La infección con el virus respiratorio sincitial y la infección con el metapneumovirus humano causan infecciones de las vías respiratorias altas, y en ocasiones infecciones de las vías respiratorias bajas.
El virus respiratorio sincitial es una causa muy frecuente de infecciones respiratorias en lactantes y niños pequeños.
El metapneumovirus humano es similar al virus respiratorio sincitial, pero es un virus distinto.
Los síntomas característicos son congestión nasal, fiebre, tos y sibilancias, y una infección grave puede causar dificultad respiratoria.
El diagnóstico se basa en los síntomas y en su coincidencia con los periodos del año en que es previsible su aparición.
Se suministra oxígeno según sea necesario.
Nirsevimab o clesrovimab se administra a algunos niños (en los casos en los que resulta adecuado) para prevenir la infección por el virus respiratorio sincitial.
Virus respiratorio sincitial (VRS)
El virus respiratorio sincitial (VRS) es una causa muy frecuente de infección de las vías respiratorias, sobre todo en los niños. En los lactantes pequeños, es la causa más frecuente de enfermedad de las vías respiratorias inferiores. Hacia los 4 años de edad casi todos los niños han contraído ya la infección, la mayoría durante el primer año de vida. La infección no proporciona inmunidad completa, por lo que es frecuente la reinfección, pero suele ser menos grave.
La primera infección por el VRS progresa a menudo a partir de una enfermedad de las vías respiratorias altas (con congestión y fiebre) hacia las vías respiratorias inferiores, causando de manera característica bronquiolitis y algunas veces neumonía con tos y dificultad para respirar. Las infecciones posteriores suelen afectar solo las vías respiratorias altas. Los niños que han sufrido bronquiolitis son más propensos a recibir un diagnóstico de asma cuando sean mayores.
A nivel mundial, se calcula que el virus respiratorio sincitial (VRS) causa unos 3,6 millones de hospitalizaciones y cerca de 100 000 muertes al año en niños menores de 5 años.
En Estados Unidos, durante la temporada de VRS de 2024 a 2025, aproximadamente entre 58.000 y 80.000 niños menores de 5 años fueron hospitalizados debido a la infección por VRS. Las hospitalizaciones en Estados Unidos han disminuido durante 3 años consecutivos. Por lo general, los brotes se producen cada año desde el otoño hasta principios de la primavera.
Los niños con trastornos graves subyacentes (por ejemplo, cardiopatías congénitas, asma, fibrosis quística, trastornos neuromusculares o un sistema inmunitario debilitado) o que fueron prematuros al nacer, así como los lactantes menores de 6 meses, corren un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave. Algunos niños, por lo general los lactantes más pequeños, sufren dificultad grave para respirar, y unos pocos mueren.
Los niños mayores y los adultos también pueden infectarse con el VRS (virus respiratorio sincitial), y los adultos mayores pueden desarrollar neumonía.
Metapneumovirus humano (hMPV)
El metapneumovirus humano (hMPV) es un virus similar pero distinto.
La infección por hMPV se produce en la misma época del año que la infección por el VRS, pero no infecta a tantos niños.
Síntomas de las infecciones por el VRS (virus respiratorio sincitial) y el hMPV (metapneumovirus humano)
El VRS y el hMPV causan síntomas similares. La infección por estos microorganismos suele comenzar con secreción nasal, congestión y fiebre entre 3 y 5 días después de la exposición. Si la infección progresa, los niños también pueden desarrollar tos, sibilancias y dificultad respiratoria. El virus respiratorio sincitial y el metapneumovirus humano (hMPV) suelen causar bronquiolitis y, en raras ocasiones, neumonía.
En los lactantes menores de 6 meses de edad, el primer síntoma de la infección por el virus respiratorio sincitial (VRS) puede consistir en un periodo de ausencia de respiración (apnea).
En niños mayores y adultos sanos, la enfermedad suele ser leve y puede manifestarse solo como un resfriado común sin fiebre.
Diagnóstico de las infecciones por el VRS (virus respiratorio sincitial) y el hMPV (metapneumovirus humano)
Evaluación médica
A veces, análisis del líquido procedente de la nariz
Generalmente, los médicos sospechan una infección por VRS (y posiblemente hMPV) en los bebés y niños con bronquiolitis durante la temporada de VRS o durante un brote. Normalmente no se realizan pruebas a no ser que los médicos estén tratando de identificar un brote o si se requiere hospitalización.
En caso necesario, se toman muestras de líquido de la nariz y se valoran mediante un análisis rápido de antígenos, la técnica de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) o a veces un cultivo para ayudar a identificar el virus.
Tratamiento de las infecciones por VRS (virus respiratorio sincitial) y hMPV (metapneumovirus humano)
Oxígeno para la dificultad respiratoria
Los niños con dificultad respiratoria son hospitalizados. Según el estado del niño, el médico puede administrar un tratamiento que incluya oxígeno y la administración de líquidos por vía intravenosa (véase tratamiento de la bronquiolitis).
La mayoría de los niños no necesitan ser hospitalizados. El tratamiento en el hogar consiste principalmente en proporcionar alivio de los síntomas. Por ejemplo, se les puede administrar a los niños analgésicos y líquidos para evitar la deshidratación. Los padres deben vigilar estrechamente a sus hijos en busca de signos de dificultad respiratoria grave o deshidratación.
La ribavirina, un fármaco antivírico, a veces se administra a los niños con un sistema inmunitario gravemente debilitado.
Prevención de las infecciones por el VRS (virus respiratorio sincitial) y el hMPV (metapneumovirus)
Una buena higiene
Vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS) para embarazadas
Nirsevimab o clesrovimab
La práctica de una buena higiene es una medida preventiva importante. El niño enfermo y las personas que convivan con él deben lavarse las manos con frecuencia. En general, cuanto más íntimo sea el contacto físico con un niño enfermo (como abrazarse y arrimarse a él o compartir la cama) mayor será el riesgo de propagación de la infección a otros miembros de la familia. Los padres deben sopesar este riesgo con la necesidad de confortar al niño enfermo.
El mejor procedimiento para prevenir la infección por el VRS en lactantes es que las personas embarazadas se vacunen durante el tercer trimestre del embarazo durante las temporadas de prevalencia de la infección por el VRS (generalmente desde el otoño hasta principios de la primavera). Para los lactantes cuya madre no recibió la vacuna contra el VRS durante el embarazo, los médicos recomiendan que reciban una inyección de un medicamento con anticuerpos de acción prolongada para prevenir infecciones pulmonares graves por el VRS. Nirsevimab y clesrovimab son medicamentos que contienen anticuerpos contra el virus respiratorio sincitial (VRS). Estos medicamentos están disponibles en Estados Unidos para la prevención de la infección por el VRS (virus respiratorio sincitial) en lactantes y niños pequeños. Son eficaces y seguros, y ayudan a reducir el número de bebés que son hospitalizados a causa de la infección por el VRS. Estos medicamentos no son necesarios para la mayoría de los lactantes si su madre recibió una vacuna contra el VRS durante el embarazo.
Nirsevimab se recomienda para los niños siguientes:
Todos los lactantes menores de 8 meses de edad que nacen durante la temporada de VRS o están entrando en su primera temporada de VRS.
Niños de 8 a 19 meses de edad que corren un mayor riesgo de enfermar gravemente si contraen una infección por el VRS y que están entrando en su segunda temporada de VRS
El nirsevimab debe administrarse poco antes del inicio de la temporada de VRS (virus respiratorio sincitial), que suele ser en octubre en la mayor parte del territorio continental de Estados Unidos. Los lactantes que no recibieron una inyección al inicio de la temporada pueden recibirla en cualquier momento durante la misma, la cual suele extenderse hasta finales de marzo en la mayor parte del territorio continental de Estados Unidos.
Nirsevimab puede administrarse antes de que el recién nacido abandone el hospital. Se puede administrar al mismo tiempo que otras vacunas infantiles sistemáticas.
Clesrovimab es otro medicamento que puede usarse para prevenir la infección por el VRS en lactantes menores de 8 meses de edad cuya madre no recibió la vacunación contra el VRS durante el embarazo.
Para obtener información sobre las vacunas contra el VRS disponibles para adultos mayores y mujeres embarazadas, véase Vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS).
Por el momento no se dispone de una vacuna preventiva contra la infección por hMPV (metapneumovirus humano).
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