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Hipotermia en recién nacidos

Por

Robert L. Stavis

, PhD, MD

Última modificación del contenido jul. 2019
Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.

La Organización Mundial de la Salud define la hipotermia como la temperatura central < 36,5 °C (97,7 °F). En los recién nacidos prematuros, la hipotermia aumenta la morbilidad y la mortalidad. La hipotermia puede ser exclusivamente ambiental o representar una enfermedad intercurrente (p. ej., sepsis). Mantener una temperatura ambiental adecuada en la sala de partos o en la sala de operaciones es fundamental para prevenir la hipotermia neonatal. Los lactantes hipotérmicos deben ser recalentados y cualquier condición subyacente debe ser diagnosticada y tratada.

La temperatura rectal normal en los recién nacidos a término y prematuros es 36,5 a 37,5° C Aunque la hipotermia es una temperatura central < 36,5° C, puede ocurrir estrés por frío a temperaturas más altas cuando la pérdida de calor requiere un aumento en la producción de calor metabólico.

Fisiopatología

La humedad relativa, el flujo de aire, el contacto directo con superficies frías, la proximidad a objetos fríos y la temperatura del aire ambiente influyen en el equilibrio térmico. Los recién nacidos son proclives a la pérdida rápida de calor e hipotermia consiguiente debido al elevado cociente entre superficie y volumen corporales, que es incluso mayor en recién nacidos de bajo peso. Existen varios mecanismos para perder calor:

  • Pérdida de calor por radiación: la piel desnuda es expuesta a un ambiente que contiene objetos de temperatura más baja.

  • Pérdida de calor por evaporación: recién nacidos humedecidos por el líquido amniótico.

  • Pérdida de calor por conducción: se coloca a los recién nacidos en contacto con una superficie o un objeto frío.

  • Pérdida de calor por convección: un flujo de aire ambiente más fresco aleja el calor del recién nacido.

El estrés por frío no reconocido puede desviar calorías a la producción de calor, lo que altera el crecimiento. Los recién nacidos tienen una respuesta metabólica al enfriamiento que comprende la termogénesis química (sin escalofríos) mediante la descarga de noradrenalina por los nervios simpáticos en la grasa parda. Este tejido especializado del recién nacido, localizado en la nuca, entre las escápulas y alrededor de los riñones, responde con lipólisis, seguida de oxidación o reesterificación de los ácidos grasos liberados. Estas reacciones producen calor local, y la rica irrigación de la grasa parda ayuda a transferirlo al resto del cuerpo del recién nacido. Esta reacción duplica o triplica el metabolismo y el consumo de oxígeno. Por consiguiente, en recién nacidos con insuficiencia respiratoria (p. ej., el recién nacido pretérmino con síndrome de dificultad respiratoria), el estrés por frío también puede provocar hipoxia tisular y daño neurológico. La activación de las reservas de glucógeno puede causar hiperglucemia transitoria. La hipotermia persistente puede provocar hipoglucemia y acidosis metabólica y aumentar el riesgo de sepsis de aparición tardía y la mortalidad.

A pesar de sus mecanismos de compensación, los recién nacidos, en particular los lactantes de bajo peso al nacer, tienen una capacidad limitada para regular la temperatura y son propensos a una temperatura central disminuida. Incluso antes de que la temperatura disminuya, el estrés por frío ocurre cuando la pérdida de calor requiere un aumento en la producción de calor metabólico.

El ambiente térmico neutro (termoneutralidad) es la zona de temperatura óptima para el recién nacido; se define como la temperatura ambiente en la cual las demandas metabólicas (y por lo tanto el gasto de calorías) para mantener la temperatura corporal en el rango normal (36,5 a 37,5 ºC rectal) es la más baja. La temperatura ambiental específica requerida para mantener la termoneutralidad depende de si el recién nacido está húmedo (p. ej., después del parto o de un baño) o vestido, de su peso, su edad gestacional y su edad en horas y días.

Etiología

Los factores ambientales, los trastornos que alteran la termorregulación (p. ej., sepsis, hemorragia intracraneal, abstinencia de drogas) o una combinación de ellos pueden provocar hipotermia. Los factores de riesgo de hipotermia incluyen el parto en un área con una temperatura ambiental por debajo de los niveles recomendados, hipertensión materna, parto por cesárea, y baja puntuación de Apgar.

Tratamiento

  • Recalentamiento en una incubadora o bajo una fuente de calor radiante

La hipotermia se trata por recalentamiento en una incubadora o bajo una fuente de calor radiante. Debe controlarse al recién nacido y tratar, según sea necesario, la hipoglucemia, la hipoxemia y la apnea. Los cuadros de base, como sepsis, abstinencia de drogas o hemorragia intracraneal, pueden requerir tratamiento específico.

Prevención

Mantener una temperatura ambiental apropiada es el paso más importante para prevenir la hipotermia en recién nacidos. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que la temperatura de la sala de partos sea de al menos 25 a 28 °C (77 a 82,4 ºF) y que los recién nacidos se sequen inmediatamente, se coloquen en contacto piel con piel con la madre y se cubran. (Véase también the WHO's practical guide to thermal protection of the newborn.)

Los recién nacidos prematuros hipotérmicos al ingreso en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) tienen una mayor morbilidad y mortalidad; se ha encontrado que el aumento de la temperatura en el parto y en el quirófano reduce la incidencia de hipotermia en la admisión a la UCIN. Por lo tanto, la American Academy of Pediatrics y la American Heart Association recomiendan que las salas de parto y los quirófanos donde nacen los recién nacidos prematuros tengan una temperatura de 23 a 25° C (74 a 77° F; 1). Debido a que elevar la temperatura ambiente solo cuando ocurrirá un parto puede permitir que la pérdida de calor radiante enfríe las superficies y la pérdida de calor por convección causada por el flujo de aire rápido, la habitación debe mantenerse continuamente a la temperatura recomendada.

Al nacer, los recién nacidos deben secarse de inmediato y envolverse en una manta tibia (incluso la cabeza) para prevenir las pérdidas por evaporación, conducción y convección. Para los recién nacidos prematuros, se ha encontrado que la colocación en una bolsa de polietileno inmediatamente después del parto ayuda a mantener la temperatura del lactante; algunos médicos no secan al bebé antes de colocarlo en la bolsa porque el aumento de la humedad puede ser beneficioso (2).

Un recién nacido expuesto para reanimación u observación debe ser colocado bajo una fuente de calor radiante para prevenir las pérdidas por radiación. Los recién nacidos enfermos deben permanecer en un ambiente térmico neutro para minimizar el metabolismo. La temperatura apropiada de la incubadora varía según el peso al nacer y la edad posnatal del recién nacido, y la humedad de la incubadora. Alternativamente, el calentamiento se puede ajustar a través de un servomecanismo regulado para mantener la temperatura de la piel en 36,5° C.

Referencias del tratamiento

  • 1. Weiner GM, ed: Textbook of Neonatal Resuscitation, ed. 7. Elk Grove Village, American Academy of Pediatrics and the American Heart Association, 2016.

  • 2. Oatley HK, Blencowe H, Lawn JE: The effect of coverings, including plastic bags and wraps, on mortality and morbidity in preterm and full-term neonates. J Perinatol 36(Suppl 1), S82–S88, 2016. doi: 10.1038/jp.2016.35.

Conceptos clave

  • Los recién nacidos, en particular los lactantes de muy bajo peso al nacer, son susceptibles a la hipotermia ambiental; la enfermedad (p. ej., hemorragia intracraneana, sepsis) aumenta el riesgo.

  • La temperatura ambiente óptima para los recién nacidos es aquella en la que el gasto de calorías necesarias para mantener la temperatura normal del cuerpo es más bajo, típicamente entre 36,7 y 37,3 °C.

  • Recalentar a los neonatos en una incubadora o bajo una fuente de calor radiante y tratar cualquier trastorno subyacente.

  • Prevenga la hipotermia manteniendo una temperatura ambiental apropiadamente cálida en las áreas de cuidado de recién nacidos, secando inmediatamente al niño, y luego envolviendo a los recién nacidos de término o colocando a los prematuros en una bolsa de polietileno.

Más información

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