La tuberculosis miliar es un tipo de tuberculosis potencialmente letal que tiene lugar cuando millones de bacterias Mycobacterium tuberculosis se desplazan por el torrente sanguíneo y se diseminan por todo el organismo.
La tuberculosis (TB) es una infección contagiosa causada por una bacteria, transportada por el aire, denominada Mycobacterium tuberculosis. La tuberculosis afecta con mayor frecuencia a los pulmones (tuberculosis pulmonar), pero puede diseminarse a muchos órganos a través de la sangre.
La tuberculosis miliar recibe este nombre porque la infección provoca la formación de pequeñas manchas, por lo general en los pulmones, pero también en otros órganos. Las manchas tienen el tamaño de un grano de mijo, una pequeña semilla redonda presente en la comida para aves.
La tuberculosis miliar puede afectar un único órgano o varios órganos o bien ocurrir en todo el organismo. En la mayoría de los casos afecta los pulmones y la médula ósea, pero puede afectar cualquier órgano, incluidos los tejidos que recubren el encéfalo y la médula espinal (meninges) y la membrana con dos capas que rodea el corazón (pericardio).
La tuberculosis miliar se produce con mayor frecuencia en los casos siguientes:
Niños menores de 4 años
Personas con un sistema inmunitario debilitado (especialmente las que sufren infección por el VIH)
Adultos mayores
Síntomas de la tuberculosis miliar
Los síntomas de la tuberculosis miliar pueden ser vagos. Incluyen pérdida de peso, fiebre, escalofríos, debilidad, malestar general y dificultad para respirar.
Si la infección afecta la médula ósea, puede causar anemia grave y otras anomalías de la sangre, que hacen pensar en una leucemia.
Si las bacterias se liberan de forma intermitente a la circulación sanguínea a partir de una infección no diagnosticada, la persona afectada puede sufrir fiebre intermitente y perder peso gradualmente.
Diagnóstico de la tuberculosis miliar
Examen y cultivo de una muestra del área infectada
Pruebas de amplificación de ácidos nucleicos
Prueba cutánea de tuberculina o análisis de sangre para detectar la tuberculosis
Pruebas de diagnóstico por la imagen
El diagnóstico de la tuberculosis miliar es similar al diagnóstico de la tuberculosis pulmonar.
Las muestras de tejidos y líquidos infectados pueden ser examinadas al microscopio y/o enviadas a un laboratorio para su cultivo y análisis. Las muestras pueden ser:
Sangre
Líquido cefalorraquídeo obtenido mediante una punción en la médula (punción lumbar)
Orina
Líquido o tejido procedente del espacio entre las dos capas de la membrana que rodea los pulmones (pleura)
Líquido o tejido procedente del espacio situado entre las dos capas de la membrana que rodea al corazón (pericardio)
Líquido articular
Muestras de biopsia ósea o de médula ósea
Ganglios linfáticos
Algunas veces se puede identificar Mycobacterium tuberculosis mediante pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT, por sus siglas en inglés) realizadas sobre ciertos tipos de muestras. Las pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (nucleic acid amplification tests, NAAT) buscan el material genético distintivo de un microorganismo, su ADN o ARN (que son ácidos nucleicos). Las pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (nucleic acid amplification tests, NAAT) utilizan un proceso que aumenta la cantidad de ADN o ARN de la bacteria para que pueda identificarse más fácilmente.
Se realiza la prueba cutánea de tuberculina o análisis de sangre para detectar la tuberculosis (ensayo de liberación de interferón gamma).
Una radiografía de tórax muestra los miles de pequeñas manchas en los pulmones. En función de las áreas del cuerpo que estén afectadas, se realizan otras pruebas de diagnóstico por la imagen. Estas pruebas pueden consistir en exploraciones por tomografía computarizada (TC), ecografías y exploraciones por resonancia magnética nuclear (RMN).
Tratamiento de la tuberculosis miliar
Antibióticos
A veces, esteroides (a veces llamados corticosteroides o glucocorticoides)
En ciertas ocasiones, intervención quirúrgica
Generalmente, el tratamiento de la tuberculosis miliar es similar al tratamiento de la tuberculosis pulmonar.
Los antibióticos se administran durante un período de entre 6 y 9 meses, a menos que las meninges estén afectadas. En este caso, se administran antibióticos durante 9 a 12 meses.
Las bacterias de la tuberculosis pueden desarrollar fácilmente resistencia a los antibióticos, sobre todo cuando las personas no toman los antibióticos con regularidad o durante el tiempo que se supone que deben hacerlo.
Se pueden administrar esteroides si el pericardio o las meninges están afectados.
Para algunas complicaciones de la tuberculosis miliar es necesaria la cirugía. Por ejemplo, los médicos drenan el líquido infectado de las membranas que rodean los pulmones o extirpan porciones infectadas del intestino.
En personas inmunodeprimidas no tratadas, la tuberculosis miliar puede progresar rápidamente hasta provocar una lesión pulmonar y causar insuficiencia respiratoria aguda o síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA). Muchos órganos pueden dejar de funcionar correctamente, lo que aumenta el riesgo de muerte.



