Manual Msd

Please confirm that you are not located inside the Russian Federation

Cargando

Leptospirosis

Por

Larry M. Bush

, MD, FACP, Charles E. Schmidt College of Medicine, Florida Atlantic University

Última revisión completa jul. 2019
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Recursos de temas

La leptospirosis es una infección potencialmente grave causada por las bacterias Leptospira, que son bacterias en forma de espiral llamadas espiroquetas (véase la figura Cómo se forman las bacterias).

  • La mayoría de personas se infectan mediante el contacto con tierra o agua contaminada durante actividades al aire libre.

  • Aparecen fiebre, dolor de cabeza y otros síntomas, en dos fases separadas por unos cuantos días.

  • Una forma grave, potencialmente mortal, daña múltiples órganos, incluyendo el hígado y los riñones.

  • La detección de anticuerpos frente a las bacterias en la sangre o la identificación de la bacteria en una muestra tomada del tejido infectado confirman el diagnóstico.

  • Las infecciones se tratan con antibióticos y, si son graves, a veces con líquidos administrados por vía intravenosa y diálisis.

(Véase también Introducción a las bacterias.)

La leptospirosis aparece en muchos animales domésticos y salvajes, incluyendo ratas, perros y animales de granja como el ganado bovino, los caballos, las ovejas, las cabras y los cerdos. Algunos animales actúan como portadores y albergan las bacterias en su orina; otros enferman y mueren. La infección puede contraerse directamente, a través del contacto con animales infectados, o indirectamente, por contacto con la tierra y el agua contaminadas por la orina infectada.

La leptospirosis es una enfermedad profesional entre granjeros y el personal que trabaja en el alcantarillado y los mataderos. Sin embargo, la mayoría de las personas se infectan durante la realización de actividades al aire libre, al entrar en contacto con tierra contaminada o agua dulce, especialmente al nadar o caminar en aguas poco profundas. Fuera de Estados Unidos, se han producido brotes después de fuertes lluvias o inundaciones de agua dulce. Las bacterias Leptospira pueden sobrevivir durante varias semanas o meses en fuentes de agua dulce (como lagos y estanques). Sin embargo, pueden sobrevivir solo unas pocas horas en agua salada.

Cada año se notifican entre 40 y 100 infecciones de este tipo en Estados Unidos, que se producen principalmente a finales del verano y principios del otoño. Dado que la leptospirosis leve presenta síntomas inespecíficos, similares a los de la gripe, muchas infecciones probablemente pasen desapercibidas.

Síntomas

En aproximadamente el 90% de los infectados, los síntomas de leptospirosis no son graves. En el resto, el trastorno compromete múltiples órganos. Esta forma de leptospirosis potencialmente mortal se denomina síndrome de Weil.

La leptospirosis suele producirse en dos fases:

  • Primera fase (fase septicémica): de 5 a 14 días después de producirse la infección aparecen bruscamente fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta, fuertes dolores musculares en las pantorrillas y la espalda y escalofríos. Los ojos se enrojecen mucho al tercer o cuarto día. Algunas personas presentan tos, en ocasiones acompañada de sangre, y dolor torácico. La mayoría de los afectados se recuperan en 1 semana.

  • Segunda fase (fase inmunitaria): en algunas personas, los síntomas se repiten a los pocos días, como resultado de la inflamación causada por el sistema inmunitario al eliminar las bacterias presentes en el organismo. La fiebre regresa, y los tejidos que recubren el encéfalo y la médula espinal (meninges) a menudo se inflaman. Esta inflamación (meningitis) provoca rigidez en el cuello y dolor de cabeza.

Si la leptospirosis se desarrolla durante etapas del embarazo, el riesgo de aborto espontáneo aumenta.

Síndrome de Weil

El síndrome de Weil puede producirse durante la segunda fase. Se caracteriza por presentar fiebre, ictericia (color amarillento de la piel y de la parte blanca de los ojos provocada por el daño hepático), insuficiencia renal y tendencia hemorrágica. Los afectados pueden presentar hemorragia nasal o tos con sangre, o se puede producir hemorragia en los tejidos de la piel, los pulmones y, con menor frecuencia, el sistema digestivo; también puede desarrollarse anemia. Aunque el hígado y los riñones son los órganos más comúnmente afectados, los pulmones y el corazón también pueden verse gravemente afectados.

Las personas que no desarrollan ictericia se recuperan. Entre el 5 y el 10% de las personas con ictericia fallecen y este porcentaje es aún mayor entre las personas de más de 60 años. El riesgo de muerte es mayor si se producen alteraciones en la funcionalidad mental, insuficiencia renal, insuficiencia respiratoria y hemorragia interna.

Diagnóstico

  • Cultivo de muestras de sangre y de orina o, a veces, de una muestra de líquido cefalorraquídeo (obtenida por punción lumbar)

  • Análisis de sangre para detectar anticuerpos contra la leptospirosis o material genético

Los médicos sospechan leptospirosis cuando los síntomas característicos se presentan en personas que han viajado a una zona donde hay un brote de esta enfermedad.

Para confirmar el diagnóstico de leptospirosis, los médicos obtienen muestras de sangre y orina, que son analizadas.

Si aparecen síntomas de meningitis, los médicos realizan una punción lumbar para obtener una muestra líquido cefalorraquídeo.

Por lo general, se toman varias muestras durante varias semanas, y se envían al laboratorio para realizar un cultivo bacteriano.

La identificación de las bacterias en cultivos o, más frecuentemente, la detección en la sangre de anticuerpos contra la bacteria confirman el diagnóstico. Se puede emplear la técnica de reacción en cadena de la polimerasa, que produce muchas copias de un mismo gen. Ayuda a los médicos a diagnosticar la leptospirosis rápidamente.

Prevención

El antibiótico doxiciclina puede evitar la leptospirosis; se administra por vía oral una vez por semana a las personas que puedan estar expuestas a la bacteria, por ejemplo las que viven en una zona donde se está produciendo un brote de leptospirosis o bien viajan hacia dicha zona.

Tratamiento

  • Antibióticos

  • Quienes padecen el síndrome de Weil pueden necesitar transfusiones de sangre y hemodiálisis.

Los casos leves se tratan con antibióticos, como amoxicilina o doxiciclina, por vía oral. En los casos graves, pueden administrarse antibióticos como penicilina o ampicilina, por vía intravenosa. También se administran líquidos con sales.

Los afectados por esta enfermedad no tienen que permanecer aislados, pero se deben tomar precauciones al manipular y desechar su orina.

Quienes padecen el síndrome de Weil pueden necesitar transfusiones de sangre y, si presentan insuficiencia renal, pueden requerir hemodiálisis.

Más información

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Obtenga los

También de interés

Videos

Ver todo
Medicamentos antivirales
Video
Medicamentos antivirales
Los virus son agentes infecciosos que penetran y se reproducen (replican) dentro de las células...
Modelos 3D
Ver todo
COVID-19 Virus
Modelo 3D
COVID-19 Virus

REDES SOCIALES

ARRIBA