Cinc
El cinc, un mineral, es necesario en pequeñas cantidades para muchos procesos metabólicos. Las fuentes alimentarias de cinc pueden ser las ostras, la carne de ternera y los cereales enriquecidos. (Véase también Introducción a los complementos dietéticos.)
Indicaciones medicinales
El cinc se toma en forma de pastillas para chupar con el fin de disminuir la duración de los síntomas del resfriado. Los estudios científicos son contradictorios, pero si el cinc tiene un efecto, probablemente es pequeño y solo se produce cuando se toma muy poco tiempo después de presentarse los síntomas del resfriado.
Algunas personas toman zinc para ralentizar la progresión de la degeneración macular asociada a la edad, que es una enfermedad ocular, o para ayudar a curar las heridas (porque la carencia de zinc retrasa su cicatrización). En los países en desarrollo, la administración de complementos que contienen zinc y hierro una vez a la semana durante el primer año de vida puede reducir la mortalidad por diarrea e infecciones respiratorias. Los complementos de zinc pueden ayudar a tratar la diarrea en niños mayores de 6 meses que están desnutridos o que presentan una carencia de zinc.
Una carencia leve de cinc afecta el crecimiento de los niños, y se puede corregir con complementos de este mineral.
Posibles efectos secundarios
El cinc es seguro en líneas generales, pero puede desarrollarse toxicidad si se toma en dosis elevadas. Los efectos secundarios más frecuentes del cinc en forma de pastillas para chupar son los siguientes:
El zinc es un oligoelemento y puede eliminar del organismo otros metales necesarios, por tanto la ingesta de pastillas para chupar debe limitarse (por ejemplo, durante un máximo de 14 días). Los aerosoles de cinc pueden irritar la nariz y la garganta.
Posibles interacciones farmacológicas
Más información
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NIH National Center for Complementary and Integrative Health: Zinc
