Las masas anexiales benignas son masas de los ovarios y/o las trompas de Falopio e incluyen quistes funcionales (por ejemplo, quistes del cuerpo lúteo) y neoplasias (por ejemplo, teratomas benignos). La mayoría son asintomáticos; algunas causan dolor pélvico. La evaluación incluye el examen pélvico, la ecografía transvaginal, y a veces la medición de los marcadores tumorales. El tratamiento varía según el tipo de masa; se indica cirugía con quistectomía u ooforectomía si la masa es sintomática o se sospecha cáncer.
Los quistes ováricos u otras masas ováricas son un problema ginecológico frecuente. Los quistes funcionales, que se desarrollan como parte del ciclo menstrual, son comunes y suelen resolverse sin tratamiento. Puede ser necesario extirpar quirúrgicamente los tumores sintomáticos o que no se resuelven para tratarlos y controlarlos en busca de cáncer de ovario.
Tipos de masas anexiales
Los tipos de masas anexiales que ocurren en mujeres en edad reproductiva y posmenopáusicas son en su mayoría iguales. Sin embargo, ciertos tumores son estimulados por los estrógenos. Algunas masas sensibles a los estrógenos aparecen sólo durante la edad reproductiva, porque se desarrollan y desaparecen con el ciclo menstrual (p. ej., quistes ováricos foliculares, quistes del cuerpo lúteo). Otras masas sensibles a los estrógenos comienzan a desarrollarse durante la edad reproductiva y típicamente disminuyen de tamaño o se resuelven después de la menopausia (p. ej., endometriomas ováricos).
Los tumores ováricos incluyen:
Masas benignas, no neoplásicas: quistes ováricos funcionales (foliculares o del cuerpo lúteo), endometriomas, ovarios poliquísticos, quistes teca luteínicos (generalmente debido a la inducción de la ovulación durante el tratamiento de la infertilidad)
Neoplasias benignas: fibromas, cistadenomas, teratomas quísticos benignos
Quistes paraovarianos
Tumores ováricos con bajo potencial maligno (tumores limítrofes)
Los tumores de la trompa uterina (de Falopio) incluyen:
Los embarazos ectópicos se implantan más comúnmente en las trompas, pero también pueden implantarse en el cuello uterino, los cuernos del útero, los ovarios, el abdomen o la cicatriz uterina
Hidrosálpinx
Abscesos tuboováricos: comprometen la trompa uterina y el ovario y, a veces, otras estructuras pélvicas (p. ej., intestinos, vejiga)
Quistes paratubales
Quistes ováricos funcionales
Hay 2 tipos de quistes funcionales:
Quistes foliculares: estos quistes se desarrollan a partir de los folículos de Graaf (sacos llenos de líquido que contienen ovocitos y se encuentran en los ovarios).
Quistes del cuerpo lúteo: se desarrollan a partir del cuerpo lúteo (que proviene del folículo dominante después de la ovulación). Puede haber un sangrado dentro de la cavidad del quiste, lo que distiende la cápsula del ovario, que puede romperse y derramar su contenido en el peritoneo.
La mayoría de los quistes funcionales tienen < 1,5 cm de diámetro; pocos exceden los 5 cm. En general, los quistes funcionales resuelven espontáneamente en días o semanas.
El síndrome de ovarios poliquísticos se define habitualmente como un síndrome clínico, no por la presencia de quistes ováricos. Pero en general, los ovarios contienen varios quistes foliculares de 2 a 6 mm y a veces tienen quistes más grandes con células atrésicas.
Tumores benignos de ovario
Los neoplasmas ováricos benignos en general crecen lentamente y rara vez se malignizan. Incluyen las siguientes:
Teratomas benignos (maduros): estos tumores son tumores de células germinales; también se llaman quistes dermoides porque, aunque derivan de las 3 capas de células germinales, consisten principalmente en tejido ectodérmico.
Fibromas: estos tumores de tejido conectivo de crecimiento lento suelen medir < 7 cm de diámetro.
Cistadenomas: estos tumores son más comúnmente serosos o mucinosos.
Signos y síntomas de las masas anexiales benignas
La mayoría de los quistes funcionales y los tumores benignos son asintomáticos, pero algunos causan dolor pélvico sordo o agudo intermitente o, con escsa frecuencia, dispareunia profunda.
Los quistes hemorrágicos del cuerpo lúteo pueden ocasionar dolor o signos de peritonitis, en especial cuando se rompen. Ocasionalmente, puede haber un dolor abdominal intenso por una torsión anexial de un quiste o una tumoración, en general > 4 cm.
En raras ocasiones, los fibromas de ovario se asocian con ascitis y derrame pleural; esta tríada de hallazgos se denomina síndrome de Meigs.
Diagnóstico de las masas anexiales benignas
Ecografía transvaginal
A veces, pruebas para la determinación de marcadores tumorales
Las masas anexiales suelen detectarse incidentalmente durante el examen pélvico o en estudios de diagnóstico por imágenes pélvicas, pero pueden sospecharse basándose en los síntomas.
La ecografía transvaginal es generalmente la prueba de primera línea para evaluar una masa anexial. Se realiza una prueba de embarazo para excluir un embarazo ectópico en pacientes con una masa anexial y dolor pélvico o sangrado uterino anormal.
Las masas anexiales pueden ser difíciles de evaluar por completo solo con estudios de diagnóstico por imágenes. Los quistes ováricos simples (paredes finas y lisas; sin componentes sólidos, tabiques o flujo sanguíneo interno en las imágenes Doppler) son casi siempre benignos, independientemente del tamaño o el estado menopáusico de la paciente (1, 2).
Las características radiográficas que sugieren cáncer incluyen un quiste con cualquiera de las características siguientes: > 10 cm; componentes papilares o sólidos (particularmente aquellos con irrigación sanguínea); irregularidad; tabiques gruesos; excrecencias superficiales; ascitis; evidencia de metástasis.
La ecografía suele diagnosticar teratomas y endometriomas maduros con un alto grado de certeza; otras masas anexiales pueden no identificarse con tal grado de certeza. Si los hallazgos de la ecografía no son concluyentes, se realiza una resonancia magnética (3).
El grupo International Ovarian neoplasm Analysis (IOTA) desarrolló las Reglas Simples para evaluar preoperatoriamente el riesgo de cáncer en mujeres que tienen neoplasias de ovario u otras neoplasias anexiales que se cree que requieren cirugía. La clasificación se basa en la presencia o ausencia de 10 características ecográficas y tiene una mayor sensibilidad y especificidad que otras puntuaciones para la clasificación. Las reglas simples de la IOTA (por las siglas en inglés de Análisis internacional de tumores ováricos) también incluyen una herramienta de cálculo de riesgos (SRrisk), que se puede utilizar en dispositivos móviles (4).
Las masas anexiales pueden ser difíciles de evaluar por completo solo con estudios de diagnóstico por imágenes. Se miden los marcadores séricos si se sospecha cáncer de ovario, pero la sensibilidad y la especificidad son limitadas. Los marcadores tumorales son más efectivos para controlar la respuesta al tratamiento en pacientes con cáncer de ovario confirmado El marcador sérico más comúnmente medido es CA 125, especialmente en mujeres posmenopáusicas, pero su uso en mujeres premenopáusicas requiere criterio clínico. Los niveles de CA 125 pueden estar falsamente elevados en mujeres que tienen endometriosis, fibromas uterinos, peritonitis, colecistitis, pancreatitis, enfermedad inflamatoria intestinal, o varios tipos de cáncer. Otro marcador tumoral, la proteína 4 del epidídimo humano (HE4), también se ha utilizado para distinguir masas ováricas benignas de malignas. Si se sospecha una histopatología no epitelial, puede medirse la gonadotropina coriónica humana beta, la L-lactato deshidrogenasa, la alfa-fetoproteína o la inhibina.
Referencias del diagnóstico
1. Andreotti RF, Timmerman D, Strachowski LM, et al: O-RADS US Risk Stratification and Management System: A Consensus Guideline from the ACR Ovarian-Adnexal Reporting and Data System Committee. Radiology. 2020;294(1):168-185. doi:10.1148/radiol.2019191150
2. American College of Obstetricians and Gynecologists’ Committee on Practice Bulletins—Gynecology. Practice Bulletin No. 174: Evaluation and Management of Adnexal Masses. Obstet Gynecol. 2016 (reaffirmed 2025);128(5):e210-e226. doi:10.1097/AOG.0000000000001768
3. Expert Panel on GYN and OB Imaging, Patel-Lippmann KK, Wasnik AP, et al. ACR Appropriateness Criteria® Clinically Suspected Adnexal Mass, No Acute Symptoms: 2023 Update. J Am Coll Radiol. 2024;21(6S):S79-S99. doi:10.1016/j.jacr.2024.02.017
4. International Ovarian Tumor Analysis: IOTA Simple Rules Risk calculator to diagnose ovarian cancer. Accessed August 21, 2025.
Tratamiento de las masas anexiales benignas
Monitorización con ecografía transvaginal en serie para quistes seleccionados
Algunas veces, cirugía (quistectomía, ooforectomía, salpingectomía)
Muchos quistes funcionales < 5 cm se resuelven sin tratamiento; la ecografía seriada se realiza para documentar esta resolución. Si las mujeres asintomáticas en edad reproductiva tienen masas anexiales quísticas simples de pared delgada que miden entre 5 y 8 cm (en general foliculares) sin características de la imagen de cáncer, la conducta expectante con ecografías (p. ej., cada 6 a 8 semanas) seriadas resulta apropiado.
Las neoplasias benignas requieren tratamiento. Las masas con características radiológicas de cáncer requieren laparoscopia o laparotomía exploradora y resección.
Si es técnicamente factible, los cirujanos intentan preservar los ovarios (p. ej., mediante quistectomía).
La ooforectomía se realiza en los siguientes casos:
Fibromas que no pueden extirparse mediante quistectomía
Cistadenomas
Teratomas quísticos > 10 cm
Otros tipos de quistes que no pueden separarse quirúrgicamente del ovario
En las mujeres posmenopáusicas, la mayoría de los quistes o tumores, especialmente si son > 5 cm
Si se realiza ooforectomía, también puede realizarse salpingectomía concomitante. Las indicaciones para salpingectomía en el momento de la cistectomía ovárica dependen de las características de la paciente y del contexto clínico, y pueden incluir las siguientes:
Tumor en la trompa uterina o de Falopio u otra enfermedad, si se sospecha una neoplasia maligna, hay un absceso tuboovárico, o si hay un hidrosálpinx en pacientes que planean fertilización in vitro
Embarazo ectópico
Se ofrece salpingectomía oportunista para disminuir el riesgo de cáncer de ovario, trompa uterina y peritoneal primario a pacientes con riesgo promedio de estos cánceres que se someten a cirugía pélvica para indicaciones benignas
Directrices para masas anexiales benignas
El siguiente es un listado de guías de práctica clínica de sociedades médicas profesionales o gubernamentales sobre este problema médico; no es un listado exhaustivo:
Andreotti RF, Timmerman D, Strachowski LM, et al: O-RADS US Risk Stratification and Management System: A Consensus Guideline from the ACR Ovarian-Adnexal Reporting and Data System Committee. 2020
American College of Obstetricians and Gynecologists’ Committee on Practice Bulletins—Gynecology. Practice Bulletin No. 174: Evaluation and Management of Adnexal Masses. 2016 (reaffirmed 2025).
Expert Panel on GYN and OB Imaging, Patel-Lippmann KK, Wasnik AP, et al. ACR Appropriateness Criteria® Clinically Suspected Adnexal Mass, No Acute Symptoms: 2023 Update.
Conceptos clave
Los quistes ováricos y las neoplasias benignas del ovario son problemas ginecológicos frecuentes.
Los quistes funcionales, que se desarrollan como parte del ciclo menstrual, tienden a ser pequeños (por lo general < 1,5 cm de diámetro), aparecen en la mujer premenopáusica y se resuelven espontáneamente.
Los quistes funcionales y los neoplasmas benignos suelen ser asintomáticos, pero a veces causan dolor pélvico sordo o agudo.
Se deben extirpar los tumores que tienen características radiológicas compatibles con cáncer (p. ej., componentes quísticos y sólidos, excrecencias en la superficie, aspecto multilocular, forma irregular) o que se acompañan de ascitis.
Extirpar ciertos quistes y tumores benignos, incluyendo quistes que no se resuelven espontáneamente.



