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Agentes antipsicóticos

Por

Carol Tamminga

, MD, UT Southwestern Medical Dallas

Última modificación del contenido Oct. 2018
Información: para pacientes
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Los fármacos antipsicóticos se dividen en antipsicóticos convencionales y antipsicóticos de segunda generación según su afinidad y actividad específicas sobre los receptores de los neurotransmisores. Los antipsicóticos de segunda generación tienen algunas ventajas, tanto por su eficacia un poco mayor (aunque algunas pruebas recientes plantean dudas sobre la ventaja de los antipsicóticos de segunda generación como clase) y porque se disminuye la probabilidad de un trastorno involuntario del movimiento y otras reacciones adversas relacionadas. Actualmente, las antipsicóticos de segunda generación comprenden aproximadamente el 95% de los antipsicóticos prescritos en los Estados Unidos. Sin embargo, el riesgo de un síndrome metabólico (exceso de adiposidad abdominal, resistencia a la insulina, dislipidemia e hipertensión) es mayor con los antipsicóticos de segunda generación que con los antipsicóticos convencionales. Varios antipsicóticos de ambas clases pueden causar síndrome de QT largo y, finalmente, aumentar el riesgo de arritmias letales; estos medicamentos incluyen tioridazina, haloperidol, olanzapina, risperidona y ziprasidona.

Antipsicóticos convencionales

Los antipsicóticos convencionales (véase tabla Antipsicóticos convencionales) actúan primariamente bloqueando el receptor 2 de dopamina (bloqueantes de la dopamina-2).

Los antipsicóticos convencionales pueden clasificarse según su potencia alta, intermedia o baja. Los antipsicóticos de alta potencia tienen una afinidad mayor por los receptores de dopamina y menor por los receptores alfa-adrenérgicos, muscarínicos e histamínicos. Los antipsicóticos de baja potencia, que se utilizan en pocas ocasiones, tienen menor afinidad por los receptores alfa-adrenérgicos, muscarínicos e histamínicos.

Existen diferentes fármacos en comprimidos, soluciones y preparados IM de acción larga y corta. Un medicamento específico se selecciona principalmente basándose en lo siguiente:

  • Perfil de efectos adversos

  • Vía de administración requerida

  • Respuesta previa del paciente a la droga

Los antipsicóticos convencionales pueden causar importantes efectos adversos, sobre todo algunos relacionados con trastornos de la cognición y del movimiento extrapiramidal (p. ej., distonía, temblor, discinesia tardía).

Alrededor del 30% de los pacientes con esquizofrenia no responden a los antipsicóticos convencionales. Pueden responder a clozapina, un antipsicótico de segunda generación.

Tabla
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Antipsicóticos convencionales

Fármaco

Dosis diaria (rango)*

Dosis habitual en el adulto

Comentarios

Clorpromazina†,‡

30–800 mg

400 mg por vía oral al acostarse

Fármaco prototipo de baja potencia, el primer antipsicótico

También disponible en supositorio para vía rectal

Tioridazina

150–800 mg

400 mg por vía oral al acostarse

Único fármaco disponible con un máximo absoluto (800 mg/día) porque produce retinopatía pigmentaria con dosis más altas y tiene un efecto anticolinérgico importante

Advertencia añadida en el prospecto por prolongación del QTc

Trifluoperazina†,‡

2–40 mg

10 mg por vía oral al acostarse

Flufenazina†,‡

0,5–40 mg

7,5 mg por vía oral al acostarse

También disponible como decanoato de flufenazina y enantato de flufenazina, que son formas IM de depósito (no se dispone de dosis equivalente)

Perfenazina†,‡

12–64 mg

16 mg por vía oral al acostarse

Loxapina

20–250 mg

60 mg por vía oral al acostarse

Afinidad por los receptores de dopamina-2 y 5-hidroxitriptamina (serotonina)-2

Molindona

15–225 mg

60 mg por vía oral al acostarse

Posiblemente asociado a disminución de peso

Tioxanteno†,‡

8–60 mg

10 mg por vía oral al acostarse

Incidencia elevada de acatisia

Haloperidol†,‡

1–15 mg

8 mg por vía oral al acostarse

Fármaco prototipo de alta potencia; disponible como decanoato de haloperidol (IM de depósito)

Decanoato de haloperidol disponible como un agente IM de depósito

Acatisia frecuente

Pimozida

1–10 mg

3 mg por vía oral al acostarse

Aprobado sólo para el síndrome de Tourette

*La dosificación recomendada actualmente para los antipsicóticos convencionales consiste en iniciar en el límite inferior del rango mostrado y ajustar la dosis gradualmente hasta una sola toma diaria; se recomienda administrar los fármacos al acostarse. No se ha demostrado que aumentar la dosis rápidamente sea más eficaz.

Estos fármacos se encuentran disponibles para vía IM para el tratamiento agudo.

Estos fármacos se encuentran disponibles como fórmula concentrada oral.

QTc = intervalo QT corregido por frecuencia cardíaca.

Antipsicóticos de segunda generación

Alrededor del 95% de todos los antipsicóticos prescritos en los Estados Unidos son ASG.

Los antipsicóticos de segunda generación bloquean los receptores de dopamina más selectivamente que los antipsicóticos convencionales y disminuyen la probabilidad de efectos adversos extrapiramidales (motores). Una mayor unión a los receptores serotoninérgicos puede contribuir a las acciones antipsicóticas al actuar sobre los síntomas positivos y los efectos adversos beneficiosos de los antipsicóticos de segunda generación.

Los antipsicóticos de segunda generación también hacen lo siguiente:

  • Tienden a aliviar los síntomas positivos

  • Pueden reducir los síntomas negativos en mayor grado que los antipsicóticos convencionales (aunque estas diferencias se han puesto en duda)

  • Pueden provocar un menor embotamiento cognitivo

  • Tienen menos probabilidad de provocar reacciones adversas extrapiramidales

  • Tienen un riesgo menor de provocar discinesia tardía

  • No elevan en absoluto la prolactina o lo hacen sólo levemente (excepto la risperidona, que aumenta la prolactina tanto como los antipsicóticos convencionales)

  • Puede generar un síndrome metabólico, con resistencia a la insulina, aumento de peso e hipertensión arterial.

Puede aparecer que los ASG disminuyen los síntomas negativos, ya que son menos propensos a tener efectos adversos parkinsonianos que los antipsicóticos convencionales.

La clozapina, el primer antipsicóticos de segunda generación, es el único que ha demostrado su eficacia hasta en el 50% de los pacientes resistentes a los antipsicóticos convencionales. La clozapina reduce los síntomas negativos, reduce el carácter suicida, produce poco o ningún efecto adverso motor y tiene un riesgo mínimo de producir discinesia tardía, pero produce otras reacciones adversas como sedación, hipotensión, taquicardia, aumento de peso, diabetes tipo 2 e incremento de la salivación. También puede producir convulsiones dependiente de la dosis. El efecto adverso más grave es la agranulocitosis, que puede presentarse en un 1% de los pacientes. En consecuencia, es necesaria una monitorización frecuente del recuento de glóbulos blancos (semanalmente durante los primeros 6 meses, luego cada 2 semanas y una vez por mes después de un año), y por lo general la clozapina se reserva para los pacientes que han respondido de forma insuficiente a otros fármacos.

Los ASG más nuevos (véase tabla Antipsicóticos de segunda generación*) tienen muchos de los beneficios de la clozapina sin el riesgo de agranulocitosis y son preferibles a los antipsicóticos convencionales para el tratamiento de un episodio agudo y la prevención de la recaída. Sin embargo, en un ensayo clínico grande a largo plazo controlado, el alivio sintomático con el uso de cualquiera de 4 antipsicóticos de segunda generación (olanzapina, risperidona, quetiapina, ziprasidona) no fue mayor que con perfenazina, un antipsicótico convencional con efectos anticolinérgicos. En un estudio de seguimiento, los pacientes que abandonaron el estudio prematuramente fueron aleatorizados a 1 de los otros 3 antipsicóticos de segunda generación del estudio o a clozapina; este estudio demostró una ventaja clara de la clozapina sobre los otros antipsicóticos de segunda generación. Por lo tanto, la clozapina parece ser el único tratamiento eficaz en los pacientes que no han respondido al tratamiento con un antipsicótico convencional o un antipsicóticos de segunda generación. No obstante, la clozapina sigue siendo subutilizada, probablemente debido a la menor tolerabilidad y a la necesidad de una monitorización sanguínea continua.

Tabla
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Antipsicóticos de segunda generación*

Fármaco

Rango de dosis

Dosis habitual en el adulto

Comentario

Aripiprazol

10–30 mg por via oral

15 mg por vía oral

Agonista parcial de la dopamina-2

Bajo riesgo de síndrome metabólico

Asenapina

5-10 mg por vía sublingual 2 veces al día

10 mg por vía sublingual 2 veces al día

Administración sublingual sin consumo de alimentos hasta 10 min después (la tableta no se debe tragar)

Brexpiprazol

2-4 mg por vía oral

2-4 mg por vía oral

Agonista parcial de la dopamina-2

Bajo riesgo de síndrome metabólico

Ayuda con la depresión mayor

Dosis titulada con

  • 1 mg administrado los días 1-4

  • 2 mg administrados los días 5-7

  • 4 mg administrados en el día 8 (dosis máxima: 4 mg)

Cariprazina

1,5-6 mg por vía oral

3-6 mg por vía oral

Bajo riesgo de síndrome metabólico

Efectos adversos más frecuentes: somnolencia, malestar gástrico

Dosis titulada con

  • 1,5 mg administrados en el día 1

  • 3 mg administrados en el día 2

Clozapina

150–450 mg por vía oral 2 veces al día

400 mg por vía oral al acostarse

Primer ASG

Es el único con eficacia demostrada en pacientes que no responden a otros antipsicóticos

Necesita recuentos leucocitarios frecuentes por el riesgo de agranulocitosis

Aumento de riesgo de convulsiones y síndrome metabólico

Iloperidona

1-12 mg por vía oral 2 veces al día

12 mg por vía oral 1 vez al día

Debido a la posible hipotensión ortostática, ajustar la dosis durante 4 días a partir de su inicio

Lurasidona

40–160 mg por vía oral 1 vez al día

80 mg por vía oral 1 vez al día

Administrada 1 vez al día con comida

En pacientes con compromiso hepático, se utilizan dosis más bajas

Olanzapina

10–20 mg por vía oral al acostarse

15 mg por vía oral al acostarse

Efectos adversos más frecuentes: somnolencia, síndrome metabólico y mareos

Paliperidona

3–12 mg por vía oral al acostarse

6 mg por vía oral al acostarse

Metabolito de la risperidona

Similar a la risperidona

Pimavanserina

34 mg/día

34 mg por vía oral al acostarse

Antagonista de 5HT2a; fue evaluado y aprobado para la psicosis en la enfermedad de Parkinson

Quetiapina

150–375 mg por vía oral 2 veces al día

Liberación extendida: 400–800 mg por vía oral antes de acostarse

200 mg por vía oral 2 veces al día

Baja potencia, que permite un rango de dosis amplio

Puede producir síndrome metabólico

Sin efectos anticolinérgicos

Ajuste de la dosis necesaria porque bloquea los alpha-2 receptores

Dosis 2 veces al día requerida para la formulación de liberación inmediata; liberación prolongada administrada una vez al acostarse

Risperidona

4–10 mg por vía oral al acostarse

4 mg por vía oral al acostarse

Puede provocar síntomas extrapiramidales con dosis > 6 mg, elevación de la prolactina dosis dependiente o síndrome metabólico

Ziprasidona

40–80 mg por vía oral 2 veces al día

80 mg por vía oral 2 veces al día

Inhibición de recaptación de serotonina y noradrenalina, posiblemente con efectos antidepresivos

Vida media más corta de los fármacos nuevos

Requiere la administración 2 veces al día con los alimentos

Formulación IM disponible para el tratamiento agudo

Bajo riesgo de síndrome metabólico

*Se recomienda monitorizar el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2 para esta clase de antipsicóticos.

Todos los ASG se han asociado con mayor mortalidad en pacientes ancianos con demencia.

ASG = antipsicótico de segunda generación.

Los antipsicóticos de segunda generación más modernos son muy parecidos entre sí en cuanto a su eficacia, pero difieren respecto las reacciones adversas, de modo que la elección del fármaco se basa en la respuesta individual y en las características de cada fármaco. Por ejemplo, la olanzapina, que tiene una tasa relativamente alta de sedación, puede prescribirse en aquellos pacientes que tienen agitación o insomnio graves y los fármacos menos sedantes pueden ser preferibles en los pacientes que tienen somnolencia. Habitualmente, es necesaria una prueba durante 4-8 semanas para evaluar la eficacia completa y el perfil de efectos adversos. Una vez estabilizados los síntomas agudos, comienza el tratamiento de mantenimiento, en el cual se utiliza la dosis más baja del fármaco que prevenga la recurrencia de los síntomas. El aripiprazol, la olanzapina y la risperidona están disponibles en formulación inyectable de acción prolongada.

El aumento de peso, la hiperlipidemia y el incremento del riesgo de diabetes tipo 2 son los principales efectos adversos de los antipsicóticos de segunda generación. Por lo tanto, antes de comenzar el tratamiento con estos fármacos debe descartarse la presencia de estos factores de riesgo, incluidos los antecedentes personales o familiares de diabetes, el peso, el perímetro de la cintura, la tensión arterial y la glucemia y el perfil de lípidos en ayunas. Aquellos que presentan un síndrome metabólico o que tienen un riesgo importante de tenerlo pueden ser tratados mejor con ziprasidona o aripiprazol que con otros antipsicóticos de segunda generación. Debe educarse al paciente y la familia sobre los signos y síntomas de diabetes, que incluyen poliuria, polidipsia, pérdida de peso y cetoacidosis diabética (náuseas, vómitos, deshidratación, respiración rápida, deterioro del sensorio). Además, se darán consejos nutricionales y sobre la actividad física a todos los pacientes que comienzan a recibir un antipsicóticos de segunda generación. Todos aquellos que reciben un antipsicóticos de segunda generación necesitan un control periódica del peso, el índice de masa corporal y la glucemia en ayunas, derivándose para la evaluación especializada aquellos casos que desarrollan hiperlipidemia o diabetes tipo 2.

En ocasiones, es beneficioso combinar un antipsicótico con otro fármaco (1). Estos medicamentos incluyen

  • Antidepresivos/ISRS

  • Otro antipsicóticos

  • Litio

  • Benzodiazepinas

En la actualidad se investigan nuevos fármacos antagonistas del receptor de dopamina, incluidos ABT-925, BL1020, ITI 007, JNJ-37822681 y otros(2).

Agentes antipsicóticos de duración prolongada

Se dispone de algunos antipsicóticos convencionales y de segunda generación como preparados de depósito de acción prolongada (véase tabla Fármacos antipsicóticos de depósito). Estas preparaciones son útiles para eliminar el problema de la falta de cumplimiento de la terapia farmacológica. También pueden ayudar a los pacientes que, debido a la desorganización, la indiferencia o la negación de la enfermedad, no pueden tomar medicamentos por vía oral diariamente de manera fiable.

Tabla
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Fármacos antipsicóticos de depósito

Fármaco*

Dosificación

Concentración máxima

Aripiprazol, de acción prolongada, inyectable

300–400 mg cada mes

5-7 días

Decanoato de flufenazina

12,5–50 mg cada 2–4 semanas

1 día

Enantato de flufenazina

12,5–50 mg cada 1–2 semanas

2 días

Decanoato de haloperidol

25–150 mg cada 28 días (es aceptable un intervalo de 3–5 semanas)

7 días

Pamoato de olanzapina

210-300 mg cada 2 semanas o 300-405 mg cada 4 semanas

7 días

Microesferas de risperidona§

12,5–50 mg cada 2 semanas

35 días

*Los fármacos se administran IM con la técnica Z.

Tiempo hasta la concentración máxima después de una dosis única.

Pamoato de olanzapina puede causar una ocasional pero significativa sedación por lo que los pacientes deben ser observados durante 3 h después de la inyección.

§Debido al intervalo de 3 semanas entre la primera inyección y las concentraciones sanguíneas adecuadas, los pacientes deben continuar con un antipsicótico oral durante 3 semanas después de la primera inyección. Se recomienda evaluar la tolerancia con risperidona oral antes de iniciar el tratamiento IM.

Efectos adversos de los antipsicóticos

Los antipsicóticos convencionales producen varias reacciones adversas, como sedación, embotamiento cognitivo, distonía y rigidez muscular, temblores, elevación de las concentraciones de prolactina (que causa galactorrea), aumento de peso y un menor umbral convulsivo en pacientes que tienen convulsiones o un riesgo elevado de desarrollarlas (para el tratamiento de reacciones adversas, véase Tabla Tratamiento de los efectos adversos agudos de los antipsicóticos). La acatisia (o intranquilidad motora) es particularmente desagradable y puede provocar el incumplimiento del tratamiento; puede tratarse con propanolol.

Los antipsicóticos de segunda generación tienen menos probabilidades de causar efectos adversos extrapiramidales (motores) o discinesia tardía, pero estos pueden ocurrir. El síndrome metabólico (exceso de adiposidad abdominal, resistencia a la insulina, dislipidemia e hipertensión) es un efecto adverso significtivo de muchos ASG.

Tabla
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Tratamiento de los efectos adversos agudos de los antipsicóticos

Síntomas

Tratamiento

Comentarios

Reacciones distónicas agudas (p. ej., crisis oculógiras, tortícolis)

Benztropina 2 mg IV o IM (puede repetirse una vez en 20 min)

Difenhidramina 50 mg IV o IM cada 20 min 2 dosis

La benztropina, 2 mg por via oral, puede prevenir la distonía cuando se usa con un antipsicótico.

Distonía laríngea

Lorazepam 4 mg IV durante 10 min; después, 1–2 mg IV en infusión lenta

Puede ser necesaria la intubación.

Acinesia, temblores parkinsonianos graves, bradicinesia

Benztropina 1–2 mg por vía oral 2 veces al día

Difenidramina 25–50 mg por vía oral 3 veces al día

En pacientes con acinesia, puede interrumpirse el antipsicótico y usar otro de menor potencia.

Acatisia (con otros síntomas extrapiramidales)

Amantadina 100–150 mg por vía oral 2 veces al día

Benztropina 1–2 mg por vía oral 2 veces al día

Biperideno 1–4 mg por vía oral 2 veces al día

Prociclidina 2,5–10 mg por vía oral 2 veces al día

Propranolol 10–30 mg por vía oral 3 veces al día

Trihexifenidilo 2–7 mg por vía oral 2 veces al día o 1–5 mg por vía oral 3 veces al día (o para la forma de liberación prolongada, 2–7 mg 2 veces al día)

El agente causal puede interrumpirse o usar una dosis menor.

Acatisia asociada on ansiedad extrema

Lorazepam 1 mg por vía oral 3 veces al día

Clonazepam 0,5 mg por vía oral 2 veces al día

La discinesia tardía es un trastorno involuntario del movimiento que se caracteriza por fruncimiento de los labios y la lengua o retorcimiento de los brazos o las piernas. Para los pacientes que toman antipsicóticos convencionales, la incidencia de discinesia tardía es un 5% cada año de exposición al fármaco. En el 2%, la discinesia tardía provoca alteraciones graves. La discinesia tardía es menos común con los antipsicóticos de segunda generación. En algunos pacientes persisten indefinidamente, aunque se interrumpa la administración del fármaco. Debido a este riesgo, los pacientes que reciben terapia de mantenimiento a largo plazo deben ser evaluados al menos cada 6 meses. Se pueden utilizar instrumentos de evaluación, como la Abnormal Involuntary Movement Scale (Escala de Movimientos Involuntarios Anormales), para cotejar con mayor precisión los cambios a través del tiempo . Los pacientes con esquizofrenia y que siguen necesitando un fármaco antipsicótico pueden ser tratados con clozapina o quetiapina, que son ASG.

El síndrome neuroléptico maligno, una reacción adversa poco frecuente pero potencialmente letal, se caracteriza por rigidez, fiebre, inestabilidad autónoma y elevación de la creatina cinasa.

Tabla
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Escala de movimientos involuntarios anormales

Antes y después de completar la puntuación, los médicos deben hacer lo siguiente:

  • Observar la marcha del paciente al entrar en la habitación.

  • Hacer que se quite las dentaduras postizas, si ajustan mal.

  • Determinar si el paciente es consciente de los movimientos.

  • Hacer que el paciente se siente en una silla dura sin apoyabrazos, con las manos en las rodillas, las piernas ligeramente separadas y los pies apoyados en el suelo. Observar los movimientos de todo el cuerpo en ese momento y durante todo el examen.

  • Hacer que el paciente se siente sin apoyar las manos, colgadas sobre las rodillas.

  • Pedir al paciente que abra la boca 2 veces. Observar los movimientos de la lengua.

  • Pedir al paciente que saque la lengua 2 veces.

  • Pedir al paciente que golpee cada dedo con el pulgar durante 15 s para cada mano. Observar la cara y las piernas.

  • Hacer que el paciente se ponga de pie con los brazos extendidos hacia el frente.

Puntuar cada uno de los siguientes elementos en una escala de 0 a 4 para la máxima intensidad observada:

  • 0 = ninguno

  • 1 = mínimo, puede estar en el extremo de la normalidad

  • 2 = leve

  • 3 = moderado

  • 4 = grave

Los movimientos que se producen solo con la actividad obtienen un punto menos que los que se presentan espontáneamente.

Categoría

elemento

Rango de posibles puntuaciones

Movimientos faciales y orales

Músculos de la expresión facial

0 1 2 3 4

Labios y zona peribucal

0 1 2 3 4

Mandíbula

0 1 2 3 4

Lengua

0 1 2 3 4

Movimientos de las extremidades

Brazos

0 1 2 3 4

Piernas

0 1 2 3 4

Movimientos del tronco

Cuello, hombros y cadera

0 1 2 3 4

Criterio global

Intensidad de los movimientos anormales

0 1 2 3 4

Incapacitación por los movimientos anormales

0 1 2 3 4

El paciente es consciente de sus movimientos anormales (0 = no es consciente; 4 = angustia intensa)

0 1 2 3 4

Adaptado de Guy W: ECDEU [Early Clinical Drug Evaluation Unit] Assessment Manual for Psychopharmacology. Rockville (MD), National Institute of Health, Psychopharmacology Research Branch, 1976. Copyright 1976 by US Department of Health, Education and Welfare.

Referencias sobre fármacos antipsicóticos

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.
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