El síndrome de hiperventilación consiste en disnea y taquipnea que a menudo se asocian con síntomas sistémicos sin una causa orgánica, pero puede estar frecuentemente relacionado con ansiedad. Puede ser agudo o crónico. No existen criterios diagnósticos ampliamente aceptados, y otros trastornos deben descartarse. El tratamiento es sintomático.
El síndrome de hiperventilación es un trastorno funcional de la respiración, a menudo asociado con ansiedad, caracterizado por una ventilación alveolar que excede las necesidades metabólicas, lo que lleva a hipocapnia episódica o sostenida y alcalosis respiratoria en ausencia de una causa orgánica alternativa. Ocurre más comúnmente entre mujeres jóvenes, pero puede afectar a cualquier sexo a cualquier edad (1). A veces es precipitado por acontecimientos que plantean un estrés emocional. El síndrome de hiperventilación es distinto del trastorno de pánico, aunque las condiciones se superponen; aproximadamente el 50% de los pacientes con cada trastorno tienen evidencia del otro trastorno (2). El asma también coexiste en una gran proporción de pacientes y su diagnóstico puede pasar inadvertido o ser atípica (3).
Referencias generales
1. Pfortmueller CA, Pauchard-Neuwerth SE, Leichtle AB, Fiedler GM, Exadaktylos AK, Lindner G: Primary Hyperventilation in the Emergency Department: A First Overview. PLoS One 10(6):e0129562, 2015. doi:10.1371/journal.pone.0129562
2. Cowley DS, Roy-Byrne PP: Hyperventilation and panic disorder. Am J Med 83(5):929-937, 1987. doi:10.1016/0002-9343(87)90654-1
3. Tiotiu A, Ioan I, Poussel M, Schweitzer C, Kafi SA: Comparative analysis between available challenge tests in the hyperventilation syndrome. Respir Med 179:106329, 2021. doi:10.1016/j.rmed.2021.106329
Signos y síntomas del síndrome de hiperventilación
Los pacientes con síndrome de hiperventilación se presentan con disnea, algunas veces tan intensa que pueden percibirla como asfixia. Puede acompañarse de agitación y sensación de terror o miedo, dolor torácico, temblores, parestesias (periféricas y periorales), tetania periférica (p. ej., rigidez de dedos o brazos) y presíncope (con mareos) o síncope o, a veces, por una combinación de todos estos hallazgos. La tetania puede aparecer porque la alcalosis respiratoria puede llevar tanto a hipofosfatemia como a hipocalcemia. Al examen, los pacientes pueden aparecer ansiosos o taquipneicos; el examen pulmonar no presenta características dignas de mención.
Diagnóstico del síndrome de hiperventilación
Estudios complementarios para descartar otros diagnósticos (radiografía de tórax, ECG, oximetría de pulso)
El síndrome de hiperventilación es un diagnóstico de exclusión; el desafío es utilizar pruebas y recursos con criterio para distinguir este síndrome de otros diagnósticos más graves.
Los estudios complementarios básicos incluyen:
Oximetría de pulso
Radiografía de tórax
ECG
La oximetría de pulso en el síndrome de hiperventilación muestra saturación de oxígeno próxima al 100%. La radiografía de tórax generalmente es normal. Se debe realizar un ECG para detectar una isquemia cardíaca, aunque el síndrome de hiperventilación puede causar por sí depresiones del segmento ST, inversiones de la onda T e intervalos QT prolongados. En entornos ambulatorios, se puede realizar la prueba de esfuerzo cardiopulmonar (1). La prueba de provocación por hiperventilación (en la que se pide al paciente que hiperventile voluntariamente durante un período establecido para inducir hipocapnia y posteriormente se observan los síntomas y las respuestas fisiológicas) puede ser superior a la prueba de esfuerzo (2). El Cuestionario de Nijmegen es una herramienta que cuantifica y evalúa los síntomas subjetivos compatibles con hiperventilación, aunque una puntuación elevada puede no ser diagnóstica de un síndrome en particular (3).
Hay que determinar los gases en sangre arterial cuando se sospechan otras causas de hiperventilación, como la acidosis metabólica.
En ocasiones, el síndrome de hiperventilación es indistinguible de la embolia pulmonar aguda y pueden ser necesarios estudios para la embolia pulmonar (p. ej., D-dímero, ventilación/perfusión, angiografía por TC).
Referencias del diagnóstico
1. Brat K, Stastna N, Merta Z, Olson LJ, Johnson BD, Cundrle I Jr: Cardiopulmonary exercise testing for identification of patients with hyperventilation syndrome. PLoS One 14(4):e0215997, 2019. doi:10.1371/journal.pone.0215997
2. Tiotiu A, Ioan I, Poussel M, Schweitzer C, Kafi SA: Comparative analysis between available challenge tests in the hyperventilation syndrome. Respir Med 179:106329, 2021. doi:10.1016/j.rmed.2021.106329
3. van Dixhoorn J, Folgering H. The Nijmegen Questionnaire and dysfunctional breathing. ERJ Open Res 1(1):00001-2015, 2015. doi:10.1183/23120541.00001-2015
Tratamiento del síndrome de hiperventilación
Asesoramiento de medidas de apoyo
A veces, tratamiento psiquiátrico o psicológico
El tratamiento de la hiperventilación aguda es principalmente educación y tranquilización (1). Debido a la escasez de pruebas clínicas sólidas, los tratamientos en el contexto agudo suelen ser empíricos.
Algunos médicos abogan por enseñar al paciente técnicas estructuradas de respiración (integradas en la terapia cognitivo-conductual), incluida la exhalación máxima y lenta y la respiración diafragmática.
La terapia cognitivo-conductual puede ser necesaria porque la mayoría de los pacientes con síndrome de hiperventilación requieren tratamiento de trastornos del estado de ánimo o ansiedad subyacentes; el tratamiento apropiado también incluye técnicas de reducción del estrés, psicoterapia (p. ej., ansiolíticos, antidepresivos, litio) o una combinación de estas modalidades.
Referencia del tratamiento
1. Wheatley CE: Hyperventilation syndrome: a frequent cause of chest pain. Chest 68(2):195–199, 1975. doi:10.1378/chest.68.2.195



