El masoquismo sexual es la participación intencional en una actividad en la cual el sujeto es humillado, golpeado y atado o es objeto de algún otro tipo de abuso para experimentar excitación sexual. El trastorno de masoquismo sexual se diagnostica cuando un paciente experimenta excitación sexual intensa y recurrente frente a estas actividades, pero también tiene malestar clínicamente o disfunción significativos.
El masoquismo sexual es una forma de parafilia, pero la mayoría de las personas que tienen intereses masoquistas no cumplen los criterios clínicos de un trastorno parafílico, que requieren que el comportamiento, las fantasías o los impulsos intensos de la persona provocan malestar o deterioro clínicamente significativos. La afección también debe haber estado presente durante ≥ 6 meses.
Las personas con masoquismo sexual generalmente reconocen abiertamente su interés o participación en actividades sexuales masoquistas. El término BDSM (bondage, discipline o domination, sadism o submission, masochism: relación, disciplina o dominación, sadismo o sumisión, masoquismo) es un término descriptivo que incluye prácticas de masoquistas sexuales que pueden o no cumplir los criterios clínicos para el diagnóstico de trastorno de masoquismo sexual.
La actividad masoquista tiende a ser ritual y duradera. Para la mayoría de los participantes (y en forma similar a la mayoría de los otros intereses parafílicos), la humillación y el castigo corporal son solo representaciones; los participantes saben que es un juego y evitan cuidadosamente la humillación o las lesiones reales, a menudo mediante el uso de una "palabra segura" prenegociada. Sin embargo, algunos masoquistas aumentan el nivel de su actividad con el tiempo y pueden dejar de usar su palabra segura para protegerse, lo que puede conducir a lesiones graves o a la muerte.
Un estudio poblacional grande y una revisión de alcance indicaron que los intereses o las conductas sexuales masoquistas son relativamente comunes, con una prevalencia de por vida de intereses o conductas masoquistas que oscila aproximadamente entre el 10 y el 30% en poblaciones occidentales (1, 2). Los datos derivados de 1 encuesta telefónica realizada en Australia entre 2001 y 2002 encontraron que el 2,2% de los hombres y el 1,3% de las mujeres reportaron su participación en comportamientos BDSM (bondage, discipline o domination, sadism o submission, masochism: juego con cuerdas, disciplina o dominación, sadismo o sumisión, masoquismo) en los 12 meses anteriores (3). Un estudio transversal representativo de la población belga encontró que el 26% informó estar "interesado en" BDSM (bondage, ataduras; disciplina o dominación; sadismo o sumisión; masoquismo) y el 7,6% informó ser "practicante" regular. Es probable que solo un subconjunto de estos participantes en la encuesta cumpla con los criterios del trastorno de masoquismo sexual. La prevalencia del trastorno de masoquismo (es decir, cuando se actúa según estos intereses y producen angustia marcada o deterioro funcional) es significativamente menor y se estima en menos del 5% (4, 5).
Para las personas que participan en actividades masoquistas, este puede ser el modo preferido o exclusivo de producir excitación sexual. Las personas pueden concretar sus fantasías masoquistas en sí mismos, por ejemplo,
Atándose ellos mismos
Pinchando su propia piel
Aplicándose descargas eléctricas
Quemándose a sí mismos
Auto-asfixia durante la masturbación (asfixiofilia)
O pueden buscar a un compañero que pueda ser un sádico sexual. Las actividades con un compañero pueden incluir
Amarrado
Con los ojos vendados
Azotado
Flagelado (con látigo)
Humillado con orina o defecación
Obligado a travestirse
Coaccionado a un acto sexual
Parcialmente asfixiado, por lo general alrededor del momento del orgasmo
Asfixia autoerótica (Asfixiofilia)
La asfixiofilia se considera un subtipo de trastorno de masoquismo sexual. Como parte del proceso de diagnóstico, el médico debe observar si este comportamiento está "presente" o "ausente".
En este trastorno, las personas restringen su respiración (asfixia parcial), o permiten que su pareja lo haga, en el momento del orgasmo o cerca de él para mejorar la experiencia sexual, no como una forma de hacerse daño. Por lo general, la gente usa prendas de vestir (p. ej., bufandas, ropa interior) como lazo para ahogarse. El lazo suele estar sujeto a un objeto en el ambiente (p. ej., perilla de la puerta, poste de la cama).
Como consecuencia de los comportamientos asfixiofílicos, la pérdida de la consciencia puede ocurrir rápidamente porque la obstrucción del retorno venoso desde el cerebro altera la perfusión cerebral, incluso antes de que la hipoxia y la hipercapnia lleguen a ser significativas. Las personas que se asfixian a sí mismas de manera tal que el lazo no se libera al perder la consciencia pueden tener daño cerebral permanente o morir y no advertirlo. Se estima que entre 250 y 1000 personas mueren por asfixia autoerótica por año en los Estados Unidos, pero a menudo el registro de estas muertes como asfixia autoerótica (es decir, accidental) es difícil y su causa se considera un suicidio consumado (6).
Referencias generales
1. Joyal CC, Carpentier J. The Prevalence of Paraphilic Interests and Behaviors in the General Population: A Provincial Survey. J Sex Res. 2017;54(2):161-171. doi:10.1080/00224499.2016.1139034
2. Brown A, Barker ED, Rahman Q. A Systematic Scoping Review of the Prevalence, Etiological, Psychological, and Interpersonal Factors Associated with BDSM. J Sex Res. 2020;57(6):781-811. doi:10.1080/00224499.2019.1665619
3. Richters J, Grulich AE, de Visser RO, et al. Sex in Australia: Autoerotic, esoteric and other sexual practices engaged in by a representative sample of adults. Aust N Z J Public Health. 27(2):180-190, 2003. doi: 10.1111/j.1467-842x.2003.tb00806.x
4. Marsh PJ, Odlaug BL, Thomarios N, et al. Paraphilias in adult psychiatric inpatients. Ann Clin Psychiatry. 2010;22(2):129-134.
5. Holvoet L, Huys W, Coppens V, Seeuws J, Goethals K, Morrens M. Fifty Shades of Belgian Gray: The Prevalence of BDSM-Related Fantasies and Activities in the General Population. J Sex Med. 2017;14(9):1152-1159. doi:10.1016/j.jsxm.2017.07.003
6. Coluccia A, Gabbrielli M, Gualtieri G, Ferretti F, Pozza A, Fagiolini A. Sexual Masochism Disorder with Asphyxiophilia: A Deadly yet Underrecognized Disease. Case Rep Psychiatry. 2016;2016:5474862. doi:10.1155/2016/5474862
Diagnóstico del trastorno de masoquismo sexual
Evaluación psiquiátrica
Los criterios clínicos para el diagnóstico del trastorno de masoquismo sexual según el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5th edition, Text Revision (DSM-5-TR) incluyen lo siguiente (1):
Los pacientes experimentan excitación sexual recurrente e intensa al ser humillados, golpeados, atados u obligados a sufriro de otra manera. Esta excitación se manifiesta como fantasías, impulsos urgentes o comportamientos.
Sus fantasías, impulsos intensos o comportamientos causan una angustia significativa o deterioran el funcionamiento en el trabajo, en situaciones sociales o en otras áreas importantes de sus vidas.
La afección ha estado presente durante ≥ 6 meses.
Al realizar el diagnóstico siguiendo los criterios del DSM-5-TR, el médico debe especificar si
Hay asfixiofilia
El paciente vive en un ambiente controlado (donde sería difícil participar en comportamientos masoquistas)
El paciente está en remisión completa (es decir, ha vivido al menos 5 años sin angustia/deterioro en un entorno no controlado)
Referencia del diagnóstico
1. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. 5th ed, Text Revision. American Psychiatric Association Publishing; 2022:788-790.
Tratamiento del trastorno de masoquismo sexual
Terapia cognitivo-conductual
Terapia antiandrogénica
El tratamiento del masoquismo sexual no es necesario si el individuo no tiene malestar clínicamente significativo o disfunción funcional. Aunque hay pocos estudios grandes, en aquellos que cumplen criterios para un diagnóstico de trastorno de masoquismo sexual, una combinación de terapia cognitivo-conductual y tratamientos antiandrogénicos parece lograr la mayor eficacia (1, 2). Los informes de casos también mencionan el uso de ISRS para el masoquismo sexual aislado o comórbido con otras parafilias (2).
Referencias del tratamiento
1. Lykins A, Hucker SJ. Treatment of sexual masochism. In: Downhiller T, ed. Case Studies in Sexual Deviance: Toward Evidence-Based Practice. Routledge/Taylor & Francis Group; 2014:102–116.
2. Culos C, Di Grazia M, Meneguzzo P. Pharmacological Interventions in Paraphilic Disorders: Systematic Review and Insights. J Clin Med. 2024;13(6):1524. Published 2024 Mar 7. doi:10.3390/jcm13061524



