
Discapacidad oculta: anorexia nerviosa
Desde que vi por primera vez los Juegos Olímpicos, quise ser gimnasta. Desde muy joven, fui extremadamente competitiva y pasaba todo mi tiempo libre en el gimnasio, perfeccionando mis rutinas y soñando con el día en que ganaría mis propias medallas.
Cuando comencé la secundaria, me volví muy consciente de mi cuerpo. Quería que cada parte de mis rutinas de gimnasia fuera perfecta. Así que medía mis porciones, contaba las calorías de todo lo que comía y me pesaba varias veces al día. A veces incluso escondía o tiraba mi comida porque no quería que mi familia o amigos lo notaran.
Durante un tiempo pude ocultar lo que estaba haciendo, pero mis padres sabían que algo no iba bien y me llevaron a un médico. Después de una evaluación, mi médico me diagnosticó anorexia nerviosa. La anorexia es un trastorno alimentario caracterizado por una búsqueda constante de delgadez, una imagen corporal distorsionada, un miedo extremo a tener sobrepeso y una restricción de alimentos que conduce a un bajo peso corporal.
Desde mi diagnóstico, me he estado sometiendo a chequeos regulares con mi médico y hablo con mi terapeuta a menudo. Aunque todavía lucho con mi imagen corporal, sé que es importante alimentar mi cuerpo para tener la energía necesaria para mantener mi entrenamiento. La recuperación puede ser un proceso largo, pero soy fuerte y sé que mi valor no tiene nada que ver con mi peso.
Copyright © 2025 Merck & Co., Inc., Rahway, NJ, USA and its affiliates. Todos los derechos reservados.