Quiste en la glándula de Bartolino y absceso en la glándula de Bartolino

(Quistes de las glándulas de Bartolino)

PorCharles Kilpatrick, MD, MEd, Baylor College of Medicine
Revisado porOluwatosin Goje, MD, MSCR, Cleveland Clinic, Lerner College of Medicine of Case Western Reserve University
Revisado/Modificado Modificado oct 2025
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Los quistes de las glándulas de Bartolino son bolsas llenas de moco que se forman cuando estas glándulas situadas junto a la abertura vaginal se obstruyen. Los quistes de la glándula de Bartolino pueden infectarse y formar abscesos dolorosos.

  • Los quistes suelen ser indoloros, pero si son grandes, pueden causar presión o dolor y molestar al sentarse, al caminar y cuando se mantienen relaciones sexuales.

  • Los quistes pueden llegar a infectarse, formando un absceso doloroso.

  • El médico habitualmente puede ver o palpar el quiste en un examen pélvico.

  • Los médicos pueden crear una abertura permanente para que el quiste pueda drenar el líquido hacia el exterior o bien pueden extirparlo quirúrgicamente.

Las glándulas de Bartolino son unas glándulas muy pequeñas y redondas que se encuentran en la vulva (que comprende los labios y otros tejidos situados alrededor de la abertura de la vagina). Pueden desarrollarse a ambos lados de la vulva. Como se localizan en profundidad bajo la piel, habitualmente no pueden palparse. Estas glándulas contribuyen a la producción de fluidos para la lubricación durante la actividad sexual.

Anatomía externa de los genitales femeninos (vulva)

Esta imagen muestra las partes externas del área genital femenina, incluyendo la vagina (compuesta de tejido muscular), la abertura uretral (donde se libera la orina) y estructuras circundantes como los labios y el clítoris. También destaca glándulas que ayudan a la lubricación y áreas involucradas en la sensación sexual, como las glándulas de Bartolino, las glándulas de Skene, y tejidos eréctiles como el bulbo vestibular y las crura del clítoris.

BO VEISLAND/SCIENCE PHOTO LIBRARY

Si el conducto de la glándula de Bartolino se obstruye, la glándula comienza a llenarse de moco y se agranda. El resultado es un quiste. Estos quistes se desarrollan en torno al 3% de las mujeres, habitualmente alrededor de los 20 años. Los quistes pueden infectarse, formando un absceso (un área cerrada llena de pus). Al aumentar la edad, las mujeres son menos propensas a tener quistes y abscesos.

Por lo general, se desconoce la causa de la obstrucción. En raras ocasiones, los quistes pueden infectarse por una infección de transmisión sexual, como la gonorrea.

Con muy poca frecuencia puede formarse un cáncer en las glándulas de Bartolino.

¿Qué es un quiste en la glándula de Bartolino?

Las pequeñas glándulas a cada lado de la abertura vaginal, llamadas glándulas de Bartolino, pueden obstruirse. Las secreciones se acumulan y la glándula se dilata, formando un quiste. Los quistes oscilan desde el tamaño de un guisante hasta el de una pelota de golf o incluso más grande. Con mayor frecuencia, se produce solo en un lado. Pueden infectarse y dar lugar a un absceso.

Síntomas de las quistes o de los absessos de la glándula de Bartolino

La mayoría de los quistes en las glándulas de Bartolino no producen síntomas. Las mujeres pueden notar un bulto indoloro cerca de la abertura de la vagina que produce asimetría en la vulva.

Si los quistes se agrandan, pueden causar presión y/o dolor. Pueden molestar al sentarse, al caminar o al practicar actividad sexual.

Si el quiste se infecta (se forma un absceso), produce dolor intenso y a veces fiebre. Los abscesos son sensibles al tacto. La piel sobre los conductos está enrojecida.

La piel y los tejidos situados bajo la piel que recubre el absceso pueden infectarse, una infección denominada celulitis. Si se desarrolla celulitis, la zona afectada aparece roja y sensible y la mujer puede presentar secreción vaginal.

Diagnóstico de los quistes o abcessos de la glándula de Bartolino

  • Examen de la vulva

  • En ocasiones, una biopsia

La mujer debe consultar al médico en las siguientes circunstancias:

  • El quiste sigue creciendo o persiste después de varios días de sumergir la zona afectada en agua caliente (en bañera o baño de asiento).

  • El quiste es doloroso (suele indicar un absceso).

  • Aparece fiebre.

  • El quiste molesta al caminar o al sentarse.

  • La mujer es mayor (por ejemplo en la cuarentena o posmenopáusica) que el rango de edad habitual para los quistes.

Un médico examina la vulva para diagnosticar un quiste de la glándula de Bartolino. Si el quiste es suficientemente grande para que la mujer lo note o para producir síntomas, el médico puede verlo o palparlo en un examen pélvico. Por lo general, el médico sabe si el quiste está infectado a partir de su aspecto. Si aparece secreción, el médico envía una muestra al laboratorio para detectar otras infecciones, incluyendo infecciones de transmisión sexual. Si se ha desarrolado un absceso, se cultiva una muestra procedente de líquido del absceso.

Aunque el cáncer se desarrolla muy raramente en las glándulas de Bartolino, el médico puede extirpar una muestra del quiste para examinarla al microscopio (biopsia), especialmente si la glándula tiene una masa sólida o está adherida al tejido circundante o si tener el quiste parece inusual (por ejemplo, ocurre en una mujer de mayor edad que el promedio).

Tratamiento de los quistes o de los abcessos de las glándulas de Bartolino

  • Remojar la zona en agua tibia

  • Para los abscesos, un procedimiento para drenarlos

  • Si un quiste o absceso de la glándula de Bartolino se repite o el médico sospecha un cáncer, se considera la extirpación quirúrgica de la glándula

Si un quiste en la glándula de Bartolino causa poco dolor o ninguno, las mujeres pueden tratarlo por sí mismas. Pueden usar un baño de asiento o sentarse en unos centímetros de agua caliente en una bañera. La vulva debe permanecer sumergida de 10 a 15 minutos, y repetir el proceso de 2 veces diarias. A veces los quistes desaparecen tras algunos días con este tratamiento.

Si el quiste no desaparece después de sumergirse en agua tibia durante unos días, la mujer debe consultar a un médico. El médico puede realizar un procedimiento para permitir el drenaje del líquido del quiste. Después de inyectar un anestésico local para insensibilizar la zona, se realiza uno de los siguientes procedimientos:

  • Colocación de un catéter: se practica una pequeña incisión en el quiste para insertar en él un pequeño tubo (catéter) con un globo en la punta. Una vez colocado, se infla el globo y el catéter se deja allí de 4 a 6 semanas, formándose una abertura permanente. El catéter se introduce y se extrae en el consultorio del médico, aunque a menudo se cae por sí solo. Las mujeres pueden hacer sus actividades normales mientras el catéter está colocado, aunque la actividad sexual puede resultar incómoda.

  • Marsupialización: el médico realiza un pequeño corte en el quiste y sutura sus bordes internos con la superficie de la vulva. En la marsupialización se crea una abertura permanente en el quiste para que se pueda producir su drenaje según sea necesario. Este procedimiento se realiza en el quirófano. A veces se precisa anestesia general.

Después de estos procedimientos, la mujer puede tener secreción de la glándula de Bartolino durante algunas semanas. Tomar baños de asiento varias veces al día suele aliviar las molestias y acelerar la curación.

Si un quiste reaparece o el médico sospecha que puede ser canceroso, puede extirparse quirúrgicamente. Este procedimiento se realiza en el quirófano.

Independientemente del tratamiento, a veces los quistes recidivan. Si lo hacen, se puede extirpar toda la glándula de Bartolino.

Tratamiento de los abscesos

Para un absceso, el tratamiento inicial consiste en practicar una pequeña incisión en el absceso y colocar un catéter para drenarlo. Si el absceso se vuelve a llenar después de drenarse, se puede realizar una marsupialización, en la que se crea una abertura permanente para evitar que el absceso se vuelva a llenar.

A veces los abscesos también se tratan con antibióticos. La decisión de tratar con antibióticos depende de si hay signos de una infección más grave en desarrollo (como fiebre, celulitis de la piel alrededor del absceso) o si hay un mayor riesgo de infección (como un sistema inmunológico debilitado).

Si se administran antibióticos, generalmente se toman por vía oral durante 1 semana además de drenar el absceso. Una mujer puede necesitar hospitalización y tratamiento con antibióticos por vía intravenosa, dependiendo de lo enferma que esté.

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