Colelitiasis

PorYedidya Saiman, MD, PhD, Lewis Katz School of Medicine, Temple University
Reviewed ByMinhhuyen Nguyen, MD, Fox Chase Cancer Center, Temple University
Revisado/Modificado Modificado oct 2025
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Vista para pacientes

La colelitiasis es la presencia de uno o varios cálculos (litiasis vesicular) en la vesícula biliar. Los cálculos biliares suelen ser asintomáticos. El síntoma más frecuente es el cólico biliar, y los cálculos no producen dispepsia ni malabsorción de grasas. Las complicaciones más graves abarcan colecistitis, obstrucción de las vías biliares (por cálculos en los conductos biliares [coledocolitiasis]), a veces con infección (colangitis) y pancreatitis litiásica. El diagnóstico suele llevarse a cabo con ecografía. La colelitiasis sintomática se trata con colecistectomía; la colelitiasis asintomática generalmente no se trata.

(Véase también Generalidades sobre la función biliar).

La mayoría de los trastornos de las vías biliares son secundarios a cálculos. Los factores de riesgo para la colelitiasis incluyen (1–4):

  • Sexo femenino

  • Obesidad (particularmente en hombres)

  • Edad avanzada

  • Inactividad física

  • Resistencia a la insulina

  • Anomalías de lípidos

  • Enfermedad cardíaca aterosclerótica

  • Antecedentes familiares de colelitiasis

En los Estados Unidos, se estima que la prevalencia de cálculos biliares es del 14% en la población mayor de 20 años, habiéndose duplicado en las 3 décadas entre 1988 y 2020. En algunos países del norte de Europa, la prevalencia puede ser tan alta como de aproximadamente el 20% (5). La prevalencia generalmente aumenta con la edad y puede estabilizarse en la sexta década de la vida.

Referencias generales

  1. 1. Colvin HS, Kimura T, Iso H, et al. Risk Factors for Gallstones and Cholecystectomy: A Large-Scale Population-Based Prospective Cohort Study in Japan. Dig Dis. 2022;40(3):385-393. doi:10.1159/000517270

  2. 2. Shabanzadeh DM, Sørensen LT, Jørgensen T. Determinants for gallstone formation - a new data cohort study and a systematic review with meta-analysis. Scand J Gastroenterol. 2016;51(10):1239-1248. doi:10.1080/00365521.2016.1182583

  3. 3. Unalp-Arida A, Ruhl CE. Increasing gallstone disease prevalence and associations with gallbladder and biliary tract mortality in the US. Hepatology. 2023;77(6):1882-1895. doi:10.1097/HEP.0000000000000264

  4. 4. Lammert F, Gurusamy K, Ko CW, et al. Gallstones. Nat Rev Dis Primers. 2016;2:16024. doi:10.1038/nrdp.2016.24

  5. 5. Aerts R, Penninckx F. The burden of gallstone disease in Europe. Aliment Pharmacol Ther. 2003;18 Suppl 3:49-53. doi:10.1046/j.0953-0673.2003.01721.x

Fisiopatología de la colelitiasis

(Véase figura .)

La microlitasis o arenilla biliar suele ser precursora de los cálculos biliares. Está formada por bilirrubinato de calcio (un polímero de la bilirrubina), microcristales de colesterol y mucina. La arenilla biliar se desarrolla durante la estasis vesicular, como en el embarazo o en pacientes que reciben nutrición parenteral. La mayor parte de los pacientes con arenilla biliar no presentan síntomas y ésta desaparece cuando el trastorno primario se resuelve. En forma alternativa, la arenilla puede evolucionar hacia la formación de cálculos o migrar a las vías biliares, con obstrucción de los conductos y producción de cólicos biliares, colangitis o pancreatitis.

Hay varios tipos de cálculos biliares.

Los cálculos de colesterol son responsables de > 85% de los cálculos en el mundo occidental (1) Para que se formen cálculos de colesterol, se requiere lo siguiente:

  • La bilis debe estar sobresaturada con colesterol. En condiciones normales, el colesterol no hidrosoluble se convierte en hidrosoluble al combinarse con sales biliares y lecitina y formar micelas mixtas. La sobresaturación de la bilis con colesterol se debe con mayor frecuencia a una secreción excesiva de colesterol (como en pacientes obesos o diabéticos) pero también puede ser secundaria a una reducción de la secreción de sales biliares (p. ej., en la fibrosis quística como resultado de la malabsorción de sales biliares) o de la secreción de lecitina (p. ej., en un trastorno genético infrecuente que ocasiona una forma de colestasis intrahepática progresiva familiar).

  • El exceso de colesterol debe precipitar en la solución en forma de microcristales sólidos. Esta precipitación en la vesícula biliar se acelera en presencia de mucina, que es una glucoproteína, o de otras proteínas presentes en la bilis.

  • Los microcristales deben agregarse y crecer. Este proceso se facilita gracias al efecto fijador de la mucina, que forma una estructura básica, y a la retención de los microcristales en la vesícula biliar, que compromete la contractilidad como consecuencia del esceso de colesterol en la bilis.

Los cálculos de pigmento negro son cálculos pequeños y duros formados por bilirrubinato de calcio (Ca) y sales de Ca inorgánicas (p. ej., carbonato de Ca, fosfato de Ca). Los factores que aceleran el desarrollo de los cálculos son la hepatopatía alcohólica, la hemólisis crónica y la edad avanzada.

Los cálculos de pigmentos marrones son blandos y ricos en grasas y están formados por bilirrubinato y ácidos grasos (palmitato o estereato de Ca). Estos cálculos se forman durante las infecciones, la inflamación y la infestación por parásitos (p. ej., trematodos hepáticos).

Los cálculos biliares crecen aproximadamente entre 1 y 2 mm/año y tardan entre 5 y 20 años para alcanzar un tamaño suficiente que pueda ocasionar síntomas o enfermedades. La mayoría de los cálculos se forman dentro de la vesícula biliar, pero los de pigmentos marrones se moldean en los conductos. Los cálculos biliares pueden migrar hacia el conducto biliar después de la colecistectomía o, sobre todo los cálculos de pigmento marrón, pueden desarrollarse detrás de estenosis como consecuencia de la estasis y de la infección.

Referencia de la fisiopatología

  1. 1. European Association for the Study of the Liver (EASL). EASL Clinical Practice Guidelines on the prevention, diagnosis and treatment of gallstones. J Hepatol. 2016;65(1):146-181. doi: 10.1016/j.jhep.2016.03.005

Síntomas y signos de la colelitiasis

La mayoría (hasta el 80%) de las personas con cálculos biliares son asintomáticas (1). Las demás personas con cálculos presentan síntomas que abarcan desde un tipo característico de dolor (cólico biliar) hasta colecistitis y colangitis capaz de amenazar la vida del paciente. El cólico biliar es el síntoma más frecuente.

En ocasiones, los cálculos atraviesan el conducto cístico sin causar síntomas. No obstante, la migración de la mayoría de los cálculos produce obstrucción del conducto cístico que, aunque sea transitoria, desencadena un cólico biliar. El cólico biliar comienza en forma típica en el cuadrante superior derecho del abdomen, pero puede localizarse en cualquier sitio del abdomen. A menudo está mal localizado, particularmente en pacientes de edad avanzada y pacientes con diabetes. El dolor podría irradiar a la espalda o el brazo.

Los episodios se establecen en forma súbita, se intensifican entre 15 min y 1 h después del comienzo, mantienen una intensidad estable (sin cólicos) durante generalmente < 6 horas, pero ocasionalmente hasta 12 horas; luego desaparecen de manera gradual durante 30 a 90 min y dejan un dolor sordo. El dolor suele ser suficientemente intenso como para que los pacientes concurran al departamento de emergencias para su alivio. También pueden experimentarse náuseas y vómitos en forma frecuente, pero sin fiebre ni escalofríos salvo que se desarrolle colecistitis. Podría detectarse hipersensibilidad leve a la palpación del cuadrante superior derecho del abdomen o el epigastrio, pero sin signos peritoneales. Entre los episodios, los pacientes se sienten bien.

Aunque el cólico biliar puede comenzar tras una comida pesada, los alimentos ricos en grasas pueden no ser el único factor desencadenante. Los síntomas gastrointestinales inespecíficos, como la distensión abdominal y las náuseas, se atribuyeron en forma errónea a la enfermedad vesicular. Estos síntomas son comunes, con una prevalencia aproximadamente igual en la colelitiasis, enfermedad ulcerosa péptica y los trastornos gastrointestinales funcionales.

Perlas y errores

  • Los alimentos grasos no son causas específicas de cólico biliar, y los gases, la hinchazón y las náuseas no son síntomas específicos de la enfermedad de la vesícula biliar.

Existe escasa correlación entre la gravedad y la frecuencia de los cólicos biliares y los cambios anatomopatológicos en la vesícula biliar (1). Los cólicos biliares pueden desarrollarse sin colecistitis. Si el cólico dura > 12 h, en particular si se asocia con vómitos o fiebre, es probable que el paciente presente colecistitis o pancreatitis.

Referencia de los signos y los síntomas

  1. 1. Lammert F, Gurusamy K, Ko CW, et al. Gallstones. Nat Rev Dis Primers. 2016;2:16024. doi:10.1038/nrdp.2016.24

Diagnóstico de la colelitiasis

  • Ultrasonido

  • A veces, TC, RM o ecografía endoscópica

La litiasis vesicular se sospecha en pacientes con cólicos biliares. La ecografía abdominal es la prueba de diagnóstico por imágenes de elección para detectar los cálculos biliares, con una sensibilidad y una especificidad del 95% (1). La ecografía también muestra con exactitud la arenilla biliar. La TC y la RM son métodos alternativos. La ecografía por vía endoscópica detecta con gran sensibilidad los cálculos pequeños (< 3 mm) y podría ser necesaria si los resultados de las demás pruebas son controversiales.

Las pruebas de laboratorio no suelen ser útiles y, en forma típica, son normales excepto cuando se desarrollan complicaciones.

Los cálculos biliares asintomáticos y la arenilla biliar suelen identificarse en forma incidental en estudios de diagnóstico por la imagen, en general ecografía, indicada para otras causas. Entre el 10 y el 15% de los cálculos está calcificado y es visible en las radiografías simples.

Referencia del diagnóstico

  1. 1. Lammert F, Gurusamy K, Ko CW, et al. Gallstones. Nat Rev Dis Primers. 2016;2:16024. doi:10.1038/nrdp.2016.24

Tratamiento de la colelitiasis

  • Para los cálculos sintomáticos: colecistectomía laparoscópica o a veces disolución de los cálculos utilizando ácido ursodesoxicólico

  • Para los cálculos asintomáticos: conducta expectante

La mayoría de los pacientes asintomáticos deciden que las molestias, los costos y los riesgos de la cirugía electiva no justifican la extirpación de un órgano que nunca causará una enfermedad con manifestaciones clínicas. Los síntomas ocurren en aproximadamente el 1 al 4% de los pacientes con colelitiasis previamente asintomática anualmente; si y cuando ocurren síntomas, la extirpación de la vesícula biliar (colecistectomía) está indicada porque es probable que el dolor recurra y pueden desarrollarse complicaciones graves (1).

Cirugía

La cirugía puede llevarse a cabo con una técnica abierta o laparoscópica.

La colecistectomía abierta, que consiste en la realización de una incisión abdominal grande para la exploración directa del área, es una técnica segura y eficaz. Su tasa de mortalidad global se aproxima a 0,1% cuando se realiza en forma electiva durante un período libre de complicaciones.

La colecistectomía por vía laparoscópica es el tratamiento de elección (2, 3). El procedimiento emplea videoendoscopia e instrumentación a través de incisiones abdominales pequeñas y es menos invasivo que la colecistectomía abierta. El resultado es una convalecencia mucho más corta, menor malestar postoperatorio y resultados cosméticos más favorables que con la técnica abierta, sin aumento en la morbilidad o mortalidad. La técnica laparoscópica debe convertirse en un procedimiento abierto en el 4 al 8% (2) de los pacientes, en general porque no es posible definir la anatomía biliar o porque no se puede manejar una complicación. En forma característica, la edad avanzada aumenta los riesgos de cualquier tipo de cirugía.

La colecistectomía previene eficazmente la cólica biliar futura, pero es menos eficaz para prevenir otros síntomas gastrointestinales como la dispepsia (1). Esta técnica quirúrgica no genera problemas nutricionales ni limitaciones en la dieta. Algunos pacientes desarrollan diarrea, a menudo debido a que se desenmascara un trastorno de malabsorción de sales biliares en el íleon.

La colecistectomía profiláctica puede estar justificada en pacientes asintomáticos con colelitiasis si poseen cálculos grandes (> 3 cm) o una vesícula biliar calcificada (en porcelana); estas condiciones aumentan el riesgo de carcinoma de vesícula biliar (4). Existe controversia en torno a si la vesícula biliar de porcelana debería ser una indicación para la colecistectomía profiláctica (5, 6). Además, puede realizarse una colecistectomía profiláctica en pacientes con cálculos biliares asintomáticos sometidos a cirugía bariátrica.

Disolución de los cálculos

En los pacientes que rechazan la cirugía o que presentan un riesgo quirúrgico elevado (p. ej., debido a una enfermedad concomitante o a enfermedad avanzada), los cálculos biliares podrían disolverse si se ingieren ácidos biliares durante varios meses. Los mejores candidatos para este tratamiento son los pacientes con cálculos pequeños radiolúcidos (que tienen más probabilidades de estar formados por colesterol) en una vesícula biliar funcionante no obstruida (que se confirma con un llenado normal en la colegammagrafía o si no se detectan cálculos en el cuello vesicular).

El ácido ursodesoxicólico oral (o ursodiol) puede disolver cálculos pequeños (< 0,5 cm de diámetro) (7), pero para los cálculos más grandes (la mayoría), la tasa de éxito es mucho menor, incluso con dosis más altas de ácido ursodesoxicólico. Además, los cálculos reaparecen en el 50% de los pacientes dentro de los 5 años siguientes a una disolución exitosa. Por lo tanto, se prefiere la colecistectomía a menos que el riesgo quirúrgico sea alto (4). Sin embargo, el ácido ursodeoxicólico oral puede ayudar a prevenir la formación de cálculos en pacientes con obesidad mórbida que están perdiendo peso rápidamente después de cirugía bariátrica mientras están en una dieta muy baja en calorías, o mediante el uso de agonistas del receptor de glucagón-péptido-1 similar al glucagón (GLP-1) (1, 8).

Rara vez se aplican métodos para fragmentar los cálculos (litotricia de onda de choque extracorpórea) que ayuden a disolverlos y a eliminarlos de la vesícula biliar (1, 4).

Referencias del tratamiento

  1. 1. Lammert F, Gurusamy K, Ko CW, et al. Gallstones. Nat Rev Dis Primers. 2016;2:16024. doi:10.1038/nrdp.2016.24

  2. 2. European Association for the Study of the Liver (EASL). EASL Clinical Practice Guidelines on the prevention, diagnosis and treatment of gallstones. J Hepatol 2016;65(1):146-181. doi: 10.1016/j.jhep.2016.03.005

  3. 3. Pisano M, Allievi N, Gurusamy K, et al. 2020 World Society of Emergency Surgery updated guidelines for the diagnosis and treatment of acute calculus cholecystitis. World J Emerg Surg. 2020;15(1):61. doi:10.1186/s13017-020-00336-x

  4. 4. Lammert F, Wittenburg H. Gallstones: Prevention, Diagnosis, and Treatment. Semin Liver Dis. 2024;44(3):394-404. doi:10.1055/a-2378-9025

  5. 5. Chen GL, Akmal Y, DiFronzo AL, et al. Porcelain Gallbladder: No Longer an Indication for Prophylactic Cholecystectomy. Am Surg. 2015;81(10):936-940.

  6. 6. DesJardins H, Duy L, Scheirey C, et al. Porcelain Gallbladder: Is Observation a Safe Option in Select Populations?. J Am Coll Surg. 2018;226(6):1064-1069. doi:10.1016/j.jamcollsurg.2017.11.026

  7. 7. Portincasa P, Di Ciaula A, Bonfrate L, et al. Therapy of gallstone disease: What it was, what it is, what it will be. World J Gastrointest Pharmacol Ther. 2012;3(2):7-20. doi: 10.4292/wjgpt.v3.i2.7

  8. 8. He L, Wang J, Ping F, et al. Association of Glucagon-Like Peptide-1 Receptor Agonist Use With Risk of Gallbladder and Biliary Diseases: A Systematic Review and Meta-analysis of Randomized Clinical Trials. JAMA Intern Med. 2022;182(5):513-519. doi:10.1001/jamainternmed.2022.0338

Pronóstico de la colelitiasis

Los pacientes con cálculos biliares asintomáticos se vuelven sintomáticos a una tasa de aproximadamente el 2% por año (1) con una incidencia acumulada del 10% a 5 años (2). El síntoma más común es el cólico biliar, más que las complicaciones biliares mayores. Una vez establecidos los síntomas biliares, es probable que recidiven, y entre el 20 y el 40% de los pacientes vuelve a experimentar dolor en un año, con 1 a 2% de complicaciones por año, como por ejemplo colecistitis, coledocolitiasis, colangitis y pancreatitis litiásica (3).

Referencias del pronóstico

  1. 1. European Association for the Study of the Liver (EASL). EASL Clinical Practice Guidelines on the prevention, diagnosis and treatment of gallstones. J Hepatol. 2016;65(1):146-181. doi: 10.1016/j.jhep.2016.03.005

  2. 2. Morris-Stiff G, Sarvepalli S, Hu B, et al. The Natural History of Asymptomatic Gallstones: A Longitudinal Study and Prediction Model. Clin Gastroenterol Hepatol. 2023;21(2):319-327.e4. doi:10.1016/j.cgh.2022.04.010

  3. 3. Friedman GD, Raviola CA, Fireman B. Prognosis of gallstones with mild or no symptoms: 25 years of follow-up in a health maintenance organization. J Clin Epidemiol. 1989;42(2):127-36. doi: 10.1016/0895-4356(89)90086-3

Conceptos clave

  • Los cálculos biliares son comunes, pero el 80% son asintomáticos.

  • La ecografía abdominal es sensible y específica en un 95% para detectar los cálculos biliares.

  • Una vez que se presentan los síntomas (por lo general el cólico biliar), el dolor vuelve en el 20 al 40% de los pacientes/año.

  • Tratar a la mayoría de los pacientes que tienen cálculos biliares sintomáticos con colecistectomía por vía laparoscópica.

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