La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) causa un daño progresivo de la mácula, la parte central y más vital de la retina, dando como resultado una pérdida gradual de la visión central.
La visión central se vuelve deslucida y pierde nitidez, y las líneas rectas pueden parecer onduladas.
Los cambios en el ojo que caracterizan la degeneración macular a menudo pueden ser identificados por un médico utilizando instrumentos especializados durante la exploración.
Los suplementos dietéticos contribuyen a lentificar la progresión de la enfermedad.
En algunos casos son necesarias inyecciones oculares y tratamientos con láser.
La retina es la membrana transparente y sensible a la luz localizada en la parte posterior del ojo. La parte central de la retina, denominada mácula, contiene una elevada densidad de células sensibles a la luz. Estas células producen las imágenes visuales más nítidas y son las encargadas de la visión central y de los colores. (Véase también Introducción a los trastornos de la retina.)
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es la causa más frecuente de pérdida irreversible de la visión central en personas de edad avanzada. Es más frecuente en las personas raza blanca.
Causas de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
Los factores siguientes son factores de riesgo para la degeneración macular asociada a la edad:
Edad
Antecedentes familiares
Tabaquismo
Ciertas anomalías genéticas
Enfermedades cardiovasculares (como la ateroesclerosis)
Exposición solar
Dieta baja en ácidos grasos omega-3 (que se encuentran en ciertos pescados) y en verduras de hoja de color verde oscuro
Tipos
Hay dos tipos de degeneración macular asociada a la edad (DMAE):
Seco (a veces llamado atrófico o no exudativo)
Húmeda (a veces llamada neovascular o exudativa)
Todas las degeneraciones maculares asociadas a la edad (DMAE) comienzan como el tipo seco. Algunas personas (alrededor del 15%) evolucionan desarrollando degeneración macular asociada a la edad húmeda. Cerca del 85% de las personas con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) sólo tienen la forma seca. Aunque solo el 15% de las personas tiene el tipo húmedo de degeneración macular asociada a la edad, del 80 al 90% de la pérdida de visión grave causada por la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es consecuencia del tipo húmedo.
En la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca, el tejido de la mácula se adelgaza a medida que desaparecen los fotorreceptores (también llamada atrofia). Los productos de desecho acumulados procedentes de los conos y los bastones pueden producir depósitos en la retina (la estructura transparente y sensible a la luz en la parte posterior del ojo) denominados drusas (manchas amarillas). En la forma seca pueden afectarse ambos ojos simultáneamente. No parece existir tejido cicatricial ni hemorragia o pérdida de algún otro fluido en la mácula.
Algunas personas desarrollan degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda cuando crecen vasos sanguíneos anómalos desde la coroides (la capa de vasos sanguíneos situada entre la retina y la capa blanca externa del ojo llamada esclerótica) hacia la mácula y dejan escapar sangre y fluido (de ahí viene la denominación «húmeda»). Finalmente, se desarrolla una acumulación de tejido cicatricial bajo la mácula. La forma húmeda aparece primero en un ojo, pero al final suele afectar a ambos.
Síntomas de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
Degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca
En la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca, la pérdida de visión central se produce de forma lenta e indolora durante años. Pueden aparecer pocos síntomas o ninguno, pero cuando aparecen suelen hacerlo en ambos ojos. Es posible que los objetos parezcan desteñidos, se pierdan los detalles finos y se dificulte la lectura. A medida que la enfermedad avanza, la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca puede progresar a una forma más avanzada denominada atrofia geográfica, en la que diversas zonas de la mácula se van deteriorando con el tiempo. Esto puede ocasionar puntos ciegos centrales (escotomas) y, en ocasiones, deteriorar gravemente la visión, afectando actividades como conducir o reconocer rostros.
Degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda o exudativa
En la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda, la pérdida de visión tiende a evolucionar rápidamente, y puede ser aún más repentina si uno de los vasos sanguíneos anómalos sangra. El primer síntoma puede ser un área de visión central borrosa, ondulada o distorsionada. Por lo general, no se afecta la vista en los límites del campo visual (visión periférica). La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda suele afectar un ojo a la vez. A menudo se produce dificultad para leer o ver la televisión.
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) puede dañar gravemente la visión y ser causa de ceguera legal en el ojo afectado.
Diagnóstico de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
Exploración médica del ojo
Posiblemente, fotografías en color, imágenes de autofluorescencia, angiografía con fluoresceína y/o tomografía de coherencia óptica
Por lo general, los médicos pueden diagnosticar la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) realizando una exploración ocular mediante oftalmoscopia (enfocar una luz en la parte posterior del ojo a través de una lente de aumento). Casi siempre se aprecia la lesión en la retina incluso antes de que se desarrollen los síntomas. La imagen de autofluorescencia puede ser útil para evaluar las áreas de daño retiniano en la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca. Para confirmar el diagnóstico de degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda se toman fotografías en color de la retina o se realiza una angiografía con fluoresceína. En la mayoría de los casos, la tomografía de coherencia óptica, una prueba de diagnóstico por la imagen, puede ayudar a realizar el diagnóstico de degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda y evaluar hasta qué punto la persona está respondiendo al tratamiento.
Las personas pueden detectar cambios en la visión realizando la prueba de la rejilla de Amsler:
Coloque la rejilla de Amsler en un lugar donde pueda verla todos los días (por ejemplo, en la puerta del refrigerador o en el espejo del baño).
Con buena iluminación y usando gafas de lectura si las utiliza habitualmente, observe la rejilla desde una distancia de aproximadamente 31 a 38 centímetros.
Cubra un ojo. Con el ojo descubierto, mire directamente al punto ubicado en el centro de la rejilla. Observe si alguna de las líneas parece torcida u ondulada. Verifique si alguna parte de la rejilla se ve borrosa, tenue o deformada.
Cubra el otro ojo y repita la prueba.
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Las personas con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) pueden percibir líneas onduladas, manchas en blanco o áreas que aparecen oscuras, onduladas o borrosas en la rejilla de Amsler. Las personas que noten alguno de estos cambios deben contactar con su médico.
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Tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
Suplementos dietéticos
Tratamientos farmacológicos y técnicas con láser
Terapia lumínica de fotobiomodulación
Ayudas para la visión y asesoramiento
En la actualidad no existe tratamiento para revertir el daño causado por el tipo seco de la enfermedad. No se recomienda ningún tratamiento para las formas leves. Dejar de fumar puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar degeneración macular asociada a la edad (DMAE).
Suplementos dietéticos
Los complementos dietéticos se recomiendan para personas con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) intermedia o avanzada en un solo ojo. Es posible reducir el riesgo de sufrir degeneración macular asociada a la edad (DMAE) avanzada si se toman los siguientes suplementos:
Cinc
Cobre
Vitamina C
Vitamina E
Luteína más zeaxantina (para personas que han fumado en el pasado o que fuman actualmente)
Beta-caroteno o vitamina A (para las personas que no fuman y no han fumado)
Las personas que hayan consumido tabaco en los últimos 7 años no deben tomar beta-caroteno ni vitamina A, porque estos suplementos pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. En su lugar puede utilizarse una combinación de luteína más zeaxantina. Los hombres que toman estos suplementos tienen mayor riesgo de desarrollar problemas del tracto urinario y de la próstata, y las mujeres que los toman sufren mayor riesgo de desarrollar incontinencia de esfuerzo. El beta-caroteno también puede provocar que la piel se vuelva amarilla.
Controlar los factores de riesgo de ateroesclerosis (como la hipertensión arterial) y comer regularmente más alimentos que contengan ácidos grasos omega-3, así como comer más verduras de hoja de color verde oscuro, contribuye a ralentizar el progreso de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Sin embargo, tomar suplementos de ácidos grasos omega-3 no ralentiza la progresión.
Tratamientos farmacológicos y procedimientos para la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca
Para algunas personas con atrofia geográfica derivada de una degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca avanzada, medicamentos como el pegcetacoplan y el avacincaptad pegol pueden inyectarse en el ojo (por vía intravítrea) para ayudar a frenar la progresión del daño retiniano. Estos tratamientos no restauran la visión perdida, pero pueden contribuir a preservarla durante más tiempo en algunas personas.
La fotobiomodulación (terapia de luz) es otro tratamiento que se utiliza para la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca. Este tratamiento emplea longitudes de onda específicas de luz dirigidas hacia el ojo y puede contribuir a mejorar la función de las células retinianas en algunas personas.
Tratamientos farmacológicos y técnicas con láser para la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda
En la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) de tipo húmedo pueden inyectarse en el ojo (de forma intravítrea) fármacos como el ranibizumab, el bevacizumab, el aflibercept o el brolucizumab para conseguir que cese la filtración de líquido desde los nuevos vasos sanguíneos. Estos fármacos, llamados agentes anti-VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular), actúan reduciendo el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos y el edema (hinchazón). Las inyecciones intravítreas de anti-VEGF, que deben repetirse cada 1 a 3 meses, pueden reducir el riesgo de pérdida de visión y ayudar a restaurar la visión de lectura en al menos un ojo en aproximadamente el 15% de las personas. En ocasiones, se inyectan esteroides en el ojo junto con el anti-VEGF. Algunos informes sugieren que el brolucizumab puede dar lugar a un mayor riesgo de efectos secundarios (por ejemplo, inflamación ocular y/o problemas en la arteria que irriga la retina) que otros fármacos similares. Es posible que no sea necesario repetir los tratamientos con tanta frecuencia si el medicamento utilizado es una dosis más elevada de aflibercept o faricimab (un medicamento que funciona de manera similar a los agentes anti-VEGF).
También está disponible un sistema de administración de puerto implantable quirúrgicamente para administrar ranibizumab de forma continua en el humor vítreo (la sustancia transparente y gelatinosa del globo ocular que le da su forma redonda).
Otro tratamiento es la terapia fotodinámica. En este tratamiento, se inyecta en una vena del brazo una sustancia que sensibiliza los vasos sanguíneos de la retina a la luz láser, y entonces se utiliza un haz de luz láser para destruir los nuevos vasos sanguíneos anómalos. Si estos no se encuentran directamente debajo de la mácula, puede usarse un láser térmico para destruirlos antes de que causen mayores daños.
No suele utilizarse cirugía para la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda.
Adaptación a la pérdida de visión
Varios instrumentos, como lupas, gafas de lectura de gran aumento, catalejos y dispositivos de aumento de televisión de circuito cerrado ayudan a las personas con deficiencias visuales. Los usuarios de computadoras pueden elegir entre una variedad de ayudas para la visión (véase la barra lateral ). Por ejemplo, existe un dispositivo que proyecta una imagen mejorada de la computadora sobre una parte no dañada de la retina. Algunos tipos de software muestran los datos en letra grande o los leen en voz alta mediante programas de síntesis de voz. Los libros electrónicos (e-books) pueden facilitar la lectura, ya que permiten ajustar el tamaño de la letra y el nivel de contraste. Para las personas con pérdida permanente y grave de la visión central provocada por la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), puede utilizarse un telescopio implantable en miniatura.
Es conveniente buscar asesoramiento sobre los tipos de servicios disponibles para personas con vista deficiente; dicha información suelen proporcionarla especialistas en pérdida de visión (un oftalmólogo o un optometrista especializado en el tratamiento de personas con vista muy deficiente).
Más información
Los siguientes son recursos en inglés que pueden ser útiles. Tenga en cuenta que el Manual no se hace responsable del contenido de estos recursos.
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