Estrellas naranjas

Trastorno por estrés agudo

Revisión completa: abr 2026 PorJohn W. Barnhill, MD, New York-Presbyterian Hospital | Revisión de colegas realizada porMark Zimmerman, MD, South County Psychiatry
Última actualización: abr 2026
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El trastorno por estrés agudo consiste en una reacción disfuncional, desagradable e intensa que comienza poco después de un acontecimiento traumático abrumador y que se prolonga durante menos de un mes.

Las personas con trastorno por estrés agudo desarrollan reacciones de estrés agudo que aparecen dentro de un mes de su exposición a un evento traumático. Estas reacciones al estrés incluyen experimentar un aumento de la ansiedad, volver a experimentar mentalmente el acontecimiento traumático, evitar recordatorios del trauma, mostrar un estado de ánimo negativo, desarrollar síntomas disociativos (incluidas la desrealización y la amnesia) y mostrar un aumento de la excitación. Si los síntomas persisten durante más de un mes, a las personas se les puede diagnosticar un trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Las personas con este trastorno pueden presentar síntomas disociativos. Por ejemplo, pueden sentirse emocionalmente insensibles o desconectadas de sí mismas. Pueden tener incluso la sensación de que no son reales.

El grado de angustia después de un evento traumático en personas con trastorno por estrés agudo tiende a ser mayor que el experimentado en personas con un trastorno de adaptación.

Se desconoce el número de personas con trastorno por estrés agudo. La probabilidad de desarrollar un trastorno por estrés agudo es tanto mayor cuanto más grave o recurrente es el suceso traumático. Sin embargo, padecer un trastorno por estrés agudo no significa necesariamente que la persona vaya a desarrollar un trastorno por estrés postraumático.

Diagnóstico de trastorno por estrés agudo

  • Evaluación médica, basada en los criterios estándar de diagnóstico psiquiátrico

El trastorno de estrés agudo se diagnostica cuando la persona afectada ha estado

  • Expuesta directa o indirectamente a un evento traumático

Además, también debe haber presentado al menos 9 de los síntomas siguientes durante un periodo comprendido entre 3 días y 1 mes:

  • Recuerdos angustiantes recurrentes, incontrolables e intrusivos del acontecimiento al que ha estado expuesta

  • Sueños angustiosos recurrentes del acontecimiento

  • Sensación de revivir el acontecimiento traumático, por ejemplo en forma de flashbacks

  • Angustia psicológica o física intensa cuando recuerda el acontecimiento (por ejemplo, al entrar en un lugar similar o al escuchar sonidos similares a los que oyó durante el acontecimiento)

  • Incapacidad persistente para experimentar emociones positivas (como felicidad, satisfacción o amor)

  • Alteración del sentido de la realidad (por ejemplo, sensación de aturdimiento o de que el tiempo se ha hecho más lento)

  • Incapacidad para recordar una parte importante del acontecimiento traumático

  • Esfuerzos para evitar recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiantes asociados con el evento

  • Esfuerzos para evitar recordatorios externos (personas, lugares, conversaciones, actividades, objetos y situaciones) asociados con el evento

  • Alteraciones del sueño

  • Irritabilidad o estallidos de ira

  • Excesiva atención a la posibilidad de peligro (hipervigilancia)

  • Dificultad para concentrarse

  • Respuesta exagerada a los ruidos fuertes, los movimientos bruscos u otros estímulos (respuesta de sobresalto)

Además, los síntomas deben causar un grado significativo de angustia o deteriorar notablemente el funcionamiento de la persona afectada.

Los médicos también deben comprobar que los síntomas no sean consecuencia del uso de un fármaco o de otro trastorno.

Tratamiento del trastorno por estrés agudo

  • Cuidado personal

  • Psicoterapia

  • A veces, medicamentos

Muchas personas se recuperan del trastorno por estrés agudo una vez que se las aparta de la situación traumática y se les da un apoyo adecuado en forma de comprensión, empatía por su angustia y la oportunidad de describir lo ocurrido y su reacción ante ello. Para algunas personas es útil poder describir su experiencia en varias ocasiones. Los amigos y seres queridos a menudo pueden proporcionar este apoyo. De lo contrario, los médicos u otros profesionales de la salud mental son útiles.

A veces se administran temporalmente medicamentos para aliviar la ansiedad o ayudar a las personas a dormir, pero no se suelen administrar otros fármacos (como antidepresivos) a menos que se receten para tratar un trastorno concurrente.

Cuidado personal

El cuidado personal es crucial durante y después de una crisis o un trauma. El cuidado personal se puede dividir en 3 componentes:

  • Seguridad personal

  • Salud física y apoyo práctico

  • Atención plena

La seguridad personal es fundamental. Después de un único episodio traumático, las personas afectadas son más capaces de procesar la experiencia cuando saben que ellas y sus seres queridos están a salvo. Sin embargo, puede ser difícil obtener una seguridad completa durante las crisis en curso, como el maltrato doméstico, la guerra o una pandemia infecciosa. Ante la persistencia de tales dificultades, las personas deben procurar mantenerse a salvo ellas mismas y también a sus seres queridos en la medida de lo posible.

La salud física puede ponerse en riesgo durante experiencias traumáticas y después de las mismas. Todo el mundo debería tratar de mantener un horario saludable para comer, dormir y hacer ejercicio. Los medicamentos y las sustancias que sedan (por ejemplo, medicamentos contra la ansiedad) y que intoxican (por ejemplo, el alcohol) deben usarse con moderación, si es que se consumen. El apoyo práctico consiste en asistencia con la vivienda, asistencia legal, seguros y otros asuntos que deben abordarse, pero que pueden ser abrumadores.

Un enfoque consciente del cuidado personal tiene como objetivo reducir los sentimientos de estrés, aburrimiento, ira, tristeza y aislamiento que las personas traumatizadas experimentan normalmente. Si las circunstancias lo permiten, las personas en situación de riesgo deben hacer y seguir un horario diario normal; por ejemplo, levantarse, ducharse, vestirse, salir y dar un paseo, además de preparar e ingerir alimentos de forma regular.

Es útil practicar pasatiempos conocidos, así como actividades que parezcan divertidas y sirvan de distracción: dibujar, ver una película o cocinar. Las interacciones con familiares y amigos y la implicación en la comunidad pueden ser cruciales, incluso si es difícil mantener la conexión humana durante una crisis. El estiramiento y el ejercicio son beneficiosos, y las técnicas de relajación, como contar las propias respiraciones, meditar o la autohipnosis, pueden ser igualmente útiles.

Bajo estrés, las personas pueden tener mal genio, incluso con las personas que les importan. Los amigos y la familia pueden ser de especial ayuda para acercarse y proporcionar expresiones de preocupación y consuelo. Enviar una nota amable, preparar galletas para alguien y ofrecer una sonrisa puede no solo ser una agradable sorpresa para el receptor, sino que puede reducir la desesperanza y la vergüenza que tienden a formar parte de la experiencia traumática.

Psicoterapia

Las terapias cognitivo-conductuales (TCC) pueden ayudar al permitir a la persona procesar los recuerdos traumáticos en un entorno seguro, corregir los pensamientos desadaptativos sobre el trauma o las respuestas a este, y hablar sobre el trauma con sus propias palabras una vez que sea capaz de hacerlo. La terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma (TCC) es una forma de terapia breve que es el tratamiento más eficaz para el trastorno por estrés agudo e incluye lo siguiente:

  • La educación puede ayudar a la persona a comprender la respuesta al estrés y el curso natural de la mejora de los síntomas.

  • La reestructuración cognitiva ayuda a corregir los pensamientos desadaptativos que la persona pueda tener acerca del trauma o de su propia respuesta a este.

  • La exposición a recuerdos traumáticos o a recordatorios seguros de las experiencias traumáticas es una parte importante, aunque difícil, de la psicoterapia. Al revivir la experiencia, la persona puede procesar emocionalmente el material que antes sentía como abrumador.

La terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma suele iniciarse al menos 2 semanas después de este, aunque en algunos casos se inicia antes. El debriefing (interrogatorio psicológico), en el cual se pide a la persona que describa el trauma en detalle dentro de las primeras 72 horas posteriores al suceso, no resulta útil y, de hecho, puede ser perjudicial.

Medicamentos

Ningún medicamento es particularmente útil para reducir los síntomas del trastorno de estrés agudo o evitar que se desarrolle un trastorno de estrés postraumático (TEPT) en toda regla. Se pueden administrar medicamentos para ayudar a paliar el insomnio, la ansiedad y la agitación, pero el uso prolongado de estos parece interferir con la recuperación.

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