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Preguntas frecuentes sobre la COVID-19

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Preguntas frecuentes sobre la COVID-19

Última revisión:  9 de julio de 2020

Última revisión:  9 de julio de 2020

Hay preguntas frecuentes adicionales para profesionales disponibles en el sitio web de los CDC en https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/faq.html

  1. ¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?
  2. ¿Qué hallazgos de laboratorio y de los estudios de diagnóstico por imágenes son característicos de la COVID-19?
  3. ¿Qué proporción de casos de COVID-19 son portadores asintomáticos??
  4. ¿Cuál es el período de incubación de la COVID-19?
  5. ¿Cuál es la tasa de mortalidad específica de la COVID-19 y cuáles son los factores de riesgo significativos de muerte?
  6. ¿Cuánto tiempo dura la enfermedad de la COVID-19?
  7. ¿Qué precauciones debo tomar para prevenir la COVID-19 en la práctica clínica?
  8. ¿Cuál es la incidencia de COVID-19 en bebés y niños?
  9. ¿Pueden las mascotas contraer COVID-19 o contagiarla a las personas?
  10. ¿Son inmunes los pacientes que se recuperan de la infección clínica que causa la COVID-19? ¿Qué ocurre con los portadores asintomáticos?
  11. ¿Cuándo estará disponible una vacuna contra la COVID-19?
  12. ¿Qué importancia tiene el cierre de emergencia en la ralentización de la transmisión de la COVID-19?
  13. ¿Podemos identificar qué pacientes con COVID-19 van a descompensarse y con qué rapidez?
  14. ¿Quién debería realizarse una prueba de COVID-19?
  15. ¿Cuál es el papel de la nueva prueba de anticuerpos contra la COVID-19?
  16. ¿Es seguro hacer ejercicio en áreas públicas al aire libre?

 

 



1. ¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

  • Fiebre, tos seca, fatiga y pérdida de apetito son los síntomas más frecuentes.
  • El dolor de garganta y la tos seca pueden ser los primeros síntomas.
  • Puede observarse dolor de cabeza, confusión, secreciones nasales, diarrea, náuseas y vómitos, pero son menos frecuentes (<10 %).
  • Se ha informado pérdida del gusto y del olfato.
  • El 30-40 % de los pacientes informa falta de aire. Si se desarrolla neumonía, la falta de aire puede empeorar mucho, lo que requiere un tratamiento hospitalario con oxígeno o incluso ventilación mecánica.
  • Debe tenerse en cuenta que algunos pacientes con diagnóstico de COVID-19 todavía no han desarrollado síntomas (son presintomáticos).
  • Además, aproximadamente el 35 % de las personas infectadas con el virus que provoca la COVID-19 no desarrollan síntomas (son asintomáticas).

 

 


 

2. ¿Qué hallazgos de laboratorio y de los estudios de diagnóstico por imágenes son característicos de la COVID-19?

  • La linfopenia es el hallazgo de laboratorio más frecuente y puede estar presente en hasta el 83 % de los pacientes hospitalizados.
  • La elevación de los leucocitos (glóbulos blancos), la lactato deshidrogenasa (LDH), el dímero D, la proteína C reactiva (PCR) y la ferritina puede estar asociada a una mayor gravedad de la enfermedad.
  • La radiografía de tórax puede ser normal al comienzo de la enfermedad, pero progresa a la consolidación bilateral del espacio aéreo.
  • La TC de tórax suele ser normal al comienzo de la enfermedad. A medida que la enfermedad progresa, pueden desarrollarse anomalías en la TC de tórax (p. ej., opacidades en vidrio esmerilado en la periferia), pero no son específicas y se superponen con otras infecciones. Por lo tanto, el Colegio Estadounidense de Radiología (American College of Radiology) no recomienda la TC de tórax para el cribado o como prueba diagnóstica de primera línea para la COVID-19.  https://www.acr.org/Advocacy-and-Economics/ACR-Position-Statements/Recommendations-for-Chest-Radiography-and-CT-for-Suspected-COVID19-Infection

 

 


 

3. ¿Qué proporción de casos de COVID-19 son portadores asintomáticos??

La infección asintomática parece ser bastante frecuente, con una incidencia informada que oscila entre el 13 % y >50 %. Sin embargo, debido a que normalmente no se han realizado pruebas en las personas asintomáticas, se desconoce la incidencia real. Según los CDC, la mejor estimación es que aproximadamente el 35 % de las personas infectadas por el virus que provoca la COVID-19 son asintomáticas. Algunos pacientes diagnosticados durante el período asintomático progresaron a enfermedad sintomática, mientras que otros siguieron sin síntomas.

 

 


 

4. ¿Cuál es el período de incubación de la COVID-19?

  • Un promedio de alrededor de 4 a 5 días y casi siempre entre 1 y 14 días.
  • Casi el 98 % de las personas que desarrollan síntomas lo harán en 12 días o menos después de infectarse.

     

 

 



5. ¿Cuál es la tasa de mortalidad específica de la COVID-19 y cuáles son los factores de riesgo significativos de muerte?

Tasa de mortalidad específica (%) = cantidad de muertes / cantidad de casos confirmados de COVID-19 x 100; por lo tanto, dependerá de la cantidad de personas analizadas y su estado clínico (es decir, analizar más personas mínimamente sintomáticas o asintomáticas provocará la estimación de una menor mortalidad específica que cuando las pruebas se concentren en pacientes sumamente sintomáticos, como se hizo al inicio de la pandemia). Es probable que muchos casos no hayan sido analizados y, por tanto, identificados, mientras que el número de muertes atribuidas a la COVID-19 sí se identifica con mayor precisión. Por lo tanto, el riesgo aparente de muerte varía ampliamente según la cantidad de pruebas realizadas en una región determinada.

El riesgo de infección de COVID-19 que provoca la muerte varía ampliamente según la edad y la salud general de una persona. Las personas de mayor edad tienen muchas más probabilidades de morir. Aunque la muerte es poco frecuente en las personas más jóvenes, en ocasiones ocurre. No entendemos completamente por qué algunas personas más jóvenes son susceptibles.

Otros factores que hacen que la muerte sea más probable son los trastornos graves como los siguientes:

  • Trastornos cardíacos y pulmonares
  • Trastornos o uso de fármacos que interfieren con el sistema inmunitario
  • Tabaquismo de larga duración
  • Enfermedad renal crónica
  • Diabetes
  • Cáncer
  • Hipertensión
  • Enfermedad hepática
  • Obesidad grave
  • Accidente cerebrovascular previo

Las personas que tienen estos trastornos pueden reducir su riesgo manteniendo el trastorno bajo control (por ejemplo, manteniendo los mejores niveles de azúcar en sangre o presión arterial).

En un estudio preliminar, se sugirió que las personas con grupo sanguíneo A pueden tener un riesgo significativamente mayor de insuficiencia respiratoria por COVID-19, mientras que el grupo sanguíneo O puede ser protector. 

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2020283?query=featured_coronavirus

 

 



6. ¿Cuánto tiempo dura la enfermedad de la COVID-19?

Aún se desconoce mucho sobre esto. Sin embargo, la enfermedad leve tiende a remitir en unas 2 semanas. Si la enfermedad es grave, la mediana del tiempo hasta el desarrollo de disnea es de 5 a 8 días y hasta el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) es de 8 a 12 días. Entre los pacientes hospitalizados, del 26 % al 32 % fueron ingresados en una UCI. La mortalidad entre los pacientes en la UCI oscila entre el 39 % y el 72 %. La mediana de la duración de la hospitalización entre los sobrevivientes fue de 10 a 13 días.

https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/clinical-guidance-management-patients.html

 

 



7. ¿Qué precauciones debo tomar para prevenir la COVID-19 en la práctica clínica?

Siga los procedimientos y las directrices de su institución y práctica particulares, pero en general, además de las precauciones de rutina de lavado de manos minucioso y frecuente y desinfección de las superficies, entre las recomendaciones de los CDC (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/clinic-preparedness.html) se incluye lo siguiente:

  • Utilizar telemedicina lo máximo posible (p. ej., para seguimientos, triaje de reclamaciones).
  • Considere reprogramar citas no urgentes.
  • Colocar señales en las entradas y en las áreas de espera sobre medidas de prevención.
  • Permitir que los pacientes esperen fuera o en el coche si, médicamente, son capaces de hacerlo.
  • Establecer un área de triaje independiente y bien ventilada con alguna barrera entre el paciente y el personal.
  • En el área de espera y en las salas de pacientes, proporcionar pañuelos descartables, desinfectante para manos con alcohol, jabón en lavabos y basureros. Colocar sillas con 1,8 metros (6 pies) de separación, cuando sea posible. Utilizar barreras (como pantallas), si es posible.
  • Si su consultorio tiene juguetes, materiales de lectura u otros objetos de uso común, quítelos o límpielos con frecuencia.
  • Cribado de los pacientes para detectar síntomas respiratorios y fiebre u otros signos de enfermedad infecciosa y aislar a los pacientes sintomáticos lo antes posible.
  • En el caso de los pacientes a quienes la prueba de COVID-19 les haya dado positivo, los sin diagnosticar cuyos síntomas podrían ser de COVID-19 y los que estén en unidades de alto riesgo (p. ej., departamento de urgencias, UCI), deben llevar equipo de protección personal (EPP), incluida una mascarilla facial (p. ej., una N-95 u otra que confiera un nivel de protección similar), protector facial, bata y guantes. Cambiarse el EPP, como mínimo la bata y los guantes, entre pacientes, y lavarse las manos antes y después. Si los suministros de mascarillas faciales son insuficientes, cambie la mascarilla facial al menos diariamente y siga las indicaciones de los CDC sobre limpieza y reutilización (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/ppe-strategy/decontamination-reuse-respirators.html) y sobre la optimización del suministro de EPP (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/ppe-strategy/index.html)


 Cómo ponerse y quitarse el EPP

 Basado en el NEJM  https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMvcm2010260?query=RP

Ponerse el EPP

  1. Póngase la bata protectora.
  2. Lávese las manos con agua y jabón o límpiese con una solución con alcohol.
  3. Póngase guantes no estériles.
  4. Póngase la mascarilla con calificación de N-95 o superior, como lo recomiendan los CDC.
  5. Póngase el protector facial.

Quitarse el EPP

  1. Quítese la bata y los guantes.
  2. Lávese las manos con agua y jabón o límpiese con una solución con alcohol.
  3. Póngase un par de guantes nuevos.
  4. Quítese el protector facial y deséchelo o límpielo y guárdelo de acuerdo con las directrices de su institución.
  5. Quítese los guantes.
  6. Nuevamente, lávese o límpiese las manos.
  7. Póngase otro par de guantes nuevos.
  8. Quítese la mascarilla y deséchela o límpiela y guárdela de acuerdo con las directrices de su institución.
  9. Quítese los guantes.
  10. Nuevamente, lávese o límpiese las manos.


  • Para evitar la transmisión entre los centros de atención médica y el hogar, los trabajadores de la salud deben cambiarse la ropa de calle al llegar y volver a ponérsela solo para el viaje de regreso al hogar, momento en el que debe ser retirada y lavada inmediatamente.
  • En el caso de pacientes y entornos de bajo riesgo (p. ej., visita al consultorio o rondas con pacientes sin manifestaciones de infección) si no se pueden respetar las precauciones de distanciamiento, el personal sanitario debe llevar guantes y mascarilla facial debido a la presunta posibilidad de infección asintomática.

 

 



8. ¿Cuál es la incidencia de COVID-19 en bebés y niños?

Aunque parece que los niños tienen un riesgo similar de infección de COVID-19 que los adultos, no es posible saber la incidencia real de infecciones; dado que las manifestaciones de la enfermedad en niños son mucho más leves, las pruebas se realizan con menor frecuencia en niños. Un estudio recién publicado en Pediatrics (DOI: 10.1542/peds.2020-0702), que se basa en la experiencia de China y que incluye a más de 2000 niños menores de 18 años, mostró que los niños de todas las edades parecían susceptibles a contraer COVID-19. Se confirmó que más de un tercio de los niños analizados habían sido infectados por el virus. Más del 90 % de los pacientes pediátricos experimentaron enfermedad asintomática, leve o moderada, mientras que alrededor del 6 % de los niños desarrolló enfermedad grave o crítica.

 

 



9. ¿Pueden las mascotas contraer COVID-19 o contagiarla a las personas?

Otros coronavirus causan enfermedades en animales que pueden propagarse a seres humanos, pero esto es infrecuente. Sin embargo, existen informes aislados de casos fuera de los EE. UU. de algunos animales de compañía que dieron positivo por COVID-19 después de un contacto prolongado con seres humanos. También se informó de 2 gatos de lugares distintos en el estado de Nueva York con COVID-19, que probablemente se hayan infectado de sus propietarios. Estos 2 gatos presentaron síntomas leves. Además, se halló que tigres de un zoológico de la ciudad de Nueva York con enfermedad respiratoria sintomática, que incluía tos, presentaron infección por el virus que causa la de COVID-19.

 

Investigadores en China han publicado un estudio en línea que muestra que los gatos domésticos pueden infectarse experimentalmente con el nuevo coronavirus que provoca la COVID-19. Los gatos que recibieron una dosis alta del virus también fueron capaces de infectar gatos alojados en jaulas adyacentes, lo que sugiere una diseminación en aerosol. No se ha determinado si los gatos pueden servir como huésped reservorio del virus o transmitirlo a personas, pero el riesgo de que los gatos actúen como fuente de infección parece ser bajo. Los investigadores también intentaron infectar hurones, perros, cerdos, pollos y patos. El virus se replicó escasamente en perros, cerdos, pollos y patos, pero de forma eficaz en hurones y gatos.

 

Es importante destacar que no hay evidencias de que las mascotas puedan contagiar la infección por el virus de la COVID-19 a los seres humanos. Sin embargo, hasta que la situación sea más clara, los CDC recomiendan (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/animals.html) que las mascotas no interactúen con personas o animales fuera del hogar. Las personas con infección por el virus que causa la COVID-19 deben limitar el contacto con sus mascotas y tanto ellas como las demás personas que vivan en el hogar deben lavarse las manos antes y después de entrar en contacto con sus mascotas.

 

 



10. ¿Son inmunes los pacientes que se recuperan de la infección clínica que causa la COVID-19? ¿Qué ocurre con los portadores asintomáticos?

Los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 se desarrollan en pocos días de infección, incluso en las personas asintomáticas. Sin embargo, es demasiado pronto para saber si los títulos de anticuerpos serán adecuados para inducir inmunidad y no repetir la infección y, si así fuera, durante cuánto tiempo. Los estudios realizados con otras infecciones por coronavirus humano mostraron que la inmunidad a las cepas que causan resfríos normalmente dura solo unos meses. Estudios realizados tras el brote original de SARS a principios de la década de 2000 mostraron que los niveles de anticuerpos contra ese coronavirus cayeron significativamente después de aproximadamente tres años. La mejor estimación actual es que la mayoría de los pacientes que presentaron infección por el virus que causa la COVID-19 tendrán cierta inmunidad, pero probablemente no sea para toda la vida.  

 

 



11. ¿Cuándo estará disponible una vacuna contra la COVID-19?

Para obtener información exhaustiva sobre las vacunas en desarrollo para la COVID-19

 

 



12. ¿Qué importancia tiene el cierre de emergencia en la ralentización de la transmisión de la COVID-19?

Si bien las iniciativas para desarrollar tratamientos y vacunas progresan rápidamente, todavía se necesita un tiempo antes de que se completen las pruebas y estén disponibles para la población general. Hasta entonces, la única intervención disponible para ayudar a las personas a mantenerse sana en áreas con alta presencia de COVID-19 es romper el ciclo de transmisión mediante un distanciamiento social extremo (es decir, un cierre de emergencia). El propósito de un cierre de emergencia es disminuir la probabilidad de que las personas no infectadas entren en contacto con personas infectadas o con superficies contaminadas por coronavirus. Solo al disminuir la oportunidad de que el virus se propague se podrá ralentizar la pandemia y, finalmente, se controlará. En los países en los que se practicó esta estrategia, la tasa de infección y la tasa de muerte efectivamente parecen estar disminuyendo. Las áreas con limitada presencia y transmisión de la enfermedad que tengan una capacidad adecuada de análisis y seguimiento pueden considerar medidas menos estrictas que el cierre completo de emergencia (p. ej., distanciamiento físico, uso de mascarilla y limitación del tamaño de las reuniones).

 

 



13. ¿Podemos identificar qué pacientes con COVID-19 van a descompensarse y con qué rapidez?

El mayor factor de riesgo de enfermedad grave, complicaciones y muerte es

  • la edad

    El riesgo de infección de COVID-19 que provoca la muerte varía ampliamente según la edad de una persona. Las personas mayores tienen más probabilidades de morir.


    Otros factores de riesgo importantes planteados por los CDC son las afecciones médicas subyacentes.  Los datos de mortalidad específica iniciales muestran

  • Sin afecciones médicas subyacentes: 0,9 %
  • Enfermedad cardiovascular: 10,5 %
  • Diabetes: 7,3 %
  • Enfermedad respiratoria crónica, hipertensión y cáncer alrededor de un 6 % cada uno
  • Presentar cardiopatías, hipertensión, haber tenido un accidente cerebrovascular previo, tener diabetes, enfermedad pulmonar crónica y enfermedad renal crónica se han asociado a un aumento de la gravedad de la enfermedad y a peores resultados.


    En el caso de los pacientes hospitalizados que tienen COVID-19, los factores asociados con el aumento del riesgo de descompensación y muerte incluyen

  • Linfopenia, neutrofilia
  • Niveles elevados de LDH, PCR, ALT, AST y ferritina
  • Niveles elevados de dímero D

 

 



14. ¿Quién debería realizarse una prueba de COVID-19?

Los siguientes pacientes deben someterse a pruebas de SARS-CoV-2 con pruebas virales (es decir, análisis de ácidos nucleicos o antígeno) 

También se sugiere al personal sanitario que realicen pruebas para detectar otras causas de enfermedades respiratorias, como gripe y neumonía bacteriana.

 

 



15. ¿Cuál es el papel de la prueba de anticuerpos contra la COVID-19?

Ahora se dispone de pruebas de anticuerpos contra el SARS-CoV-2. Al igual que con otras pruebas serológicas para infecciones, esta prueba es buena para diagnosticar infecciones previas, pero debido al retraso en el desarrollo de títulos de anticuerpos no es una buena prueba para el diagnóstico o cribado iniciales.

Un uso de los análisis de anticuerpos es para una persona que se sospecha que tiene síndrome posinfeccioso (p. ej., síndrome inflamatorio multisistémico en niños) provocado por la infección por SARS-CoV-2.

Por supuesto, es demasiado pronto para saber qué título de anticuerpos es protector y durante cuánto tiempo.

https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/testing-overview.html

https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/about/testing.ht

 

 



16. ¿Es seguro hacer ejercicio en áreas públicas al aire libre?

Se cree que el ejercicio solitario en áreas públicas (p. ej., caminar, trotar o hacer senderismo) es seguro cuando se hace solo o con una persona con la que se convive, pero cuando hay otras personas cerca, es conveniente llevar una mascarilla y mantener el distanciamiento social (> 2 metros [6 pies]) de los demás. No se recomiendan los deportes grupales (p. ej., baloncesto, fútbol), ya que la naturaleza de la actividad hace que el distanciamiento adecuado sea imposible.

También podría ser prudente usar una mascarilla y protección ocular y mantener una distancia de separación mayor que la del distanciamiento social estándar en el caso de las personas que realizan ejercicio muy intenso (p. ej., corredores, ciclistas). Con este tipo de ejercicio, probablemente se exhale más intensamente y, por tanto, se podría generar una zona más grande de aire exhalado contaminado. No obstante, estas no son recomendaciones formales.


 

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