3390/ijerph19010501

  5. 5. Turtiainen J, Halonen J, Syväoja S, Hakala T. Rewarming a patient with accidental hypothermia and cardiac arrest using thoracic lavage. Ann Thorac Surg. 2014;97(6):2165-2166. doi:10.1016/j.athoracsur.2013.08.028

  6. 6. Ramadanov N, Arrich J, Klein R, Herkner H, Behringer W. Intravascular Versus Surface Cooling in Patients Resuscitated From Cardiac Arrest: A Systematic Review and Network Meta-Analysis With Focus on Temperature Feedback. Crit Care Med. 2022;50(6):999-1009. doi:10.1097/CCM.0000000000005463

  7. 7. Lott C, Truhlar A, Alfonzo A, et al. European Resuscitation Council Guidelines 2021: Cardiac arrest in special circumstances. Resuscitation. 2021;161:152

  8. 8. Soar J, Becker LB, Berg KM, et al. Cardiopulmonary resuscitation in special circumstances. Lancet. 2021;398(10307):1257-1268. doi:10.1016/S0140-6736(21)01257-5

Pronóstico de la hipotermia

El pronóstico de la hipotermia varía según la gravedad. En pacientes sin paro cardíaco (y que reciben recalentamiento no invasivo), el pronóstico es excelente. Por ejemplo, un estudio de pacientes con hipotermia grave informó una tasa de supervivencia del 100% (1). Entre los pacientes que sufren un paro cardiorrespiratorio hipotérmico y reciben soporte vital extracorpóreo (ECMO o CEC), las tasas notificadas de supervivencia con función neurológica intacta son del 42 al 56% (1, 2, 3, 4).

Los marcadores de pronóstico desfavorable incluyen (5, 6, 7, 8):

  • Hipotensión (tensión arterial sistólica < 90 mmHg) o inestabilidad hemodinámica

  • Acidosis metabólica o acidosis láctica

  • Edad ≥ 75 años

  • Hiperpotasemia (potasio sérico > 5,6 mEq/L [5,6 mmol/L]; un potasio sérico > 12 mEq/L [12 mmol/L] se considera indicación de no reanimación)

Referencias del pronóstico

  1. 1. Kornberger E, Schwarz B, Lindner KH, Mair P. Forced air surface rewarming in patients with severe accidental hypothermia. Resuscitation. 1999;41(2):105-111. doi:10.1016/s0300-9572(99)00069-6

  2. 2. Farstad M, Andersen KS, Koller ME, Grong K, Segadal L, Husby P. Rewarming from accidental hypothermia by extracorporeal circulation. A retrospective study. Eur J Cardiothorac Surg. 2001;20(1):58-64. doi:10.1016/s1010-7940(01)00713-8

  3. 3. Silfvast T, Pettilä V. Outcome from severe accidental hypothermia in Southern Finland--a 10-year review. Resuscitation. 2003;59(3):285-290. doi:10.1016/s0300-9572(03)00237-5

  4. 4. Walpoth BH, Walpoth-Aslan BN, Mattle HP, et al. Outcome of survivors of accidental deep hypothermia and circulatory arrest treated with extracorporeal blood warming. N Engl J Med. 1997;337(21):1500-1505. doi:10.1056/NEJM199711203372103

  5. 5. Brown DJ, Brugger H, Boyd J, Paal P. Accidental hypothermia. N Engl J Med. 2012;367(20):1930-1938. doi:10.1056/NEJMra1114208

  6. 6. Mendrala K, Darocha T, Brožek T, et al. Prognostic thresholds of outcome predictors in severe accidental hypothermia. Intern Emerg Med. 2025;20(4):1177-1184. doi:10.1007/s11739-024-03741-1

  7. 7. Okada Y, Matsuyama T, Morita S, et al. Prognostic factors for patients with accidental hypothermia: A multi-institutional retrospective cohort study. Am J Emerg Med. 2019;37(4):565-570. doi:10.1016/j.ajem.2018.06.025

  8. 8. Walpoth BH, Maeder MB, Courvoisier DS, et al. Hypothermic Cardiac Arrest - Retrospective cohort study from the International Hypothermia Registry. Resuscitation. 2021;167:58-65. doi:10.1016/j.resuscitation.2021.08.016

Conceptos clave

  • Estime la gravedad de la hipotermia mediante hallazgos clínicos o una temperatura central medida.

  • Para la hipotermia leve (32 a 35 °C), el recalentamiento pasivo con mantas térmicas y la ingesta de líquidos calientes suelen ser un tratamiento adecuado.

  • Para la hipotermia moderada o grave (por debajo de aproximadamente 32° C), se debe realizar un recalentamiento activo, generalmente utilizando sistemas de aire caliente forzado, oxígeno calentado y humidificado, líquidos intravenosos calientes y, a veces, lavados con líquidos calientes o métodos extracorpóreos (p. ej., derivación cardiopulmonar, hemodiálisis).

  • A temperaturas más bajas, los pacientes son hipovolémico y requieren reanimación con líquidos.

  • La RCP debe realizarse con precaución en el paro cardíaco por hipotermia.

  • Los pacientes que sufren o están en riesgo de sufrir un paro cardíaco hipotérmico deben tratarse en un centro capaz de proporcionar soporte vital extracorpóreo y recalentamiento.

  • Por lo general, no se administran fármacos para el soporte vital cardíaco avanzado hasta que la temperatura alcanza aproximadamente 30° C.

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