La paroniquia es la infección de los tejidos periungueales. La paroniquia aguda causa rubor, calor y dolor en los pliegues de la uña. El diagnóstico se basa en el examen clínico. La incisión y drenaje es una modalidad de tratamiento importante. También pueden utilizarse antibióticos antiestafilocócicos.
(Véase también Generalidades sobre las alteraciones de las uñas).
La paroniquia se refiere a la infección de los pliegues de la piel periungüeal y puede ser aguda o crónica. En la paroniquia aguda, el agente causal es el Staphylococcus aureus o los estreptococos y, con menos frecuencia, especies de Pseudomonas o Proteus. Los microorganismos ingresan por un defecto en la epidermis causado por un panadizo, un traumatismo en el pliegue de la uña, pérdida de la cutícula o irritación crónica (p. ej., con agua y detergente). La paroniquia es más frecuente en personas que se muerden o se chupan los dedos. En los dedos de los pies, la infección suele comenzar a partir de una uña encarnada.
En los pacientes con diabetes y en los que tienen enfermedad vascular periférica, la paroniquia de los dedos del pie puede conducir a una infección más extensa y amenazar la integridad del miembro.
Síntomas y signos de la paroniquia aguda
La paroniquia se desarrolla a lo largo del borde de la uña (pliegues ungueales proximal y lateral) y se manifiesta en el transcurso de horas o días con dolor, aumento de la temperatura, enrojecimiento e hinchazón. Suele observarse pus en los bordes de las uñas y, en ocasiones, por debajo de ellas. La infección se puede extender al pulpejo del dedo, causando un panadizo. En raras ocasiones, la infección penetra profundamente en el dedo y, en estos casos, puede causar una tenosinovitis flexora infecciosa.
En esta fotografía, la paroniquia aguda se caracteriza por una inflamación extensa alrededor de la uña y material purulento.
Diagnóstico de la paroniquia aguda
Exploración clínica aislada
El diagnóstico de la paroniquia aguda se basa en el examen físico.
Hay muchas afecciones cutáneas similares a la paroniquia que deben ser consideradas, sobre todo cuando el tratamiento no es eficaz al inicio. Estas alteraciones incluyen el carcinoma epidermoide, la onicomicosis proximal, el granuloma piógeno, la piodermia gangrenosa y el panadizo herpético.
Tratamiento de la paroniquia aguda
Antibióticos eficaces contra estafilococos y estreptococos
Drenaje del pus
El tratamiento temprano consiste en la aplicación de compresas tibias o baños y un antibiótico oral antiestafilocóco y antiestreptocócico (p. ej., dicloxacillina o cefalexina en dosis de 250 mg por 4 veces al día o clindamicina en dosis de 300 mg, 4 veces al día). En las zonas donde es frecuente la presencia de Staphylococcus aureus meticilinorresistente, deben elegirse antibióticos efectivos contra esta bacteria (p. ej., trimetoprim-sulfametoxazol) según los resultados de los antibiogramas locales. La paroníquia de los dedos de los pies debe monitorearse para detectar signos de celulitis o infección más grave (p. ej., extensión del edema o eritema, linfadenopatía, fiebre) en pacientes con diabetes y otros con enfermedad vascular periférica.
El exudado fluctuante o la presencia visible de pus deben ser drenados con un elevador de Freer, una pinza hemostática pequeña o un bisturi con hoja número 11 colocado entre la uña y el pliegue ungueal. No es necesario realizar una incisión cutánea. Puede colocarse un drenaje de calibre grueso durante 24 a 48 horas. Es importante realizar un cultivo de la herida para evaluar los microorganismos y su sensibilidad.
Conceptos clave
La paroniquia aguda puede estar relacionada con una uña encarnada, un trauma en el pliegue de la uña, la pérdida de la cutícula, una irritación crónica, o por morderse o succionarse los dedos.
El diagnóstico es probable cuando se observa enrojecimiento, dolor y calor en forma aguda en el margen de la uña, aunque deben considerarse diagnósticos alternativos, en especial si el tratamiento no tiene éxito.
Tratar con un antibiótico y calor húmedo y con drenaje del pus visible.



