Una uña encarnada es la incurvación o compresión del borde de la uña en el pliegue adyacente, lo que provoca dolor.
(Véase también Generalidades sobre las alteraciones de las uñas).
Las causas de la uña encarnada incluyen el uso de zapatos apretados, marcha anormal (p. ej., caminar en puntas de pie), la forma bulbosa de dedo gordo, el corte demasiado al ras de la uña o las variaciones congénitas en el contorno de la uña (p. ej., deformidad de la uña en tenaza congénita) (1). En algunas ocasiones, el responsable es un osteocondroma subyacente, sobre todo en pacientes jóvenes. En los ancianos, el edema periférico es un factor de riesgo. Se puede producir infección a lo largo del borde de la uña (paroniquia).
Referencia general
1. Geizhals S, Lipner SR. Review of onychocryptosis: epidemiology, pathogenesis, risk factors, diagnosis and treatment. Dermatol Online J. 2019;25(9):13030/qt9985w2n0. Published 2019 Sep 15.
Síntomas y signos de la uña encarnada del pie
El dolor aparece en el extremo del borde del pliegue ungueal o, con menos frecuencia, a lo largo de todo el borde lateral. Al comienzo, puede haber sólo un malestar leve, sobre todo cuando se usan determinados calzados. En los casos crónicos, el tejido de granulación se vuelve visible, con mayor frecuencia en pacientes jóvenes.
Esta fotografia muestra las uñas encarnadas con enrojecimiento e inflamación que afectan al primero y al tercer dedo del pie.
Esta fotografía muestra una uña encarnada con inflamación extensa alrededor de la uña y tejido granulomatoso.
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Diagnóstico de uña encarnada
Principalmente examen físico
Raramente biopsia (para excluir otras causas)
El diagnóstico es básicamente clínico. La presencia de eritema, edema y dolor también puede sugerir paroniquia. En los pacientes jóvenes (p. ej., < 20 años) con uñas encarnadas recurrentes en los dedos de los pies, debe considerarse la realización de radiografías para excluir el diagnóstico de osteocondroma. En ausencia de una uña encarnada, el tejido de granulación aparente alrededor del dedo del pie puede indicar la necesidad de una biopsia para descartar la rara posibilidad de melanoma amelanótico.
Tratamiento de la uña encarnada
Enfoques conservadores (p. ej., usar cinta deportiva, introducir trozos de algodón, evitar calzado ajustado)
Raramente extirpación quirúrgica
Primero se puede intentar un enfoque conservador. Si resulta ineficaz, puede ser necesaria la cirugía. En casos leves, se puede intentar fijar la piel lejos de la uña usando cinta deportiva (1). Puede colocarse un algodón entre la placa ungueal de la uña encarnada y el pliegue doloroso (con un mondadientes fino) para proporcionar un alivio inmediato y, si se continúa, corregir el problema. Si los zapatos que se usan son demasiado ajustados, se indican alternativas con una punta más ancha.
No obstante, en la mayoría de los casos, sobre todo en la paroniquia, la resección de una parte o en ocasiones de toda la uña encarnada luego de inyectar una anestésico local es el único tratamiento eficaz. Después de la escisión, se puede utilizar un tubo flexible para separar la placa de la uña y el pliegue doloroso y permitir la cicatrización.
Si las uñas encarnadas recurren, se aplica hidróxido de sodio o fenol para destruir permanentemente la cara lateral adyacente de la matriz ungueal. No debe utilizarse fenol en casos de insuficiencia arterial. (Véase también Cómo tratar una uña encarnada.)
Referencia del tratamiento
1. Geizhals S, Lipner SR. Clinical pearl: kinesiology tape for onychocryptosis. Cutis. 2019;103(4):197.



