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Introducción a los tumores malignos del aparato reproductor femenino

Por

Pedro T. Ramirez

, MD, The University of Texas MD Anderson Cancer Center;


Gloria Salvo

, MD, MD Anderson Cancer Center

Última revisión completa feb. 2019
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El cáncer puede aparecer en cualquier zona del aparato reproductor femenino: vulva, vagina, cuello uterino, útero, trompas de Falopio u ovarios. A estas formas de cáncer se las denomina cánceres ginecológicos.

Localización de los órganos reproductores femeninos internos

Localización de los órganos reproductores femeninos internos

El cáncer ginecológico más frecuente en Estados Unidos es el cáncer de útero (cáncer de endometrio), seguido del cáncer de ovarios y del cáncer de cuello uterino.

Los cánceres ginecológicos se pueden diseminar de las maneras siguientes:

  • Invadiendo directamente los tejidos y órganos cercanos

  • Diseminándose (haciendo metástasis) a través de los vasos y ganglios linfáticos (sistema linfático) o por el torrente sanguíneo hacia partes alejadas del cuerpo.

Diagnóstico

  • Exámenes pélvicos regulares

  • Biopsia

La realización de exploraciones ginecológicas y citologías u otras pruebas similares de forma regular pueden conducir a la detección precoz de ciertos tipos de cáncer ginecológico, especialmente el cáncer de cuello uterino. Dichos exámenes pueden llegar a evitar el cáncer mediante la detección de alteraciones precancerosas (displasia) antes de que se conviertan en cáncer. Las exploraciones ginecológicas regulares también pueden detectar el cáncer de vagina y de vulva en etapas tempranas. Sin embargo, los tumores malignos de ovario, útero y trompa de Falopio no son fáciles de detectar durante una exploración ginecológica.

Si se sospecha la existencia de un tumor maligno, una biopsia puede confirmar o descartar el diagnóstico. Se extrae una muestra de tejido del órgano afectado, se examina al microscopio y se analiza.

Estadificación

Si se diagnostica el cáncer, pueden realizarse uno o más procedimientos para determinar el estadio en que se encuentra. El estadio está en relación con el tamaño del tumor y el alcance de su diseminación. Algunos procedimientos habitualmente utilizados incluyen ecografía, tomografía computarizada (TC), resonancia magnética nuclear (RMN), radiografías de tórax y tomografía por emisión de positrones (PET). El médico a menudo determina el estadio del tumor después de extirparlo y biopsiar los tejidos circundantes, incluidos los ganglios linfáticos.

La estadificación del cáncer ayuda a escoger el mejor tratamiento.

En todos los cánceres ginecológicos los estadios van de I (precoz) a IV (avanzado). Para la mayoría de los cánceres, los estadios se subdividen aún más, designándose con las letras del alfabeto.

Tabla
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Estadificación de los tumores malignos del aparato reproductor femenino*

Tipo

Estadio I

Estadio II

Estadio III

Estadio IV

Solo en el cuello uterino

Diseminado fuera del útero (incluyendo la parte superior de la vagina) pero todavía dentro de la pelvis

Diseminado por toda la pelvis y/o la parte inferior de la vagina y/u obstruyendo los uréteres y/u ocasionando disfunción renal y/o diseminado a los ganglios linfáticos cercanos a la aorta (la arteria más grande del cuerpo)

Diseminado al exterior de la pelvis y/o a la vejiga o al recto (A) o a órganos distantes (B)

Solo en la parte superior del útero, pero no en el cuello uterino

Diseminado al cuello del útero pero todavía en el interior del útero

Diseminado a los tejidos cercanos, la vagina o los ganglios linfáticos

Diseminado a la vejiga y/o al intestino (A) y/o a órganos distantes (B)

Solo afecta a una o a ambas trompas de Falopio

Diseminado a los tejidos cercanos, pero aún dentro de la pelvis

Diseminado fuera de la pelvis a los ganglios linfáticos y/o a los órganos abdominales (como a la superficie del hígado)

Diseminado a órganos distantes

Neoplasia trofoblástica gestacional (la forma de la enfermedad trofoblástica gestacional que por lo general es cancerosa)

Solo en el útero

Se disemina fuera del útero hacia el ovario, la trompa de Falopio, la vagina y/o los ligamentos que sostienen el útero

Diseminación a los pulmones

Diseminación a lugares más distantes, como el cerebro, el hígado, los riñones y/o el aparato digestivo

Solo afecta a uno o a ambos ovarios o trompas de Falopio

Diseminado hacia el útero o los tejidos cercanos en la pelvis

Diseminado fuera de la pelvis a los ganglios linfáticos y/o a otras partes del abdomen (como a la superficie del hígado o del bazo)

Diseminado fuera del abdomen (por ejemplo, a los pulmones)

Solo en la pared de la vagina

Diseminado a través de la pared de la vagina a tejidos cercanos pero todavía dentro de la pelvis

Diseminado por toda la pelvis (pero no a la vejiga o al recto)

Diseminado a la vejiga o el recto o fuera de la pelvis

Solo en la vulva o el área situada entre la abertura del recto y la vagina (periné)

Diseminado a los tejidos cercanos (la parte inferior de la uretra o la vagina o al ano) pero no a los ganglios linfáticos cercanos

Diseminado a los ganglios linfáticos cercanos, con o sin propagación a los tejidos próximos

Extendido más allá de los tejidos próximos a la vejiga, la parte superior de la vagina o la uretra, el recto, el hueso pélvico, ganglios linfáticos alejados o el exterior de la pelvis

*Simplificado del International Federation of Gynecology and Obstetrics Staging System.

En ocasiones, el estadio IV se subclasifica como A o B dependiendo de a qué estructuras se ha diseminado.

La pelvis se refiere a la parte más baja del torso, el área situada por debajo del abdomen y entre los huesos de la cadera. Contiene los órganos reproductores internos, la vejiga y el recto.

Tratamiento

  • Extirpación quirúrgica

  • En ocasiones, radioterapia y/o quimioterapia

El tratamiento del cáncer puede incluir extirpación quirúrgica, radioterapia y quimioterapia, según el tipo de cáncer y su estadio.

Cuando se diagnostica por primera vez el cáncer, el objetivo principal del tratamiento consiste en eliminarlo en lo posible (mediante un único tratamiento o mediante una combinación de cirugía, radioterapia y quimioterapia).

La quimioterapia suele ser la forma más eficaz de tratar cualquier tipo de células cancerosas que se hayan diseminado más allá de la localización original. Combinar la administración de fármacos antineoplásicos (quimioterápicos) contribuye a eliminar el cáncer primario y las células cancerosas localizadas en otras partes del organismo, incluso cuando no existen indicios de su existencia.

El principal tratamiento del cáncer de endometrio o de ovario es la extirpación quirúrgica del tumor. Esta cirugía puede ir seguida de radioterapia o quimioterapia o, en el cáncer de endometrio, terapia hormonal. El tratamiento del cáncer de ovario comienza a menudo con quimioterapia, seguida de cirugía y, seguida nuevamente de quimioterapia.

En una mujer con cáncer de cuello uterino, la radioterapia puede ser externa (utilizando una máquina de gran tamaño) o interna (usando implantes radiactivos colocados directamente sobre el tumor). La radioterapia externa se administra generalmente varios días a la semana durante varias semanas. La radioterapia interna requiere permanecer en el hospital varios días, mientras los implantes se encuentren colocados en la zona afectada por el cáncer.

La quimioterapia puede administrarse mediante inyección, por vía oral o a través de un catéter introducido en el abdomen (intraperitoneal). La frecuencia con la que se administra la quimioterapia depende del tipo de cáncer y del tipo de fármaco antineoplásico (quimioterápico) empleado. A veces es necesario permanecer en el hospital mientras se recibe el tratamiento.

Cuando un cáncer ginecológico está muy avanzado y no puede curarse, puede recomendarse la radioterapia o la quimioterapia para reducir el tamaño del tumor o de sus metástasis y para aliviar el dolor y los demás síntomas. La mujer con un cáncer incurable debe especificar sus voluntades anticipadas (testamento vital). Debido al considerable avance en el cuidado de los pacientes terminales con cáncer, cada vez más mujeres con un cáncer incurable pueden pasar los últimos días de vida cómodamente en su domicilio. Se pueden utilizar fármacos apropiados para aliviar la ansiedad y el dolor que con frecuencia sufren las mujeres con cáncer terminal.

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