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Tratamiento con oxígeno (oxigenoterapia)

Por

Jessica Bon Field

, MD, MS, University of Pittsburgh School of Medicine;


Andrea R. Levine

, MD, University of Maryland School of Medicine

Última revisión completa dic. 2017
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NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
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Algunas personas que padecen enfermedad pulmonar crónica necesitan solo un breve periodo de tratamiento con oxigenoterapia cuando su enfermedad pulmonar atraviesa un periodo crítico. (Véase también Introducción a la rehabilitación pulmonar.) En cambio, en los casos en que los niveles de oxígeno en sangre se mantienen constantemente bajos (como personas con fibrosis quística o déficit de alfa-1-antitripsina), puede ser necesario el tratamiento con oxígeno (oxigenoterapia) diario. En estas personas, la oxigenoterapia aumenta el tiempo de supervivencia. Cuantas más horas al día de tratamiento con oxígeno, mejores son los resultados. Cuando el tratamiento con oxígeno se realiza durante 12 horas diarias, el tiempo de supervivencia aumenta (respecto a la no utilización de oxígeno). Las personas afectadas sobreviven aún más si se usa el oxígeno continuamente (24 horas al día). El tratamiento con oxígeno (oxigenoterapia) a largo plazo alivia la dificultad respiratoria (disnea) y reduce la tensión sobre el corazón causada por las enfermedades pulmonares. Tanto la calidad del sueño como la actividad física tienden a mejorar.

Algunas personas con enfermedad pulmonar crónica presentan valores bajos de oxígeno solo cuando realizan ejercicio físico. En este caso se puede limitar el uso de oxígeno a los periodos de esfuerzo. Otras personas presentan niveles bajos de oxígeno solo cuando duermen. En este caso se puede limitar el uso de oxígeno a las horas nocturnas.

Una vez determinado el nivel crítico de oxígeno, se ajusta su flujo (cuánto oxígeno necesita la persona afectada por minuto) mediante la oximetría. Este procedimiento es indoloro y utiliza un simple dispositivo que se fija en un dedo o en el lóbulo de la oreja para medir la concentración de oxígeno en sangre.

La oxigenoterapia de larga duración dispone de tres sistemas de aplicación distintos:

  • Concentradores de oxígeno

  • Sistemas de oxígeno líquido

  • Sistemas de gas comprimido

Un concentrador de oxígeno es un dispositivo impulsado eléctricamente que separa el oxígeno del nitrógeno en el aire, permitiendo que una persona con enfermedad pulmonar reciba oxígeno purificado. La persona no necesita recibir suministros de oxígeno porque el sistema extrae oxígeno del aire de la sala. Aunque muchos de los dispositivos también funcionan con pilas, las personas afectadas deberían disponer de un suministro de oxígeno en caso de un fallo eléctrico o de batería.

Con un sistema de oxígeno líquido, el oxígeno se almacena en forma líquida a muy baja temperatura. A medida que se libera oxígeno, vuelve a convertirse en gas y la persona puede respirarlo.

Con un sistema de gas comprimido, el oxígeno se almacena en un tanque metálico bajo presión y se libera a medida que la persona respira.

Los sistemas líquidos y de gas comprimido instalados dentro del hogar requieren grandes recipientes para almacenar el oxígeno. Estos tanques son rellenados periódicamente por una empresa de atención domiciliaria. Fuera del hogar se pueden emplear tanques pequeños y portátiles de oxígeno comprimido o líquido o bien un concentrador de oxígeno portátil. Cada sistema tiene sus ventajas e inconvenientes.

Las fuentes de oxígeno deben quedar bien cerradas cuando no estén en uso. El oxígeno es un gas inflamable y puede causar una explosión, por lo tanto es muy importante mantener los tanques lejos de cualquier fuente de ignición, como cerillas, calentadores o secadores de pelo. Nadie debe fumar en la casa cuando se está utilizando oxígeno.

Administración de oxígeno

El oxígeno se administra habitualmente a través de un tubo nasal doble (cánula) ya sea con flujo continuo o con un sistema a demanda. Para mejorar la eficiencia y aumentar la movilidad del paciente que requiere grandes cantidades de oxígeno complementario se pueden utilizar numerosos dispositivos, como cánulas reservorio y catéteres transtraqueales.

Cuando la persona espira, la cánula reservorio almacena oxígeno en una pequeña cámara y luego devuelve el oxígeno cuando la persona inspira.

Los sistemas a demanda solo suministran oxígeno cuando son activados por el usuario (por ejemplo, cuando inspira o cuando pulsa el dispositivo). No suministran oxígeno de forma continua. Algunos tienen pequeños depósitos o reservorios.

Un catéter transtraqueal es un pequeño catéter que se inserta a través de la piel directamente en la tráquea. Así, el oxígeno entra directamente en la tráquea. Por lo general, el médico o un terapeuta respiratorio instruye a la persona sobre el modo más adecuado de usar el oxígeno.

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