Manual Msd

Please confirm that you are a health care professional

Cargando

Durezas y callos

(Tilomas, helomas, clavos)

Por

James G. H. Dinulos

, MD, Geisel School of Medicine at Dartmouth

Última modificación del contenido Ene. 2020
Información: para pacientes
Recursos de temas

Las durezas y los callos son áreas circunscritas de hiperqueratosis en lugares de presión o fricción. Las durezas son más superficiales, cubren áreas más extensas de piel y suelen ser asintomáticas. Los callos son más profundos, más focalizados y con frecuencia son dolorosos. El diagnóstico se basa en la inspección. El tratamiento suele ser con abrasión manual, con o sin queratolíticos. La prevención incluye modificaciones en la biomecánica, como por ejemplo el cambio de calzado. Raras veces, se requiere cirugía.

Las durezas y los callos son causados por la presión o fricción intermitentes, en general sobre una prominencia ósea (p. ej., en el calcáneo y en las cabezas de los metatarsianos).

Los callos son tapones queratinosos circunscritos con forma aguda, del tamaño de un guisante o algo más grandes, que se extienden en casi la totalidad de la dermis subyacente. Puede desarrollarse una bursitis subyacente. Los callos duros aparecen sobre protuberancias óseas prominentes, en especial en los dedos de los pies y en la superficie plantar. Los callos blandos aparecen entre los dedos de los pies. La mayoría de los callos se deben a un calzado que no ajusta bien, aunque aquellos que tienen el tamaño de una semilla o los que aparecen en zonas de la planta que no soportan peso o en las palmas de las manos pueden representar una genodermatosis hereditaria (queratosis punteada).

Las durezas no tienen un tapón central ni se asocian con cambios cutáneos y tienen una apariencia más homogénea. Suelen aparecer en las manos o en los pies, aunque pueden presentarse en cualquier parte, sobre todo en una persona cuya ocupación implique traumatismos reiterados sobre una zona determinada (p. ej., la mandíbula y la clavícula en un violinista).

Signos y síntomas

Las durezas suelen ser asintomáticas aunque, si la fricción es grave, pueden llegar a engrosarse e irritarse y causar una sensación de ardor levemente desagradable. Por momentos, las molestias producidas por los callos cerca de los dedos de los pies pueden simular las provocadas por una neuralgia interdigital.

Los callos pueden ser dolorosos o sensibles a la presión. En ocasiones, puede formarse un cúmulo de líquido a su alrededor.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

Es posible diferenciar una dureza de una verruga plantar o de un callo separando la piel engrosada. Luego de esta maniobra, una dureza revela márgenes cutáneos regulares y translúcidos, mientras que una verruga aparece claramente circunscrita, algunas veces con tejido blando macerado o con puntos negros centrales (puntos de sangrado), que representan capilares trombosados. Un callo, cuando se ha recortado, muestra un contorno central de color amarillento a marrón translúcido que interrumpe la arquitectura normal de la dermis papilar.

Tratamiento

  • Extracción manual

  • Queratolíticos

  • Almohadillas

  • Cambios en la biomecánica del pie

  • A veces cuidado de los pies por un experto

Extracción manual

Una lima para uñas o una piedra pómez utilizadas después del baño suele ser una forma práctica de eliminar manualmente los tejidos hiperqueratóticos.

Queratolíticos

Los queratolíticos (p. ej., 17% de ácido salicílico en colodión, 40% de ácido salicílico en yesos, 40% de urea) también se puede utilizar, teniendo cuidado de evitar la aplicación de los agentes en la piel normal. La piel normal puede protegerse mediante una cubierta de vaselina antes de la aplicación del queratolítico.

Acojinamiento y biomecánica del pie

Las almohadillas y los cambios en la biomecánica del pie pueden ayudar a prevenir la aparición de callos y a tratar los ya existentes. Si bien son difíciles de eliminar, debe redistribuirse y disminuirse la presión en el área afectada. Para las lesiones en los pies, es importante el uso de calzado cómodo y adecuado; debe haber suficiente espacio para poder mover el dedo gordo dentro del calzado. Los zapatos estileto a menudo impiden esta libertad de movimiento. Se deben eliminar del armario los zapatos que aumentan las molestias de una lesión. Los parches o anillos con formas y tamaños adecuados, los apósitos protectores con goma espuma, las plantillas con arcos y las placas o barras metatarsianas pueden ayudar a redistribuir la presión. Para los callos y las durezas en la parte distal del primer metatarsiano (juanete), las prótesis deben incluir sólo esa región o la parte del zapato inmediatamente por detrás del callo o la dureza. Raras veces, es necesario el tratamiento quirúrgico o la extracción del hueso afectado.

Cuidado de los pies experto

Los pacientes con tendencia a sufrir durezas y callos dolorosos que no responden al tratamiento pueden necesitar con regularidad los servicios de un podólogo. Los pacientes que tienen alteraciones de la circulación periférica, sobre todo si además sufren diabetes, requieren una atención intensiva del pie.

Conceptos clave

  • Las durezas y los callos son causados por la presión o fricción intermitentes, en general sobre una prominencia ósea.

  • Después de separar la piel suprayacente engrosada, una verruga sangrará, mientras que una dureza no lo hará.

  • Se recomienda abrasión mecánica y queratolíticos para ayudar a eliminar las durezas y callos.

  • Recomendar amortiguación y redistribución de la presión en el pie para ayudar a prevenir durezas y callosidades.

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.
Obtenga los

También de interés

REDES SOCIALES

ARRIBA