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Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y trastornos relacionados en niños y adolescentes

Por

Josephine Elia

, MD, Nemours/A.I. duPont Hospital for Children

Revisado médicamente abr. 2021
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El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por la presencia de dudas, ideas, imágenes o impulsos (obsesiones) repetitivos, intrusivos y no deseados, y la necesidad inexorable de realizar acciones (compulsiones) para intentar reducir la ansiedad causada por las obsesiones. Las obsesiones y las compulsiones causan gran angustia y afectan el funcionamiento en la escuela y las relaciones.

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) comienza alrededor de los 19 o 20 años, de media, aunque alrededor del 25% de los casos comienza antes de los 14 años. El trastorno a menudo disminuye después de que los niños alcanzan la edad adulta.

El trastorno obsesivo-compulsivo incluye varios trastornos relacionados:

Se cree que tanto los genes como los factores ambientales son responsables del trastorno obsesivo-compulsivo. Se están llevando a cabo estudios para identificar los genes responsables.

Existen indicios de que algunos casos de trastorno obsesivo-compulsivo que comienzan repentinamente (de la noche a la mañana) pueden estar relacionados con infecciones. Si tiene relación con los estreptococos, el trastorno se denomina trastorno pediátrico neuropsiquiátrico autoinmunitario asociado con estreptococos (PANDAS, por sus siglas en inglés). Si otras infecciones (como la infección por Mycoplasma pneumoniae) están involucradas, el trastorno se denomina síndrome neuropsiquiátrico agudo de aparición pediátrica (PANS). Los investigadores continúan estudiando las relaciones entre las infecciones y el trastorno obsesivo-compulsivo.

Síntomas

De modo característico, los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo se desarrollan gradualmente y la mayoría de los niños consiguen ocultarlos al principio.

Los niños se muestran obsesionados con la preocupación o el temor a ser lastimados; por ejemplo, el temor a contraer una enfermedad mortal o a hacerse daño a sí mismos o causar daño a otros. Se sienten obligados a hacer algo que neutralice o equilibre estas preocupaciones y miedos. Por ejemplo, pueden realizar de forma repetida acciones como las siguientes:

  • Comprobar que han desactivado su alarma o cerrado una puerta

  • Lavarse las manos excesivamente, lo que causa heridas y grietas en las manos

  • Contar varias cosas (por ejemplo, los pasos)

  • Sentarse y levantarse de una silla

  • Limpiar y ordenar constantemente ciertos objetos

  • Hacer muchas correcciones en las tareas escolares

  • Masticar los alimentos un cierto número de veces

  • Evitar tocar ciertas cosas

  • Pedir confirmaciones frecuentes para asegurarse de algo, a veces decenas o centenares de veces al día

Algunas obsesiones y compulsiones tienen una conexión lógica. Por ejemplo, los niños que están obsesionados con no enfermar pueden lavarse las manos con mucha frecuencia. Sin embargo, otras no la tienen. Por ejemplo los niños que cuentan hasta 50 una y otra vez para evitar que su abuelo sufra un ataque al corazón. Si se resisten a esta compulsión o se les impide llevarla a cabo, se sienten extremadamente ansiosos y preocupados.

La mayoría de los niños son hasta cierto punto conscientes de que sus obsesiones y compulsiones son anómalas y suelen avergonzarse de ellas, con lo que tratan de esconderlas. Sin embargo, algunos niños creen firmemente que sus obsesiones y compulsiones son válidas.

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) remite al cabo de unos años en alrededor del 5% de los niños y remite en la edad adulta temprana en alrededor del 40%. En otros niños, el trastorno tiende a ser crónico, pero, con tratamiento continuado, la mayoría de estos niños puede funcionar con normalidad. Alrededor del 5% de los niños no responden al tratamiento y continúan gravemente afectados.

Diagnóstico

  • Síntomas

Los médicos basan el diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo en los síntomas. Se pueden necesitar varias visitas antes que los niños con trastorno obsesivo-compulsivo confíen en el médico lo suficiente para contarle sus obsesiones y compulsiones.

Para que se pueda establecer un diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo, las obsesiones y las compulsiones deben causar una gran angustia y afectar al funcionamiento normal del niño.

Si los médicos sospechan que puede estar involucrada una infección (como PANDAS o PANS), generalmente consultan a un especialista en estos trastornos.

Se debe tener mucho cuidado de diferenciar el trastorno obsesivo-compulsivo de otros trastornos, como pueden ser la psicosis de inicio temprano, los trastornos del espectro autista y los tics complejos.

Tratamiento

  • Terapia cognitivo-conductual

  • A veces, medicamentos

La terapia cognitivo-conductual puede ser suficiente en los niños que están muy motivados.

Si es necesario, la combinación de terapia cognitivo-conductual y un tipo de antidepresivo denominado inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) Agomelatina, un nuevo tipo de antidepresivo, es un posible tratamiento para los episodios depresivos mayores. Se pueden indicar varios tipos de medicamentos para tratar la depresión: Inhibidores... obtenga más información (ISRS) suele ser eficaz en el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Esta combinación permite a la mayoría de los niños afectados llevar una vida normal. Si el ISRS es ineficaz, se puede prescribir clomipramina, otro tipo de antidepresivo. Sin embargo, puede tener efectos secundarios graves. Cuando estas opciones no funcionan se puede recurrir a otras opciones.

Si el tratamiento es ineficaz, es posible que los niños necesiten ser tratados como pacientes hospitalizados en un centro donde se pueda hacer una terapia conductual intensiva y se pueda realizar el tratamiento farmacológico.

Si existe infección estreptocócica (PANDAS, por sus siglas en inglés) u otra infección (PANS, por sus siglas en inglés) se suele administrar un tratamiento antibiótico. Si es necesario, también se utiliza la terapia cognitivo-conductual y los fármacos que se indican de forma habitual para tratar el trastorno obsesivo-compulsivo.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: VER VERSIÓN PROFESIONAL
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